La grandiosa fama de los arrastrados

La opinión del Abogado…



LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

En un país folclórico el éxito se mide en función de cuanta plata se tiene, si se aparece mucho en la televisión o en cualquier otro medio de comunicación social; se dice entonces que está en la buena o que se está en la fama. Por eso, hay cualquier cantidad de personas que hacen lo que sea, con tal de aparecer en televisión, periódicos, dar la impresión de que son famosos o influyentes, son capaces de arrastrarse y convertirse contentos, en un verdadero arrastrado.

Los arrastrados están en cualquiera esquina, no importa si sea una persona repleta de títulos universitarios, si tenga apellido de rabiblanco, sea hombre o mujer o del color que sea. El ser arrastrado es una categoría donde cuenta fundamentalmente que el arrastrado sea apto para pisotearse, para no tener dignidad y para asumir el rol de estúpido, sin ningún reproche ni estupor. Para un arrastrado, lo esencial es arrastrarse de modo infinito, pues su objetivo es alcanzar la supuesta fama o estar en una rosca, para vanagloriarse de que tiene éxito o poder.

Un arrastrado se conoce a primera vista, dicen y defienden estupideces. Pero lo más terrible de un arrastrado, es que siendo estúpido, cree que los demás también son estúpidos o que existen pueblos enteros sumergidos en la estupidez, toda vez que el pueblo los alaba, los elige como gobernantes, para que ellos le introduzcan la tuza de forma completa y sin compasión. Por lo general, un arrastrado con poder o fama se convierte en loco, pero entonces esa locura es explicada como una condición de genialidad.

Un arrastrado puede verse como cosa irremediable que se tiene que aceptar, partiendo del refrán que afirma ‘de todo hay en la viña del Señor’, pero cuando se trata de colectivos de gobernantes, masas de políticos, secuaces que se arrastran para estar en la rosca, entonces dan asco.

Quien quiera arrastrarse que se arrastre y quien le guste ser estúpido que lo sea, pero cuando se asesina a menores porque están en una celda o se le enseña al pueblo a mendigar sin darse cuenta, porque tiene que pedir y rogar agua, o cuando una red de maleantes penetra entidades de justicia, cónsules declaran aberraciones, parientes y copartidarios se vinculan al narcotráfico, entonces no todos son estúpidos y arrastrados para creer que en el país vamos bien.

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<> Artículo publicado el 25 de enero  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El fiscal de las maleanterías

La opinión del Abogado…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

¿Qué diferencia puede haber entre ‘Wild Bill’ y un fiscal cuyas actuaciones sean derroche de maleantería? En un país folclórico donde lo absurdo es normal y hasta las estupideces pueden ser aduladas, que un fiscal sea maleante no es nada malo, pues en el juega vivo lo cotidiano es que los maleantes se salgan con la suya –o la de ellos-, poco puede importar que se tenga la trayectoria de vivir a punta de cobrar coimas, abusar, ser arbitrario, enmarañar, encubrir.   En un país así, nada importante es que un fiscal haga de las investigaciones penales su forma de pasar facturas o de enriquecerse ilícitamente, su estilo para atropellar a quienes le caen mal o para favorecer a quienes bajo la mesa le puedan pagar dinero.

En un país así, ningún estupor podría causar que un fiscal tenga tanto parecido a ‘Wild Bill’.    Pero un fiscal semejante es mucho más reprochable que ese supuesto asesino gringo, pues siendo fiscal disfruta amañando expedientes, investigando delitos inventados a ciudadanos respetables, a quienes impone órdenes o medidas sin fundamentos jurídicos y notoria ignorancia del derecho penal.   ¿Qué ocurriría si un fiscal tan maleante fuera fiscal en Panamá? Para muchas personas, sencillamente nada.

En un país donde las instituciones se respetan, es poco probable que un maleante sea designado como fiscal o siga siendo fiscal.   Que un fiscal sea maleante no es un absurdo, cuando por encima de funcionarios honestos, trabajadores, capaces, se nombran compinches, ignorantones, sujetos que están en la jugada porque se atreven hacer de todo para rebuscarse o arrastrarse descaradamente.

