Agua embotellada y punto

La opinión del Economista,  Educador,  Humanista…


VICTORIANO RODRÍGUEZ S
diostesalvepanama@yahoo.com

 

Agua, bendito legado divino. Dios nos hace nacer en un país prodigioso, con grandes potenciales, donde dos océanos bordean nuestro Norte y Sur; también nos regala abundante agua dulce a través de ríos, quebradas, posos, lagos y lluvia.Quizás la principal razón por la cual no hemos aprendido a valorar el vital líquido. Hace 50 días recibimos otro mensaje de la naturaleza y el omnipotente.

Este mensaje aún no lo sabemos interpretar y se juega al “hoy no, mañana si”. El mañana nunca llegará. Nuestras autoridades, independientemente el esfuerzo que dicen hacer por reestablecer del todo el suministro de agua potable, parece solución inalcanzable.   Pareciera, les preocupa bastante poco, posiblemente con el propósito de acostumbrarnos a comprar agua embotellada y quienes se dediquen a estos negocios, en este periodo, “salgan millonarios”.

Hace poco una empresa de comunicación informó que en investigación realizada, algunas marcas de agua embotellada no cumplían con los niveles de calidad requeridos, ahora también se conoce que esas aguas embotelladas tampoco tienen flúor, según información odontológica.

A los gobiernos les ha preocupado muy poco la salud de este pueblo. Presuntamente el agua que provee el Instituto de Acueducto y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), debe tener flúor, pero no lo tiene.   Entonces, ¿que tipo de salud están suministrando a esta población?

Los niveles de turbiedad del agua se han normalizado desde el pasado mes de diciembre, cuando la sapiencia y prevención de quienes dirigen y mantienen el inventario del IDAAN, se vieron sin los repuestos correspondientes para hacer frente a la crisis del momento. Bueno, esa fue la excusa.

Hoy la población está ávida de una respuesta seria, objetiva, diáfana y creíble. Lo cierto es que a falta de solución efectiva surge suspicacia y sospechas razonables que se quiere mantener a la población sin agua potable y menos con flúor, porque ello permite que algunos negocios de agua embotellada sigan teniendo excelentes ganancias y posiblemente salpicarán a sus distribuidores, en detrimento de la salud y economía de la población.

Quizás una razón más para tratar de comprar, callar o perseguir a medios y comunicadores sociales.   Cuanto menos sepa la población más fácil será engañarla.   Los españoles colonialistas entregaban a nuestros aborígenes espejitos a cambio de oro. ¿Alguna semejanza?   Dios te salve Panamá.

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<> Artículo publicado el 27  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La seriedad de la cara no es suficiente

La opinión del Economista,  Educador,  Humanista…


VICTORIANO RODRÍGUEZ S.
diostesalvepanama@yahoo.com

Comentarios y oposiciones a la eliminación del Control Previo, por los ex–contralores José Chen Barria, Carlos Vallarino, Rubén (Chinchorro) Carles y la propia comunidad; inclusive, Alvin Weeden emplazó a la Ministra de Educación Lucy Molinar, para que le permitiera realizar una auditoria en ese ministerio y demostrarle encontraría deficiencias.

Otros comentaristas hacen referencia al tema y tomando un párrafo de la Estrella de Panamá, la escritora expresa: ‘Todo parece indicar que la decisión de la contralora Gioconda Torres de Bianchini, es eliminar el Control Previo. Tal decisión se evidencia mediante la recién emitida Resolución 898-DFG, de 25 de octubre de 2010, Gaceta Oficial número 26652-A, donde exceptúa a los Ministerios de Salud y Obras Públicas’

Definitivamente, compartimos con el Presidente Martinelli al expresar: ‘…si se tienen funcionarios que son corruptos van a robar antes o después’, como respaldo a la medida asumida para eliminar el Control Previo, él lo considera ‘irrelevante’. Definitivamente, si se nombran personas con patrones de conducta torcida, aprovechadores, dilapidadores, sin conciencia y fáciles de corromper, igual robaran sin embargo, se les hace mucho más difícil cuando existe Control Previo, ¡Alguien externo mira y pudiera estar pendiente de entuertos o chanchullos!

