La bonanza de pocos…

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La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat 

El país atraviesa una bonanza económica envidiable en comparación con otros países de Latinoamérica.   Pero la misma prosperidad no se refleja en otros aspectos indispensables para el bienestar nacional.

 

No podemos ignorar la alta desigualdad social por la distribución del ingreso, que provoca mucho resentimiento en las capas que sienten a espaldas de este desarrollo, y ante la oportunidad de hacer dinero rápido consideran que no tienen nada que perder.

El desarrollo de las instituciones no se les pone la atención adecuada, especialmente aquellas que ejecutan justicia.    En este escenario, el ciudadano se encarga de exigir justicia ante la incompetencia del sistema. Este es un caldo de cultivo ideal para la prosperidad, pero no económica, sino del crimen quien aprovecha de estos espacios para dominar territorios, satisfacer necesidades básicas de barrios enteros, y así lograr la protección de las comunidades.

La operatividad de estas organizaciones requiere, en muchos casos, de la protección de la policía, de las autoridades municipales, o de personal clave ubicado en puestos donde el trasiego es recurrente, y esto se logra sobornando.

¿Cuál es el balance interno que tienen las instituciones al respecto? ¿Cuál es la labor de inteligencia o contrainteligencia que se efectúa para ubicar a las unidades corruptas, sin importar el rango? Hay muy poca rendición de cuentas en este renglón. Es mas, el porcentaje de casos de ajusticiamiento resueltos es un mensaje alto y claro al crimen organizado.

De no hacer un alto en seco a la corrupción, no podremos culparnos más adelante de que el narcotráfico sea quien nos imponga hora de salida y entrada a casa.   La plata es tanta, que no hay bala que mate el deseo del poder, se corre el riesgo de caer en un círculo vicioso, un modus vivendi donde ninguna de las partes esté interesada en terminar.

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<>Artículo publicado el  24  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.
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Ineptitud manifiesta

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La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat

Dos episodios distintos se resumen en un mismo sentimiento; frustración, indignación e impotencia.   Uno se refiere al suceso del Centro de Cumplimiento de menores donde 7 sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado en el 90% de su cuerpo y otros 4 mostraron lesiones de perdigonazos.   De ellos tres fallecieron.

 

A juzgar por las tomas televisivas, pareciera que este amargo hecho es una muestra de la prepotencia,   del valor que tiene la vida de los privados de libertad para quienes estaban a cargo, que en esta escena en particular eran lo más parecido a basuras humanas.

No basta con estar presos como pago de su error, además “merecen” ser tratados como estiércol por quienes los vigilan para rematar su pena.

Una cultura cavernícola característica de la época nazi que impide cualquier posibilidad de readaptación a una vida digna, un trato inverso al objetivo de resocialización que debería cumplir el centro en mención.

Seguimos mostrando una conducta de arrinconamiento, que frustra cualquier posibilidad de rehabilitación. ¿Cómo cree usted que pueden sentirse los mismos afectados, sus familiares o los testigos ante esta escena?   Lo lógico es que sientan rencor y deseos de venganza.

Cualquier persona que ve un animal arder actúa en su ayuda por instinto de supervivencia, aquí observamos todo lo contrario.

El otro caso es la inexplicable tarifa fiscal que pretende imponer el Alcalde capitalino. Nadie sabe decir de donde salió el cálculo mencionado ni se muestran planos o proyectos serios a los que se destinará el recaudo. 

Lamentablemente los antecedentes en este aspecto hablan de un manejo administrativo deficiente, donde las prioridades no parecen responder a las verdaderas necesidades comunales sino a proyectos improvisados que se desploman ante cualquier crítica.

Los ciudadanos estamos cansados del trato prepotente y sarcástico. Quien no sabe hacer su trabajo que renuncie y ceda paso a otro más capacitado. 

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<>Artículo publicado el 17  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

Home made, hecho en casa

La opinión de la Periodista…

ADELA  CORIAT
adelitacoriat@gmail.com

¿ Si invirtiéramos el sentido de los cables de Wikileaks, qué podrían decir los locales del papel que juegan las embajadas norteamericanas en sus países?

¿Quién fiscaliza la labor de los diplomáticos o jefes de estación de las agencias de inteligencia?

