Verdades

La opinión de…

Aviva  Levy 

A dos días de celebrarse la Navidad se publicó una opinión del Analista Internacional Jairo Henri Pertuz Suarez donde nos presenta un breve recuento de la descendencia judía de Jesús y hace la pregunta: “¿Quién tiene la verdad, los judíos o los cristianos?”. Luego nos afirma con las siguientes palabras: “cada Navidad los judíos en todo el mundo hacen mucho dinero a costas de Jesús, aunque no festejan su nacimiento ni lo aceptan como su Mesías”.

 

No entraré en detalles pero sí les haré recordar que cuando hablamos de religión estamos hablando de un conjunto de sucesos históricos, los cuales se han acoplado, evolucionado y transformado a lo largo de los tiempos.   Ninguna religión se hizo en un día.   El origen y el resultado son factores que encierran entre estos una lista larga de transformaciones, conflictos ideológicos, asimilaciones, influencias externas, cambios, añadidurillas y ajustes, los cuales han pasado por largos corredores de otros conflictos, obstáculos, rechazos, etc.    Ninguna religión, ningún pueblo, ninguna filosofía ni pensamiento poseen una absoluta verdad,   no de un Mesías,   no de un Dios y tampoco de una deidad.

La religión es parte de una cultura, es parte de las creencias de un pueblo y de ninguna manera poseen las llaves de alguna verdad.   La verdad única que provee una religión es el de darle al pueblo una manera sana de convivencia, de bienestar y hermandad. En tiempos antiguos, incluyendo tiempos llamados Bíblicos, las religiones eran parte de la política con la cual se gobernaba el pueblo.

Con respecto a la parte comercial que menciona Pertuz con un: “los judíos hacen mucho dinero a costas de Jesús” debemos recordar que en primer lugar esos judíos les proporcionan puestos laborales a miles de personas así como aportan en el desarrollo económico del país.   La venta de artículos navideños no es a costa de Jesús, es pura demanda y oferta tal como en otras festividades, día de la madre, padre, día del maestro, carnavales, Halloween. Pertuz también se queja del “improvisado personaje llamado Santa Claus” a lo cual debemos recordar que este personaje se origina en Europa probablemente de alguna leyenda antigua la cual inspiró la noble práctica de obsequiar regalos a los niños pobres en Navidad.

Así que ya saben… la Navidad, regalos, Santa Claus, judíos, todo esto es parte de la verdad de hoy. Y hablando de hoy, este es un buen momento para felicitar a los nuevos propietarios de Panamá América, los empresarios Alberto Eskenazi y Henry Mizrachi.   Les deseo muchos éxitos y tengo las esperanzas en que no permitan que las páginas de este diario se manchen con judeofobia.

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<>Artículo publicado el  29 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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De sogas y estornudos

La opinión de….

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Aviva Levy

¿Se acuerdan del divertido juego con la soga? Un grupo de niños hala por un extremo y otro por el extremo opuesto. ¿Se acuerdan? Bueno, algo parecido esta pasando, aunque los grupos no tienen el mismo número de miembros y no son niños. Un grupo es enorme y el otro es pequeño. El grupo enorme cree que puede tumbar al pequeño, pues no solo posee buena musculatura sino además posee un estado mental colectivo, que no le permite ver nada excepto la soga.

El grupo pequeño y compacto no está seguro de poder ganar, pero no duda en seguir intentándolo.   Eso sí, lo hace de una manera organizada, calculada y meditada, ya que no siempre es cuestión de músculos sino de equilibrio y momento.

Me refiero, por supuesto, al ya famoso asunto de la flotilla turca en el Medio Oriente. Las condenas, críticas y reacciones en contra del Estado de Israel y de las comunidades judías alrededor del mundo, solo nos indica, de nuevo, que este grupo enorme que se pronuncia y hasta se declara abiertamente enemigo de Israel, seguirá halando y con fuerza esa soga, aunque nadie esté al otro extremo.

