Comunidad Bahá’í – Persecución religiosa en pleno siglo XXI

La opinión de…..

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Fernando Reid

Mayo de 2008. Siete Bahá’ìs encargados de coordinar los asuntos de su comunidad en Irán fueron arrestados sin cargos y puestos en la prisión de alta seguridad de Evin, en Teherán. Hasta ahora se les ha mantenido incomunicados durante más de año y medio, privados incluso de comunicarse con sus abogados. Finalmente, en enero de este año fueron llamados a juicio, pero antes de presentar la fiscalía los cargos, los jueces suspendieron el proceso sin dar explicación alguna.

Este es una más de una larga serie de atropellos y vejaciones que ha estado sufriendo la Comunidad Bahá’í por parte del Gobierno de la República Islámica de Irán, desde que este último asumió las riendas del estado iraní en 1979. En efecto, poco después de la Revolución Islámica y el retorno del Ayatollah Khomeini, la Comunidad Bahá’í en Irán empezó a ser objeto de persecuciones sistemáticas y cada vez más enconadas cuyo objeto último es su erradicación, como pudo saberse en 1991 a raíz de la publicación de un documento secreto llamado “La Cuestión Bahá’í” que delinea los pasos para dicha erradicación.

La primera ola de persecución se centró en amedrentar a los Bahá’ís mediante encarcelamientos, torturas y ejecuciones. Más adelante, las autoridades iraníes añadieron la opresión económica, social y cultural. A los Bahá’ís se les niega el acceso al trabajo, la educación y la propiedad. Sus lugares sagrados han sido profanados, sus monumentos saqueados y se les ha obligado a desarticular sus instituciones.

No obstante las reiteradas denuncias y resoluciones en las Naciones Unidas y los pedidos de diversos estados al gobierno iraní para que respete los derechos humanos de esta asediada comunidad, hasta ahora las mismas han sido infructuosas. El gobierno iraní sigue su campaña de persecuciones.

Cabe preguntarse a estas alturas cuál es la razón que invocan las autoridades iraníes para justificar esta política sistemática de exterminio. Más allá de las acusaciones coyunturales, la razón de fondo de las persecuciones parece ser la idea de que cualquier reclamo a una posición profética posterior al mensaje de Muhammad se considera una herejía. Es esta interpretación la que ha llevado a las autoridades iraníes a negar a los Bahá’ís su calidad de seres humanos, tratándoles de apóstatas y, por ende, a negarles los derechos humanos que toda persona tiene por el solo hecho de serlo. Así, una comunidad de más de trescientos mil personas está sufriendo el menoscabo de sus derechos y la posibilidad de desarrollar sus potencialidades y contribuir con el desarrollo de su país, en base a una diferencia teológica la cual, en cualquier caso, debiera dejarse al libre arbitrio de cada individuo, como lo establece la Declaración Universal de Derechos Humanos. ¿Cuál es el legítimo reclamo de la Comunidad Baha’is en Panamá? Que sus correligionarios reciban tan solo un juicio justo, público y con apego a la ley.

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Este artículo se publicó el  14  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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