Un caso muy particular surgió en la ciudad de Panamá, donde un FOIA al FBI confirma la sospecha sobre la autenticidad de los documentos que presentó la embajada de Estados Unidos en Panamá a nombre de esta agencia.

Se trata de la asistencia que esclarecería la muerte del jefe antinarcóticos de Panamá, Franklin Brewster (2006), quien supuestamente fue envenenado. Con este propósito el asesor jurídico de la embajada norteamericana dijo haber enviado al laboratorio de Quántico Virginia las muestras forenses del envenenado y brindó la experticia de tres peritos en poligrafía del FBI para examinar a compañeros y familiares del fenecido jefe antidrogas.

No obstante, entregó a la fiscalía panameña vía fax los resultados en copias simples, sin firmas, sin sellos de la embajada o del FBI, sin originales, y con un número de caso que no existe en la clasificación de delitos del FBI.

A solicitud de esta periodista, un juez retirado de la Corte Suprema de Justicia panameña los analizó y concluyó que no cumplen con las formalidades del sistema jurídico que requiere la documentación procedente del extranjero. Adicionalmente, el asesor jurídico de la embajada norteamericana se retiró de sus funciones un mes después de haber entregado las copias, nunca facilitó a la fiscalía panameña el original de laboratorio, ni de las gráficas del detector de mentiras, hecho penado en el Código Judicial panameño así como el norteamericano.

¿Aceptaría Estados Unidos una colaboración con estas particularidades en un caso sensitivo como el mencionado?

Hay una explicación muy clara en todo esto; evitar cualquier responsabilidad en lo que aparenta ser una conspiración.

El FOIA (Freedom of Information Act) del FBI, apostillado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, solicitado por esta periodista indica claramente que ‘no existen records’ de Franklin Brewster en los archivos del FBI.

¿Cuál es la justificación de la embajada a todo esto?

Una respuesta por escrito de la embajadora Bárbara Stephenson lo explica de esta forma: ‘Desafortunadamente, la Embajada de los Estados Unidos no puede proporcionar ningún documento del caso Brewster. Hasta lo que le concierne al Buró Federal de Investigaciones, el caso Brewster no está cerrado’.

El caso fue sobreseído en el 2008 por la Corte Suprema de Justicia panameña. En el fallo los magistrados no encontraron méritos de culpabilidad de los dos detectives de la unidad antidrogas que pasaron dos años en la cárcel acusados del homicidio. Según la opinión del poligrafista del FBI, los detectives mostraron signos de engaño ante el posible envenenamiento, estos resultados no se pudieron corroborar ya que las gráficas, o sus copias, no reposan en el expediente.

¿No hay justificación para que los detectives pasen dos años en la cárcel acusados por una gráfica de polígrafo que no existe?

¿Qué intención tendría la Embajada para no colaborar en el esclarecimiento de la verdad de la muerte de Brewster?

Sumado a esto, esta servidora recibió una comunicación por estafeta diplomática de la embajada cuyo emisor era el Departamento de Estado. El sobre recibido tenía signos de haber sido alterado, razón que motivó un reclamo presencial ante el encargado de correspondencia de la embajada. El funcionario posteriormente demoró en retornar el sobre en cuestión, lo que dio la impresión de que tenía la intención de quedarse con el mismo para evitar que permaneciera la prueba y eliminarla, pues esta acción, además de ser penada por la ley estadounidense, es elocuente de entorpecer la investigación periodística.

¿Acaso estamos ante una posible agenda oculta en el tráfico de drogas en complicidad de ciertas agencias de inteligencia de los Estados Unidos y personal de la embajada en Panamá? ¿Sospecharían las autoridades panameñas que al solicitar la colaboración del FBI y la DEA recibirían documentación no verdadera?

¿Quién responde por la actuación de los diplomáticos en un asunto de esta naturaleza donde más bien, quien busca esclarecer los hechos, como es mi caso, queda siendo investigado por las agencias de inteligencia de los Estados Unidos?

¿Es este un ejemplo de libertad de expresión o de transparencia en el ejercicio diplomático?

Adicionalmente, a las pocas semanas de solicitar una explicación a la embajada sobre los hechos en cuestión se efectuaron varios movimientos de personal sin que estos hayan culminado su periodo en el istmo.

Tres embajadores, o su personal, no han ofrecido respuesta a estas inquietudes, el director del FBI, Robert Mueller, esta al tanto de esta situación.

