Sociedad quebrada

La opinión del Abogado y Locutor

Gabriel D’Annunzio Rosania Villaverde

La sociedad fue conmovida por el asesinato de un abogado de la localidad, especialmente porque su viuda, electa como Candidata a Diputada, en las pasadas elecciones primarias de su partido político, señaló que el autor intelectual de este crimen fue un Diputado de su partido político y circuito electoral, reelecto como Candidato a Diputado en las referidas elecciones. Las investigaciones sobre este crimen están en etapa incipiente, pero, en los medios de comunicación social, las redes sociales, los cafetines y los corrillos políticos se publican, sin rigor científico, tanto jurídico como criminológico, las conjeturas y conclusiones sobre este funesto hecho. ¡Sherlock Holmes les hace los mandados!

En nuestro país, se está abandonando, a pasos agigantados, el jolgorio y la alegría que le caracteriza (por algo fuimos certificados como el segundo país mas feliz del mundo), para convertirse en un territorio en el que la violencia, el terror y la crueldad son comunes, dejando desfasada la tesis sobre que lo peor que pudo haber pasado en Panamá, en materia de criminalidad, fue en épocas pretéritas.

Muchos se enfocan en el sensacionalismo de las noticias en las que están involucradas personas de la farándula política (aunque también hay que incluir a otras farándulas que también son generadores de escándalos), pero, la maldad es mayor si incluimos los homicidios, los abortos provocados (mas de siete mil por año), la violencia doméstica, el maltrato infantil y las violaciones carnales, siendo esta mención enunciativa y no limitativa. Y qué decir del tono intolerante, irrespetuoso, grosero y de doble sentido con el que las personas manejan sus diferencias, que es o podría ser causa y efecto de crímenes y violencia.

Si bien es cierto que mediante elecciones libres, limpias y justas se debe garantizar el avance y desarrollo de la sociedad, no es menos cierto que la solución a los problemas no radica exclusivamente en que gane tal o cual partido político o candidato, sino en que cada individuo tome medidas en su fuero interior que conlleven cambios radicales en su entorno inmediato (tanto personal como familiar) que luego se proyecten al resto de la sociedad. ¡Se buscan héroes y heroínas!

Con los altos índices de males sociales existentes, generados por la pobreza mental, sicológica y cognitiva de gran cantidad de personas, que se expresan por medio de la ludopatía, el alcoholismo, la farmacodependencia, el materialismo, el hedonismo y el consumismo, vamos a llevar a la nación a la quiebra moral y espiritual, si es que no estamos quebrados ya. Y lo que mas indigna, es que a muy pocos le importa esto, ya que se trata de una sociedad en la que muchos bailan al son que le toquen con tal de que les den beneficios o llenen sus vientres de comida y licor.

¿Qué nos espera si el significado y alcance sublimes de los conceptos de “padre”, “madre” y “familia” se han diluido cada día mas por una sociedad adicta a la lujuria y la promiscuidad sexual por medio de progenitores, irresponsables e inmaduros, muchos de ellos adolescentes, incapaces de orientar, sustentar y proteger a sus vástagos, de los cuáles llaman orgullosamente “mis hijos”, pero no tienen tiempo de atenderlos porque “están muy ocupados” o simplemente los han abandonado?

¿Cuándo perdimos las características que nos hacen superiores al resto de los seres vivos? ¿Nos ha sucedido lo que dice el viejo proverbio: «El perro vuelve a su vómito y la porcina lavada a revolcarse en el cieno inmundo»? ¿O será como dijo Albert Einstein: «Solo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana, y no tengo ninguna duda sobre esta última»?

Hay quienes no dejan de echarle la culpa a los gobiernos, presentes o pasados, lo que tal vez tenga algo de sentido, pero jamás es un reflejo de la verdad histórica y real, ya que todo gobierno se compone de personas, y cada persona es el reflejo de la sociedad quebrada, según comenté en los párrafos anteriores.

Mientras tanto, las iglesias, las religiones, las filosofías y las ONG’s hacen su mejor esfuerzo para tratar de enmendar los problemas y los daños de la sociedad quebrada, pero muy poco pueden hacer, si tenemos en cuenta que el origen del mal está en cada individuo y en cada familia de la cual emerge cada individuo, sin menoscabo que, en algunas de estas agrupaciones, también se actúa con ánimo de dominación humana y de codicia por las riquezas materiales.

Me quedé sin palabras, pero, no pierdo la esperanza de que las cosas tienen que cambiar.

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Publicado por el autor en nuestro muro  en Facebook el 27 de septiembre de 2013.

