La falacia de la historia del ‘año pasado’

La opinión de…

Hedley Knewjen Quintana

Los periodistas y las autoridades de diversas áreas, al hablar de estadísticas, se refieren al “año pasado” como punto para comparar el “progreso” de un fenómeno dado: accidentes automovilísticos, epidemias, hechos violentos, márgenes de ganancia, etc. Hacer dichas comparaciones puede ser bastante peligroso y desviado de la verdad. Un ejemplo claro de esto es decir que el número de infecciones respiratorias del año 2010 es igual o “parecido” al del año pasado, 2009.

Si recordamos la historia, en 2009 emergió una nueva de cepa del virus influenza A(H1N1) cuyos primeros casos acaecieron en México y hubo una pandemia (término relacionado al número de casos). Los estudiosos en la materia en Suecia, donde estudié el año pasado, quedaron sorprendidos por la baja virulencia (término relacionado al daño hecho por el virus) de esta nueva pandemia.

En este caso particular, comparar con el año pasado es absurdo y contraproducente, pues estamos comparando los casos contra una “epidemia” y en relación al número usual de casos, creando confusión entre la población panameña.

Para abordar este fenómeno, se debe hacer un estudio de al menos un lustro para poder entender lo que ocurre. Para ver estos cambios, se requieren medidas de tendencia central y gráficos de tendencia.

En la vida cotidiana, el panameño no utiliza las medidas de tendencia central. Hay tres medidas de tendencia central: el promedio, la mediana y la moda.

Curiosamente con la más “complicada” de éstas, que es el promedio, se calcula la nota final de cada asignatura en todo nivel educativo: desde primaria hasta la universidad.

El promedio es la sumatoria de los datos entre el número de datos. Por ejemplo si en historia en un examen gano 5, en otro 4.6, en el tercero 4.6 y como no estudié bien, en el último gano 2.2; el promedio sería 16.5 (que es la suma de las notas) dividido entre cuatro (que es el número de datos) y el promedio final sería 4.1.

La mediana es más sencilla, pues consiste en ordenar los datos y señalar el del “centro”, en este caso la mediana de mis notas es 4.6 (5, 4.6, 4.6, 2.2; 4.6 representa el “centro” de mis datos). La medida de tendencia central (moda) es 4.6, también, porque es la que más se repite, 5 y 2.2 aparecen una sola vez. En los gráficos de tendencia se grafica contra el tiempo, y en el caso de mis notas de historia hay una clara tendencia a la caída de las mismas.

La mejor forma de ilustrar cualquiera fuere el fenómeno, no es ver el año pasado, sino más bien las medidas de tendencia central y los gráficos de tendencia de los últimos cinco o más años.

Hay otras medidas parecidas a la mediana, los percentiles y cuartiles, que son bastante útiles para definir epidemias. La percepción del pueblo panameño es bastante atinada y si se queja, por algo es. Con una buena base estadística, la cual no es algo complicada, se puede dar cimiento y credibilidad a las autoridades; pues ocultar los síntomas del mal no es mejorar el problema, sino más bien empeorarlo.

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Este artículo se publico el 7 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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