Lo que no se dio en la Asamblea

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO A. ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

Antes de participar en nuestra primera sesión como legisladores en 1990, Arnulfo Escalona Ríos, amigo, pero adversario político y colega legislador, me llamó a la Presidencia de la Asamblea y me explicó las reglas del juego:  ‘En el pleno, Mario —me dijo— te diré de todo y tú a mí igual, somos adversarios, pero al discutir los proyectos dejemos los sentimientos políticos a un lado y aportemos lo mejor al proyecto, enriquezcamos los mismos para producir leyes que beneficien al país’.   Comprendí el significado de sus palabras y aquellos siete primeros opositores de la nueva democracia cumplimos con ese principio. Quizás por eso nos ganamos el respeto de la bancada gobiernista y pudimos terminar, cinco años después con una profunda amistad entre todos, aun cuando las diferencias políticas hasta hoy con muchos subsisten.

Enriquecer el proyecto, de eso se tratan los primeros y segundos debates en la Asamblea. Pero nuevamente vimos en la actual Asamblea la falta de los debates y el enriquecimiento de los proyectos. La Reforma al Código Minero era una necesidad imperante. Un Código obsoleto rige la explotación de nuestros recursos minerales. Todos debimos estar de acuerdo con actualizarlo. Todos debimos haber participado con aportes en los temas y preguntas específicas que tenemos que hacernos con respecto a las explotaciones. El tema no era NO o SI a la minería, el tema era y es ¿qué tipo de minería queremos permitir?, ¿quiénes deben poder ejecutarla?, ¿cuánto debe recibir el Estado?

Si ese debate se hubiese dado, hubiese sido interesante analizar primero el tipo de minas a permitir, desde la extracción de arena continental y submarina hasta la minería de metales a cielo abierto o subterránea. En esa discusión se hubiese podido restringir la minería de cielo abierto a áreas específicas o ninguna, de igual forma condicionar la extracción de arena submarina por sectores. En esa discusión se hubiese podido establecer si realmente podemos permitir o no la explotación por parte de empresas 100% de gobiernos extranjeros, o qué porcentaje de una explotación puede ser de un gobierno extranjero en forma directa o indirecta a través de sus empresas estatales. Pudimos haber discutido lo que una extracción debe dejar para los municipios, para las provincias, para el Estado. Haber discutido si las cifras presentadas por el proyecto satisfacen o no las realidades de las áreas que se afectan y dueñas de los yacimientos.

Hoy, las grandes extracciones de arena de Panamá Oeste y Coclé, no dejan a los municipios ni cerca de lo que estimo yo debiera ser.   Pero lejos de debatir cómo me atrevo a pensar hubiese hecho Gerardo, Alberto, Balbina, Franklin, Bush, Elías y yo, vi cómo quedamos en medio de un debate que no era el legislativo, sino un debate irreal entre ecologistas que pedían NO a la minería, empresarios con foros por el SI y los indígenas en pie de guerra para evitar el desarrollo de la posible mina de Cerro Colorado.

En mi vida he visto peor diálogo entre sordos. Ante eso, conscientes de que el Código necesita reforma, el gobierno impulsa la maquinaria legislativa y aprueba la ley. Para muchos, otro error, para pocos, lo correcto, porque ahora se tendrá un Código actualizado y podrá a su vez reformarse con calma ante fuertes presiones y contundentes argumentos de artículos y casos específicos. Algunos buscarán con un recurso de inconstitucionalidad por el artículo 290 de la Constitución, eliminar la explotación por estados extranjeros. Los indígenas del área de Cerro Colorado negociarán su ejecución, de insistir algún grupo en efectuarla. La lástima es que el rol de la Asamblea Nacional de Diputados no se dio. No hubo en la misma ese debate y aporte de los partidos y diputados para efectivamente mejorar el proyecto en discusión.

