Sí a la Libertad de Expresión

La opinión de la Periodista…

Betserai Richards 

A través de los años, los fallos judiciales desatinados de calumnia e injuria contra periodistas y la libertad de expresión han impactado en Panamá.

Por supuesto, este legado de desaciertos incluye al gobierno del “cambio” luego de haber consolidado los poderes del Estado.

No fue sorpresa ver expresiones tristes y melancólicas entre los estudiantes de periodismo de la Universidad de Panamá. Estaban conscientes de la violación a los derechos de la libertad de prensa.

Entre ellos, una joven tuvo la iniciativa de comprar cintas de color negro como medida de protesta ante el peligroso amordazamiento de la profesión. Posterior a la repartición de las cintas negras entre los estudiantes de la Facultad de Comunicación Social, otras entidades dentro de la Universidad fueron sumándose con entusiasta solidaridad.

Uno de los estudiantes demostró perplejidad sobre las decisiones incongruentes que toman las autoridades del país, al que ama tanto. Agregó que el indulto que el Presidente de la República les otorgó a dos periodistas, era para apaciguar a los medios de comunicación y la opinión pública que salieron en defensa de los comunicadores penalizados.

Me pareció interesante el planteamiento del estudiante, pero preferí no profundizar más en su análisis. Para colmo de males, la semana pasada se condenó a Rafael Antonio Ruiz de RPC Radio, el tercer periodista en un mes, a una pena de 18 meses de prisión.

Pareciera que estamos marchando en reversa. Durante la época de las botas militares, el General Paredes utilizó la frase “Desde Ya” en 1982, al responder a un grupo de periodistas sobre su decisión de cerrar algunos medios de comunicación.

En esta ocasión, disfrazado con zapatillas del pueblo, el sistema judicial en general se suscribe al cambio desfavorable contra la libertad de expresión.   Debemos tener cautela para que no se repita la represión contra el periodismo.  A todos los periodistas nos preocupa esta situación. Es sumamente importante resistir la censura en contra de la libertad de prensa y expresión.

Cerremos filas con organismos internacionales que exhiben solidaridad con nuestra justa causa. Las conquistas por nuestros derechos como comunicadores sociales deben prevalecer.

 

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<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
Más de la autora: https://panaletras.wordpress.com/category/richards-betserai/
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¿Defensoría del niño?

La opinión de la Periodista…

Betserai Richards 

Un niño de edad escolar, vendiendo productos en las calles, con trapos deteriorados sobre su piel demacrada que refleja su estado de pobreza, es uno de los ejemplos que vemos a diario en nuestro país. De la misma manera, los menores que se ven obligados a “trabajar” en los buses de las diferentes rutas.

Es triste saber que aquellos pequeños estén sometidos (ya sea por presión o consentimiento de sus padres) a esta salvaje actividad. Sabemos que los niños de hoy, mañana serán los ciudadanos de Panamá y aún así permitimos que este abuso infantil se desarrolle de manera fluida.

Hace algunos días abordé un autobús de la ruta Corredor Sur. Ante los ruidos de nuestra urbe, con dificultad se escuchaba un niño gritando el nombre de la ruta del bus al que él pertenecía. Me asombré de ver a este pequeño en una actividad como esta, salvaje y grosera, sometiéndose a insultos de los usuarios que, disgustados por el pésimo servicio, ventilaban sus frustraciones con él.

Mientras que el crecimiento económico nacional va en escalada, la pobreza en nuestra sociedad se torna más palpable. A diario nuestros noticieros lo demuestran. Podría decirse que es reflejo de la injusta distribución de la riqueza y el alto índice de criminalidad juvenil.

En esta etapa es cuando deben dar sus primeros pasos hacia la superación académica. La educación básica supuestamente es gratuita en nuestro país, pero muchos hogares requieren de subsidios (fondo fiduciario educativo, nutrición, transporte, útiles, uniformes etc.).

Para muchos no es secreto que los familiares de estos pequeños ciudadanos son cómplices del trabajo que desempeñan, aprovechándose de su paupérrima condición y que los transeúntes se compadezcan con la compra del producto que tienen a la venta.

Mientras que el gobierno de turno gasta millones de dólares en automóviles lujosos y salarios jugosos, problemáticas como estás siguen vigentes.   Sugerimos la pronta resolución de estas necesidades y contribuir a que estas criaturas puedan disfrutar su niñez.

> Artículo publicado el 8 de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

Contaminación alimenticia

La opinión de la periodista…

Betserai Richards

Nuestra sociedad está inmersa en el consumo excesivo de alimentos procesados. Esto es fácil de comprobar. Cuando entramos a un supermercado encontramos masivamente alimentos enlatados y con cierto contenido químico, en comparación con la diminuta sección de frutas y productos naturales que penosamente pareciera que esta en fase de extinción.

Sin darnos cuenta cada día consumimos menos productos naturales que contienen nutrientes necesarios para estar saludables.

Muchos nos preguntamos porqué nuestros organismos están sujetos a tantas enfermedades. La respuesta está en que las defensas del cuerpo humano no se encuentran totalmente fortalecidas.

Escribo porque estamos ignorando la importancia que tienen los productos de origen natural para tener una vida sana.

Al momento de asistir en busca de asistencia médica para que nos oriente hacia la causa de nuestras dolencias, estamos seguros que los medicamentos recetados serán de contenido netamente químico. Salvo si el doctor es naturista.

Por otra parte, a manera de ejemplo, con respecto a los recién nacidos, los encargados de darle esa referencia nutricional son los pediatras. Y obviamente, de acuerdo a sus estudios, estos indican algún tipo de alimento procesado, enlatado y con químicos que prolongan el tiempo de vigencia del producto.

En el plato de los ciudadanos es frecuente la inclusión de derivados de producto animal, los cuales son altamente contaminados con hormonas que contribuyen en su crecimiento acelerado del animal. En el caso del pollo puedo decir que luego de su nacimiento, no vive más de 15 días, es decir, estamos consumiendo un ser relativamente enfermo y trasnochado.

Algunos estudios indican que los alimentos alterados pueden ser dañinos para la salud. Existe la toxina botulínica producida por Clostridium botulinum que es una bacteria que se encuentra en las conservas mal esterilizadas, los embutidos y otros productos. Esta es una de las toxinas más venenosas que se conocen (miles de veces más nocivas que el cianuro). Esto ayuda esclarecer los efectos que tienen algunos alimentos sobrecargados de compuestos químicos.

Con el ritmo de vida acelerada que llevan algunas personas se les dificulta llegar a sus hogares y preparar alimentos que sean nutritivos. Consecuentemente se ven obligados a asistir a los establecimientos de comida rápida para satisfacer sus apetitos.

Cuando hablo de “satisfacer sus apetitos” me refiero a que prefieren comer algo de buen sabor sin importar su valor nutritivo.

Y así puedo enumerar diversos alimentos que nos hacen daño y que cada día forman parte de nuestra pirámide alimenticia.

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Este artículo se publicó el  6  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.