Mi vida, esperando un diagnóstico

La opinión de…..

Xiomara Domínguez de Pérez

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Mi vida, esperando un diagnóstico

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Hace unos días me encontré en el supermercado con un doctor, conversábamos y le pregunté ¿los familiares de los médicos no se enferman? Le sorprendí mucho, lo vi en su expresión… parece que a ellos nadie les pregunta eso, me imagino que intuyó la razón de mi pregunta.

Hace menos de tres meses mi mamá empezó a padecer de dolor abdominal y de una aparente hinchazón, fuimos varias veces a cuartos de urgencia, en ninguno la hospitalizaron, en todos nos decían que se trataba de una infección en los riñones.

Llegó el día que mi mamá no orinó, fue llevada nuevamente al cuarto de urgencias de un hospital del Ministerio de Salud… sorprendentemente ¡no la hospitalizaron!… volvimos a casa a seguir con nuestro agonía, que al parecer a nadie en los sistema de salud le importaba, al menos eso nos hacen pensar y la ratifican con su forma de actuar.

Pasaron dos días, mi mamá siguió padeciendo de dolores, ya casi no se paraba de la cama, no comía. Decidí llevarla a una consulta en una clínica con un urólogo, la examinó, de inmediato nos dice que la hinchazón abdominal no es tal, es ascitis (término usado por los galenos para decir que en el abdomen hay agua). Me informa que hay que hospitalizarla (por fin) para determinar la causa, Nos aliviamos, ya que pensamos que habíamos dado el primer paso en la dirección correcta,

Pasaron más días, a mi mamá se le realizó un CAÍ, en Panamá todo se diagnostica así, los médicos han perdido la fe en los métodos usados antiguamente, pero bueno en este examen le apareció una masa en un ovario, pidieron una ínter-consulta con un ginecólogo (en este hospital no hay esta especialidad).

El médico fue a la consulta y le dijo a mamá que tenía una masa que podía ser un tumor maligno, por los resultados de un examen de sangre llamado CA-12S que es un marcador tumoral, que la enviaría a otro hospital (en este caso del Ministerio) para que se le hicieran los trámites para enviarla al Oncológico.

Estábamos devastados, pero positivos ya que al fin se iba a hacer algo por mi mamá… ¡cuanto nos adelantamos a los hechos!, mi mamá fue atendida, se le tramitó la cita en el Oncológico, vaya pero ahí no sabían que para que te acepten en este hospital necesitas contar con las laminillas (biopsia positiva).

Enviaron a mí mamá a otro hospital de la CSS en Panamá para que se le hiciera la biopsia, nos atendieron rápidamente; intentaron operarla el 18 de agosto, lamentablemente debido al avance de la enfermedad no se pudo hacer nada en la cirugía, solo obtener muestras para enviar al estudio patológico.

Hace casi un mes, que estamos a la espera de este resultado para poder obtener la cita en el Oncológico, estamos desesperados. Mi mamá fue enviada a casa debido a que “no se le estaba haciendo nada” no puede permanecer hospitalizada. ¡Qué insulto y todos los años que me han descontado las cuotas del seguro y no me he enfermado, podernos decir nosotros no voy a pagar porque no me he enfermado en años o devuélvanme lo que he pagado!, será que a nadie le interesa la integridad de los usuarios de los servicios médicos públicos de este país.

Los días pasan, seguimos esperando…. pero la enfermedad de mi mamá con esta espera se hace más fuerte.

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Publicado el 28 de septiembre de 2009 en el diario El Panamá América a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.