Si los partidos políticos y los diputados no logran entender su rol, si no captan lo sabio de las palabras de Escalona Ríos veinte años atrás, mejor cerremos la Asamblea. Si simplemente será un foro donde dos bandos en cada proyecto irán unos a favor y otros en contra, sin el más mínimo esfuerzo de encontrar la mejor redacción y los mejores conceptos para incluirlos en las leyes, entonces, ¿para qué pagar asesores y salarios a tanto inútil? Lo que no se dio en la Asamblea, lamentablemente, es lo que hará pagar caro al país.

 

Este artículo se publicó el  15  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Un mundo de injusticias

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO A. ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

Si en algún momento tuviese yo la oportunidad de pedirle a Dios una gracia convencido de que me la otorgaría, le pediría que hubiera justicia en el mundo. Con el pasar del tiempo todos aprendemos tanto que quisiéramos tener nuevamente la oportunidad de empezar.   Y todos, estoy seguro, creemos que de lograrlo no cometeríamos los errores que en la vida hemos ido cometiendo.   Pero el tiempo no da marcha atrás, el final es irreversible, por lo que solo nos toca a los que más experiencia tengamos, compartirla con las nuevas generaciones para ver si ellos evitan nuestros errores.

Hoy, vivimos en un mundo materialista. Dime cuánto tienes y te diré cuánto vales. Pero es un mundo que por ese materialismo solo ha logrado crear más injusticias. Un mundo donde la honestidad y la moral han perdido el juego ante el respeto al dinero y los bienes materiales.    Donde la insensibilidad priva sobre el deseo desmesurado del bienestar propio. Un nuevo mundo plagado de falsas pretensiones y grandes injusticias.    Pretensiones de desarrollo económico, crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), grado de inversión, pero donde la pobreza campea, la brecha en la injusta distribución de la riqueza es cada vez mayor, donde el rico quisiera que el Estado acabe con la pobreza, pero sin sacrificios en su patrimonio. Un mundo donde el umbral del respeto lo sienta la riqueza y no la capacidad y valores de la persona.

Hoy, en nuestro país, veremos nuevamente el inicio de campañas proselitistas con promesas de aspirantes, que luego se estrellarán contra la realidad de su gestión si triunfan.   Para mí solo una promesa es necesaria, aquel candidato que se proclame el líder de la justicia, aquel que me prometa que todo su esfuerzo irá únicamente a lograr un país justo. Porque no me preocupa la justicia penal ni la justicia divina, hoy me preocupa la justicia social.   Porque Dios siempre hará justicia, al final. Pero las injusticias sociales se deben al hombre y solo el hombre puede corregirlas.

No podemos seguir viviendo en un país donde unos tienen agua y otros no, donde unos comen tres veces al día y otros no, donde unos tiene a sus hijos en excelentes escuelas y otros no, donde unos trabajan y otros no consiguen empleo, donde unos devengan jugosos salarios sin trabajar y otros míseros salarios trabajando en exceso.

Un país justo evita la explotación por parte del intermediario, evita los abusos en los precios, evita el nepotismo en los puestos públicos, evita las estructuras de salarios que no incluyan reconocimientos por eficiencia y permanencia, sino únicamente la relación con quien te designo. Un país justo practica la igualdad de oportunidades, practica la regla de oro de una aplicación de leyes por igual a todos. El mundo, no solo Panamá, hoy está muy distante de ser justo.

Quizás no puedo aspirar a un mundo justo, pero sí puedo soñar con un Panamá justo. Porque en algún lugar del país, en algún partido o gremio, debe haber ya la semilla de ese líder del futuro que llegará impulsando un Panamá justo. Ese país donde dejemos atrás la demagogia y las aspiraciones electorales, donde trabajemos por lograr esa igualdad que todos queremos compartir. No quiero presidentes de grandes obras, presidentes de grandes infraestructuras, quiero un presidente que se limite a lograr más justicia social.

