Energía eléctrica en Panamá

La opinión de…

 

Manuel Cereijo

Es un hecho comprobado que la gente consume más energía, según mejora su situación económica. En Panamá, la demanda eléctrica crece a razón de 4.7% al año y esto plantea un reto no solo en el aspecto de aumentar el plantel de generación. También nos hace analizar la forma en que consumimos energía.

El punto es que no somos eficientes con el consumo de energía.   Si bien hemos visto acciones muy puntuales como el cambio de horarios de trabajo y en el patrón de uso de los equipos de acondicionamiento de aire en las oficinas públicas, esto es apenas el comienzo de lo que debería ser una verdadera política energética.

El alto costo de la energía es algo que le resta divisas y competitividad al país, además de que incrementa los problemas ambientales como la contaminación del aire y el calentamiento global.

Una política energética debe contemplar temas como el uso de estándares internacionales en materia energética. Tener aranceles más bajos para equipos eléctricos eficientes. Reglamentar niveles de iluminación en las oficinas y comercios. Exigir ciertas normas en la envoltura de los edificios y centros comerciales, para que absorban menos calor y, por consiguiente, requieran menos consumo de energía en aire acondicionado e iluminación.

Debe haber incentivos fiscales o de algún tipo para los inversionistas interesados en invertir en edificios verdes que tanto éxito tienen en otros países. Además, hay que dar cabida a las energías limpias.

Un aspecto crucial es la parte docente. Es muy común encontrar administradores de edificios que desconocen la forma en que compran y consumen energía en sus facilidades. Esto requiere la formación de administradores de energía que identifiquen oportunidades de ahorro energético en las facilidades a su cargo.

De igual forma en los hogares, la gente debe entender cosas, como que un kilovatio–hora, equivale más o menos a una hora de plancha o una hora de uso del secador de pelo. Que una refrigeradora muy vieja o sucia puede aumentar su factura eléctrica sensiblemente.

Pero, el Gobierno es quien debe dictar la norma a seguir para que los consumidores de energía, que somos todos, entendamos que es urgente un cambio de mentalidad.

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Este artículo se publicó el  8  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El yugo neocolonial

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La opinión del Comunicador Social…

Edwin Rodríguez

Bayano, importante en la emancipación de su raza durante la época de la colonia española en el Istmo.   El río de la región de Chepo y escenario de sus cruentas luchas y la hidroeléctrica respectivamente, fueron bautizadas con su nombre y posteriormente, entregadas, entre otros bienes estatales, a empresas multinacionales en bandeja de oro.

Esta colosal obra, fue inaugurada en 1976 en los tiempos que se promovía en el mundo, como una panacea del momento, la construcción de grandes represas en el tercer mundo y un modelo de salir del atraso económico en que nos encontrábamos.

Luego de 40 años, la historia de Bayano y la de las hidroeléctricas que se han impuesto a lo largo del país, sigue siendo triste.   Hoy seguimos pagando la deuda acumulada de los préstamos que se obtuvieron para el financiamiento, pero con una diferencia, los embalses y lo que generan son privados.   Pagamos la electricidad más cara de la región, a pesar de los excedentes en la producción.

Increíblemente la electricidad producida aunque sea de origen hídrica, se combina con la generada por combustible y supeditan el precio a los altibajos del costo del petróleo. O sea, cada mes las compañías eléctricas incrementan el precio de la electricidad a su antojo, mientras que los usuarios, históricamente, hemos carecido de tarifas claras de cobros.

El Estado, debe obligar a estas empresas a cumplir estándares estrictos de seguridad y reducir la energía un 40% menos de lo que se paga actualmente; eliminar el cargo por demanda; impulsar la creación de un impuesto por el uso del agua por parte de estas compañías; estimular la búsqueda de otras fuentes de energía; deben clasificar entre la energía hidroeléctrica y la energía generada con combustibles; revisar los contratos periódicamente; examinar los subsidios y sus márgenes de ganancias; que por cierto, son excesivos.

Gran parte del disgusto y el sobreprecio de todos los bienes y productos de primera necesidad se la debemos, de manera directa, a las privatizaciones que han estado impulsando los últimos gobiernos en Panamá. Las rentables y exitosas empresas de energía eléctrica (IRHE) y de comunicaciones (INTEL) fueron entregadas al capital transnacional para enriquecer a estas compañías. Las promesas de mejorar la calidad y bajar los costos de los servicios resultaron exactamente contrapuestas.