Hay muchos fiscales decentes, pero que yo haya estado cuestionando a Ángel Calderón -que sigue siendo fiscal- no es porque sea o no sea un delincuente, sus actos deplorables hablan por él, sino porque si en el Ministerio Público nada se entiende del estado de derecho y nada importa el respeto de los derechos humanos ni de la libertad de expresión o de las garantías constitucionales y de la dignidad, entonces no vamos bien.

Pero volviendo a ese fiscal, él sí debe ser investigado, señor procurador Ayú Prado.   Si hay un fiscal maleante, su destino debe ser la cárcel, tarde o temprano.   La institución tiene que cuidarse y ser ayudada porque su credibilidad depende de si tiene o no a maleantes, corruptos, mediocres como fiscales. Por el país de la decencia.

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<> Artículo publicado el 18 de enero  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La investigación del narco escándalo

La opinión del Abogado…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

‘El affaire Bonissi’ o el narco escándalo que ha estremecido a la Procuraduría General de la Nación y al Ministerio Público, no se ha estado investigando como debe, al contrario parece ser que dicha investigación se hace amañada, encubriendo, para que queden impunes varios de los verdaderos culpables.

 

El fiscal a quien se le asignó ese expediente era y es, la persona menos indicada para instruir ese sumario, se trata de un compinche del propio ex procurador, por lo que nada tenía ni tiene de imparcialidad; además lo primero que debe tenerse en claridad, es si ese fiscal tan allegado al ex procurador, es o no es otro de los implicados en ese narco escándalo, pues en vez de ser quien investiga, debiera ser investigado y procesado para determinar si tuvo o no participación, o si forma parte o no de esa red de delincuencia organizada que conformaron algunos miembros de la institución, dedicados a corrupción, asociación ilícita para delinquir, enriquecimiento ilícito, blanqueo de capitales en las modalidades de encubrimiento, colaboración, abusos, arbitrariedades.

 

¿Pero quién es ese fiscal? Para tener una idea se le debe investigar si tuvo relación o no con un caso de corrupción referente a varios millones provenientes del narcotráfico, cuando laboró en aduanas;  igual su verdadero desempeño en el Ministerio Público cuando siempre fue un funcionario de cuarta categoría. ¿Acaso no lo habían destituido?   ¿Si lo habían destituido, por qué fue?    Investiguen y encontrarán bellezas.

 

Pero aún así el ex procurador Bonissi lo nombró fiscal auxiliar. ¡Curioso! Investiguen si es cierto o no que durante su estadía de prepotencias y absurdos como fiscal auxiliar, se cobraba plata o no para otorgar desaprehensiones, para favorecer con medidas cautelares, para dar libertades. Investiguen también el verdadero uso que ha dado a un carro BMW blanco en custodia o propiedad de la institución.

Señor Ayú Prado, confío que como Procurador General de la Nación no permitirá que personas con deficiencias académicas y completamente inmorales, sigan siendo fiscales.

En el caso de Ángel Calderón, tomé los correctivos ejemplares que usted considere.

 

El Ministerio Público tiene funcionarios valiosos, con experiencia, vocación, buena preparación académica, valores éticos, dignos. De usted depende que funcionarios corruptos, dedicados de por vida al juega vivo, sigan encochinando la institución o no.

 

En la investigación del narco escándalo, el sujeto que investiga, llevará a más escándalos, engaños, sinvergüencerías, impunidad.

 

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<> Artículo publicado el 11 de enero  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El narcotráfico en el Ministerio Público

La opinión del Abogado…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

El narco escándalo del Procurador General de la Nación y del Ministerio Público ha puesto al descubierto una red de delincuencia organizada integrada por propios funcionarios de la institución encargada de investigar los delitos, pero a la fecha todo está quedando en bochinche, misterio y mucha impunidad. Existe en el país la tradición del no pasa nada, cuando se trata de casos penales de alto perfil o casos en donde los involucrados son de cuello y corbata, es decir, cuando hay que investigar personas con influencias la justicia penal poco sirve o sirve para nada.

Es gravísimo lo que está ocurriendo en el Ministerio Público y en torno al señor Bonissi -el elegido para ser procurador por el presidente Martinelli-, pero a pesar de ello, pocos o pocas son los detenidos, la investigación parece estar tan viciada y parcializada, que más que una investigación penal, parece ser una forma segura para proteger a los verdaderos involucrados, ocultar la verdad, tergiversar y garantizar que muchos queden impunes.

