¿Es realmente necesario el nuevo Código Minero?

La opinión del Ingeniero …

Eduardo A. Esquivel R. 

Recientemente escuche en un programa de televisión al ministro Roberto Henríquez,  llamado por los ambientalistas “El Ministro Minero”, por causas obvias, explicar y defender con entusiasmo exagerado, el nuevo Código Minero, y tras la enclenque exposición, no me quedan dudas de que este es totalmente innecesario .

Desde luego que los burdos “señuelos” de esta Ley, para convencer a los ambientalistas y el pueblo en general son los aumentos en las regalías que recibe el estado, y los aspectos ambientales específicos en la minería.  Pero para esto no es necesaria una ley especial.  La Ley General del Ambiente es clara en que la ANAM puede regular por decreto todos los aspectos ambientales de la minería. Asimismo el Ministerio de Economía y finanzas puede regular las regalías de las mineras, como lo ha hecho anteriormente.

Es por esto falso que si no se aprueba el nuevo código minero, las mineras que actualmente tienen concesiones con el Estado, seguirán pagando lo mismo o perjudicando el medio ambiente, como alega el ministro Henríquez. Bastaría un par de decretos ejecutivos para arreglar este asunto.

De hecho el proyecto de Código Minero de marras, trata blandamente los aspectos ambientales y de las regalías que deben pagar las mineras. Cómo es posible que una empresa minera pague el 4% del oro extraído (o que dice que extrajo), cuando en otros países deben pagar hasta el 25% o más.   Cómo es posible que las empresas mineras contaminen y destruyan ecosistemas, y perjudiquen la salud de ciudadanos, y se burlen de las autoridades a través de tretas legales.   La flamante Ley de Delitos Ecológicos no se ha aplicado una sola vez en casos relacionados con la minería, a pesar de que existen muchos y con abundantes evidencias.

La verdadera finalidad del Código Minero, como dijo un medio recientemente, es “Permitir obtener concesiones a personas jurídicas en las que participen financieramente otros países”. Esto tiene un tufillo a inconstitucionalidad.

Si esto sigue así, en pocos años todas las empresas importantes de Panamá y gran parte del territorio nacional estarán en manos de extranjeros. Esta política económica malinchista puede que beneficie a algunos, para los que no tiene significado la soberanía, la identidad nacional o nuestra cultura. Es el “Himno Nacional” de las cajas registradoras de los neo-fariseos que nos acosan ahora. Hasta que el pueblo lo permita.

<>Artículo publicado el  1 de febrero  de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La cuenca del Chagres, una muerte anunciada

La opinión de…

Eduardo A. Esquivel R.

Decía hace poco el director del Idaan, el ingeniero González Ruiz en un programa de televisión, que nadie había previsto los niveles tan altos de turbiedad del lago Alajuela, y que esta se debía exclusivamente a las fuertes lluvias caídas a principios de diciembre, y no a la deforestación de la cuenca del Chagres. La falta de repuestos básicos como los dosificadores también se debe a la “turbiedad” administrativa de los responsables.

Realmente esto no es cierto, respecto a las lluvias; numerosos artículos nacionales e internacionales advertían de las lluvias excepcionales que caerían en Panamá y otros países producto del cambio climático. Además, la situación crítica de contaminación/erosión del lago Alajuela, fuente de agua de la potabilizadora de Chilibre, se conoce desde hace décadas. Recuerdo que cuando los norteamericanos todavía administraban el Canal, estos advirtieron que los niveles de bacterias fecales (coliformes) del lago Alajuela estaban casi 100 veces sobre lo normal, debido a la intensa colonización y actividades agropecuarias en la cuenca del Chagres.

El lago Gatún se encuentra en una situación similar, aunque menos notable debido a su extensión y volumen. Hay que recordar que el río Chagres nutre tanto al lago Alajuela como al lago Gatún, o sea que el agua contaminada es la misma. Es evidente que la enorme erosión de la cuenca del lago Alajuela se debe a la deforestacion sin control, a la colonización y actividades agrícolas en toda la ribera del lago, inclusive a la reforestación con especies exóticas como la teca, que favorecen la erosión superficial de los suelos.

Pronto no será necesaria una “lluvia como no se vio en 200 años” para elevar la turbiedad del agua del lago a límites catastróficos para la potabilizadora, sino una lluvia normal tendrá el mismo efecto, debido a la ausencia de capa vegetal protectora.