Las empresas transnacionales como en los tiempos de la conquista, sustraen las riquezas del país y saquean la población. El alto costo de la energía eléctrica constituye un freno al desarrollo y un pesado yugo sobre la población.

La historia nuestra nos habla de que durante la explotación colonial y neocolonial no sólo nos robaron el oro y esclavizaron la cultura; sino que ahora también, nos subyugan con nuestra propia agua.

Cuando los recursos hídricos son encarcelados los ríos agonizan y también mueren sus pueblos. Bayano, entre otras hidroeléctricas, es el vivo ejemplo de ello.

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<>Artículo publicado el  31 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El Nobel de Física y la minería del cobre

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

 

EDUARDO  ESQUIVEL
eesquivelrios@gmail.com

La concesión del premio Nobel de Física a Geim y Novoselov, de la Universidad de Manchester, por la preparación y estudio de grafeno pasó desapercibida en Panamá; pero, en el mundo de la Minería e Industria del Cobre y derivados generó preocupación y sus mercados de futuro se pusieron nerviosos.   Esto, porque dicha sustancia derivada del grafito (carbono), además de ser el material más duro y resistente, es mejor conductor de electricidad que el cobre y se puede fabricar en laboratorio o a nivel industrial.

El grafeno es carbono en estado puro. Muchos investigadores lo han estudiado de manera teórica por más de 50 años. Nadie creía que se podían fabricar dispositivos con él, hasta que, en 2004, científicos de la Universidad de Manchester descubrieron cómo obtener grafeno del grafito, el material de la mina del lápiz.

Algunos piensan que el grafeno primero reemplazará al silicio en los transistores o chips, pero que no podría reemplazar del todo al cobre, pues, este se usa como soporte, pero se estima que, con el desarrollo de la tecnología, los componentes electrónicos estarán compuestos solo con grafeno.

Hoy, los principales centros de investigación científica trabajan en nuevas tecnologías que usan el grafeno. Recientemente el Dr. Tomás Palacios, del MIT (EEUU), consiguió fabricar transistores de grafeno 10 veces más rápidos que los de silicio. Científicos de EEUU han calculado que se puede fabricar un acelerador de partículas de la misma capacidad del CERN de Europa, que mide varios kilómetros de diámetro y ha costado millones de euros. Este acelerador de partículas hecho con grafeno sería de dos centímetros cuadrados y costaría menos de $10.

 

<> Este artículo se publicó el 3 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El dilema de los apagones

La opinión de la Honorable Diputada ….

YANIBEL ÁBREGO

En reiteradas ocasiones somos testigo de los inconvenientes que tienen los ciudadanos de todo el país con la problemática de quién asume las responsabilidades al momento de los bajones eléctricos, conocidos popularmente como apagones.

Para nadie es un secreto que las tormentas suelen provocar cortes en el suministro de electricidad y no es infrecuente que se denuncien irregularidades en los electrodomésticos a las compañías eléctricas. Y es que los apagones inesperados pueden traer consecuencias para los aparatos.

La tendencia indica que los apagones generalmente tienen carácter intermitente, pero son más que suficientes para inhabilitar los aparatos conectados a la red eléctrica. Los potenciales problemas de energía se multiplican si la red de transmisión y distribución de electricidad está muy cerca del límite operativo, aunque no es fácil establecer una causa—efecto entre los fallos en el abastecimiento del servicio de energía eléctrica. Los apagones pueden generar importantes pérdidas para las empresas y graves trastornos para el ciudadano. No hay más que imaginar un fallo en la red que controle los semáforos.

En este sentido, el trastorno y la impotencia colectiva es lo que nos llevó a presentar un anteproyecto de ley conjuntamente con nuestro colega Sergio Gálvez, para establecer sanciones contra las distribuidoras eléctricas que no cumplan con la responsabilidad de resarcir los daños que causen a los electrodomésticos de los consumidores por apagones y fluctuaciones de voltaje, proyecto que se encuentra en el seno de la Comisión de Comercio.

