El uso de ahorradores de energía

El uso de ahorradores de energía


Daniel Ábrego Echeverría

Conocemos la forma más rápida y barata de frenar el cambio climático: usar menos energía. Con poco esfuerzo y una mínima inversión, podríamos reducir nuestra dieta energética 25% o más, con beneficios para la Tierra y para nuestros bolsillos. Entonces, ¿qué estamos esperando?

El uso eficiente y racional de la energía es una prioridad. La comunidad científica ha informado (National Geographic, marzo 2009) que el mundo se calienta más rápido de lo predicho hace unos años. Pero ¿qué podemos hacer como individuos? Debemos promover el ahorro y el uso eficiente y racional de la energía para eliminar el desperdicio e incrementar la competitividad.

El objetivo que propongo es disminuir el consumo de energía eléctrica hasta un 20%, sin menoscabar la calidad de vida de los panameños. ¿Cómo lograr esta meta? El potencial de ahorro según los estudios desarrollados representa entre el 10% y el 40%, dependiendo de las medidas a implementar. El sector de Gobierno utiliza un 14% del total de la energía que se consume en Panamá.

Es menester crear un fondo reembolsable o facilitar financiamiento para la realización de proyectos de ahorro energético, que se pagan con los ahorros de energía, utilizando un mecanismo ideado por el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide) de México y, además, promover el desarrollo de normas de eficiencia energética para las edificaciones, de implementación gradual, lo que hace que las empresas sean más eficientes en el ahorro y, por ende, dispongan de más capital a efecto de dedicarlo al fortalecimiento de su organización, sobre todo, en momentos de crisis como el actual.

El rol del Estado debe ir de la mano con las empresas financieras, con los medios de comunicación, con los entes reguladores de energía y las organizaciones de consumidores, para trasmitir a la comunidad empresarial como a la población en general, los beneficios ambientales, económicos y además fiscales que conlleva la política de ahorro energético, posible a bajo costo y con un retorno de la inversión de 12 meses o menos.

Está demostrado que el mayor impacto en la cuenta de energía, por lo menos, para el sector de capas medias hacia arriba lo son los aparatos eléctricos de baja eficiencia, que generan un consumo un tanto ficticio por razón de los picos de voltaje, el desbalance entre corriente y voltaje, la falta de control de los armónicos y la estática, entre otros. Por esta razón, el punto focal debe ser controlar estas variables de forma tal que, a través de sistemas comprobados y garantizados de ahorro mediante el mejoramiento de la calidad de la energía, podamos disminuir hasta un 20% el consumo de energía.

¿Qué han pensado al respecto las empresas generadoras y distribuidoras de energía? ¿Se han detenido a pensar cómo mejoraría su imagen si ellos mismos participasen en un programa serio de ahorro energético? y, es más, en ¿cómo se lucirían si estas empresas financiasen los equipos de ahorro, pagaderos con el propio ahorro mensual del usuario?

Lo más impactante, desde el punto de vista financiero, es que al ahorrar energía dentro del mercado comercial e industrial se genera un potencial que se traduce en un ahorro efectivo que, por otro lado, puede brindar beneficios fiscales, lo cual produce una doble ganancia a las empresas que invierten en este sistema, amén de la ganancia de imagen en lo que respecta a la responsabilidad social corporativa.

¿Qué esperamos para decidirnos a participar en este gran programa nacional de ahorro energético? No le demos más dilación. Este debería ser un tema deEstado, de la agenda del nuevo gobernante, de su equipo de gobierno y de los elegidos por el pueblo panameño, independientemente del color político, porque cada kilovatio economizado es un dinero que se queda en el bolsillo del usuario (persona o Estado) y, lo más importante, es una lesión menos a nuestro deteriorado sistema ecológico mundial.

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Publicado el 20 de junio de 2009 en el diario La Prensa,  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

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