Gubernamentalmente existe una cultura de encubrimiento. La corrupción se apodera de diferentes órganos del Estado producto de la partidocracia, nepotismo, compadrazgo y otras figuras de nombramiento, a fin de enquistar en la administración públicas nominaciones accidentales, por lo cual tienen que ‘rebuscarse’ pronto. La seriedad de la cara no es suficiente, tampoco las presuntas buenas intenciones.

El domingo 16, leía en otro diario, que la contralora había expresado que ‘…en cada reunión que sostiene con directores de instituciones, ministros y en el CENA, les reitera realizar la menor cantidad posible de contrataciones directas…’; palabras que parecieran estar a 180 grados inversos a su posición al eliminar el Control Previo y perseguir a posibles adversarios.   Ahora: las contrataciones directas son o no parte de la liberación del Control Previo.

Cuando la justicia sea igual para todos; los ministros, contralores, procuradores, magistrados y similares, pasen por el escrutinio del pueblo, se permita a la ciudadanía revocarles el mandato, se les sancione con su pecunia personal a quien lesione, usufructúe o malverse fondos públicos, no será necesario el Control Previo. Dios te salve Panamá.

 

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<> Artículo publicado el 20  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

‘Banana republic’ o el país 100-1

La opinión del Economista,  Educador,  Humanista…

VICTORIANO  RODRIGUEZ  SANTOS

La ‘Banana republic’ (concepto internacionalizado por E.U.) o el país 100-1, y según expresara algún cómico, perdón cónsul, producto de la forma en que son escogidos, salvo excepciones, entre posibles títeres o ignorantes; donde el nepotismo embriaga hasta a extravagantes de televisión, trae como secuela el desprestigio de los panameños, internacionalmente.

Resulta ahora que somos ‘costeños de Colombia’, donde el ‘Océano Pacífico tiene un mayor nivel que el Atlántico’, que la idea de la construcción del canal fue de los ‘franceses (alrededor del 1902/1903)’, que ‘fracasaron por un mosquito’, que los ingresos del canal alcanzan solamente ‘25 millones de dólares en 10 años’.   Así funciona nuestro servicio diplomático, a tal grado que el señor presidente prácticamente les prohibió hablar.   Vamos bien señor presidente, vamos bien.

Que una participante de belleza diga algunas barrabasadas pudiera entenderse, pero que un diplomático lo haga, es bochornoso; pero miembros del Ejecutivo lo consideran ‘folklórico’.

También es folklórico que algunos diputados estén proponiendo ‘insensateces’ a fin de distraer al pueblo y si el pueblo acepta el camarón pasarlo, así como el irrespeto de ciertos jerarcas y violación a ciertas leyes, inclusive firmadas por el propio presidente Ricardo Martinelli.   ¿Juntos haciendo un mejor Panamá?

¿Será que pretenden impulsar otras leyes como: la reelección inmediata, carcelazo, chorizo, eliminar la protección a los discapacitados, a pacientes de enfermedades terminales o crónicas, al medio ambiente, comunicación, derecho a reunión y convertir nuestro país en finca, supermercado o Estado amordazado?

¿Será o no la razón por la cual se quería implementar una ley que penalizara con dos a cuatro años a quien divulgara los exabruptos del gobierno?

Lo dicho por el ‘presunto’ diplomático deja un amargo paladar a quienes sin tratar de ser considerados para esos cargos, manejamos mucho mejor la información histórica y económica de nuestro amado Panamá.

Quienes nos hemos atrevido a decir la verdad, a no aceptar dádivas, chantajes o regalías ni permitir la compra de nuestros principios (éticos y morales), se nos persigue y en esta oportunidad, violando leyes constituidas, se nos destituye, como un mensaje a otras personas que quien manda, hace lo que le viene en gana, independientemente de leyes o sentido común. ¡Ahora le toca al pueblo! Dios te salve Panamá.

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<> Artículo publicado el 13  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La justicia está en quiebra

La opinión del Economista, Educador, Escritor, Humanista….