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La minería

La opinión del Arquitecto y Ex Presidente de la SPIA…

JORGE RODRÍGUEZ MORENO
rodarq@cwpanama.net

La minería es una actividad industrial calificada con un uso de suelo industrial pesado Es una actividad industrial peligrosa para las personas, animales, plantas, el suelo, el agua y el aire.   Esto no significa que no se pueda realizar, significa que su realización debe cumplir normas de construcción, ejecución y operación que garanticen la explotación con seguridad para todos los mencionados anteriormente.

Las malas experiencias padecidas en el pasado tuvieron unos contratos de concesión con completo desamparo de los afectados.   Para evitar malos entendidos, la ley deberá ser clara y detallada en las obligaciones de la empresa concesionaria.

Los aspectos generales que se deben incluir: 1. Calles y accesos aprobados por el MOP. Indemnización de las servidumbres requeridas para que al finalizar la concesión, se reciba una vialidad que se incorpore a las comunidades vecinas.

2. El plan de explotación deberá ser por etapas para evitar la deforestación generalizada.

3. Movimientos de tierra y excavaciones debidamente planificados, diseñados e indicados en planos, aprobados por Ingeniería Municipal del lugar. Las excavaciones a cielo abierto son las más seguras para las personas, pero requieren un plan para proteger el vecindario y el ambiente.

4. Reforestación aprobada por la ANAM de las secciones terminadas.

5. El control de la erosión es fundamental en todo movimiento de tierra por la alta precipitación y duración de la estación lluviosa en Panamá.

6. El procesamiento del mineral deberá ser bajo techo para el control de vapores, protección de la lluvia y control del polvo.

7. Las aguas industriales producto del procesamiento, deberán ser tratadas para la extracción de los contaminantes utilizado. La capacidad de la planta de tratamiento deberá ser para la producción de las aguas industriales del día. Así se evitarán los embalses de aguas peligrosas, se promoverá la reutilización del agua y la reposición de las aguas subterráneas del área.

8. En la actualidad se dispone en Panamá, de tecnología y el personal técnico para el diseño, operación y mantenimiento de industrias peligrosas como la minería.

La realidad del accidente de la Mina San José en Chile, opacada por la euforia de la recuperación de los mineros atrapados, la puso de manifiesto el presidente Piñera cuando dijo que la mina continuaría cerrada hasta que se garantizara la seguridad en la explotación. Conclusión, a los mineros no se les puede dejar solos.

 

<>Este artículo se publicó el 14  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Quién tiene que ahogarse?

La opinión de…

 

Nelson Antonio Lara

Hace cuatro años, la ciudadanía quedó consternada. En un autobús, 18 personas perecieron calcinadas y 25 más resultaron heridas.   Sus familiares quedaron afectados por la pérdida y las secuelas de este accidente. Los involucrados son hombres, mujeres y niños, que diariamente tienen que trasladarse en este medio de transporte hasta sus ocupaciones y regresar a sus hogares, convencidos de llegar con bien.   El 23 de octubre se ha convertido en una fecha para recordarnos este incidente que se pudo prevenir.

Del mismo modo, cuando comienza el año, decenas, cientos y hasta miles de persona toman cualquier día que les parezca conveniente para realizar una travesía en la que presumen les espera una divertida estancia entre familiares o amigos, y se dirigen a los sitios recreativos de nuestro país, ya sea de piscina, playa o río, confiados en regresar sanos y salvos. Pero la realidad que enfrentan es otra, ocurren casos de ahogamiento o accidentes acuáticos, y muchos de los lugares en que ocurren son reincidentes, con sus respectivas cuotas de muertos y afectados, sin que nadie garantice la seguridad de los bañistas.

Ni bien empezaba el año 2010, las playas Las Lajas, La Barqueta y Santa Clara se cobraron los primeros muertos en sus aguas. El balneario de río Las Mendozas, para el Carnaval, hizo lo suyo como siempre. Y es que en el decenio de principios del siglo XXI, las aguas panameñas han cobrado la vida de cerca de 110 personas por año, en promedio, según cifras facilitadas por Estadísticas Vitales de la Contraloría General.

La temporada seca llegó, pero antes celebramos las actividades propias de los últimos meses: separación e independencia de Panamá, Día de la Madre, Navidad y fin de año, durante las que aquellos que no desean las aglomeraciones de los desfiles o quieren terminar la celebración se dirigen a los diferentes destinos acuáticos, en su mayoría playas y ríos, que hoy por hoy siguen sin la protección permanente, garantizada por nuestra Carta Magna y fortalecida por la Ley No. 19 de 2007.

Lo peor es que mientras no sean 18 o más los accidentados en una misma playa, el mismo día, a la misma hora, nadie tomará el asunto del bienestar de los bañistas en su justa y correcta medida. Con todo y las advertencias que hemos hecho por años, y muy a pesar de la existencia de la citada ley que “obliga” a todas las instalaciones (públicas y privadas) que tengan áreas acuáticas o accesos a éstas a “contratar” los servicios de guardavidas, lo que no se está haciendo aún cabalmente.