Yo siempre uso de referencia la diferencia que existe entre la labor de las primeras damas y sus esposos. Ellas, como no buscan reelegirse ni tienen interés politiquero, hacen un verdadero trabajo efectivo social. Si los presidentes asumieran la actitud que tienen sus esposas, nuestro país ya hubiese salido del nivel de injusticia social que tenemos.

Pero los discursos de los aspirantes a cargo de elección, lamentablemente, se alejan cada vez más del verdadero problema, la injusticia social.

Panamá tiene mucho a su favor. Un crecimiento sostenido, un futuro promisorio, sectores nuevos se suman ahora al desarrollo económico, como las diversas formas de turismo y minería. Pero sí tengo que predecir algo, es que tendremos a unos más ricos, con más ostentación, y muchos más pobres. La brecha de hoy en la educación solo nos hace prever una mayor brecha económica mañana. Brecha que nos llevará a más violencia y más delincuencia y más injusticia.

 

Este artículo se publicó el  8  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La goma política

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

La alegría de la fiesta generalmente termina con el dolor de cabeza de la mañana siguiente, resaca dicen unos, goma otros.   Es común ver después de días festivos cantidad de ’engomados’ deambulando por las calles buscando una excusa para poder acostarse y descansar.

La política, no dudo, también da goma.   El político ocupando un cargo alto se embriaga lentamente por las palabras de aduladores, los falsos aplausos, la hipócrita felicitación, los titulares y comunicados engendrados en su propio estadio. Un equipo cercano hábil puede lograr mantenerlo embriagado por un tiempo, pero eventualmente dependiendo de la sagacidad e inteligencia del funcionario, la goma lo alcanza.

Y entonces despierta al dolor de cabeza de la realidad.   Hoy, 19 meses después de su instalación como presidente, Ricardo Martinelli empieza a mostrar los síntomas de goma política. No importa que encuestas le muestren alta popularidad y aceptación, el presidente está consciente de los problemas que aquejan su gestión.

Los repetidos abusos policiales, desde Bocas del Toro al Centro de Detención de Menores, la falta de agua potable por mas de 46 días, los problemas de circulación por el cierre del Puente Centenario, las reacciones frente a proyectos como la reelección inmediata, la sanción a los que vilipendien a funcionarios electos, la Reforma al Código de Minas, las protestas de los jubilados, las protestas de los pescadores con palangre, la apertura del año escolar sin haber reparado los colegios, los aumentos a los impuestos municipales, los problemas iniciales del Metrobus, son algunas de las situaciones que ponen de manifiesto la necesidad de ajustar su equipo de trabajo.

Pareciera que por alguna razón algunos asesores le dijeron al presidente que si cumplía con las promesas iniciales importantes para el pueblo, el pueblo le perdonaría las deficiencias posteriores.

Nada mas alejado de la verdad. Los pueblos son insaciables. Más le das, más quieren. Hoy la beca universal, los 100 a los 70, los útiles y uniformes gratis, no son suficientes.   El aumento de salarios mínimo ya se olvidó.

Más pesan el aumento de la gasolina, el aumento del aporte del Seguro Social, el prepago ahora de impuestos, la falta de seguridad, el aumento del transporte. Por otro lado, pocos cambios vistos en el gobierno han sido para mejorar. La ATTT sigue criticada con el Lic. Fabrega tanto o mas que con la Arq. Escorcia. Pandeportes no ha mejorado con 3 directores, mientras que continuamos sin Zar anticorrupción. El cambio en la Lotería solo logró acabar con el Gordito Millonario para dejarlo en un ‘gordo ahora flaco’, positivo resultó el cambio de Ministro de Gobierno, donde Roxana Mendez ha logrado captar simpatía por su eficiencia y manejo.