Hace ocho años publiqué en este diario un artículo titulado La cuenca del Chagres, crónica de una muerte anunciada (28/3/2003), que cito textualmente, pues la situación sigue igual o peor: “Que se está dejando que nuestras fuentes naturales de agua potable se deterioren para beneficiar el pingüe negocio de las embotelladoras de agua y las plantas potabilizadoras privadas que están en proyecto. Y que se zancadillea todos los proyectos del Idaan por la misma causa. Esto sería, más que un “juega vivo”, un hecho criminal.   Y es vergonzoso que haya supuestos científicos panameños respaldando, por comisión u omisión, estas sinvergüenzuras”.

Para terminar, basta con citar textualmente el acertado editorial de La Prensa del 2 de marzo pasado: “Es evidente que la aplicación de todos los planes preparados para evitar el deterioro y revertir los daños causados a la cuenca no están produciendo los resultados técnicos enunciados.   Son meras palabras que se lleva el viento y chorros de fondos públicos que se derrochan para sostener una burocracia gubernamental ineficiente… Más claro no canta un gallo”.

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Este artículo se publicó el 24  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Entre el gobierno, la justicia y la seguridad

La opinión del Ingeniero Agrónomo….

EDUARDO  A.  ESQUIVEL  R.
eesquivelrios@gmail.com

No existe ninguna duda que es en las grandes crisis que se crecen y califican a los hombres y mujeres honestos y capaces. Y siguiendo la idea, es en las grandes crisis que los que no lo son, se empequeñecen y se descalifican.

En la actual crisis desencadenada por el incidente del Centro de Cumplimiento de Menores, el Ministro Encargado de Gobierno y Justicia, Luis Miguel Hincapié, responsabilizó implícitamente a la Policía Nacional de la cadena de infortunados sucesos que llevó al incendio de la celda donde se quemaron gravemente varios menores recluidos. Sin duda ‘por su inexperiencia’ el ministro Hincapié se apega a la verdad de los hechos,   ya que otros con mucha ‘experiencia’ prefieren el engaño y la mentira en estos asuntos ‘políticos’.

Pero el Ministro Hincapié sin duda no es tonto, y sabe que la filmación que hizo una televisora desde antes, durante y hasta después del incidente del incendio de la celda, no dejan dudas de:

1) No había incendio en la celda en un principio.

2) Se ve cuando dos policías lanzan sendas granadas lacrimógenas a través de un agujero en la malla metálica de la celda, en el área donde están los colchones donde duermen los reclusos, cualquiera que conoce del tema sabe que estas granadas tienen un dispositivo pirotécnico de pólvora sin humo que libera el gas lacrimógeno, y después de activadas llegan a alcanzar más de 500 grados C. Es más, el fabricante recomienda no usarlas en lugares cerrados por el riesgo de incendio y daños por la concentración de gas.

3) Se ve claro en la filmación que uno o dos minutos después de lanzadas las granadas, empieza el fuego, exactamente en el sitio donde se lanzaron.

4) Los reclusos empiezan a gritar y quejarse que se queman, y los policías a burlarse de ellos.

5) Los bomberos quieren entrar a apagar el fuego, pero la policía no los deja. (Esto lo dice el propio Lic. Hincapié y los bomberos entrevistados).

6) Finalmente por presión de los bomberos, custodios y periodistas, abren la celda y sacan a los quemados. Todo esto en audio y vídeo está detallado en la filmación de la televisora (sin cortes o edición) que se pasó el mismo día.

Esperemos que este documento extraordinario no se pierda ni sea alterado, aunque ya existen demasiadas copias, y hasta está en Internet.

El Ministro Mulino, al parecer olvida que el Ministro Hincapié es su igual, por lo menos jerárquicamente en la administración pública, no su subalterno.   Sin embargo, tras este incidente, no hay duda que el Ministro Hincapié ha quedado por encima, como el paladín de la justicia, ante la opinión publica.   A falta de seguridad, por lo menos que haya justicia. Lo que no estoy de acuerdo es que sea la propia Policía la que haga la investigación del incidente. O sea que se investigue ella misma.

No nos sorprenderá que al final resulte que los propios reclusos se tiraron las granadas de gas, se auto-incendiaron y se garrotearon y perdigonearon entre ellos dentro de la celda, se burlaron e insultaron ellos mismos, y hasta impidieron que entraran los bomberos. Ya nada me extraña nada. ¡Cosas veredes, Sancho!