Aun así, llegó el verano panameño y surgieron, como siempre, los famosos operativos de vigilancia playera que han demostrado no solo ineficacia, sino deficiencias, porque con un reducido grupo de hombres y mujeres entrenados como guardavidas, solo se cuida menos del 5% de la totalidad de los balnearios conocidos en nuestro pequeño, pero bello país, más que todo en el Pacífico.

¿Quién tiene que ahogarse para que se tomen las medidas necesarias? Queda demostrado que mientras no sea una personalidad la que esté involucrada en una situación de peligro, las autoridades se desentienden del problema. Confiamos en Dios que esto no sea un vaticinio y que no tenga que pasarle a alguien “importante” una desgracia, para que se tomen las acciones que venimos pregonando desde hace tiempo.

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Este artículo se publicó el 5 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Proteger y servir?

La opinión de…

 

 

Rafael Pérez Carrillo

La verdad es que con las diferentes actuaciones de la Policía Nacional no me siento protegido ni bien servido. Hemos visto en los últimos años cómo los agentes del SPI golpean a manifestantes enfermos o disparan a mansalva y matan a un inocente que se encontraba cerca de los hechos. También vimos en Bocas del Toro a los agentes antidisturbios hacer gala de su puntería disparando perdigones directamente a los ojos de los manifestantes.

Como si no existiera el derecho a la libre circulación en este país y bajo el mando del actual jefe (un ex militar), la policía hace retenes en cualquier lugar y a cualquier hora para hacernos perder el tiempo a los que trabajamos y pagamos impuestos, que a su vez pagan sus sueldos.

En el tramo final del Corredor Sur ponen de guardia a unos policías disfrazados de negro con armas de grueso calibre, cuya función, meramente decorativa, no la entiendo. Sólo hay que ver los noticieros diariamente para darse cuenta de cómo aumenta la delincuencia mientras seguimos con los retenes y los policías decorativos.

Pero la razón principal de este artículo es lo ocurrido el pasado 9 de enero en el Centro de Cumplimiento de Menores.   De verdad que hay que ser demasiado estúpido o demasiado cruel para pensar que el introducir dos bombas lacrimógenas en un cuarto cerrado no traería consecuencias catastróficas.

Lo peor es que al parecer la segunda premisa es la verdadera, ya que por la inacción de los policías, al ver cómo se quemaban vivos los jóvenes y los comentarios de fondo que se escuchan en el video, da la impresión de que los policías estaban disfrutando de este sádico escenario.   Más preocupante aún es ver que, por la edad de estos policías, no pueden ser residuos de la dictadura militar, sino más bien pertenecen a la nueva generación de policías de este país, pero, por lo visto, con las mismas costumbres del pasado.

Creo que las autoridades deben hacer introspección de todos estos acontecimientos, hacer un alto y recapacitar, porque el rumbo que está tomando la Policía Nacional recuerda más a las desaparecidas Fuerzas de Defensa que a una policía seria de un país democrático.   Si queremos tener resultados diferentes tenemos que hacer cosas diferentes. ¿Será que necesitamos un jefe de policía que sea realmente un civil y no un ex militar? Podría ser un comienzo para darle un sentido más profesional y humano y menos “militaroide” a la policía.

Al principio de su gobierno, el Presidente dijo que se podía meter la pata; espero que también se pueda sacarla, porque en materia de la Policía Nacional vamos bien, pero bien mal.

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Este artículo se publicó el  21  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Entre el gobierno, la justicia y la seguridad

La opinión del Ingeniero Agrónomo….

EDUARDO  A.  ESQUIVEL  R.
eesquivelrios@gmail.com

No existe ninguna duda que es en las grandes crisis que se crecen y califican a los hombres y mujeres honestos y capaces. Y siguiendo la idea, es en las grandes crisis que los que no lo son, se empequeñecen y se descalifican.

En la actual crisis desencadenada por el incidente del Centro de Cumplimiento de Menores, el Ministro Encargado de Gobierno y Justicia, Luis Miguel Hincapié, responsabilizó implícitamente a la Policía Nacional de la cadena de infortunados sucesos que llevó al incendio de la celda donde se quemaron gravemente varios menores recluidos. Sin duda ‘por su inexperiencia’ el ministro Hincapié se apega a la verdad de los hechos,   ya que otros con mucha ‘experiencia’ prefieren el engaño y la mentira en estos asuntos ‘políticos’.

Pero el Ministro Hincapié sin duda no es tonto, y sabe que la filmación que hizo una televisora desde antes, durante y hasta después del incidente del incendio de la celda, no dejan dudas de:

1) No había incendio en la celda en un principio.

