La familia y la mediación: La pareja perfecta

La opinión del Abogado y Mediador…

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FERNANDO E. FRAGUEIRO V.   *
fernandofragueiro@hotmail.com

No es un secreto que la familia es el pilar de la sociedad, pero ¿por qué las familias se desintegran y son incapaces de comunicarse?   En un conflicto familiar, de cada diez parejas, pareciera que ocho culpan a su cónyuge, una considera que no está pasado nada y, quizás, en un caso, ambas aceptan su responsabilidad.

A pesar de no ser una estadística oficial, nuestro diario vivir nos enfrenta a esta triste realidad. Cuando deciden separarse, la comunicación sufre tanto, que necesitan de terceros para hablarse, porque solos no lo logran, sin herirse.

Sin embargo, para este caos emocional existen herramientas distintas a las controversias judiciales, que dejan sentimientos de Ganador vs. Perdedor. Son los Métodos Alternos de Resolución de Conflictos, entre los cuales se encuentra LA MEDIACIÓN.

El artículo 52 de la Ley 5 del 8 de julio de 1999 define que: ‘Se instituye la mediación como método alternativo para la solución de conflictos de manera no adversarial, cuyo objeto es buscar y facilitar la comunicación entre las partes, mediante la intervención de un tercero idóneo, llamado mediador, con miras al logro de un acuerdo proveniente de éstas, que ponga fin al conflicto o controversia’.

El papel del Mediador, no es el de resolver directamente el conflicto, sino el ser un facilitador de la comunicación, que mediante una conversación supervisada, permite a las partes llegar a un entendimiento, dejando atrás las diferencias, para obtener un Acuerdo que resuelva satisfactoriamente el conflicto entre ellos.

La Mediación no solo se aplica para casos de familia, incluye casos civiles, penales, comerciales, laborales, entre otros, siempre y cuando cumplan los requisitos exigidos en el artículo 55 de la Ley 5 de 1999, que dispone que: ‘Podrán someterse al trámite de la mediación las materias susceptibles de transacción, desistimiento y negociación y demás que sean reglamentadas’.

Gracias a la experiencia que me ha brindado la Mediación, estoy convencido de que si más parejas utilizasen este Método, en vez de decidirse por la vía judicial, podrían resolver más rápida, efectiva y económicamente los conflictos que se les presenten, sin que quede esa difícil sensación de Ganadores vs. Perdedores; pues, las decisiones nacen directamente de ellos y a favor de ellos, a través de su propia negociación en base a la buena fe y buena voluntad.

Concluyo con el artículo 53 de la Ley 5 que dice: ‘La mediación se orienta en los principios de la autonomía de la voluntad de las partes, equidad, neutralidad, confidencialidad, economía y eficacia’.

<> Este artículo fue publicado el 10 de octubre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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La familia y la mediación: La pareja perfecta

La opinión de…

Fernando E. Fragueiro V. 

“Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente”. (Confucio).

No es un secreto que la familia es el pilar de la sociedad, pero ¿por qué las familias se desintegran y son incapaces de comunicarse?

En un conflicto familiar, de cada diez parejas, pareciera que ocho culpan a su cónyuge, una considera que no está pasado nada y, quizás, en un caso, ambas aceptan su responsabilidad.

A pesar de no ser una estadística oficial, nuestro diario vivir nos enfrenta a esta triste realidad.

Cuando deciden separarse, la comunicación sufre tanto, que necesitan de terceros para hablarse, ya que solos no lo logran, sin herirse.

Sin embargo, para este caos emocional existen herramientas distintas a las controversias judiciales, que dejan sentimientos de Ganador vs. Perdedor.

Son los Métodos Alternos de Resolución de Conflictos, entre los cuales se encuentra La Mediación.

El artículo 52 de la Ley 5 del 8 de julio de 1999 define que: “Se instituye la mediación como método alternativo para la solución de conflictos de manera no adversarial, cuyo objeto es buscar y facilitar la comunicación entre las partes, mediante la intervención de un tercero idóneo, llamado mediador, con miras al logro de un acuerdo proveniente de éstas, que ponga fin al conflicto o controversia.”

El papel del Mediador, no es el de resolver directamente el conflicto, sino el ser un facilitador de la comunicación, que mediante una conversación supervisada, permite a las partes llegar a un entendimiento, dejando atrás las diferencias, para obtener un Acuerdo que resuelva satisfactoriamente el conflicto entre ellos.

La Mediación no solamente se aplica para casos de familia, incluye casos civiles, penales, comerciales, laborales, entre otros, siempre y cuando cumplan los requisitos exigidos en el artículo 55 de la Ley 5 de 1999, que dispone que: “Podrán someterse al trámite de la mediación las materias susceptibles de transacción, desistimiento y negociación y demás que sean reglamentadas.”

Gracias a la experiencia que me ha brindado la Mediación, estoy convencido que si más parejas utilizasen este Método, en vez de decidirse por la vía judicial, podrían resolver más rápida, efectiva, y económicamente los conflictos que se les presenten, sin que quede esa difícil sensación de Ganadores vs. Perdedores, ya que las decisiones nacen directamente de ellos y a favor de ellos, a través de su propia negociación en base a la buena fe y buena voluntad.

Concluyo con el artículo 53 de la Ley 5 que dice: “La mediación se orienta en los principios de la autonomía de la voluntad de las partes, equidad, neutralidad, confidencialidad, economía y eficacia.”

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Este artículo se publicó el  14  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.