VICTORIANO  RODRÍGUEZ  S.
diostesalvepanama@hayoo.com

En términos legales y de credibilidad, el nuevo periodo fiscal se perfila como riesgoso. Existe mucha suspicacia e incertidumbre. Entre lo hecho y lo que ha de hacerse debe existir un abismo, salvo que quieran destruir la escasa credibilidad en el Ministerio Público, legalidad, justicia y presunta equidad.

El hijo de Juana aguanta calla’o, observa, analiza y calla, al final tomará su decisión, la factura puede ser inminente. No somos los ignorantes y sin educación de las décadas anteriores a los años 70.

Nuestro país se estremece ‘bajo escándalos de corrupción’ que no paran, por el contrario, se acrecientan.   El Ministerio Público no escapa a tal situación y es obvio, cuando muchos letrados interpretan a su antojo las disposiciones, independientemente de la claridad de la ley.

El gobierno anterior se caracterizó por tener cinco (5) ministros de educación (en un solo periodo, cinco años). La presunta corrupción causó la detención de dos ex ministros.   Se especula que de afilar la lupa, habrían otros (también viceministros, directores y más), pero la fuerza de la politiquería, el compadrazgo o adeptos necesarios con conocimientos para lograr implementar mecanismos perversos, permite hacer excepciones.

En el Ministerio Público, en año y medio (18 meses), ya van tres procuradores.   Para el entender ciudadano, ‘la justicia está en quiebra’.    Se desconoce si los ‘errores’ son por ignorancia o lo hacen a propósito. Se evidencian deficiencias desde el foliado de los documentos (ver Ley 38, de 31/07/2000) hasta el permitir vandalismos legales, aduciendo amenazas y temores en el actuar, buscar informaciones periodísticas sobre declaraciones de implicados.

Se violan la Constitución y las leyes. Ya parecen rodilleros o papel para uso secundario. Si es imposible amañar o adulterar los expedientes, entonces se viola la ley.   Al final, el Estado pagará las demandas, producto del jerarca que actuó hormonalmente.    Otra razón por la cual ‘la justicia está en quiebra’.   Y el pueblo aguanta calla’o.

Es necesario fortalecer las instituciones del Estado, ser valientes y actuar de acuerdo al sentido común, la ley y fe en Dios. Quien no actúa directamente, debe ofrecer información que permita pistas para adelantar investigaciones tendientes a impedir que sumerjan nuestro país en la devastación económica y de ilegalidad, hasta corregir el rumbo. Dios te salve Panamá.

 

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<> Artículo publicado el 6 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Bajo escándalos de corrupción

La opinión del Economista, Educador y Humanista…

VICTORIANO RODRIGUEZ S.
diostesalvepanama@yahoo.com

Quien no recuerda el pasado está destinado a cometer los mismos errores. Desde nuestros inicios en los medios, hace décadas, ha sido nuestra meta orientar a la población de la mejor forma (la decencia, honestidad, respeto a nuestros adultos mayores, enfermos, etc., pero principalmente a las leyes). Igualmente a conocer la verdad general, no la verdad individual o la que interesa a los gobernantes. A ser honesto, principalmente con su propio yo. A defender sus derechos, contra quien fuera. El derecho no es un objeto inanimado, es una razón y generalmente es por sentido común.

En Panamá, pareciera un pecado ser honesto, por lo menos así se vislumbra, máxime cuando no solo se intimida a los comunicadores sociales, también a la población.   Nuestras grandes mayorías evitan hablar públicamente. Inclusive en algunas instituciones públicas los funcionarios ya no se atreven a opinar sobre temas controversiales, principalmente políticos, por temor a represalias, por la existencia de infiltrados o informantes de quienes mal gerencian las entidades.

