Del agro no hay quien escriba algo bueno

La opinión de…

Francisco Antúnez V.

 

Cada día, al despertar y actualizarme con los medios de comunicación radiales, televisivos y escritos, siento más preocupación al constatar la triste realidad de que en nuestro país el sector agropecuario tiene poca resonancia entre la abrumadora euforia de noticias sobre el crecimiento económico que registra el país por el gran desarrollo de infraestructuras y las cuantiosas inversiones que le produce mayor recaudación al fisco nacional. Por otro lado, los medios están muy copados por los análisis y comentarios de otros temas relevantes de la política, los deportes y, sobre todo, de los flagelos delincuenciales, que cada día nos hacen sentir más preocupación por la convivencia armónica que entre los panameños debe existir.

Si bien reconozco y valoro todo lo anterior como cosas que tienen y merecen divulgarse, también siento y tengo que manifestar que es necesario dirigir la atención hacia el campo en el sentido de contribuir a promover la producción agropecuaria y procurar brindarle el apoyo necesario para aquellos que cada día se adentran en esa tesonera, riesgosa y noble lucha por “agroproducir”, en la que participan miles de personas del interior del país que no le representan al Estado problemas delincuenciales, espacios laborales gubernamentales ni cargas sociales insatisfechas, tal como ocurre en los conglomerados urbanos de las ciudades terminales; personas estas que en lugar de cerrar los pésimos caminos de producción, más bien abren y marcan los trillos por los que logran sacar sus productos, los cuales luego se ofrecen al consumidor nacional, contribuyendo silenciosamente a la seguridad alimentaria.

Trabajar el campo bajo sol, viento y lluvia, para producir alimentos, generar empleos rurales en el país y garantizar la seguridad alimentaria nacional, lo entendemos como tareas nobles de los productores, pero estos esfuerzos deben ser apoyados por políticas estatales y el estímulo de noticias permanentes y positivas que jamás deberían ubicar al agro en terceros y cuartos lugares dentro del quehacernacional. Señalamos esto porque no podemos olvidar que todos los días, mientras existimos, tenemos que alimentarnos, y sin agricultura el mundo no puede existir ni alimentarse.

Por lo tanto, como agricultor y consumidor de alimentos, me preocupa que las pocas noticias que se publican sobre el sector agropecuario, parecieran tener un objetivo manifiesto de dejarlo ver como un sector de tragedias climáticas, de solicitudes necias y mendigas, de incompetentes, con fragilidad y alto riesgo para invertir, no merecedores de recibir los apoyos que por ley panameña y producto de los mandatos de la universalización y globalización de las Naciones Unidas tenemos como derecho, al igual que en otros países en donde al productor se le apoya sin regateos, todo lo cual, a nuestro juicio, no solo es un conjunto de visiones equivocadas sobre el sector agrícola que con las posturas de tecnócratas tanto del sector oficial como privado, nos hacen correr el riesgo en materia agroalimentaria; además nos obligan a pagar altos costos por los productos, sobre todo, y principalmente, a los que menos tienen, que somos la mayoría, situación que se agravaría si llegáramos a perder el balance entre la producción nacional agropecuaria y las importaciones de productos y materias primas agropecuarias.

Nuestro llamado es a toda la sociedad y, sobre todo, a los medios de comunicación, para que busquen y resalten las noticias sobre los esfuerzos y aspectos positivos del sector agropecuario, tales como: el desarrollo de nuevos cultivos, el aumento de la productividad, las ventajas organolépticas de los productos, la formación de nuevos agricultores con inclusión de género, el mejoramiento en la inocuidad y el manejo poscosecha de los productos, la incorporación de los procesos agroindustriales y nuestro potencial de agroexportación, entre otros.

Quizás de este modo podamos no competir con otros sectores económicos de nuestro país, sino más bien disminuir la percepción internacional de que en Panamá no hay agricultura o que en la realidad interna existen dos países, el cosmopolita y el rural marginado, en donde se ubica el sector agropecuario.

<> Este artículo se publicó el 13  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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