Varias cartas han sido recibidas en la Casa Blanca y en el Senado de USA, en espera de contestación del Departamento de Estado, pues la falta es sancionable por la Justicia Federal o Corte Suprema de Justicia de USA.

El historial de estas experiencias fueron enviadas y recibidas por el Presidente Barack Obama a través de un enlace de un conocido del mandatario. Esta periodista cuenta con un dossier de toda la correspondencia cruzada con la Embajada y copia de estas comunicaciones han sido enviadas al Presidente de los Estados Unidos.

El ‘Panamá Desk’ debería contar, de igual forma, con la información suministrada.

En cualquier país serio, mínimo ameritaría una indagación preliminar por parte del Senado, y es lo que esperaría que se hiciera por parte del Senado de los Estados Unidos.

Quien calla o procede en silencio se convierte automáticamente en cómplice del delito, hecho que la justicia norteamericana castiga severamente. Al recibir ésta denuncia las autoridades norteamericanas pueden actuar de oficio y sancionar esta complicidad por la omisión y el silencio guardado.

El recuento de los delitos en mención amerita acción por parte del sistema judicial norteamericano.

 

<> Este artículo se publicó el 10  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

El precio de la miopía

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La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat

El crecimiento urbano y de las periferias de la ciudad ha quedado desproporcionado en comparación a la institución. Situación que se repite en otras provincias del país, donde se ha quedado corta la planificación de distribución de agua potable y tratamiento de aguas residuales.

Si contrastamos esta realidad con algunas inversiones especulativas en la agenda gubernamental como la torre financiera, el centro de convenciones en Curundú, u obras de gran envergadura, vemos desplazadas las prioridades básicas que deberían ocupar los primeros renglones en cuanto a modernización, mantenimiento y planificación para subsanar carencias puntuales.

A lo mejor el IDAAN requiera de 500 millones de dólares para su modernización, y posteriormente una nueva inyección económica para darle alcance a las zonas rurales. No basta decirlo, hay que hacerlo.

Es un asunto que amerita una solución de Estado; desde la presidencia, ASEP, gremios profesionales vinculados al tema, e investigadores universitarios.

Por otra parte, la deforestación ha lacerado la capa vegetal causando implicaciones en los recursos hídricos. El país carece de una política ambiental seria al respecto.

Producto del cambio climático el director del IDAAN busca reducir el abandono de décadas. No hay una solución mágica ante semejante dejadez.

Integrar un equipo de profesionales idóneos nacionales, o acudir a expertos de la OPS por ejemplo, podrían brindarnos mayor orientación a la crisis del agua. Esto, posiblemente, nos acercaría a equipos modernos que aminoren la dificultad mientras se planifica una solución a largo plazo.

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<>Artículo publicado el 10  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Jaque al Rey…

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La opinión de la Periodista…

ADELITA  CORIAT

La gran contradicción entre Martinelli, sin eximir sus pecados, y las agencias de inteligencia, parece centrarse mas bien en su independencia.

Durante el mandato de Manuel A. Noriega Panamá fue punto de trasiego de droga por muchos años. Sin embargo, no fue hasta que comenzaron las contradicciones sobre el conflicto nicaragüense cuando se acentuaron las tensiones políticas entre EU y Panamá. Mientras tanto todo mundo miraba para otro lado.

Se deja ver una lucha entre las agencias de inteligencia por el control del poder e información clasificada. En Panamá están establecidos los componentes de inteligencia inglesa, israelíes, alemanes, y otros.   Tal vez, el prescindir de ciertos servicios haya provocado un sabor amargo a los norteamericanos.

Panamá ha entrado en un manejo de mercado donde los estadounidenses ocupan muy pocos renglones de la lista; la red energética con Colombia, el oleoducto, la red vial, el ensanche del canal. Este último, según wikileaks, parece ser uno de los más dramáticos por las presiones que pudo haber ejercido infructuosamente la embajada norteamericana para ganar la licitación. Son actos independientes de la burguesía panameña que abrieron a otros países la participación en los negocios.

Probablemente en el Departamento de Estado, a diferencia de la embajada, pocos se creyeron el cuento de que el ejecutivo panameño no tenía ingerencia en el proceso de licitación de la vía Interoceánica.