El 6/10/04, en este diario, dejamos expuesto que: ‘…cambiar gobiernos no hará la diferencia. Tenemos que cambiar nosotros, o mantendremos la corruptela politiquera en nuestros propios corazones’. El 27/08/05, expresamos que ‘…el combate a la corrupción es un problema moral, pero también de carácter económico, producto de la bipolaridad en los niveles salariales y el 31/12/05 escribimos ‘…a las 12 de la noche vence el término. Un año dulce para algunos, pero amargo para más del 60% de la población; para quienes no tienen empleo, adolecen de un techo o carecen de alimentos para saciar sus necesidades diarias. 365 días de angustias, sinsabores, esperanzas truncadas y sufrimientos’.

Solo citamos algunos de nuestros escritos, porque preocupa que los cambios en este país se den a cuenta gotas, aún cuando muchos no son cambios, son repitencias.   Algunos jerarcas, producto de sus arbitrariedades, están violando flagrantemente las leyes, perjudicando al pueblo, y el hijo de Juana, aún así aguanta ‘calla’o’.

Bajo escándalos de corrupción y malas prácticas de un pasado que dicen querer cambiar, pero practican, un nuevo año se avecina, ahora. ¿Cuántos compatriotas dormirán sin haber probado bocado, mientras la abundancia desmedida pulula en casa de muchos jerarcas del Estado?   Dios te salve Panamá.

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<> Artículo publicado el 31  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

 

Crisis social, ¿en quién confiar?

La opinión del Economista, Escritor, Educador, Humanista…

VICTORIANO RODRÍGUEZ S.
diostesalvepanama@yahoo.com

Hace años hacemos análisis socioeconómicos constructivos, en busca de mejores derroteros para Panamá. Hay quienes se incomodan, como quien come ajíes. Es una situación de conciencia, transparencia, verticalidad, honradez y honor.

En nuestros artículos  ‘Reflexiones por Panamá’, de 25/07/2006 y 6/08/2007, hicimos reflexiones objetivas de la cruda realidad que vivíamos. Las zozobras, producto de la inseguridad, donde expresamos: —La intranquilidad se sustenta “en quién confiar”.    Los medios violentos en que día a día sucumbe el hijo de Juana, permite visualizar la hecatombe—.

La evolución delincuencial rompe con el perfil del delincuente estudiado tanto en las facultades de Derecho como en investigaciones ‘científicas’.   La corrupción rompe patrones tradicionales y se inserta en patrones conductuales, logrando asestar un mortal golpe a los principios.

‘Pareciera que vivimos en una selva asfáltica, donde hombres y mujeres pirañas anteponen sus oscuros intereses contra la maltrecha majestuosidad de la Patria y continúan haciendo ostentaciones de poder y la falsa responsabilidad que les brinda el estatus social o político del instante’.

‘Personas relativamente joven, con excelentes estudios, buenos salarios y solvencia económica se aprestan a realizar o aceptar estafas, robo al fisco, iniquidad en la aplicación de la justicia, cobro de coimas o adquisición de prebendas, etc., sin que a claridad meridiana, hubiera tenido la necesidad de tal aberración. Observamos profesionales haciendo matraqueos para lograr insanos propósitos, aún a la luz de la ley y la ciudadanía’.

Hemos expuesto que tenemos un país bendito.   Las bondades se sienten porque “Dios es panameño”, sin embargo, estamos tentados. Permitimos que la corrupción nos vulnere. Tal cual expresamos, ‘… ¿Será necesario participar del clan o cartel de la mentira y la corrupción para sentir mayor seguridad en el puesto de trabajo y seguridad personal? ¿Es necesario callar, a fin de evitar ser perseguido y destituido?’

Nuestro artículo “En río revuelto, ganancia de pescadores”, Panamá América, de 20/02/2002, desarrolla y sintetiza situaciones que hoy se presentan. Amarga vivencia por mantener políticas advenedizas de corrupción y nombramientos.

La esencia de verdaderas políticas de Estado es garantizar el establecimiento de políticas educativas pertinentes al desarrollo integral del individuo, la generación de empleo y la desarticulación de la delincuencia, corrupción y otros flagelos que profundizan la crisis social existente. Dios te salve Panamá.

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<> Artículo publicado el 23  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Hay quienes viven del miedo

La opinión del Economista, Educador,  Escritor,  Humanista…

Victoriano Rodríguez S.