 

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<> Este artículo se publicó el  20  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Lo que no está bien en el sector agropecuario

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

EDUARDO  A.  ESQUIVEL  R.
eesquivelrios@gmail.com

En la interesante sección ‘Capital’ de La Estrella de Panamá del 20 de diciembre de 2010, el titular dice: ‘Algo no esta bien en las cosechas’ refiriéndose a los registros recientes de la Contraloría de la Republica que revelan que cada vez se produce menos café, arroz y maíz, entre otros productos básicos alimenticios.

Aunque muchos le atribuyen la disminución de la producción al mal clima de los últimos meses, la verdad es que la producción agrícola panameña en general ha venido disminuyendo progresivamente desde hace años.

Curiosamente, en la misma sección del periódico mencionado, hay una página pagada por el Gobierno que explica claramente que es lo que está sucediendo con el sector agropecuario, Titulada ’Comunicado: la Economía de Panamá sigue creciendo’ según datos de la Contraloría, el Producto Interno Bruto de Panamá (PIB) esta compuesto del aporte de los siguientes Sectores, en orden de importancia: 1- Transporte, almacenamiento y telecomunicaciones, 2-Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler,   3-Comercio al por mayor y menor,   4 – Construcción, 5- Hoteles y Restaurantes y 6-Intermediación Financiera. ¿Y el sector agropecuario? Ni es mencionado.

¿Y todavía se asombran de que ‘Algo no anda bien en el agro? Por cierto, el mismo informe indica que ‘la inflación se mantiene baja’, lo que es bastante increíble, viendo el brutal incremento de los precios de todos los productos básicos.

Así que el problema está en que las políticas de gobierno relegan el sector Agropecuario a un lugar terciario, dándole prioridad a servicios y el comercio.   Fatal error en un mundo en que los alimentos y el agua son de vital importancia para la estabilidad social y política de los Estados.

El Ministro del MIDA, Emilio Kieswetter, dice en la misma Sección que no hay razón para que los alimentos aumenten sus precios. Pero las razones sobran, y el problema al final no va a ser que el arroz va a tener un precio alto, sino que no va a haber arroz que comprar.    Lo mismo con los demás alimentos de la Canasta Básica. La autosuficiencia alimenticia no se logra con subsidios ni directos ni disfrazados. Las importaciones solo benefician a los grandes empresarios del comercio de alimentos, que tienen enormes ganancias sin cultivar un solo metro cuadrado de tierra.

Panamá tiene solo poco más de 3 millones de habitantes y tierra agrícola para alimentar a más de 10 millones. Hace tiempo se pensó en el concepto ‘Una producción agropecuaria para un país’, es decir, producir lo necesario para la autosuficiencia alimenticia económica y socialmente viable. Desarrollar tecnologías propias para el clima / suelo del país, como variedades y razas, a través del mejoramiento genético o la biotecnología.

El IDIAP debe empezar a trabajar en estos campos y dejarse de elucubraciones bizantinas. Darle prioridad a los suelos agrícolas para producción de alimentos para el consumo interno, y no para la exportación. Resulta contradictorio que un país con falta de alimentos para su Pueblo, exporte alimentos buscando divisas que no revierten al sector.

Esto en si es un factor inflacionario e incrementa los costos de los insumos agrícolas.

Es absurdo que se crea que el costo de los alimentos va a bajar cuando se incrementa desproporcionadamente el precio del combustible Diesel, básico para la producción agrícola. Y con ello suben todos los insumos utilizados por los agricultores y finalmente el aumento termina en el producto alimenticio.  Definitivamente peor que un ciego que no quiere ver, es un ciego que no quiere oír.

Este artículo se publicó el 17 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.

Realidades y mitos de la producción de alimentos

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

Eduardo A. Esquivel R.

Quisiera aportar mi opinión, como productor y agrónomo no comprometido con ningún sector económico o político, respecto a la producción de alimentos.