Señores, Israel es el único país del mundo que es golpeado con condenas cada vez que actúa por su seguridad, cada vez que responde a ataques de misiles desde la franja de Gaza, cada vez que mueve uno que otro músculo para defender su población. Es el único país del mundo al que se le exige investigaciones y explicaciones, mientras que su seguridad nacional está en juego.

Y, a pesar de todo, Israel es el único país del mundo que comparte sus conocimientos con otras naciones en temas sensibles sobre terrorismo, detección de células terroristas, métodos de control de puertos y la lista es muy larga… pero es repudiada por haber erigido un muro defensor, que frenó considerablemente el ingreso de terroristas palestinos a su territorio. Israel es el único país en la región del Medio Oriente que es capaz de resolver asuntos que ponen en peligro a países como Jordania, Egipto y Arabia Saudita.

El antisemitismo nunca acabará, hagamos o digamos o expliquemos la posición en la que esté el pequeño Estado de Israel, siempre usarán los mismos términos despectivos, sus prejuicios se endurecerán y para qué seguir… uno no puede cambiar a nadie, mucho menos a un antisemita.

Y en esas estamos… unos estornudan por aquí, otros estornudan en Teherán y luego de que se le impusieran más sanciones a Irán, el Consejo de Seguridad de la ONU tuvo que oírle el estornudo al Presidente iraní que sonó así: “¡el Consejo de Seguridad de la ONU es un pañuelo usado que hay que desechar!”.

Y les traigo un chiste: Un judío encuentra a su amigo leyendo un periódico en el parque y éste le pregunta: “¿Moishe, qué te pasa, leyendo periódicos antisemitas?”.  A lo cual Moishe le responde: “Ya me cansé del nuestro, solo me recuerda lo mal que estamos, mira si estos antisemitas tienen buenas nuevas sobre nosotros, ellos aseguran que los judíos controlamos el mundo”.

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Este artículo se publico el 21 de junio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que a la autora  todo el crédito que les corresponde.

Que se vaya la valla

La opinión de…..

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Aviva Levy


Me uno a las múltiples protestas de ciudadanos indignados y molestos por la ya famosa valla luminosa de Paitilla.

Por un lado tenemos un montoncito de oficinas, desde el municipio hasta el Ministerio de Obras Públicas, departamentos legales, arquitectos, ejecutivos, diputados, etc. Luego tenemos otro montoncito de palabras y términos lingüísticos de lo más sofisticados y hasta científicos tal como: decretos, congestión visual, estética urbana, intensidad de la luz, 600 metros cuadrados, horario de apagado y encendido.

Y desde la alcaldía nos informan que un funcionario explicó lo siguiente: “la valla está situada arriba y no abajo a un lado de la calle o la vía y que el decreto que prohíbe vallas en Avenida Balboa es ‘abajo’ en la calle”.

O sea que nos pueden colocar vallas de todo tipo mientras sean aéreas, ¿será?   Poco a poco nos podrán tapar el Sol… y no va a ser tan difícil con las megas construcciones que nos rodean.

Pero la verdad es que el capitalino es lo máximo. Paciente, conformista, comprensible y prefiere callar y aguantar. Pero si habla y se queja es porque ya aguantó mucho o ya no aguanta más.

Aprender y adoptar medidas que se aplican en otros países no es ni malo ni bueno. Hay que tomar en cuenta el clima, la geografía, el estilo de vida, la imagen urbana que se desea y la mentalidad de la población y para entender el asunto, no son necesarios títulos universitarios.

La alcaldía es la que debe responder a todo lo concerniente a la ciudad que está administrando. El papá de la ciudad es el alcalde, tengan las oficinas que tengan. Él es el que tiene que dar soluciones a la ciudadanía, velar y trabajar para que su ciudad sea ciudad; o sea, limpia, viable y segura, estética y limpia, cómoda y agradable.

Y todo se puede lograr con estudios de los problemas, planificación, consulta y la educación de la población.

Volviendo a lo que mencioné de tomar ejemplos de otros países, imagínense si en Barcelona a unos ingenuos estudiantes se les ocurre moldear y erigir una enorme estatua hecha de basura urbana en un ensayo de reciclaje.