No se le ha dado la seriedad a la investigación de dicho narco escándalo. El nuevo Procurador tiene un rol importante en todo esto, o se convierte en cómplice al dejar que esa investigación siga en manos de un fiscal que por sus nexos cercanísimos con el ex procurador Bonissi y los implicados, no garantiza pulcritud, ni imparcialidad, ni nada ético.

Señor Ayú Prado o usted sigue el camino opaco de su antecesor o se revela como un hombre de derecho, capaz de limpiar al Ministerio Público, depurándolo, metiendo a la cárcel a los responsables del narco escándalo, sin darle impunidad a los que fueron y a los que todavía siguen siendo sus compañeros de trabajo y forman parte de esa red de corrupción y maleantería.

Usted tiene una oportunidad de oro para demostrar con hechos que es independiente, imparcial, creíble, inteligente y recobrar la dignidad de la investidura de procurador tan mancillada. Para empezar no tenga miedo en destituir a los funcionarios involucrados, no tenga miedo en darle a una persona moral la investigación de ese caso, no apadrine que esa instrucción sumarial se siga tergiversando, amañando.

Sus tareas venideras no serán fáciles, pero está en sus manos escoger la vía de la serpiente y arrastrarse y ser un arrastrado o escoger la vía del halcón y tener un vuelo sublime, altísimo y digno.

 

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<> Artículo publicado el 4 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El narco escándalo del Procurador

La opinión del Abogado…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

Lo que está ocurriendo en la Procuraduría y en el Ministerio Público no es grave, es gravísimo, repugnante, además de fatal para Panamá, sus ciudadanos, el gobierno y para el propio Presidente Martinelli.

Se trata de corrupción, asociación ilícita para delinquir, blanqueo de capitales en su modalidad de encubrimiento, injerencia del narcotráfico, tráfico de influencia relativa a la delincuencia organizada en la que están involucrados los más altos directivos de la entidad encargada de investigar los crímenes y los delitos.

Ante toda esa asquerosidad lo mejor sería que el señor Bonissi deje de ser Procurador, pero eso no resuelve el problema, incluso puede servir para taparlo, pues no se trata de una sola persona ni de una sola acción delictiva, sino de una banda de cuello y corbata que ha hecho uso de sus cargos para enriquecerse de la mano de la narcodelincuencia.

Hace meses presenté una carta al señor Bonissi, pidiendo que se investigara las arbitrariedades, abusos, e irregularidades que se han cometido y cometen en la Fiscalía Auxiliar y no hizo nada, resulta que ahora es ese fiscal el que está asignado para investigar el narco escándalo que estremece el meollo de la Procuraduría y del Ministerio Público.

Desde ya puedo decir que ese fiscal tapará todo, inventará cosas, trastocará, protegerá a los culpables, para finalmente declararlos impunes. Investiguen quién es, y saldrá a la luz pública que nada tiene de ética, y menos de moral.  Todo parece un juega vivo de maleantes.

La Procuraduría y el Ministerio Público necesita con urgencia de una reestructuración, de una reforma que dé estabilidad y garantice reconocimientos a sus buenos funcionarios, que los tiene, pero que casi siempre quedan esquinados, subutilizados; esa reforma tiene que aplicar medidas sancionatorias para fiscales, personeros y todo agente de instrucción sumarial, cuando sean abusivos, arbitrarios y no actúen conforme a la ley y sin respeto de los derechos humanos. Que se ponga un nuevo procurador ayudará bastante, y podrá ser un buen inicio.

El narco escándalo se tiene que investigar, pero propongo que mediante una comisión del más alto nivel, creada legalmente para tales efectos, que sea independiente, integrada por juristas imparciales y respetados, para que se den los castigos ejemplares y de una vez por toda sea saneada la Procuraduría y el Ministerio Público. Los propios compinches e involucrados no son garantía para investigar nada.

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<> Artículo publicado el 30  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

 

El arte de todo lo posible

La opinión de…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

La política en las sociedades folclóricas es el arte de todo lo posible. En una sociedad folclórica lo importante es el juega vivo, es decir el mecanismo de hacer lo que sea para obtener lo que se quiere; en el juega vivo no interesan valores, sino fundamentalmente el dinero, la venganza, formar parte de una rosca o estar en la papa, pues la ética o la dignidad no se comen, por tanto constituyen pendejadas.

