Panamá, el mejor escenario con los peores actores

La opinión del Panameño residente en el Exterior…

Jorge Prosperi 

El concepto de país sin dudas es uno de los más bellos y más complejos conceptos creados por el ser humano ya que se relaciona no sólo con cuestiones geográficas o políticas, sino con los aspectos emocionales de cada grupo social, así como con la identidad y el sentido de pertenencia.  Entendemos por país a aquel territorio delimitado geográficamente que engloba a un determinado grupo de población y recursos naturales. La población que forma parte de un país comparte elementos culturales, políticos y sociales que hacen de ese país una región única en el planeta.    Hace unos cuatro meses tomé la decisión definitiva de dejar Panamá, agotado de todo lo que la palabra involucra (Panamá), hace un mes tomé un avión y partí. 

Solía tener discusiones con mis padres y amigos, quienes aseguraban que “el mundo allá afuera” era más difícil y que no sabía la bendición que era estar en Panamá.

Muchas veces me habré quejado de las cosas que tiene nuestro país que hoy por hoy sigo quejándome y que pienso no deberían ser así, hasta llegué a escuchar a más de uno decir que yo no pertenecía a Panamá y no miento, en alguna ocasión hasta lo creí, mas no me tomó ni cinco minutos luego de haber partido darme cuenta de que pertenezco a Panamá más que muchos.

Porque mi comida favorita es el sancocho y no la de otro país, porque mi madre no es una “señora de sociedad” que paga un diezmo para “una buena causa”, porque sigo al Tauro y no al Barcelona o Real Madrid, porque cuando voy al Rommel no es para “parquear” sino para ver a la selección. Porque cuando fui a Kuna Yala me interesé por la cultura y no por comer langostas a precios irrisorios. Por tantas cosas.

Sencillamente no pude más, no pude más con la gente que te mira mal desde los autos si vas a algún lugar caminando, no pude más con la barrera al arte que se ha construido en nuestro país, no pude con tanta propaganda, con las modas, con los estereotipos que se deben seguir para encajar en nuestra sociedad.

La verdad es que hoy por hoy no tengo nada que hacer en Panamá, no soy parte de lo que trágicamente vive hoy mi hermoso país, por lo que quienes lo habitan han hecho de él.   Mis ojos, alma y mente tenían hambre de cosas que lamentablemente mi país no puede brindarme en estos momentos   Una cultura contaminada prácticamente extinguida, “donde en vez de un sol amanece un dólar”, dijo un grande. Es una pena, pero nos convertimos en esa ciudad de plástico.

Como yo muchos de mis amigos se han ido de Panamá, al igual que mucha gente, que lo único que quiere es ser diferente pero uno más, sin ser mirado de manera distinta por tener pensamientos alternativos.

Toda esta generación de viajeros de seguro algún día regresaremos, ojalá y encontremos un mejor Panamá y podamos aportar lo aprendido, así podremos decir que “alcanzamos por fin la victoria”.

“Seguro dirás que soy un soñador, pero no soy el único”. John Lennon

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<> Este artículo se publicó el 26  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Mas artículos del autor en:   https://panaletras.wordpress.com/category/prosperi-jorge/
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Panamá, una cultura en deterioro

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La opinión del estudiante universitario….
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Jorge  Prosperi

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En general, la expresión “Tercer Mundo”, está orientada a describir situaciones de gran atraso económico-social, como el analfabetismo, el hambre, las carencias hospitalarias y de salud pública, las viviendas y servicios sanitarios precarios, una escasa expectativa de vida, etc.

Pero algunas veces la expresión va más allá eso y se traslada a la gente, a la cultura, a la interacción entre los individuos que forman una sociedad, o un país en este caso.

A eso de la 1:00 a.m. mi hermano, dos amigos, la novia de uno de ellos y yo salíamos de un bar casual en el Casco Antiguo después de celebrar la despedida de un amigo.

Al llegar al auto nos encontramos con dos oficiales (SPI) parados junto al mismo, quienes nos indicaron que el auto estaba estacionado en vía contraria y llamarían al tránsito.

Luego de algunas típicas insinuaciones de los policías para pedir “coima” apareció el superior de los oficiales, otro SPI de apellido Kennan. Ya había pasado una hora desde el comienzo de la situación.

Una hora más de amenazas y malos tratos de Kennan tendrían que pasar para que llegara el anhelado tránsito quien suponíamos nos daría una boleta y sería el final de la situación.

Pues no, era en ese momento cuando empezaba la peor parte; del automóvil de la policía salio el Teniente Buitrago, insultante, grosero y con amenazas.

Conmovidos todos con la actitud de el “teniente” uno de nosotros le dice: “seguro que en cuatro horas algo más importante debe haber pasado por aquí”, a lo que sin tapujo alguno Buitrago responde: “bueno, hoy la quise coger con ustedes”.

No sería todo, minutos después llegaría una “chota”, de la cual se bajarían 4 o 5 policías que sin razón alguna comenzaron a empujarnos, inclusive a la novia de mi amigo.

Eran alrededor de las 3:45 de la mañana cuando nos dirigíamos en ese vehículo hacia la sub-estación del Chorrillo sin razón alguna.

Quizás cuatro horas en total o más fue la epopeya.

En fin, es increíble que personas como estas sean quienes velan por la seguridad de los panameños, cuando realmente lo que hacen es violar el derecho de los mismos y abusar de la autoridad que se les ha dado.

La pregunta que me hago es, ¿ ese hombre con qué cara llega a su casa y mira a su familia?, ¿qué ejemplo puede darle una persona así a sus hijos?

Quizás palabras no son suficientes para explicar este episodio que vivimos, pero el nivel de abuso es tan alto, como una violación o un robo. ¿Qué hacen estos policías en las calles?, ¿qué hubiera pasado si fuesen tres mujeres?

Personas como estas realmente me hacen sentirme avergonzado de ser panameño.

El Primer Mundo no son solo grandes estructuras o sistemas. La cultura, la amabilidad, el convivir con los que te rodean, la igualdad son las bases de todo, sin esos elementos, estamos y seguiremos perdidos.

“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.” (Martin Luther King).

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Publicado el  1 de diciembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.