Lo más probable es que resultarán ganando unos premios y aplausos y turistas rodearán la “obra” con cámaras y elogios y hasta celebrarán el día internacional de la basura. Pero si hiciéramos algo así en Panamá, en donde tenemos toneladas de basura para erigir miles de estatuas… qué pereza con este clima húmedo… además, nos veríamos ridículos erigiendo estatuas de basura, si las tenemos al natural.

Pero lo que no es natural, es la valla megalítica de Paitilla.

Yo sugiero que pongan una valla que comunique lo siguiente: “no tome, no hable por celular y no mire arriba a ninguna valla mientras maneje   ¡Puede ocasionar accidentes de tránsito

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Artículo publicado el  19 de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

Saber o ser sabio

Saber o ser sabio

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AVIVA LEVY

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Entre saber y ser sabio existe una gran diferencia. Uno puede llegar a saber mucho, acumular información y hasta hablar varios idiomas. En cambio un sabio es aquel que entiende lo que sabe, acumula y estudia constantemente produciendo sus propias ideas. En otras palabras, al que sabe le llega el material del exterior de su mente, mientras que el sabio lo extrae de su mente. El que sabe mucho se negará a escuchar las ideas de otros, porque argumentará que es una pérdida de tiempo, pues él sabe más y mejor. Un sabio escuchará atento, con respeto y pasión a los demás.
Tomemos un ejemplo sencillo: uno tiene una inquietud y se la expone ante uno que sabe mucho. Este le dará una explicación científica, detallada y a la vez confusa. Un sabio tratará de averiguar la respuesta con tacto, sensibilidad y humildad. Vayamos un poco más lejos. Digamos que alguien pregunta: “¿Por qué se coloca la cereza arriba del helado y no abajo?”. El que sabe mucho, no será de extrañar que nos dé un breve resumen que incluyan los nutrientes de la cereza, temperatura del helado, el sabor se pierde en el frío, etc. Pero el sabio con un “¿Qué tú piensas?”, nos da la respuesta. Esa respuesta, no solo nos dice que podemos pensar por nosotros mismos, sino que nos da él ánimo de hacerlo.
La sabiduría se puede medir y tiene su precio. El ser sabio, no tiene medidas ni precio y es el resultado de una mente abierta, creativa, sensible que usa la lógica y la razón. Ejerzamos nuestras mentes, escuchemos al prójimo con respeto y tratemos de encontrar la sabiduría que se esconde dentro de cada uno de nosotros.
Aquí les traigo algunas, de las muchas, palabras de un gran sabio judío: “No hagas a tu prójimo lo que a ti no te agrada” , “No juzgues a tu prójimo sin primero ponerte en su situación” , “Ama la paz e introdúcela en todas partes” , “Si yo no me ocupo de mí, ¿Quién lo hará? Y si sólo me ocupo de mí ¿Qué valgo?” , “Quien no aprende nada, olvida lo viejo” , “Quien quiere hacer célebre su nombre, pierde su nombre” , Rai Hilel (año 37-5 después de J.C.).

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Publicado el 4 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá

Para nunca olvidar

Para nunca olvidar
05-26-2009 | AVIVA LEVY  – Escritora
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Un organismo vivo está compuesto de billones de células. Algunas mueren otras nacen. En algunas partes se desarrollarán cicatrices, pero no hay células de más ni de menos en un organismo sano. Cada célula tiene su función, y hasta se dice que la célula tiene memoria.
Algo parecido pasa en el judaísmo, compuesto de millones de judíos, no existe uno de más o uno de menos. Cada uno cuenta. Un judío muere otro nace, pero los seis millones de judíos inocentes que fueron torturados y asesinados por el nazismo, es una herida que aún sangra y que no puede cicatrizar.
Los judíos guardamos en nuestra memoria a nuestros hermanos y hermanas. El dolor que se siente y el enojo que produce es tan grande que solo queda la angustia de tan innecesaria pérdida.
Se conmemoró el Día del Holocausto el 21 de abril; y los judíos, como un solo organismo se congregan en sus comunidades y se unen, tratando de cicatrizar la herida.
Quizás la herida sanará, pero allí quedará la cicatriz para siempre.
El pueblo judío, disperso en la diáspora, lo une su religión, historia y la memoria de 6 millones de judíos. Se realizaron tristes eventos conmemorativos, se prendieron velas y se guardó luto.
Por años se han recogido testimonios de sobrevivientes, muchos se presentaban ante oyentes en universidades, colegios, centros culturales y otros, se conservan documentos, fotografías y videos en centros dedicados al Holocausto; para educar, para preservar la historia y para que nadie olvide este brutal episodio que vivió el pueblo judío en un mundo donde la crueldad, la ignorancia y el fanatismo son sus más notables características.
Conmemoramos el Holocausto un día al año. Los sobrevivientes llevan la memoria del Holocausto todos los días de sus vidas y sus hijos y las venideras generaciones, guardaremos la memoria, para nunca olvidar.
“El peor pecado, es olvidar”, Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz, 1986.