Comprendemos que no es un tema fácil de abordar por el poder que tienen las empresas del sector energético en el país, sin embargo, a través de la propuesta buscamos reglamentar y otorgar mayores facultades a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), para exigir a las empresas eléctricas que cumplan en un periodo no mayor de 72 horas con los reclamos de los clientes. Le corresponderá a la ASEP establecer las multas por incumplimiento por parte de las distribuidoras eléctricas, en caso de que no se atiendan las quejas sin que se tenga que exigir la factura del electrodoméstico o del equipo afectado como ocurre en la actualidad.

Posterior a la presentación del anteproyecto son muchas las personas y organizaciones que nos han dado muestras de apoyo con respecto al tema, que actualmente repercute en la economía familiar, que hace el sacrificio para obtener un bien electrodoméstico y al momento en que ocurre un apagón nadie se hace responsable. La norma no busca fomentar el abuso del consumidor denunciando a la libre, sino que previo avalúo y comprobando que el bien fue objeto de un apagón, se ofrezca la compensación al usuario en el menor tiempo posible. Con esta ley también se beneficiarán los comercios e industrias.

Finalmente, apelamos a la buena voluntad de nuestros colegas para obtener el consenso necesario que permita la aprobación de este anteproyecto de ley; al final del camino el pueblo lo agradecerá.

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Este artículo fue publicado el  8 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

El planeta a deshora

La opinión de….

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Paco Gómez Nadal


Avenida Balboa, ciudad de Panamá, 8:30 p.m., del viernes 26 de marzo de 2010. Faltaban 24 horas para la llamada Hora del Planeta, el momento en que miles de ciudadanos estupidizados por el marketing verde apagarían sus luces para prender la conciencia contra el cambio climático.

La megapantalla publicitaria instalada en el triángulo de la muerte (centro comercial, río contaminado, hacinamiento urbanístico) ilumina la avenida y enceguece a los conductores. Miles de vatios derrochados en nombre del mal gusto y del consumismo alocado en los que aparece un mensaje de la organización WWF anunciando la Hora del Planeta,   el alegato contra el consumo energético.   Casi me choco. Ya me parecía un performance poco efectivo el show del apagón, ahora además me resulta desagradable. La coherencia de la acción, si es que tenía, se diluye en un mar de electricidad aérea.

Averiguo más… la Anam es parte del comité organizador. Ahí el estómago empieza a revolverse. El personaje que dirige la Anam, el mismo que desprecia en público a los ambientalistas, el mismo que autoriza que se destroce el Bosque Protector Palo Seco, el mismo que permite que uno de los pocos resquicios verdes de la ciudad se venga al piso en nombre del “desarrollo”, el mismo que está vendiendo el país a cachitos, patrocina que los ciudadanos apaguen sus luces: pero las luces de la conciencia.

La Hora del Planeta no apuntó a los culpables del calentamiento global, sino que cayó en la trampa del sistema y responsabilizó a los ciudadanos. De nada sirve que las panameñas y panameños de a pie apaguen luces o consuman menos cuando los grandes derrochadores de la energía son los centros comerciales, las industrias y los supermercados (abiertos 24 horas en un acto irracional y que consume más energía que todas las casas de los barrios donde están instalados).

Decía el sábado Denis Moreno, administrador general de la Autoridad Nacional de Servicios Públicos (la oficina donde se regala el país), que las hidroeléctricas hacen falta y son buenas.   Lo dijo en Chiriquí, casi para restregar a esta provincia que se esté quedando sin ríos. “Somos un país que ha sido bendecido porque a pesar de la crisis mundial Panamá ha seguido creciendo de manera positiva, lo que significa que la sociedad consume más energía porque la calidad de vida ha sido mejorada”, explicó el intelectual Moreno y justificó su tesis en el hecho de que en 1970 cada panameño consumía 50 kilovatios al año y ahora suma 300 por persona.

Es el problema de las estadísticas porque en una casa humilde se sigue teniendo el mismo bombillo, quizá hay un nuevo televisor. Pero esos 300 kilovatios son consumidos realmente por los edificios de Punta Pacífica, por los supermecados, por Albrook Mall, Multiplaza o los nuevos centros comerciales de Santiago o David.

