Mujeres 20-30 piden que se aplique la Ley

La opinión de la miembro del Club (en formación) de Mujeres 20-30

EYRA   LOU
camille_lh@hotmail.com

En 2008, el grupo de quince clubes que conforman la Asociación Nacional 20—30 decidió por unanimidad aprobar una resolución, a todas luces discriminatoria, en contra del ingreso de mujeres en calidad de socias activas.

Para las mujeres hasta ahora rechazadas por el Club 20—30 ilegalmente, asumir el reto de ser parte de esta agrupación cívica fue un asunto inherente a su convicción como ciudadanas, madres, esposas y profesionales.

En una sociedad de hombres y mujeres con el mismo derecho a ser agentes activos en el proceso de transformación social y de consolidación de los valores humanos, los clubes cívicos desempeñan un rol de suma importancia. No obstante, el Club 20—30 en Panamá desconoce el derecho de igualdad de la mujer; desvirtúa su propósito de promover valores cívicos para el cual el Estado le ha otorgado personería jurídica; ignora sus propios estatutos y los de su Asociación Internacional 20—30, que sí cuenta con socias en cargos de decisión; y desconoce el mandato legal y constitucional.

El Club 20—30 en formación, de mujeres, decidió defender los valores cívicos y morales de nuestra sociedad y luchar contra la discriminación. Han activado las diferentes instancias administrativas hasta obtener, al cabo de casi tres años, una opinión técnica del Instituto Nacional de la Mujer, que mediante Resolución No. 01 de 2010 dictaminó que las mujeres están amparadas ‘por la Ley 4 de igualdad de oportunidades para las Mujeres y los Convenios Internacionales ratificados por Panamá, para recibir la calidad de socias activas dentro del Club 20—30’.

El Club 20—30 debe rendir cuentas por su actuación discriminatoria, por lo que este grupo ha presentado una petición a la ministra de Gobierno y Justicia para que le exija cumplir con sus estatutos y la Ley, o le revoque su personería jurídica. El Ministerio cuenta con 30 días para resolver.

*

<> Este artículo se publicó el 26 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

*

Anuncios