¿Ahora les toca a ellos?

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La opinión del Educador ….

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Juan Castillo


Recuerdo en la campaña política cuando el señor, ahora presidente de todos los panameños, dijo “voy a gobernar con los mejores”.   Lo que le faltó a su promesa es una realidad hoy, los mejores a su criterio son sus allegados o los recomendados por las personas que están a su alrededor.

Los mejores, por ejemplo, los ha colocado en puestos sensitivos, como el aeropuerto, el Ministerio de Educación, Aduanas y, ahora, la mejor para Pandeportes, una especialista en turismo. ¿Será que van a poner a todos los dirigentes del deporte panameño a viajar? (esperamos que de ser así que se vayan muy lejos de Panamá y que nunca regresen).

Cuándo será el día en que los profesionales de este país podamos concursar por estos puestos sin tener que pertenecer a un partido político o necesitar de un padrino en el gobierno, o que nos den la oportunidad de desarrollar un plan estratégico para cada cargo que nos ganemos por concurso, como en los países del primer mundo en los cuales si usted no cumple con el perfil no es nombrado.

Es más, en esos países, una persona educada no acepta un cargo para el cual no está preparada y en donde, de ser validados, nuestros proyectos se conviertan en una política de Estado a la cual se le de continuidad hasta lograr los objetivos. Bueno, este es un sueño, algún día lo alcanzaremos, no perdamos la esperanza, pero para eso los panameños debemos aprender a votar y a escoger los partidos políticos en los cuales nos inscribiremos.

Los partidos políticos deben cambiar o los cambiamos, porque se supone que ellos deben tener como objetivo mejorar el país y no mejorar sus bolsillos; nuestra clase política no tiene filosofía, tiene a oportunistas, personas a las que no les interesa ni con el partido ni con el país (ejemplo de esto es un diputado que ha estado en casi todos los partidos políticos).

Los cambios que se han dado después de las elecciones y muchos otros ejemplos denigran a nuestros oportunistas políticos, algunos de los cuales tienen la osadía de llamarse honorables.

Panamá se merece un partido político formado con personas de pensamiento filantrópico, que estén dispuestas a dar más de lo que pueden recibir.   Nos preocupa el hecho de que solamente el Presidente ha donado su salario, ¿por qué no lo hacen los Varela, que son multimillonarios, y muchos otros que pueden hacerlo?   Yo estoy dispuesto a trabajar por mi país y, de hecho, lo hago cobrando solo lo necesario para sobrevivir como educador; mi familia no se inscribirá en ningún partido político hasta que se hagan las cosas con justicia y equidad.

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Publicado el 4  de enero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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