Martinelli prefirió lealtad a capacidad y en lugar de designar un gabinete con experiencia y capacidad prefirió amigos leales.    El resultado está visto: la experiencia no se improvisa.   Las improvisaciones y desaciertos han superado a los logros en su ejecutoria. Pocos ministerios reciben hoy nota de aprobación por los contribuyentes, los que nuevamente tendrán que ver hacia los partidos tradicionales para el 2014.   El PRD, por un lado, y una facción panameñista que empieza a desilusionarse con la gestión actual y podrían eventualmente conducir al partido a su candidatura sin el concurso del partido mayoritario de la alianza.

Pero al presidente le restan dos tercios de su mandato. Puede continuar con su equipo y seguir pagando el precio de su lealtad, o buscar nuevas figuras que le den un nuevo impulso a su promesa de cambio. Lo que le complica algo ahora es que dentro del panameñismo las fuerzas se dividen entre los Varelistas y los que lo adversan, limitado entonces Martinelli a escoger de la totalidad.    Y en su propio partido, que de 140,000 ha crecido a casi 265,000 tiene el problema de los que lo ayudaron a llegar versus los advenedizos del PRD tránsfugas, con lo que cualquier designación ahora es cuestionada por la parte no incluida.

La promesa de gobernar con los mejores ya quedó atrás, ahora el fenómeno es gobernar, punto.   No dudo que el dolor de cabeza del mandatario en estos momentos sea difícil de aliviar, pero es evidente que ante la inacción los problemas difícilmente se resuelvan. Por supuesto quedan recursos a los aduladores, una nueva encuesta mostrando una popularidad alta, una campaña politizada acusando a los opositores de todas las inquietudes generadas en el electorado, o, de ser posible, acusar al PRD y los gobiernos anteriores de todas las fallas actuales. Pero la goma continuará.

Este artículo se publicó el 2 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

 

Viviendo en el país de los locos

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO ROGNONI
marogoni@cwpanama.net

Cuando la estrategia de campaña del PRD consideró debilitar las opciones de Ricardo Martinelli a la presidencia denunciando la posibilidad de que el aspirante presidencial podía sufrir de un tipo de demencia, resumida inicialmente en las denuncias de su supuesta bipolaridad, los estrategas del entonces candidato optaron por ridiculizar la denuncia y crearon inteligentemente un movimiento bajo el esquema de ‘los locos somos más’. Sorprendentemente, los electores rápidamente se identificaron como ‘locos’, seguidores de Martinelli y orgullosamente lo enunciaban en sus autos, camisetas y banderolas.

Al final, todos quedamos convencidos que ‘los locos eran más’ y lo demostraron ampliamente en las urnas.    Solo, que nadie pensó que realmente se elegía un grupo de locos.    Y locos, no están.    Ya lo hemos comprobado, pero de que vivimos en un país casi surrealista no hay duda.   Año y medio de gobierno nos ha llevado de sobresalto en sobresalto el gobierno, de improvisación en improvisación, mientras el surrealismo es tal que aunque nos caiga el peor cataclismo social, la popularidad y aceptación del mandatario sigue imperturbable en el 70%. Sin Puente centenario, sin agua, sin seguridad, con costos por las nubes de combustible e impuestos, el aplauso no para.

Al final, no debería importarme la popularidad del gobierno. Lo que me perturba son las constantes contradicciones y absurdos que ocurren con su equipo de gobierno.   La ministra de trabajo abiertamente desafía la capacidad de su viceministro, mientras el jefe de la policía no abre su boca ante la peor tragedia ocasionada por sus hombres en el centro penitenciario de menores.   El ministro de seguridad, civilista a morir contra la dictadura militar, ahora adopta un lenguaje propio del más recalcitrante militar.

El pueblo sigue de cerca el devenir nacional y lo escuchamos a diario en sus llamadas a programas donde con humor y muchas veces ingeniosidad, se ríe de los desaciertos de la clase política.   Así, ante un absurdo proyecto del doctor Zuñiga para penalizar a los políticos que no cumplan sus promesas de campaña, una oyente pedía que se hiciese entonces lo mismo a los hombres que juran fidelidad ‘hasta que la muerte los separe’ y luego queman a sus mujeres o las dejan, ella quería los 4 años de cárcel a su marido por haberla engañado en sus promesas maritales.

