Los cambios de puesto y mal asesoramiento

La opinión de…..

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Hildemarta D. de Riera

Antes en Panamá, solo había dos partidos políticos: el liberal y el conservador, después surgieron otros.

Cuando subía el partido conservador, todos los empleados liberales eran botados de sus puestos; cuando subía el partido liberal, entonces quitaban de sus puestos todos los conservadores.

Por ejemplo, cuando subía el partido liberal, mi papá era nombrado en algún puesto, apenas subía el partido conservados era botado de su puesto, lo mismo le pasaba a mi tío Don José Ma. Torrijos al subir el partido conservador era nombrado maestro en la ciudad, apenas cambiaba el partido era enviado de maestro a Montijo, Soná, etc, que en aquel entonces no tenía carretera, y el único transporte era el caballo; pero nadie protestaba, lo mismo que en estos tiempos, cuando subió el presidente Endara, quitó a todos los del P.R.D., subió Pérez Balladares, quitó a todos los arnulfistas, subió Mireya quitó a los del P.R.D., subió Martín, fuera los arnulfistas y quien dijo nada?

Ahora que llega Martinelli, no puede votar a ningún P.R.D., porque es injusto sacar a los empleados y además, que hacen los del P.R.D., se cambian a cambio democrático para que no los boten; y de ésta manera aquellos, que trabajaron para que subiera Martinelli, que aguantaron sol y agua, etc, no han recibido un puesto, porque el P.R.D., está en el poder, ¿cómo puede haber un verdadero cambio prometido por el nuevo presidente?

Y si dijera que mi querido primo Omar, no estaba de acuerdo con la política del partido, seguramente no me creerían los del P.R.D., así que me da risa cuando hablan del partido de Omar, cuando quieren hacerle propaganda al P.R.D., y la propaganda es basada en Omar o Torrijismo.

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Este artículo  fue publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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A propósito de las reformas electorales

La opinión de la Escritora…..

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Hildemarta D. de Riera

En las últimas elecciones, en un campo de Veraguas, un candidato a representante compró las cédulas a todo el que pudo, para asegurarse el triunfo, y después de esto se fue a su casa tranquilamente a esperar el final.

Cuando llegó la hora del conteo, resultó que no había ganado, a pesar de tener en su casa todas las cédulas de los campesinos.

La pregunta es, ¿por qué esta persona no salió elegida, si había comprado las cédulas, para que la gente no pudiera votar por otro candidato?

Sencillamente, que las personas, que le habían vendido una cédula, tenían otra cédula, que habían vendido al otro candidato que fue el que ganó.

Y después se supo que algunos tenían hasta tres cédulas.

Son personas ignorantes, que piensan que en las elecciones hay que sacarle al candidato todo el dinero que se pueda, pues para ellos no tiene importancia quién sale y quién no.

¿Qué puede hacer el Tribunal en este caso?

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Publicado el 26  de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quien  damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.