2) Se ve cuando dos policías lanzan sendas granadas lacrimógenas a través de un agujero en la malla metálica de la celda, en el área donde están los colchones donde duermen los reclusos, cualquiera que conoce del tema sabe que estas granadas tienen un dispositivo pirotécnico de pólvora sin humo que libera el gas lacrimógeno, y después de activadas llegan a alcanzar más de 500 grados C. Es más, el fabricante recomienda no usarlas en lugares cerrados por el riesgo de incendio y daños por la concentración de gas.

3) Se ve claro en la filmación que uno o dos minutos después de lanzadas las granadas, empieza el fuego, exactamente en el sitio donde se lanzaron.

4) Los reclusos empiezan a gritar y quejarse que se queman, y los policías a burlarse de ellos.

5) Los bomberos quieren entrar a apagar el fuego, pero la policía no los deja. (Esto lo dice el propio Lic. Hincapié y los bomberos entrevistados).

6) Finalmente por presión de los bomberos, custodios y periodistas, abren la celda y sacan a los quemados. Todo esto en audio y vídeo está detallado en la filmación de la televisora (sin cortes o edición) que se pasó el mismo día.

Esperemos que este documento extraordinario no se pierda ni sea alterado, aunque ya existen demasiadas copias, y hasta está en Internet.

El Ministro Mulino, al parecer olvida que el Ministro Hincapié es su igual, por lo menos jerárquicamente en la administración pública, no su subalterno.   Sin embargo, tras este incidente, no hay duda que el Ministro Hincapié ha quedado por encima, como el paladín de la justicia, ante la opinión publica.   A falta de seguridad, por lo menos que haya justicia. Lo que no estoy de acuerdo es que sea la propia Policía la que haga la investigación del incidente. O sea que se investigue ella misma.

No nos sorprenderá que al final resulte que los propios reclusos se tiraron las granadas de gas, se auto-incendiaron y se garrotearon y perdigonearon entre ellos dentro de la celda, se burlaron e insultaron ellos mismos, y hasta impidieron que entraran los bomberos. Ya nada me extraña nada. ¡Cosas veredes, Sancho!

 

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<> Este artículo se publicó el  20  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Metro Bus cuenta con estrictos protocolos de seguridad

Reproducimos el reportaje de…
JENNIE  GONZALEZ 


– Para protección de los usuarios –

  • Los buses tienen sofisticados dispositivos: extintores, rociadores y salidas adecuadas para emergencia.
  • Se realizan inspecciones constantes y un estricto plan de mantenimiento.
  • Pasajeros tienen un seguro de asiento.

Los autobuses que utiliza el nuevo sistema masivo de transporte urbano de la ciudad de Panamá, Metro Bus, cuentan con sofisticados y modernos sistemas para la atención de emergencias y así garantizar la seguridad de los usuarios, de acuerdo al ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu.

“Todos los conductores de Metro Bus han sido entrenados en el manejo de emergencias para apegarse al protocolo de seguridad que cumple con lo exigido en los estándares internacionales para este tipo de vehículos. Además, los buses tienen dos salidas muy amplias, cuyas puertas están programadas para abrirse completamente en caso de una emergencia, facilitando el desalojo rápido de los pasajeros. Estas puertas pueden ser abiertas desde afuera o dentro del vehículo”, explicó el Ministro.

“Los buses tienen un equipo electrónico que restringe la velocidad a 60 kilómetros por hora. El motor debe estar aislado contra el ruido, calor y gases. Los aislantes deben ser de poliuretano o lana mineral comprimida de alta densidad y poseer un sistema de extintores que apague automáticamente cualquier incendio que se de en el motor”, añadió.

En casos de incendio en el interior de la carrocería, según el Ministro, los vehículos cuentan con extintores ubicados en diferentes lugares de fácil acceso que están claramente señalados; además tienen un sistema de rociadores de agua, y de ser necesario, hay posibilidades de salir por las ventanas, las cuales al ser tan amplias permiten que varias personas abandonen el vehículo a la vez. Las carrocerías están reforzadas para evitar daños mayores a los pasajeros en caso de vuelco.

Los pasajeros que utilizan el Metro Bus tienen un seguro de asiento de hasta 10 mil balboas, además de un seguro de daños a terceros de 250 mil balboas.

Papadimitriu dijo que a todos los buses se les lleva un plan de mantenimiento continuo, que es ejecutado por mecánicos profesionales, entrenados por los fabricantes y utilizan las refacciones establecidas por éstos para evitar el deterioro de las unidades rodantes. También se realizan inspecciones constantes para verificar la condición mecánica de los buses.

Metro Bus es un sistema diseñado tomando en cuenta las normas de seguridad establecidas en los protocolos internacionales para la seguridad de los pasajeros.

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ !

<> Reproducido de reportaje publicado el 17 de enero de 2011 a las 15:54 en nuestro muro en Facebook por la autora,   a quien damos todo el crédito que le corresponde.