Y en ese país absurdo que vive el panameño, tiene que sufrir la insistencia de Chello Gálvez de pedir la reelección inmediata y hacer trastabillar la alianza de gobierno.   Aunque reconozco que el pueblo en su sabiduría ahora cuestiona a quién fue que se le ocurrió que Chello fuese al pleno cuando nos iba mejor cuando no asistía en el gobierno anterior.   Más absurdo aún el proyecto del MEF para que los abogados ‘conozcan su cliente’.    En un país donde las sociedad anónimas existen con acciones al portador ahora a un genio se le ocurre que un abogado lograra que su cliente le admita que piensa lavar dinero o estafar con la sociedad que le ha ordenado.   Si entendiésemos todos que nuestro país es surrealista, que vivimos del absurdo, entenderíamos como en 46 días aun no hay agua potable, como quedó en nada el tema de los pinchazos de la Procuraduría de la Administración, o la investigación de la avioneta y la fiscal Valdés, o Bonisi sigue de Procurador suplente, o como revivió con un fallo la asumida difunta Sala Quinta, o el pro que Bosco Vallarino se cree en libertad de subir en 1000% los impuestos municipales.

Y, más absurdo todavía, la compra de miembros para los partidos de la alianza donde, en breve, tendrán más PRD torrijistas que el número inicial de CD’s hace menos de 2 años.   Por lo pronto, tienen mas oficiales retirados de las Fuerzas de Defensa que el propio PRD.   Como PRD, no me preocupa el tamaño del CD, pero si fuese panameñista estaría ya preocupado.   Una vez se de otro absurdo, la desaparición del liberalismo en el país al fundirse el UP con el CD no veo como el candidato presidencial de esa alianza pueda ser el panameñista.    Pero, en nuestro país todo puede pasar, más, todo lo aceptamos como natural.   En fin, nos advirtieron que los locos eran mas, lo que no nos explicaron fue que la estrategia era volvernos a todos locos.

Este artículo se publicó el 25 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La era de los leaks

La opinión del Ingeniero y Analista Político…

MARIO  ROGNONI
marogoni@cwpanama.net

Siempre envidie a las mujeres que tienen en las televisoras una diversión permanente con las telenovelas y melodramas que lejos de ponerlas a llorar las distraen a morir. Los hombres estamos en desventaja, más si no nos gustan las telenovelas. Nuestro espacio televisivo lo usamos en noticieros, debates y deportes. Los primeros son repetitivos, los segundos cansan por ser los mismos protagonistas y los deportes siguen temporadas que nos parecen muy cortas.

En nuestro rescate, aparecen ahora los leaks. Si en la mañana nos distraen las glosas de los periódicos, en el día ahora los comentarios son de leaks. A buena hora un soldado raso norteamericano, aburrido en Afganistán encontró la manera de robarle al departamento de estado su cofre de bochinches. Y aunque algunos nos parezcan insípidos, otros traen mucha salsa. Lo cierto es de repente el cuchicheo social desde Washington hasta la Patagonia es de leaks. Los más famosos, indudablemente, los Wikileaks, pero hay además toda clase de leaks.

Ya antes de los Wikileaks nuestro vocabulario incluía el likeo, la acción de dejar saber voluntariamente una información supuestamente confidencial. Así, la DEA likeaba información sobre a quienes se le estaba preparando un indictment, o la propia embajada de USA likeaba que había cancelado un número de visas. Esos leaks generalmente causaban interés y curiosidad. Los nuevos leaks, si bien nos divierten, no nos asombran ni nos causan curiosidad.    Que Martinelli y Varela dudaban de la capacidad de los encargados de la ampliación, bah, si son muchos los que cuestionan abiertamente la capacidad financiera del grupo Sacyr de España.

