Refutación a las declaraciones del Ministro de Saluden torno al Darién

La opinión de la Docente e Investigadora Universitaria….

Iris Hinestroza

Los problemas de salud en la República de Colombia siempre han imperado en la frontera con Panamá, aunque a un nivel bajo, pero si han hecho su efecto, ejemplo cuando se hablaba de las medidas tendientes a evitar la propagación de la fiebre aftosa y el gusano barrenador en el ganado; otras pestes como la sigatoka negra, el control biológico de la broca del café u otras plagas y enfermedades que atacan los sembradíos de plátanos y otros rubros propios del lado nuestro; específicamente en nuestro Darién.

A lo que me quiero referir es que, para cuidar de nuestra salud, no nos exige “destapar” el Tapón del Darién; porque nos traería grandes repercusiones y deterioro de nuestro pulmón selvático con el más alto impacto sobre la riqueza en la biodiversidad, fauna y flora que reviste características únicas en el mundo y, oportunamente catalogado por la UNESCO: “Patrimonio Histórico de la Humanidad”.

Es importante señalar que la histórica Región del Darién, también llamada Tapón del Darién, abarca la provincia panameña del Darién, las comarcas indígenas de Kuna Yala, Madugandí, Wargandí, Emberá-Wounaan, los distritos de Chimán y este de Chepo, todos en Panamá, y el norte de los departamentos del Chocó y Antioquia, al oeste del Golfo de Urabá, en Colombia.

Su extensión geográfica rica en la variedad de manglares y valles boscosos; flora y fauna exuberantes, también; poblada por una diversidad étnica rica en cultura y tradiciones autóctonas que debe ser protegidas. Y, por ende, abarca tanto partes del territorio colombiano como panameño beneficiando directamente a ambos países lo que obliga a una protección y preservación compartida. De manera que dejo sentada en este espacio mi rotundo no, como darienita oriundo del río Cucunatí, y la recomendación con el respeto merecido a quienes promueven y vaticinan el deseo de esta vil destrucción; que reflexionen sobre lo absurdo que puede resultar un crimen de tales magnitudes; por pingües ganancias o beneficios en nuestro querido Darién; privándoles a las futuras generaciones del país el disfrute de ese emporio turístico y ecológico que constituye esta región, potenciadora para el desarrollo integral, local, nacional y para el deleite del mundo entero.

De manera que los darienitas vemos con mucha preocupación, los argumentos esgrimidos por el señor ministro Vergara referentes al Tapón del Darién, especialmente cuando se arguye y se percibe como un obstáculo natural y geográfico, para el supuesto desarrollo de la región fronteriza; toda vez, porque interrumpe la continuación de la Carretera Panamericana (Pág. 6, Panamá América, 22-02-10).

Pero precisamente, señor Ministro de Salud, Franklin Vergara, es esa la razón, para que no se destruya la riquísima biodiversidad existente en el Tapón del Darién; por la cual nosotros los darienitas, desde hace muchos años, hemos sido custodios de ese patrimonio natural, fuente de salud y bienestar para todos los pueblos que en el habitamos.

En consecuencia y, fiel a nuestras tradiciones ancestrales de respeto, protección y veneración al medio ambiente; queremos enfatizar un rotundo No a la apertura del Tapón del Darién.

Hacemos un llamado a quienes atiendan este clamor, para que nos agarremos de las manos y hagamos una sola cadena humana y digamos: “No a la apertura del Tapón del Darién”.

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Este artículo se publicó  el  30 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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