A mi maestro con cariño…

La opinión de la Educadora…

ISIS DE VAZ DE MELO

¿ Puedo acaso olvidar a mi maestra de primer grado, que con amor y cariño me enseñó mis primeras letras, a pesar de que tal vez no era la más dócil de sus alumnas? ¿Qué decir de mi profesora de Español de 9º grado, una santa mujer que marcó mi vida para siempre? Dos veces por semana nos ponía de tarea en el salón de clases una redacción. ‘Escriban’, nos decía, ‘de lo que quieran, pero escriban’, y yo escribía de todo y ella corregía con manos de hada mis escritos.Casi todos los docentes que me formaron fueron increíblemente humanos, respetuosos, dedicados y bondadosos, nunca olvidados por mí, aunque a la mayoría de ellos nunca más los he visto, héroes lejanos de mi querido Aguadulce, en donde no había escuelas privadas en aquel tiempo. Pobres, ricos de pueblo y campesinos, todos estábamos en la misma aula recibiendo la misma calidad de educación.

En tiempo más cercano, casi todos los maestros y profesores de nuestro menor hijo, casi celestiales, a pesar de que cada día es más difícil enseñar a esta juventud descarriada y hago constar que la experiencia de nuestro retoño es en su mayoría de escuela y colegio público.

Tampoco podré olvidar nunca, y es aquí donde adquiere mayor importancia la palabra casi, a mi profesora de 5º grado, que me ridiculizó en público por escribir la palabra ‘ahorro’ con dos letras h, porque dijo que era imperdonable que la escribiera así, porque todos los días esta palabra salía en televisión, en los anuncios publicitarios de la Caja de Ahorros… lo que la maestra en cuestión no sabía era que yo no tenía televisión.

Todavía me conmueve hasta las lágrimas el recuerdo de una pobre niñita que ganó uno en un ejercicio en el que le preguntaban lo que había desayunado ese día y ella lo dejó en blanco, porque no había nada en su casa para desayunar. No olvido tampoco al maestro de 3er grado de mi hijo, que lo golpeaba en la cabeza con un libro cada vez que él se distraía.

Al punto donde deseo llegar, con todo lo anteriormente expuesto, es que malos maestros y profesores han existido toda la vida. Debemos agradecer a Dios que los buenos fueron y son la mayoría.

Desde este escrito quiero reconocer la responsabilidad que me toca, siendo docente en ejercicio, por los resultados obtenidos en las pruebas de conocimientos de los alumnos de escuelas y colegios públicos en los últimos años.

Talvez no hice lo suficiente, talvez no me capacité lo suficiente, talvez me falta regresar a la universidad y talvez no pueda acabar la lista de todo lo que podría haber hecho. Lo que no admitiré jamás es que se le endilgue al docente de este país toda la responsabilidad de los fracasos académicos.

La falta de respuesta social y económica por parte del Estado, el deterioro de la familia como núcleo de la sociedad y las malas influencias foráneas han dado como consecuencia el tener alumnos desmotivados, conformados con su existencia y sentimientos de inseguridad e inferioridad que les impide asimilar lo enseñado.

Todo el que no quiera ver que la responsabilidad de la educación de un país es una tarea compartida, contribuirá para que la misma se estanque y al que no quiera reconocerlo lo invito a que intente enseñarle y hacer que le pongan atención estudiantes con hambre; con miedo de ser violados por padrastros inescrupulosos o por vecinos que saben que están solos en casa; a chicos que delinquen, porque su desesperanza es tanta que creen que es mejor vivir poco, pero vivir bien; a los desposeídos de todo, amor, comprensión y bondad y a los olvidados de todos los gobiernos.

¿Cuántos docentes no contribuyen comprando libros, uniformes, pagando comidas y alentando a muchachos que no tienen casi nada? Muchos de nosotros lo hacemos y sin ánimo de ganar ninguna medalla o recibir ninguna congratulación al respecto, paladines ocultos que nos entristecemos cuando solo recibimos críticas.

Cambiemos, les digo a todos, por nuestros hijos, por nuestros nietos, por el bien del país, cambiemos y dejemos de culpar solo a un sector por lo que es culpable toda la sociedad.

<> Artículo publicado el 25 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,   lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

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Tapón del Darién

La opinión de la educadora….

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ISIS DE VAZ DE MELO 

Los panameños nos oponemos a la apertura del Tapón del Darién. Los motivos sobran en la mente del pueblo común y de los expertos, por la poca seriedad que le han dado nuestros gobiernos al cuidado del ambiente en otros lugares del país. Eso nos hace tener una amplia idea de lo que podría ocurrir en Darién si se abre una carretera por allí.Colombia no ha sido capaz de resolver sus horripilantes problemas internos, ha perdido el control de partes de su territorio, ante el avance de la guerrilla y el narcotráfico. Sus problemas sociales son enormes. Realmente lamento la situación del hermano país, por sus caóticas consecuencias, pero Darién se convertiría en otro espacio más controlado por los narcoinsurgentes, los paramilitares y delincuentes comunes.Vivimos una etapa de violencia, sin precedentes, en nuestra historia patria y los criminales colombianos tienen mucho que ver con eso. La prostitución como modus vivendi se ha incrementado, como forma ilegal de ganarse la vida, de las personas que huyen de los males que aquejan a Colombia. El incremento en el paso de la droga proveniente de los vecinos, debería ser un suficiente disuasor para decirle no al proyecto, sin embargo, enumeraré algunos más:

Sería una condena a la biodiversidad de una selva rica y frágil. La carretera atraería más colonos panameños y colombianos, los cuales destruirían los bosques, sembrarían cultivos (muchos de ellos ilícitos), con la caza se extinguirían cientos de especies, muchas de ellas endémicas (es decir, únicas en el lugar), los terratenientes se apropiarían de las tierras de las comarcas indígenas, los cuales tendrían como opción volverse sus siervos o emigrar a las grandes ciudades en donde terminaría definitivamente su cultura y engrosarían los índices de pobreza del país. Por otro lado, por ella seguirían pasando y de manera multiplicada, el narcotráfico, los ilegales y la violencia.

Algunas de las propuestas sugieren que la carretera o autopista pueda ir bordeando por el Oriente o el Occidente de Panamá hasta Colombia. Si va por el Occidente, la vía sería más larga y entraría a regiones vírgenes de la selva de ambos países, hasta el centro del Chocó (Alto Baudo al Sur de Quibdo), que es donde se conectaría a un carreteable (vía sin asfaltar) para conectar ya al resto de América. Si va por el Oriente (lo más conveniente), podría ir desde el Tigre en Panamá, hasta Ungia en el Uraba colombiano; pero esta posibilidad tendría que ser bien revisada, porque esta si atraviesa todo el tapón del Darién, perjudicando mucho la zona. Aparentemente, construir la carretera más al Norte sería la forma menos perjudicial para el país. Otros apelan a que sea un proyecto de la ONU, con garantía y protección internacional tanto ambiental, como económica.

Sigo oponiéndome a su construcción, pienso que las pérdidas son superiores a las ganancias que podría traer este proyecto para el país. En todo caso, nada menor a un referéndum debería ser la base sobre la que se tome cualquier decisión.

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Este artículo se publicó el 27 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá On Line, a quienes damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Visión, dinero, oportunidad y poder

La opinión de….

ISIS DE VAZ DE MELO

Visión, dinero, oportunidad y poder

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Debo confesar que me robé el título de este artículo de mi casi octogenaria madre al analizar algunos de los acontecimientos políticos de este querido terruño nuestro. La lucha por el poder para adquirir más dinero está plenamente documentada en nuestro país.

Antes del golpe del 68, los que tenían dinero, tenían el poder.  Con la llegada de los gorilas, pobres como ratas, adquieren, a través del poder que le dan las armas, la oportunidad y el dinero, aunque estén fuera de las arcas públicas.

Se inventan un brazo civil como partido, para mantener contentas a las masas y darle una pintadita de estabilidad y democracia al país. Los nuevos elementos civiles aprenden rápidamente el juego de hacerse ricos compartiendo el poder con los militares y es allí donde vemos toda una amplia gama de personas que de la noche a la mañana prosperan hasta convertirse en nuevos millonarios.

Algunos de los desplazados, ricos de siempre, no querían mantenerse fuera de esta fuente inagotable de recursos y deciden unir fuerzas con los militares, a través de su partido, incrementando grandemente sus riquezas, pero al mismo tiempo apadrinando y fortaleciendo la dictadura.

La mayoría de los que no lo hicieron, no fue por ser demócratas convencidos, sino porque en el fondo les repugna mezclarse con la plebe. Con los años han suavizado su postura, con cierta repugnancia, porque descubrieron que la plebe vota y sin los votos no se llega al poder y sin poder no pueden incrementar sus pecunios.

La esperanza es la última cosa que muere y es curioso observar una nueva generación de políticos y ciudadanos, nacida de la mezcla variada de intereses, espacios sociales, económicos, con novedosas (para este país) maneras de pensar y hacer las cosas.   Infelizmente para ellos, han tenido que compartir espacio con los dinosaurios tutores, con la esperanza de que pasen a mejor vida pronto y puedan darle rienda suelta a su propia manera de hacer las cosas, no sin antes dejarnos ver una pequeña muestra de su estilo y objetivos.

El gobierno de Martinelli está compuesto por esta mezcla de personas.  Las metidas de pata e intentos de metidas de mano, son producto de las añejas prácticas de políticos con olor a alcanfor y sus discípulos.

Enhorabuena hay que destacar que se ha retrocedido en algunas malas decisiones que se habían tomado, como la compra del avión presidencial y mantener, como estaba en el proyecto original, el impuesto al cigarrillo, pero debo insistir en que estas correcciones se hacen con la fuerza que está adquiriendo la nueva generación a la que me refiero.

Será interesante, en los años que nos falta con el gobierno del cambio, ver cómo se desenvuelve y gana espacio la que quiero llamar “la generación de la esperanza”.

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Publicado el 25 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que le corresponde.