¿Quién no recuerda la famosa reunión que hubo entre la ex embajadora Stephenson, Martinelli y Varela, donde se dice, se cuajó la alianza de gobierno?

Con esto no se pretende insinuar que los gobernantes se cubran de inmunidad y hagan lo que quieran. No. Lo que señalamos es la estrategia que cada posición juega de acuerdo a sus propios intereses. Posiblemente los norteamericanos tengan un as bajo la manga que comprometa el rumbo del gobierno Martinelli.   ¿Cómo y cuándo usarán las cartas?

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<>Artículo publicado el 3  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Pus por donde apriete

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La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat

El desgaste del sistema judicial es de larga data. Reconocerlo no es fácil, menos recuperarlo. El crimen organizado no es el único responsable, también forman parte las influencias políticas, la compra de puestos, el nombramiento de personal los favores políticos.

Esta semana escuchamos declaraciones preocupantes por parte de dos ex funcionarias de la procuraduría. Una confiesa que a cambio liberar a 4 implicados en un supuesto caso de narcotráfico le entregaron el despacho de la fiscalía de drogas de Los Santos. La otra ex funcionaria relata sospechosas actuaciones de sus colegas en las fiscalías de Drogas; incautaciones, manejo de expedientes y pruebas, así como la anuencia de sus superiores en los nombramientos.

Marquel Mora fungía como fiscal en la mencionada fiscalía, en septiembre fue enviado de vacaciones por tres meses, por lo que le correspondía a los fiscales superiores de droga nombrar un reemplazo.

Así fue como llegó la ex fiscal Milagros Valdés a este cargo. No perdió tiempo en cumplir el trato acordado que se aceleró cuando, dice, recibió amenazas telefónicas.

Valdés también deja ver la existencia de influencias entre funcionarios de jerarquía del MP y los implicados del caso en cuestión.

Por otra parte vemos a la ex jefa de recursos humanos, Eva Lorenz, denunciando la falta de garantías en su proceso. Lorenz alerta sobre la actuación de los fiscales de droga donde en ocasiones no hay capturas humanas pero si toneladas de cocaína, habla de la identificación de “droga diluida para dejar pasar la buena”, que hay poca compatibilidad entre la droga incautada y la que se acredita en los expedientes, y que a pesar de la inteligencia y seguimientos no hay capturas en los allanamientos.

Si usted estaría bajo investigación criminal, ¿confiaría en la investigación de los funcionarios de esta institución? Quien toma el mando en esta situación es el crimen organizado.

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<>Artículo publicado el  27  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Chismes y más chismes…

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La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat

Se percibe un conflicto de poder enquistado en la alianza de gobierno.

Las múltiples versiones en cuanto al despido del embajador de Panamá en Washington y las peleas en quién controlaba la ayuda a los damnificados de Chepo son un síntoma del problema.

¿Tendría lógica despedir a un embajador por filtrar un documento a la prensa que es de carácter público como el tratado fiscal entre Panamá y Estados Unidos?

Si esta es la razón entonces da la impresión de que hay algo escondido en este documento que hasta ahora, aunque este en manos de la prensa, no se ha divulgado con la misma intensidad que la renuncia.

¿Porqué el vicepresidente y canciller no ha dado una explicación al respecto? Como encargado de esta cartera, debería darla. Todo un secretismo ronda en torno a este hecho; se dice que se estaban concertando reuniones lobby sin el consentimiento del embajador, y éste se enteró de las mismas por un aviso de un senador amigo que le mencionó que le extrañó que no participara en las conversaciones. Si es así, Alemán no era imprescindible en el cargo.

Media hora antes de subirse al avión rumbo a Washington, Martinelli se enteró de la renuncia de Alemán.   El ejecutivo afirma que no se trató de una visita improvisada, sino que se tenía programada desde finales de noviembre para inaugurar el portal promocional de Panamá y su difusión en los medios.

Otros afirman que Martinelli buscaba una cita con Obama a través de un puente, pero el esfuerzo fue infructuoso.

Este tipo de manejos no contribuyen en lo absoluto a la transparencia o rendición de cuentas. Gestiones como la citada, y otras de las aún no esclarecidas, solo empañan la imagen del país a nivel internacional, por mas de querer aparentar que nos enfilamos al primer mundo, seguimos actuando como cavernícolas.

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<>Artículo publicado el  20  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.