La Hora del Planeta hubiera tenido sentido si hubiese atacado directamente al presidente Martinelli y su acto vergonzoso de anunciar un cambio en el Código Minero porque se lo pidió su homólogo de Corea del Sur; si en lugar de concierto en Panamá la Vieja hubiera concentrado sus actos frente a la ASEP y hubiera mostrado el disenso con el modelo energético del país; si en lugar del show ingenuo y dañino del apagado mundial de luces hubiera promocionado un modelo de decrecimiento que potenciara el pequeño comercio y la escala humana en lugar de los megacentros comerciales; si hubiera explicado a la ciudadanía que el modelo de ganadería del país aporta más al calentamiento global que toda la contaminación vehicular… en fin ¡Tantas cosas y tan pocas ideas!

Tiempo perdido en esos 60 minutos, futuro empeñado ante un gobierno con un modelo extractivo violento, antidemocrático e ignorante. Estamos en manos de locos y desde la sociedad civil la tibieza no ayuda.   Que el planeta nos agarre confesados. Si hubiera juicio final (los católicos saben que es una patraña), Martinelli, Javiercito Arias, Denis Moreno, Alberto Vallarino y los cómplices ciudadanos arderían en las hogueras hechas con los restos del planeta. Mala suerte: el juicio final –como el “desarrollo”– es un cuento para adultos y la realidad está pavimentada de concesiones mineras e hidroeléctricas.

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Este artículo se publicó  el  30 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Sarigua y la electricidad

La opinión de……

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Héctor Palacios

Hace algunos meses leí en el Panamá América, un artículo en que el autor (no recuerdo el nombre) planteaba la utilización de los terrenos del desierto de Sarigua para que por medio de celdas solares se generara electricidad.

El autor hablaba de que con tres hectáreas de paneles solares se generaría toda la electricidad que necesita Panamá de una manera continua y además limpia, en contraste con las plantas que utilizan carbón y derivados del petróleo.

Pienso que quizás utilizando todo el terreno de Sarigua se generaría más electricidad y así se solucionaría el aumento de la demanda de la población. No soy un experto en el tema de la electricidad, pero me parece que se podría interesar a las compañías que utilizan energía solar a que inviertan en este proyecto, que, a mi juicio, es muy interesante. No he escuchado ninguna opinión después de la publicación de este artículo y estoy esperando que personas versadas en este asunto lo comenten. Yo no veo en qué podría perjudicar al país si se genera electricidad por medio del sol, considerando que el cambio climático conspira contra las hidroeléctricas, en todo caso se podría vender el exceso de energía eléctrica a otros países.

Ojalá que los intereses de las compañías de generación térmicas no utilicen su poder económico para torpedear este planteamiento a todas luces beneficioso para el país.

Hace varios años, una compañía japonesa ofreció al gobierno de ese entonces recoger toda la basura de la ciudad de Panamá y San Miguelito en forma totalmente gratuita para procesarla y recobrar los costos y obtener una ganancia justa por este servicio. La propuesta se ventiló en los medios por un corto tiempo y luego desapareció, nunca hubo una explicación por el retiro de esta compañía y quedó en la mente de muchas personas la sospecha de que quizás se le pusieron trabas (coimas) a esta oferta. Hoy no tendríamos el espectáculo de ver cerros de basura por todos lados, cosa que no hubiera sucedido si existiera el interés de procesarla para obtener ganancias, y el gobierno y la población no gastarían ni un real en solucionar este problema para bien de la salud y del bolsillo.

No estaría de más averiguar por medio de los embajadores o los cónsules si todavía existe la posibilidad de que alguna compañía esté interesada en la propuesta original de recoger la basura en forma gratuita y que se le brinde todas facilidades para que este proyecto se realice.

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Artículo publicado el 10 de febrero de 2010 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Sacrificios sociales inmorales

La opinión de…..

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Manuel Gaspar Vega Zúñiga

Según datos de la Nacional Geographic, “se calcula que dos tercios de la humanidad vive en cielos contaminados por luz”. ¿Y qué hablar de la crisis energética, de la escasez de agua o de la miseria?

En Panamá, por diferentes medios de comunicación se proyecta que debemos tener conciencia ante la problemática del consumo excesivo de energía eléctrica, que se debe racionar el agua, porque una gran cantidad de nuestras fuentes hídricas se están secando.

Ahora bien, ¿es ético pedir tal sacrificio, si los sectores que lo solicitan son los mayores causantes de dichos problemas?

