De política universitaria

La opinión del Profesor Universitario…..

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JOSÉ DEL ROSARIO GARRIDO

Para una gran parte de las fuerzas que se agitan en la Universidad de Panamá la meta es muy clara y precisa: Lograr un cambio en la nueva ley, que permita a los universitarios decidir por ellos mismos si optan o no por la reelección de sus autoridades.

La cruzada para alcanzar este propósito comenzó y una tarea de fondo es analizar y esclarecer conceptos, para fortalecer continuamente la filosofía de este movimiento: El principio de no reelección puede ser practicado por un individuo o conglomerado, escogiendo, en un proceso electoral, cualquier opción distinta a la que representa la reelección. Eso es democrático. Otra cosa es usar ese principio para oponerse a que participe como candidato un ciudadano que aspira a ser reelecto para el mismo cargo que ocupa.

O lo que es lo mismo, que en aras de este principio, se le limite al elector sus alternativas y no se le permita votar por quien bien podría ser su candidato predilecto. Eso no es democrático. La reelección solo puede darse como resultado de un proceso electoral, si la mayoría de los electores así lo decide. Un principio de autenticidad democrática es el que respeta la posibilidad de que los electores propongan como candidatos a los que consideren con las mejores cualidades para ocupar el cargo y decidan con su voto, la alternativa que prefieran.

Nuestra firme convicción de que la Autenticidad Democrática debe tener vigencia en la vida universitaria, nos exige apoyar la solicitud a la Asamblea Nacional para que este principio se cumpla en la Ley 24 del 14 de julio de 2005 Orgánica de la Universidad de Panamá, mediante el correspondiente cambio en el artículo 34.

Alternativas para el cambio en la Ley 24: Los que propugnamos el cambio en la norma podemos realizar actividades distintas, pero todas tienen que encaminarse a presentar la petición a la Asamblea por razones de competencia. Así, el proyecto de recabar las firmas de universitarios que suscriben la petición del cambio en la Ley y el de solicitarle al Consejo General Universitario que organice un referéndum en el que la Universidad acepte o no dicho cambio, son actividades que, lejos de ser excluyentes, se complementan y fortalecen mutuamente. Por eso apoyamos y promovemos ambas alternativas.


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Este artículo se publicó el 5   de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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