H2O Agua… más prevención

La opinión del Médico….



EDUARDO  A.  REYES  VARGAS
earv31@hotmail.com

El agua es una sustancia crítica para el ser humano. Nuestro organismo puede alcanzar en su composición entre un 60 a 70% de ella. Sin mayor esfuerzo mental se sustenta lo dicho. Dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno… cómo pesan. 70% de la corteza terrestre es agua. Cada uno de nosotros debe consumir aproximadamente dos a cuatro litros de agua por día para mantener una adecuada hidratación. Años atrás distintas organizaciones e instituciones gubernamentales han advertido sobre la escasez de agua que se proyecta sobre este maltratado planeta. Inclusive señalado como factor detonante de guerras.

El agua para el consumo humano debe ser potable, de lo contrario se constituye en un elemento dañino a la salud. Anualmente, millones de personas, sobre todo niños, mueren por la ausencia de esa agua potable.

Mientras tratamos de hilvanar las ideas en este escrito, nuestra ciudad atraviesa por una escasez significativa de tal elemento. No hay antecedentes de tal magnitud en la era contemporánea. A pesar de las advertencias sobre las secuelas del cambio climático , del aumento poblacional, del caótico crecimiento urbanístico con la construcción de grandes edificios ‘donde sea – como sea’ y de nuestros propios despilfarros, hemos planificado muy poco para evitar lo que hoy nacionalmente padecemos.

No he escuchado hace muchos años de un proyecto de construcción de una gran y nueva potabilizadora con técnicas adecuadas que suplante o coadyuve a la de Chilibre o Miraflores. Creo con toda mi ignorancia que es viable y factible. Las construidas en sectores como Panamá Oeste andan de tumbo en tumbo. No creo que se intente estimular la creación de más plantas particulares embotelladoras de agua o privatizarla completamente. Solo sospecha.

¿Qué vamos a esperar? Que lo que queda por venir en materia del cambio climático nos lleven a una catástrofe nacional. ¿Que esperamos para desarrollar una real política del agua?

Una crítica constructiva al IDAAN: El agua tiene muchos usos, pero el de mantener la vida y conservar la salud es el más importante. No he observado, amén de las restricciones propias de la distribución, medidas temporales como disminuir las horas de los lava–autos, restringir algunas actividades industriales que consumen mucho de ella y cuyos productos no son vitales en el día a día, aplicar sanciones existentes que penalizan el despilfarro del agua, etc. Falta una política eficiente de divulgación.

Situaciones de crisis, medidas de crisis. Solicitamos una mayor explicación de las causas de turbidez esgrimida como factor determinante en la escasez del líquido. ¿Tecnología obsoleta de nuestras plantas? ¿Daño ecológico a los ríos que alimentan nuestro lago Alajuela?

¿Qué secuelas tendrá para la salud el recorte de los servicios médicos o la ingesta atribulada de agua no potable?

El intento de atraer inversión al país estaría chocando con estas realidades. No quiero ver un sitio que diga http://www.panamaauxiliocaos.com.

Cuide y defienda su agua, Derecho Humano esencial.

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<> Este artículo se publicó el 2  de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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¿Mejorará la salud y la atención de la enfermedad de los panameños?

La opinión del médico….

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EDUARDO A. REYES VARGAS

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¿Mejorará la salud y la atención de la enfermedad de los panameños?

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He revisado las cifras que un medio de comunicación ha dado a conocer sobre el presupuesto solicitado por la Caja de Seguro Social para el año 2010.   Su incremento es de 8%.  Cifra histórica que siempre anda oscilando por el 10%. ¿Por qué?

Me referiré solo al Programa de Enfermedad y Maternidad.  Se asignan $625 millones, 127 millones más.  Los usuarios potenciales subieron en aproximadamente 600,000 del 2004 al 2009, cerca de un 6.5% anual.  Si sumamos 219 millones en suministros, que incluyen, entre otros, laboratorios, medicinas y materiales para la práctica diaria de la atención, hablaríamos de aproximadamente 844 millones para nuestros posibles enfermos y sanos (prevención), porque no todos usan el sistema u otros lo sobreusan.   Si los 2.6 millones lo usaran una vez al año (¿?) el per cápita sería de 325 anuales, casi 27 por mes por paciente.

Esta cifra, 27 balboas por mes, es posible que se consuma en unos cuantos medicamentos, exámenes de laboratorio o de imágenes, en una sola visita. Por eso es la solidaridad social: todos pagamos y algunos lo usamos escasamente o nada, para ayudar a los demás.

Estas sencillas operaciones aritméticas, que puede ser mejoradas, indican aún lo débil del presupuesto para atender el mantenimiento de la salud y la atención de la enfermedad.

Definitivamente la debilidad se achaca siempre a la planilla. No dudamos que los salarios consumen cifras significativas. Pero no ocurre acaso que en otras entidades del Estado —Ejecutivas, Legislativas y Judiciales— en forma relativa y absoluta se pagan mejores salarios a funcionarios con menos responsabilidades y rendimientos que los obtenidos en Salud.   ¿Ha calculado Usted cuánto nos cuesta una ley buena o utópica (que no se aplica)?;  ¿el rendimiento de algunos ministerios?;  ¿las decisiones del Poder Judicial o Ministerio Público?

Mi tesis es que la asignación presupuestaria sigue siendo no justa y se asignan presupuestos a entidades, como algunas señaladas y otras denominadas Autoridades, que duplicando servicios es dudosa su productividad. Amén de gastos suntuarios.

En Salud se necesitan también rediseños y decisiones que lograrán ahorros tangible e intangibles.

Doy ejemplos: hay formatos y documentos en el Seguro, que manejamos en Salud, los cuales ya no cumplen su papel, produciéndose gastos innecesarios; procesos de trabajo engorrosos y costosos a la luz de los avances de la informática; verdadero fortalecimiento de la atención primaria y cuidados primarios de salud; reingeniería en procesos de atención poco científicos; reglamentos y procedimientos obsoletos que estancan la atención; participación académica de los gremios médicos y otros en la solución de estos problemas; verdadera participación comunitaria y de la sociedad civil considerando diferentes factores determinantes de la salud, etcétera. Por falta de espacio dejo de mencionar muchos otros.

Para esto solo falta toma de decisiones rápidas, respaldadas por jerarquías y liderazgos. De lo contrario, seguiremos frustrados con nuestros sistemas de salud, sobre todo en nuestra Caja de Seguro Social.

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Publicado el 7 de septiembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá; a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde