Psicología y discapacidad

La opinión de la Estudiante de Psicología de UDELAS.…..

Selena Dinarte

En el marco del Día del Psicólogo, conmemorado el pasado 22 de junio, es importante hacer un reconocimiento a los profesionales de esta disciplina y resaltar un aspecto del trabajo académico de la especialidad de la Psicología con énfasis en discapacidad.

La Psicología, como estudio de los procesos mentales, incluye los procesos cognitivos y las emociones de los individuos, así como los procesos socio-cognitivos y de comportamiento que se producen en el entorno social y cultural. Además, trata de llevar a las personas a comprender los mecanismos que determinan sus problemas de relación familiar, social o de pensamiento para que aprendan a controlarlos, como también enseñarles a desarrollar sus propias características y capacidades individuales.

En lugar de decirles a las personas lo que tienen que hacer, se los apoya en el proceso de búsqueda de la solución de sus problemas, con el fin de promover cambios autónomos y sustentables mediante una labor preventiva y educativa. Esto contempla métodos, técnicas e instrumentos que permitan abordar científicamente los procesos de evaluación de problemas psicológicos, su diagnóstico y tratamiento.

El enfoque de atención a la diversidad, con énfasis en discapacidad, permite tomar acciones educativas y sociales reformadoras para prevenir y dar respuestas a las necesidades temporales o permanentes de algún tipo de discapacidad física, psíquica, mental o sensorial. Esto incluye trastornos graves de la personalidad, de la conducta, del desarrollo y de la comunicación y del lenguaje. Lo que se busca es equiparar oportunidades y fomentar la igualdad para alcanzar el desarrollo integral de sus potencialidades e incorporar al individuo a una sociedad en continua transformación.

Actualmente la Universidad Especializada de las Américas ofrece una Licenciatura en Psicología con énfasis en Discapacidad, dirigida a una atención integral, de prevención y asistencia de las personas en los diversos ámbitos laboral, social, mental y escolar.

El proceso se inicia con entrevistas, pruebas psicológicas de inteligencia, de personalidad, de aprendizaje, de madurez, de actitudes y aptitudes, de intereses vocacionales y técnicas como terapia grupal, individual, de relajación, dinámicas, psicodramas y talleres para identificar cualquier trastorno o factor de riesgo que impida el buen desempeño de la persona y poder guiarla hacia un tratamiento específico.

El profesional adquiere destrezas que lo capacitan para un adecuado análisis de intervención a nivel individual y social. El conocimiento del lenguaje de señas, que se adquiere como parte de la formación profesional, permite interactuar con aquellas personas con discapacidad auditiva lo que favorece su integración social.

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Este artículo se publicó el  26  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

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