El transporte público de urgencia social

La opinión del Abogado….

PEDRO PEREIRA A.

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El transporte público de urgencia social

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Hay una deuda social con la capital: es el transporte público de pasajeros.

Hace cuatro años, en un artículo en La Prensa me pronuncié a favor de un tren ligero, un monorriel o un metro para enfrentar la crisis del transporte público del área metropolitana.

No hay otra solución cuando hay que transportar casi un millón de personas diariamente que entran y salen del centro metropolitano, los buses trancan y contaminan mucho más la ciudad y por el crecimiento urbano tendrían una repuesta temporal. Por eso apoyo la decisión de la construcción de un metro y las distintas modalidades conexas.

Hoy, los corredores Sur y Norte han quedado colapsados en las horas pico, lo que significa que ya hemos llegado a un nivel en que tener automóvil no significa ninguna solución, por el contrario, representa una carga pesada adicionalmente a los gastos de la familia y, particularmente, las familias de clase media tienen la peor parte que pagar, por el costo que representa el mantenimiento de varios autos en el hogar.

Incluso, en la cinta costera, recientemente inaugurada, ya hay tranques en las horas neurálgicas, lo cual presagia que dentro de poco quedará rebasada como punto de descongestionamiento vehicular.

Pero lo peor es que hay una cultura que se ha ido configurando en el ciudadano capitalino, que, por su propia necesidad, se ha visto obligado a adquirir automóviles, lo que nos predispone a que todo ciudadano tenga como meta adquirir uno y a veces hasta dos, y hay hogares con tres por persona.

Esto ha producido la afluencia de un parque automotriz que nos ha convertido en el país con más autos per cápita del mundo, agregándole a esto la política fácil de las vendedoras para la adquisición de estos.

Es decir, nosotros los panameños tenemos una inclinación al consumismo y al poco ahorro y sacrificio, lo que es malo para nuestra formación cultural.

Considero que el Gobierno debe acogerse al principio constitucional, conforme al artículo 51, y declarar de “ interés social urgente ” la solución de la crisis del transporte y asumir la responsabilidad en su totalidad de las medidas que hay que tomar, creando un equipo con todos los poderes constitucionales y legales para tomar las decisiones, de manera que en un plazo perentorio, que no pueda pasar de tres meses, implementar todas las medidas que la crisis amerite, hasta que el metro, que es una medida a mediano plazo, entre en función.

En mi opinión, no es posible que sigamos dándole vuelta a esta crisis que ya lleva cuatro quinquenios y el pueblo sufriendo este parto de los montes, sin solución a la vista.

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Publicado el 15 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

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