La política y las sociedades folclóricas están repletas del juega vivo más cochino, ello explica que la mediocridad no represente impedimento para que en esas esferas triunfe. Que un mediocre sea exitoso en la política y sobre todo en una sociedad folclórica es normal.

En la historia se encuentran presidentes, ministros, dirigentes políticos, artistas, la llamada gente de farándula, que son reflejo completo de un mediocre perfecto, gente que ante las cámaras de televisión, medios de comunicación o en público, hacen y dicen cosas de las que en privado se burlan y no creen.

En los últimos años se viene consolidando la idea de que no hace falta estudiar mucho para triunfar, no importa si sea analfabeta, tampoco si se es un malandrín, lo que importa es ganar muchísimo dinero a como dé lugar, y eso en una sociedad folclórica es el éxito. Por ello ser futbolista, grandes ligas del beisbol, reguesero bien pegado en el ‘top ten’ musical, o político, se han convertido en íconos, modelos a imitar masivamente. Es cierto que estudiar mucho no garantiza necesariamente un éxito profesional, pero el punto esencial es que mientras en una sociedad menos se estudie, más fácil se convierte en un pueblo de imbéciles, de personas que creen que saben pensar, pero que son presas de quién o quienes dominan el cómo se forman las ideas y el cómo se influye para que se piense de una manera, haciendo a la gente creer que se está pensando y tomando decisiones por sí mismo, cuando sólo son peones, autómatas, verdaderos robots, aunque no lo sepan ni lo acepten.

Un pueblo de imbéciles toma decisiones imbéciles, las aplaude, las defiende y se regocija por las estupideces que hace. A los pueblos de imbéciles se les dice que tienen memoria corta, que olvidan con facilidad. Es la realidad triste de una sociedad folclórica. ¿Usted qué piensa sobre Panamá?

 

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<> Artículo publicado el 21  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La influencia de los hipócritas

La opinión del Abogado…

LUIS  FUENTES  MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

Los últimos días de año hay personas que se tornan más reflexivas, piensan o tratan de pensar con prudencia sobre muchas cosas que han girado en torno a su vida. Pensar no es malo cuando se piensa en positivo; pero pensar por pensar puede que sirva para caerse en lo meramente abstracto, en el ilusionismo tonto. La sociedad actual evoluciona sin pausa y en cada momento se encuentra atestada de innovaciones tecnológicas y valiosas que, cada segundo de vida del hombre moderno, resulta vital para el mayor aprendizaje en el menor tiempo posible; pero esta verdad no significa que sólo se debe ser una persona de acciones, pues ninguna acción sin pensamiento coherente y positivo alcanza un final completamente satisfactorio.

Pensar positivamente o con conciencia humanista de lo que somos, de lo que podemos ser y de lo que nos rodea no es cosa sencilla, requiere de formación y de valores; en una sociedad donde la formación y los valores andan trastocados, queda claro que no todo el que dice o presume de tener pensamientos positivos o con una conciencia humanista, verdaderamente los tenga. Esta realidad nos lleva al dilema de la hipocresía, sea como el carácter deplorable que identifican a muchas personas o como instrumento que se usa para hacer ver lo que no es o lo que no son, para conseguir algo. Quien quiera ser hipócrita, que lo sea, en algún momento se descubrirá propiamente que es una caca y que a todos los que creyó engañar, verdaderamente nunca los engañó, sino que sentían tanto desprecio por él o ella, que jamás importó todas las estupideces que hiciera o dijera.

Hay hipócritas en cada esquina; entre los políticos abundan, entre profesionales no hay excepción, en las oficinas públicas la cizaña está a la orden, todo esto se ha convertido en un diario experimentar o vivir, la carencia de formación sin valores y sin sentido humanitario ha convertido a la hipocresía en un instrumento de tantos, que emplean para triunfar.

 

La hipocresía es un rostro de la mentira, y la mentira es el método por excelencia de la deshumanización. Uno ve casas, hogares, pueblos que se han inundado por las lluvias, con niños, mujeres, ancianos, que han muerto o no tienen que comer, y al mismo tiempo usted encuentra dirigentes que sólo buscan ganar gracia porque quieren ser populares.

 

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<> Artículo publicado el 14  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.