En la actualidad, la mayoría de las empresas dedicadas a talar gran parte de nuestra selva del Darién están en manos de los sectores con el mayor poder económico del país; así como también la mayoría de los terratenientes que, sin planificación alguna, poseen grandes extensiones de terreno dedicadas a la actividad ganadera en esa región. Lo mismo ocurre con el problema del consumo energético, porque a través de los clásicos eslóganes propagandísticos se pide al panameño común que utilice de forma moderada su abanico, mientras que hay otros sectores con casas que tienen aire acondicionado en cada área de la residencia.

En cuanto a la problemática del agua, los sectores ambientalistas, en forma atinada, solicitan no contaminar los ríos con basura y otros desperdicios, mientras que el Idaan pide racionar el uso del agua. ¿Pero cómo se puede racionar un recurso que muchos sectores no tienen? No es posible que se pida sacrificios a la mayoría de los panameños, cuando una parte despilfarra el recurso en piscinas permanentes, en grandes tanques de reserva, en el riego excesivo de jardines (tan verdes como en la estación lluviosa).

Otro problema que nos aqueja son los agobiantes tranques vehiculares que, por más semáforos “inteligentes” que se instalaron, no se solucionan; se plantea que los mismos se deben a la gran cantidad de automóviles que circulan, por lo que lo ideal sería que se usara más el transporte colectivo. Pero, sabemos que muchas familias cuentan con un automóvil para cada miembro.

En este momento, se debe sugerir que todas las entidades (gubernamentales y privadas) tanto las generadoras de energía como las distribuidoras de agua, dirijan sus mensajes de ahorro a todos los sectores involucrados, pero sobre todo a aquellos que por sus características económicas son los que más despilfarran nuestros recursos, tanto hídricos como energéticos.

Somos conscientes que el problema es de todos y que en nuestro país falta más educación en cuanto al uso de nuestros recursos.

Mayormente se debe crear conciencia en la importancia de conservar las fuentes de energía e hídricas, pero principalmente debe haber equidad en los sacrificios sociales, porque si aquellos que los solicitan son los que más gastan nuestros recursos, entonces estaríamos cayendo en una indudable inmoralidad.

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Publicado el 4 de febrero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde

Observaciones a una licitación

La opinión de…..

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José Pascal


Como ciudadano, creo mi deber manifestar mi preocupación por la forma en que se ha manejado una importante licitación del Estado: la adquisición de generación eléctrica, aprobada mediante Resolución de Gabinete No. 159 de 22 de diciembre de 2009, por un monto en exceso de los $55 millones.

Según la mencionada Resolución de Gabinete, la licitación se realiza mediante acto competitivo por invitación No. EGESA-001-2009, del 10 de diciembre de 2009, para suministrar generación a partir del 1 de enero de 2010.

Como ciudadanos, debemos conocer la justificación para usar esta modalidad de licitación, que confieso desconocía su existencia, en vez de los procedimientos ordinarios de licitación establecidos en la ley. Sin embargo, hay que anotar que la licitación de marras pretende que el proveedor empiece a suministrar energía 22 días después del acto de licitación, esto sin considerar el tiempo que se requiere para la posterior aprobación del Consejo de Gabinete, refrendo de la Contraloría y luego toda la logística de transporte de la planta desde su origen, proceso de trámite aduanero y demás a cargo del proveedor.

Este requerimiento es de muy difícil cumplimiento, yo diría que casi imposible de cumplir por cualquier proveedor.

La premura de la licitación es tratar de mitigar los impactos del fenómeno de El Niño sobre la generación hidroeléctrica, tal como se indica en el tercer considerando.

Pero si analizamos la condición del embalse de Bayano, que es la central que cuenta con el mayor almacenamiento de agua del país y, consecuentemente, es nuestra principal reserva de agua contra los efectos de la sequía, notamos que el mismo terminó el año 2009 por encima de la elevación de 60 metros, lo que indica que cualquier efecto de El Niño sobre la hidrología en la cuenca del Bayano ha sido mínimo.

Algo similar ha ocurrido con los embalses de Gatún y Alajuela, operados por la Autoridad del Canal de Panamá. Todo lo anterior indica que no hay una condición crítica en los embalses que justifique la premura con la que se ha procedido con la licitación referida.