Que dudan de la imparcialidad del director Alemán Zubieta con respecto a CUSA, si casi todo Panamá piensa que mantiene algún tipo de relación con la empresa de sus familiares y donde laboró por años. Y para colmos el leak de lo que pensaba la embajadora del presidente, refleja lo que muchos piensan del presidente sin que eso afecte ni su popularidad ni su ejecutoría.

Pero los Wikileaks son adictivos. Ahora todos queremos más. Y siguen saliendo más. Tan cónsos como los primeros. Ahora resulta que las autoridades norteamericanas descubrieron en el 2009 que por Tocumen entra dinero. Voila, Eureka.   Gran descubrimiento.   Por décadas se ha sabido esto y hasta los tumbadores han tenido la precaución de encontrar empleados soplones para poder asaltar al incauto poseedor de efectivo en su ruta a la ciudad. Pero, es evidente al panameño y no al funcionario norteamericano, que toda esa actividad se hace comprando empleados de aduanas, migración y del aeropuerto, no necesariamente con el director de turismo ni las empresas activas en el aeropuerto.

Como nos ha gustado y nos hemos hechos adictos a los Wikileaks, es hora que desarrollemos nuestra propia versión de leaks, para seguir disfrutando de esta nueva pasión. De hecho, lo veníamos haciendo en glosas, donde nos contaban que en el gabinete Alma se sienta lejos de Mulino y mas lejos de Roxana.   Otro localeak cuenta de la renuncia de Moreno de la ASEP ante su incapacidad de licitar la portabilidad numérica y lentitud en accionar.   Hay leaks inclusive sobre mas de tres que no aceptaron la secretaria de prensa mientras otros hablan de quienes y por que están comprando tierras por Juan Hombrón. Leaks de negocios abundan, desde la concesión de máquinas de casinos entregada a un conocido hasta leaks sobre como gestar una compra directa.

En el fondo, quizás todo es cuestión de semántica. Los Wikileaks están documentados por cables confidenciales del departamento de estado, pero los leaks locales son poco más que glosas y rumores. Lo que amerita un estudio es analizar nuestro comportamiento, un pueblo donde la clase pensante le cree más y espera los comentarios de un muñeco (Casimiro) en la mañana y un personaje ficticio casero (Clemencia) en la noche, mientras lee glosas sin firma y con claves muchas indecifrables en las mañanas. Y a esas consideraciones, tienen entonces los funcionarios públicos y figuras políticas que dar explicaciones o aclarárselo al ciudadano. Yo quisiera leer los futuros Wikileaks, cuando un embajador tenga que decirle al presidente de su país que ‘se lo oyó a un muñeco en tv’ o que lo aseguró ‘el Cañoreno de Domplín’ (¿Donut cannon?).

 

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Este artículo se publicó el 18 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Volando con turbulencias

La opinión del Ingeniero y Analista Político….

MARIO  ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

El inicio del 2011 se ha presentado con una serie de problemas que confronta el gobierno del presidente Ricardo Martinelli. Después de una larga luna de miel con su pueblo, factores fuera de su control sumado a imprudencias e incapacidades de algunos de sus colaboradores, han dado con el final de los tiempos de paños y manteles. Después de haber sido electo con mas del 60% de los votos y encontrando unas finanzas solidas en el estado, poco mas de dieciocho meses han pasado y el país es otro.

La Caja de Seguro Social enfrenta una posible crisis y trata de evitar hacerle frente a un aumento a los jubilados, aumento prometido en campaña pero que ahora el ejecutivo solo puede aportar el 60% del mismo mientras los directivos del Seguro aseguran que ellos no pueden hacerse cargo del resto. La Alcaldía del distrito capital ha sido castrada y se le quito la recolección de la basura, ahora en manos del ejecutivo a través de una nueva entidad donde los electores no entienden por que si se les dio fondos a la autoridad nueva pero el gobierno no pagaba su deuda a la antigua DIMAUD, limitando su posibilidad de actuar.

