Es importante la prevención auditiva

La opinión de…..

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VÍCTOR N. JULIAO T.

Desde hace años siento la preocupación de lo que puede catalogarse como mi insatisfacción por las atenciones a los recién nacidos en materia auditiva. Por esa razón he presentando un Anteproyecto de Ley, que pretende crear el Programa Nacional de Tamizaje para la Detección e Intervención Temprana de Pérdidas Auditivas.

En mi exposición de motivos señalo que tres de cada mil nacimientos son portadores de una sordera de leve a severa. En Panamá nacen, aproximadamente, cinco mil niños por mes. Esto representa casi 60000 por año, de los cuales entre 180 y 200 sufrirán algún tipo de afección auditiva. Estas criaturas, de no ser atendidas a tiempo, sufrirán en el proceso de enseñanza-aprendizaje, debido a un diagnóstico tardío.

Según la OMS, la sordera es la anormalidad congénita más común en el recién nacido. La pérdida auditiva es una discapacidad invisible, imposible de detectar con el examen clínico de rutina. De allí surge esta iniciativa legal, que pretende acabar con el sufrimiento del niño y por ende de sus familiares. Al no existir un programa científico que cubra a los más necesitados, estaremos postrando al abandono a miles de ciudadanos y ciudadanas que verán diezmadas sus aspiraciones de una vida mejor.

A la estadística anterior habría que agregar a los recién nacidos que vienen al mundo con un riesgo de sordera, por presentar patologías prenatales o perinatales, cuya incidencia puede ser de 50 por cada mil nacidos. La detección temprana de un trastorno auditivo es fundamental para su adecuado tratamiento y manejo. El hecho de que la mayoría de nacimientos se registre en hospitales garantiza la posibilidad de llevar a cabo un programa de tamizaje auditivo, porque podrían ser evaluados antes de que egresen del centro hospitalario.

El 90% de los niños que nacen con sordera o algún grado de pérdida auditiva no tiene antecedentes familiares para esta discapacidad. Más del 50% de los niños que nacen con sordera no tienen un factor de riesgo identificable.   Un programa que promueva el tamizaje auditivo universal es absolutamente necesario.   Debe verse como un importante agregado de cuidado y salud del niño. Recientes estudios concluyen que los niños cuya sordera es detectada de manera oportuna y reciben terapia apropiada, antes de los seis meses de edad, desarrollan mayor habilidad de lenguaje que los descubiertos tardíamente.

Realizar este trabajo de detección y actuación temprana de forma coordinada, junto con la ayuda de las nuevas tecnologías, servirá para que en un futuro prácticamente la totalidad de los niños que nazcan con problemas auditivos pueda insertarse en el desarrollo educativo, social y económico de la nación. El propósito de este Anteproyecto de Ley es identificar a los niños que padecen de algún grado o que tienen problemas de audición, y adecuarlos a una intervención médica que sopese las deficiencias auditivas y de lenguaje, necesarias para lograr el éxito social y académico, mejorando la calidad de vida de las personas con esta discapacidad.

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Este artículo se publicó el 28 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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Con 10 años de retraso alcanzamos el grado de inversión

La opinión de…..

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Víctor J. Juliao T.


Me siento orgulloso de que hayamos alcanzado el primer escalón del grado de inversión.  Hay varias razones que me motivan a expresar estas palabras; la principal radica en el esfuerzo que hizo mi padre cuando ocupó el cargo de ministro de Economía y Finanzas entre septiembre de 1999 y agosto del año 2000.

En aquella ocasión le propuso al país un plan de desarrollo sostenible con énfasis en el capital humano.   ¿Qué perseguía con esta ambiciosa propuesta? Bajar la abultada deuda de la Nación a un poco más de cinco mil millones de dólares… ¿Cómo lo conseguiría? … Aprovechando la compra de los bonos Brady que estaban a precios muy competitivos.   En pocas palabras, con la inversión de unos mil millones de dólares, obtendríamos la disminución de la deuda en casi dos mil millones de dólares. ¿Qué ventajas tenía esta operación? … Al bajar la deuda a unos cinco mil millones, tendríamos más dinero para inversión, ya que el Estado destinaría menos recursos para pagar los intereses que ella genera.   En pocas palabras, el Gobierno iba a obtener más de 180 millones, por año, gracias a la disminución de la deuda. Además, en la ley que se hubiese aprobado, condicionaríamos la capacidad de endeudamiento del país al crecimiento del producto interno bruto. Este dinero le iba a permitir al Gobierno atender los problemas de inversión en el campo social, sin tener que endeudarse.

En buen panameño eso quería decir que si crecíamos, económicamente, así mismo podríamos buscar financiamiento de ser necesario.   Se le estaba poniendo un tope al endeudamiento.   Además de obtener los beneficios, ya señalados, hubiésemos gozado, desde el año 2000 del famoso grado de inversión.

Para los que me ven, para los que me escuchan, grado de inversión es una calificación que dan los organismos internacionales.   ¿Y qué significa eso?  Que el Estado está fuerte, que es confiable invertir en Panamá, por lo tanto el acceso al dinero fresco será expedito, con ventajas de largo plazo y a intereses más cómodos, no solo para el Gobierno, también gozarán de este beneficio los empresarios, industriales y comerciantes que buscan préstamos internacionales.

Algo que no sabe la Nación es que en aquella oportunidad mi padre, Víctor Nelson Juliao Gelonch se reunió dos veces con quien fungía como secretario general del Partido Revolucionario Democrático. Fue a puertas cerradas, sin medios de comunicación social. La intención era convencer a Martín Torrijos para que su bancada se uniera a esta iniciativa de Estado. Lamentablemente la miopía de ese momento impidió que gozáramos, desde aquella época, del grado de inversión.

Mi padre le dijo que de no aprobarse ese plan de desarrollo sostenible, irremediablemente el gobierno de la señora Moscoso y los que vinieran tendrían que recurrir al endeudamiento y a la aprobación de leyes fiscales que iban a afectar el bolsillo de todos.   La señora Moscoso aprobó una reforma tildada por el PRD como la saca plata, Torrijos hizo lo propio y fue calificado como el padre de la reforma saca todo y ahora, el presidente Martinelli aprueba la que dice que el que más gana y más gasta pagará más.

Si Torrijos y su bancada le hubieran dado el voto favorable a ese plan, presentado a finales de 1999, todos estuviéramos gozando de un país más próspero y sin tener que recurrir a tantas reformas fiscales. El tiempo le ha dado la razón a mi padre y hoy alcanzamos el primer escalón del grado de inversión.

Felicito al ministro Alberto Vallarino y al presidente de la República, Ricardo Martinelli, por el logro alcanzado y sé que lo hacen motivados por ese deseo supremo de dejarle, a ésta y a las futuras generaciones, un país estable donde la riqueza se distribuya de manera equitativa y donde el inversionista sepa que su capital está seguro y de que aquí existe un pueblo deseoso de trabajar por los mejores intereses de la Nación.

Quiero pedir disculpas, porque para algunos mis palabras pudieran ser mal interpretadas o porque estoy haciendo demasiada alusión a mi progenitor, pero, la verdad es una sola y hay que decirla en el momento preciso. Hoy llegó ese día y por esa razón no podía guardar silencio ante un esfuerzo que se hizo, pero que no prosperó por las razones expuestas con anterioridad.

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Este artículo se publicó  el  27 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.