A los universitarios

La opinión de…..

LEONOR T. MENDIETA R.

Este 9 de junio, por insistencia del actual rector de la Universidad de Panamá y sus seguidores, la familia universitaria será convocada a votar en el referéndum para aprobar o desaprobar el Anteproyecto de Ley elaborado por el Consejo General Universitario, mediante el cual se reformaría el artículo 34 de la Ley Orgánica de la UP, para permitir la reelección de las autoridades universitarias.

Los invito a participar, igual si no están de acuerdo que si lo están, no se queden sentados en las aceras o en sus aulas de clases, pensando ‘para qué votar, si eso ya está decidido’. Si no asisten al llamado —justo, moral o no—, no hay derecho a quejas.

En lo personal, considero que no se debería dar tal evento, pues, si ya tenemos una ley, donde se señalan las reglas del juego, ¿por qué tenemos que aprestarnos a modificarla para hacerla a imagen y semejanza de una persona o grupo determinado?

Creo que hay otras personas capaces de dirigir la Universidad de Panamá y esas personas tendrían que ser muy deshonestas, mediocres y estúpidas para deshacer lo bueno que hayan hecho otras administraciones.

La Universidad de Panamá, otrora faro de ideas, necesita ser reencausada en su rol como principal casa de estudios superiores. No puede ser una trinchera para proteger intereses particulares, indistintamente de quiénes se trate, ya sea del grupo administrativo actual o de otro que venga.

Es de esperar que ante los grandes retos que tiene la sociedad panameña, para enfrentar los avances en formación académica, que exige el mundo actual, en nuestra primera Casa de Estudios se dé cátedra de moral, rectitud, excelencia… y ¿por qué no?, sabiduría y desprendimiento por el bien de esa institución y del país.

Si su voto es No, levántese temprano, pensando en que tiene un gran compromiso con su institución educativa y con la Nación, vote… y más tarde… cuide su voto. Para evitar urnas perdidas, como ocurrió con un simulacro en la Facultad de Derecho.

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Este artículo se publicó el 2 de junio de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

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