El presidente habla de su alianza y compromiso con los panameñistas pero 7 diputados de su partido proponen la reelección inmediata alertando a sus aliados a la posible traición en el 2014 y sembrando las primeras semillas de conflicto con los panameñistas. Mientras tanto, le renuncian el embajador en USA, su secretario de prensa y el Zar anticorrupción mientras se traslada al antiguo director de la ANAM.   Ninguna de las renuncias es explicada y todas caen en el mundo de la especulación generando múltiples rumores. Mientras tanto, el Ministerio Público busca reorganizarse bajo la figura de Ayu Prado tras el fracaso de Giuseppe Bonissi.

Los problemas del gobierno y su manejo pudieran pasarle por encima a los electores, pero lamentablemente las condiciones y calidad de vida en el último mes empeoraron al máximo, la crisis del IDAAN dejo sin agua a la capital y pocas esperanzas de resolverse a corto plazo, la violencia se apoderó del país iniciando el año con el primer fin de semana 5 asesinatos y otras dos muertes violentas, el costo de vida se disparó por el aumento del combustible, el Metrobus no llenó las aspiraciones del panameño que rechaza el cambio para ir de pie por más dinero sólo porque el bus tiene aire acondicionado.

A los problemas que empiezan a deteriorar la proyección del gobierno se suma una Asamblea Legislativa que como medida frente a los problemas nacionales solo se le ocurre proponer una ley para arrestar de 2 a 4 años a quien insulte a un funcionario electo.   No citan al pleno ni al director del IDAAN, ni al jefe de la policía, ni al Ministro encargado del costo de la gasolina, simplemente arremeten contra los que denuncien el descontento y critiquen a los gobernantes. La turbulencia actual sigue bajo el peligro de nuevas revelaciones de los Wikileaks, ahora llamados por los panameños desde Rickyleaks hasta locoleaks en su humor.

El gobierno parece encantado, como si lo hubiesen hipnotizado y no parece estar en sintonía con el pueblo y sus necesidades e inquietudes. Con insistir que vamos bien, creen que vamos bien. Mientras tanto la deuda externa sigue subiendo, las compras directas ahora incluyen hasta la portabilidad numérica, un contrato de decenas de millones de dólares que fueron incapaces de adjudicar en dos licitaciones. Mientras el pueblo exige agua, seguridad, mejor transporte, baja en el costo de vida, el gobierno sigue empeñando en macro proyectos desde la compra por más de un billón de dólares de dos corredores que con el tiempo de hecho serán nuestros, la construcción de una torre financiera, constantes viajes al exterior e innumerables compras directas.   Mostrando el gobierno de cuerpo entero, el cónsul del país en Miami hace el ridículo y deja en ridículo a todos los panameños, para solo ser amonestado por tener el cabello largo.

Panamá es un país noble, resiste los peores gobiernos, la economía sigue creciendo y el pueblo se resigna a sus gobernantes. Quizás algún día logremos los panameños entender que hay que pensar antes de votar, elijamos entonces los que deben estar en la Asamblea, los que deben ser nuestros alcaldes y nuestro presidente, para poder superar nuestra mediocridad, empañado el esfuerzo de hecho por los deseos de enriquecimiento de los que llegan al poder.

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<> Este artículo se publicó el 11 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Lo que Santa se llevó

La opinión del Ingeniero y Analista político…

MARIO A. ROGNONI
marognoni@gmail.com

Todos los años, coincidiendo con el nacimiento del niño Jesús, aparece igualmente la figura de Santa Claus. Todos sabemos que Santa Claus trae juguetes, felicidad y alegría especialmente a los niños, pero incluye en su bondad a todos. Por años, gobiernos anteriores hicieron lo necesario para facilitar el trabajo a Santa: aprobaron dar un décimo tercer mes adicional de salario para ayudar a regalar, prohibieron lanzamientos y cortes de servicios, inclusive lograron que financieras, mueblerías y bancos no cobraran cuotas en Diciembre. Hoy, todo eso se ha ido, reemplazado por un sentimiento materialista y egoísta que hace cada día mas difícil el trabajo de Santa Claus.

