Profesor Navas, enséñele historia

La opinión de…

Samuel Díaz Barranco

Cuando un estudiante entra a la Escuela de Relaciones Internacionales y llega al segundo año, se pregunta, ¿por qué no nos dio clases, desde el primer año, el profesor Navas? Esto, porque a pesar de que no ponía exámenes sencillos y que los datos proporcionados necesitaban de bastante estudio y compresión, no era menos cierto que cuando uno llegaba al aula de clases, lo que recibía de parte este gran historiador eran cátedras acerca de las relaciones entre Panamá y Estados Unidos.

Se enfocaba más que todo en la construcción de Canal y en el surgimiento de Panamá, como nación independiente y, claro está, en las luchas de generaciones en pro de nuestra soberanía, por ende, de nuestra nacionalidad.

Se necesitan más profesores Navas en este mundo, y se necesitan más profesores Navas en el Ministerio de Relaciones exteriores, que solo mira dos cosas: cuánto pusiste en mi candidatura y qué tan manzanillo fuisteis en la campaña pasada.

Es por eso que el Presidente dice cosas que nunca debió decir, porque no tiene quién lo asesore y, es por eso, que le falta a nuestro servicio exterior un mecanismo mediante el cual cuente solo con personas dotadas de un nivel cultural aceptable, por no decir cónsono con el puesto que desean ocupar.

Falta mucho para que Panamá mire este aspecto con seriedad, y falta mucho más para que nuestro sistema de política exterior mejore. Hay personas que se pasan años y años de estudio en el arte de las relaciones internacionales, pero que nunca tendrán la oportunidad siquiera de aportar todo lo que saben; en cambio, hay quienes a pesar de ser panameños dicen que somos los costeños de Colombia y se les agradece el gesto con embajadas y consulados.

Señor cónsul en Miami, por menos que eso ya muchos hubiesen renunciado.

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Este artículo se publicó el 12  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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