Publicado el 26 de mayo de 2009 en el diario la Estrella de Panamá

Diferencias en seguridad

Diferencias en seguridad
Aviva Levy
Ya comprendemos la crueldad de lo que significa la violencia y sentimos la inseguridad que nos rodea. La inseguridad se ha vuelto el tema de moda y algunos hablan de seguridad ciudadana, otros de seguridad nacional, confundiendo estos dos términos como si fueran la misma cosa, por lo cual es importante entender que no lo son y no pueden recibir la misma atención.

En muy pocas palabras, seguridad nacional es la defensa de fronteras de un país. Esta defensa se logra con controles de puertos: aéreos, marítimos y terrestres. En países en estado de guerra se defenderán estas mismas fronteras con fuerzas militares (ejército), las cual les es prohibido por ley intervenir en asuntos de Estado.

La seguridad ciudadana se comprende como la garantía que tiene cada ciudadano de vivir bajo la protección de la ley y la Constitución. Si estas garantías son violadas, la ley debe activar los mecanismos apropiados por el bien del ciudadano y éste debe estar familiarizado con sus derechos y obligaciones. El Gobierno y sus instituciones, deben enfocar todos sus esfuerzos en mantener un orden público, reducir el desempleo, mejorar los servicios médicos y reformar la educación. Una misión casi imposible. Pero la escalada de la inseguridad en Panamá, la veíamos venir, y aun así nadie pudo detenerla.

La violencia tomó un impulso con la ayuda de los medios de comunicación, la música, las drogas, alcohol, prostitución, armas de fugo, sexo, libertinaje etc. todo lo cual es promocionado en el cine, las telenovelas, los temas musicales, etc.

Tomemos el simple ejemplo de cómo se vende un par de jeans. Se usan modelos delgados, semi o casi desnudos, en poses eróticas, con tatuajes por todos lados, con expresiones faciales de arrogancia, etc. Ese pantalón vaquero se vende, pero también se vende la actitud que reflejan los modelos.

Si se usaran los mismos métodos persuasivos de las grandes compañías de moda o bebidas alcohólicas, se podrían vender cosas que no tienen precio y que son tan necesarias: los buenos modales, la familia, el respeto, la amistad. En estos casos no se deben mandar mensajes negativos o con amenazas o advertencias; aquí se debe incentivar al ciudadano a mejorar su conducta para mejorar su condición.

Este mismo método se usó en cierta ciudad. Su alcalde decidió limpiar las calles de desechos. Se colocaron estéticos contenedores de desechos, se plantaron flores en las vías públicas y se colocaron vallas publicitarias. Se mandaron lindos y alegres mensajes por la TV y la prensa. El lema decía: “cuidemos nuestra querida ciudad, pongamos la basura en su lugar”. Los resultados fueron impresionantes ya que la ciudadanía respondió mejor que lo esperado. Esto se puede lograr con la violencia; con mensajes positivos que inviten a todos a tomar responsabilidad por nuestras vidas como ciudadanos. No me acuerdo quién lo dijo, pero creo que encaja muy bien aquí: “Seamos parte de la solución, no del problema”.

Publicado el 4 de mayo de 2009 en el diario La Prensa