Este año se dieron despidos en diciembre, lanzamientos en diciembre, cortes de luz y agua en diciembre, haciendo mas dura la navidad a los mas necesitados. Pero, creo yo, Santa Claus supo hacerse sentir. Con la ayuda de Dios y la naturaleza, grandes lluvias nos causaron grandes estragos, recordando al hombre su insignificancia frente a la naturaleza. Obra de infraestructura cayeron, casas derribadas, áreas inundadas, forzando al hombre a volver su mirada a Dios y comprender que ha estado alejado del espíritu y apegado a la tierra. Ese hombre que había perdido su sentido de solidaridad y humanidad, que cortaba luz y agua, que despedía, que cobraba sin contemplaciones, necesitaba una lección. Así como en la antigüedad Dios castigó a Sodoma y Gomorra, ahora enviaba una ligera advertencia a la humanidad.

Losa caminos de Dios pocos los comprenden, pocos los siguen. Usando al propio hombre, poderosos pierden su fuerza, jefes su mandato. Santa Claus y la Navidad pasaron, pero se llevaron más de lo que trajeron. En nuestro país, se llevó al embajador en Washington, de paso se llevaron al Procurador General y varios fiscales, todos otrora poderosos, hoy destituidos o renunciados forzosamente. En medio de la crisis generada por las condiciones climatológicas, surgen adicionales otras crisis que parecen haber llegado con la Navidad. Los cables de Wikileaks desataron una serie de intimidades que los políticos hubiesen preferido jamás fuesen públicas. No dudo que la opinión que privadamente unos tienen de otros no son para compartir, pero la imprudencia vence la sensatez y la piratería roba el secreto.

En un mundo donde la vigilancia y el espionaje son de fácil acceso a cualquiera, hoy es muy difícil hacer cosas y pasar desapercibidas.

En nuestro país, los servicios de inteligencia de varios países son notables, desde los norteamericanos, hasta los cubanos, israelíes, francés y argentino, por mencionar algunos. Los intereses económicos y geopolíticos de muchas de estos estados los obligan a mantener un ojo permanentemente sobre nuestra sociedad, desde la banca, comercio hasta conocimiento de los intereses de inversionistas. Esa posición privilegiada de Panamá geográficamente y el propio canal, nos da una importancia especial a todos, desde los vecinos del continente hasta los asiáticos.

El gobierno podrá descartarle la importancia a los Wikileaks, pero los gobiernos amigos los están analizando, buscando comprender los elementos que le puedan explicar el accionar de una u otra forma del gobierno. Para el gobierno actual los problemas son complejos: por un lado las excesivas compras directas siembran dudas en el manejo de la cosa pública, mientras que el espectro del narcotráfico empaña el accionar de la justicia. La salida del Procurador General en medio de serias dudas sobre el manejo de un caso en particular de narcotráfico, no ayuda la imagen del Ministerio Publico. Y, sumando problemas, la relación entre el presidente y su vicepresidente y heredero designado parecen afectarse más de lo que las apariencias indican. El año terminó y la Navidad pasó, entramos a un año nuevo con los mismos retos del año anterior, una canasta básica cara, delincuencia sin mayor control, el transporte sin resolverse aún y las denuncias de corrupción y tráfico de influencias en un alto nivel. El presidente parece confundido por encuestas que siguen mostrando popularidad mientras es cada día más evidente la poca capacidad de su equipo de trabajo y, aunque no reflejado en encuestas, crece la insatisfacción general.

Es evidente que el electorado que ayer apoyaba abrumadoramente al presidente, hoy espera que haga ajustes en su equipo, ajustes que puedan devolver la velocidad de marcha que imprimió a su inicio y que, hasta eso, Santa se llevó.

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<> Este artículo se publicó el 4  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.