Hace años venimos alertando sobre el interés de los gobiernos en limitar a los comunicadores sociales. En la década pasada, con la “presunta democracia”, se llevó a cabo seguimiento y persecución. Así lo expresamos el 25 de agosto de 2005 en El Panamá América, cuando expusimos: “… la población se siente desprotegida. La corrupción se está apoderando de los órganos del Estado. Existe persecución encaminada a enmudecer a periodistas y comentaristas radiales, quizás hasta tratar de cerrar medios… Hoy son ellos, mañana puede ser cualquiera de nosotros, inclusive la sociedad en su conjunto…”.

¡Cuánta realidad en esa reflexión! En ese escrito hicimos un llamado y considerar un día determinado para: “…abstenernos de brindar cualquier tipo de información (escrita, televisiva o radial)”. Un llamado a la democracia para demostrar a quienes provocan o persiguen que hay unidad y apoyo, tanto de los comunicadores sociales como en los medios. Nos falta unidad gremial, sintonía entre mente y cuerpo. Hay quien expresó que en comunicación bailamos con dos pies izquierdos, nos tropezamos nosotros mismos. Hay quienes viven del miedo y sufrirán igual, no habrá perdón para el temeroso, máxime si fue reconocido. Será utilizado, solo, mientras sea necesario.

Presumiblemente los seres humanos actuamos en función a nuestra inteligencia emocional y desarrollo intelectual, pero, cuando se quieren imponer caprichos, presumiendo razones generalmente equivocadas, pero se encuentran con personas analíticas e incorruptibles, se recurre a la más vil de las manifestaciones: atacar, violar la intimidad, correspondencia, comunicación, acosar, amedrentar y tratar de destruir a quien con valentía y honestidad defiende sus puntos de vista y hace valer sus principios. Quizás por ello se realizan tantas persecuciones o destituciones, violando las leyes.

Cuando se recurre a la persecución, acoso o violencia, quizás se deba a falta de honestidad, discernimiento o escasa capacidad intelectual. Hay suma diferencia entre la capacidad de razonar del humano y el instinto animal. Generalmente, los seres irracionales atacan (salvo raras excepciones) por sobrevivencia, sentirse acorralados o necesidad de escapar para salir del apuro.

Debemos tener cuidado, porque el mal prevalece cuando los hombres buenos se mantienen en silencio, son indiferentes y se reservan el derecho de actuar. Hace más de 40 años, Cantinflas, reconocido cómico mexicano, en un juego de póquer expresó: “¿Vamos a jugar como caballeros o como lo que somos?”. Pregunta que quizás muchos nos estamos haciendo hoy, ¿a qué estamos jugando? Es necesario recordar que Thomas Paine (1737–1809), indicó: “Es la obligación del patriota proteger a su país de su gobierno”.

Nadie es tan valiente para no sentir recelo y mirar atrás para cuidar su espalda o tratar de escuchar algo adicional a sus pasos, pero quien vive del miedo y lo mantiene aferrado, como su mandíbula superior, vivirá a la sombra de lo que pudo ser; en el rincón de la hecatombe, en el que políticos ignorantes y déspotas los mantendrán identificados y no tendrán piedad de ellos, cuando llegue su momento.

Quizás la razón por la que en su momento Mark Twain (1835–1910) expuso: “Al principio de un cambio, el patriota es un hombre escaso y valiente, odiado y despreciado. Sin embargo, cuando su causa tiene éxito, el tímido se le une, porque entonces ser patriota ya no cuesta nada”.

Algo me dice que quien impulsa esos avances melodramáticos no necesariamente es el presidente Martinelli, más bien serían sus asesores (ministros, diputados, manzanillos, etc.), pero nada podemos hacer, son sus colaboradores y si él no se percata del daño que le hacen, mal podemos continuar insistiendo.

Las alternativas son pocas, las soluciones mínimas, pero existen. Lo importante es que comprendamos que cambiar nuestros principios por regalos, por unas monedas o por un puesto de trabajo, puede llevarnos al despeñadero.

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<> Este artículo se publicó el 16 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.