Ante todo, reconocer el hecho indiscutible de que desde hace años los alimentos incrementan sistemáticamente su precio en el mercado minorista y que, como reconocen los propios funcionarios, el sector agropecuario está en crisis. Los gobiernos tienen la culpa de esto, porque en Panamá la política económica estatal es apoyar al sector servicios (turismo, banca, construcción, comercio, etc.) y dejar en un tercer o cuarto término al sector agropecuario, que solo aporta cerca del 15% del PIB del país. Se tiene la idea de que es más “fácil” importar los alimentos que producirlos. Es por esto que el o los gobiernos sí tienen parte de la culpa por el alto precio de los alimentos.

Sin dudas, es una concepción ecléctica e idealista que los agricultores dejen de usar fertilizantes químicos, insecticidas, fungicidas, herbicidas, etc. Para producir alimentos sanos y baratos, porque no gastarían en estos insumos. Pero la realidad es que las experiencias en agricultura orgánica demuestran que no es rentable, ni siquiera en los países desarrollados en los que se aprecian estos productos, y su valor es el doble de los no orgánicos.

Es verdad que la agricultura orgánica es más sana, pero es falso que sea más barata. Un cultivo cualquiera, por ejemplo el maíz, sin fertilizantes químicos y sin agroquímicos con suerte produce un 20% de lo normal. O sea que su costo es cinco veces mayor que el producido con agroquímicos. Hace poco leía los comentarios de un agricultor que intentó cultivar tomates orgánicos en EU, y decía que al final cada tomate le salió costando 36 dólares. Además, la incidencia de plagas y enfermedades en los orgánicos es alta. Es por esto que los productos orgánicos son mucho más caros que los no orgánicos.

Además, desde la revolución verde las tendencias de la genética de las plantas alimenticias se orientan a altos consumos de agroquímicos. Algunas de estas variedades ni siquiera llegan a producir sino se fertilizan masivamente. Esto sin mencionar las variedades transgénicas, que de cierto modo podrían resolver el problema del alto consumo de fertilizantes. Por ejemplo, una variedad de arroz o maíz que fijara nitrógeno en las raíces, con genes de una leguminosa.

El Gobierno sí tiene la culpa, o al menos, la responsabilidad del incremento de la canasta básica, porque éste orienta y controla las políticas agrícolas y comerciales: Pero los intermediarios y los comerciantes son los que se hacen millonarios, importando alimentos o comprando barato al productor y vendiendo con un 200% o 300% de margen de ganancia en los supermercados. Solo controlando esto se abarataría la canasta básica en más del 30%. Al final el problema no será que los alimentos estén caros, sino que no habrá qué comprar.

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Este artículo se publicó el  3  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Sobre las leyes para impulsar el agro

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La opinión del Ingeniero…

Eduardo A. Esquivel R. 

Los diarios publicaron recientemente una noticia emanada del Gobierno que dice que el “Consejo Agrario Nacional” prepara tres proyectos de ley para incentivar la producción agropecuaria nacional. Aunque no conozco este “Consejo” supongo que no deberá estar formado por los más sesudos eximios y notables profesionales del sector agropecuario, ya que pretenden conseguir algo verdaderamente difícil, como es sanar a un desahuciado con una sangría.

 

Digo esto porque las “Leyes” que se mencionan que presentarán a la Asamblea este mes de enero, verdaderamente no contribuyen en nada a la producción nacional orientada a la Seguridad Alimentaría del Pueblo panameño. Esta estrategia está equivocada fundamentalmente porque promover las exportaciones no favorece la canasta básica, sino todo lo contrario. Solo favorece a los empresarios exportadores, que son una minoría, y a los importadores, que son menos aun.

La “Rastreabilidad” agropecuaria, mal dicha “Trazabilidad”,  es un requisito impuesto por varios países desarrollados para recibir importaciones, por lo que solo favorece a estos.   Al panameño común no le interesa como se llama la vaca o el dueño de la vaca de la que salió la carne molida que compra en el supermercado, sino que haya carne molida barata. Dicho sea de paso, el MIDA lleva como 10 años tratando esto y no ha conseguido nada viable. El infame “CAT” ahora llamado “Certificado de Fomento a la Exportación” (CEFA) es un subsidio disfrazado. Tanto así que muchos exportadores dicen que su ganancia es este Certificado, que es negociable.

Pero esto no ayuda en nada a la Seguridad Alimentaria del pueblo, ya que lo único seguro es que tendremos que importar alimentos, posiblemente los mismos que exportamos, pero más caros.

El Fideicomiso de Competitividad es casi lo mismo que el famoso programa de “Transformación Agropecuaria” que fue un rotundo fracaso. Sobre los “Programas de Riego”, diré que desde que tengo uso de razón vengo escuchando esto. En las últimas décadas se han gastado centenas de millones de balboas en sistemas de riego de miles de hectáreas en todo el país que actualmente están abandonados o sub-utilizados. Incluyendo al Remigio Rojas, que es defectuoso y está sub-utilizado.

Es totalmente ilógico pensar en exportar alimentos cuando internamente nos faltan alimentos. Dedicar hectáreas a cultivos de exportación cuando no producimos para autoabastecerlos en alimentos básicos. Exportar carne bovina cuando el precio de la carne al consumidor es un atentado a la canasta básica. Esta estrategia suicida solo llevará a empeorar la situación del sector agropecuario, elevar el precio de la canasta básica y a perjudicar el Gobierno actual, que finalmente cargará con la culpa de todo.    Solo se debe exportar cuando haya excedentes, como lo hacen los países desarrollados. Primero está la Seguridad Alimentaría del pueblo, y después las cuestiones pecuniarias.

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<>Artículo publicado el 7  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Un vertedero de basura en plena Panamericana

La opinión del Ingeniero…

Eduardo A. Esquivel R. 

Hace unos días recibí varias llamadas de parte de un grupo de moradores y propietarios de Fincas de las de El Jobo y El Jaguito, en Antón, Cocle.   Solicitándome mi asesoría como Consultor Ambiental, ya que el Municipio les había comunicado que iban a trasladar el Vertedero de Basura de Río Hato a una Finca propiedad del MEDUCA, que está a un costado de la Vía Panamericana, en la entrada al Jobo y El Jaguito.

Conversando con los afectados me enteré que la Finca propiedad del Colegio Salomón Ponce Aguilera, había sido “traspasada” al Municipio de Antón por el Ministro Alberto Vallarino (MEF) a pesar de la oposición de docentes y alumnos de dicho colegio, y según dicen, de la propia ministra Molinar. Este terreno de 15 hectáreas lo compró el MEDUCA en 1974 por 14 mil balboas, y lo pago con fondos del Seguro Educativo. (Terrenos de El Jobo son del MEDUCA Elena Valdez. EPASA. Julio/2010). Dicha Finca, que limita con la Vía Panamericana, tiene ahora un enorme valor y los lugareños piensan que todo esto es trama para que alguien se apropie del terreno, ya que ahora el Municipio puede vender esta propiedad.

Es un hecho que el actual vertedero de basura en Río Hato es funcional, pero el problema es que está muy cerca de complejos hoteleros, cuyos dueños están tras el cierre de este, y por lo que es obvio, tras el traslado a la Finca de El Jobo, a más de 20 km… Curiosamente, el Vertedero de Río Hato, está saturado por la basura que generan los Hoteles y Resorts del área, como Decameron, Playa Blanca y Buenaventura y no por la de la población local, que no llega ni al 10% del volumen.

La Ley 41 del Medio Ambiente y el Decreto 123, que regula los Estudios de Impacto Ambiental es clara al detallar que este tipo de Proyectos necesitan de un Estudio Ambiental previo Categoría 3. Al parecer este estudio obligatorio no existe y tampoco se han consultado a las comunidades afectadas. Por la posición de la Finca donde se haría el vertedero, no existe duda que todas las aguas subterráneas de la región quedarían contaminadas. Esto es grave debido a que las comunidades y fincas cercanas utilizan pozos profundos para obtener el agua potable. Es inexplicable como el MINSA ha dado un permiso para instalar este vertedero en este sitio. Además, seria un aspecto paisajístico, oloroso y turístico muy impresionante un vertedero a orillas de la Vía Panamericana.

Los ciudadanos de El Jobo y El Jaguito, y alumnos del colegio están ya trabajando con organizaciones ambientalistas para interponer una demanda en base a la media docena de leyes de salud y medio ambiente que viola este Proyecto. Aunque no descartan las acciones directas como el cierre de la Vía Panamericana, como lo hicieron hace algunos meses por esta misma causa.

Una solución justa y ambiental sería que el MINSA/ANAM obligara a cada una de las empresas hoteleras a tener su propio incinerador y centro de reciclaje de desperdicios. Así no tendrán que ir a tirar su “basura turística” a las poblaciones rurales lejanas.

<>Artículo publicado el  18  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.