Por otro lado, la misma resolución indica que se invitó a tres proveedores, uno de los cuales no presentó propuesta y otro indicó que no podía cumplir con los plazos y solo un tercero presentó oferta, que fue el proveedor al que se adjudicó. Bajo la premisa de que los actos de licitación deben asegurarse proteger los mejores intereses del Estado y, por ende, de los ciudadanos:  ¿por qué no se consultó primero con los tres proveedores a invitar para conocer su posibilidad de cumplir con los plazos de entrega y asegurarse de lograr una verdadera competencia de precios en beneficio del Estado?   Creo conveniente también que se informe si se invitó a los principales fabricantes mundiales de plantas generadoras, varios de los cuales además tienen oficinas en nuestro país.

Por las consideraciones anteriores, nuestra recomendación es que se anule el proceso de licitación anterior y se convoque un nuevo proceso que cumpla con todos los requisitos de adquisición del Estado, y se permita la competencia de proveedores para beneficio del Estado y de los ciudadanos.

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Publicado  el   14  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Empleados, esclavos o colaboradores?

La opinión del Educador, Escritor  y Humanista

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VICTORIANO RODRÍGUEZ  S.

Producto de la desidia administrativa y el poco importa de algunos presuntos dignatarios gubernamentales o gerentes empresariales, el 19/11/05 publicamos el artículo: ¿Qué de las políticas de Recursos Humanos?, donde preguntamos: ¿Tenemos empleados, esclavos o colaboradores? ¿Compartimos labores con inanimados, robot, autómatas o seres pensantes?

Cuando emergen personajes con poco o escaso conocimiento en administración pública y se le asignan trabajos diferentes a los realizados en la empresa privada, por muy buenas que sean sus intenciones, si no logra entender y rodearse de personas serias, honestas, transparentes, creíbles y con sentido común, su labor puede ser un fracaso. Los seres humanos nacimos para ser tratados como tales. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, nos enseñan las escrituras; sin embargo, la definición personal de prójimo puede variar entre una y otra persona. Razón del artículo publicado el 3/10/08: ¿Verdaderas políticas de Recursos Humanos?, el cual aparentemente también cayó en saco roto.  Hoy, por lo de la posible crisis producto del fenómeno de El Niño, el gobierno prevé tomar medidas drásticas, pero necesarias, para mitigar la situación y ha procedido a suspender el exceso de consumo eléctrico, fundamentalmente en horas nocturnas.

Prevé también establecer políticas de reducción del consumo energético en las oficinas públicas. El ministro Vallarino expuso un horario de 9:00 p.m. a 5:00 p.m. Propuesta que atenta contra el ahorro energético que se presume adelanta el gobierno; pero además contra la familia, por cuanto el salir a las 5:00 p.m. implica descomunales tranques y llegadas en horas nocturnas a sus casas.

Aún cuando algunas instituciones se ubican en edificios enfermos y los gobiernos han hecho muy poco para mejorar la condición de los colaboradores, el 21/06/08 publicamos “Efectos adversos del control energético”, previendo dos situaciones: la salud de los funcionarios producto de las medidas de racionalización energética (presintiendo posibles enfermedades respiratorias o alérgicas), por una parte y, por la otra, la improductividad por las calores, recordando que en su gran mayoría los edificios gubernamentales son cerrados (verdaderos saunas).

Hemos hecho propuestas serias de ahorro energético y pueden ser medibles. Laborar desde las 7:00 a.m. en tiempo de nueve horas por cuatro días a la semana en dos grupos: gobierno central de lunes a jueves y otras instituciones de martes a viernes, o en su defecto, entrar con el mismo horario y laborar seis horas y media, sin tomar tiempo para almuerzo (inclinándome por la primera).  En horas de la mañana se pueden encender los aires una hora después de entrada y apagarlos media hora antes de salida, logrando ahorro de energía. Garanticemos salud y unión familiar. ¡Dios te salve Panamá!

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Publicado el  14 de enero de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Dónde está el Cambio?

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La opinión del dirigente sindical y Secretario General del SUNTRACS…..

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GENARO  LÓPEZ

El ministro del Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, en medios de comunicación social señaló que el incremento de los impuestos a la población es para financiar el Metro y otras obras, en la medida en que el Estado no cuenta con los ingresos necesarios, sin embargo llama la atención el ejercicio del gasto público, en compras que no se justifican, tal es el caso del avión presidencial.

En medio de tantas necesidades, cabe preguntarse si es prioritario destinar la “ cooperación ” internacional a la compra de un avión, cuyo monto supera los 22 millones de dólares. ¿Qué tan urgente puede ser esta compra, que el Consejo Económico Nacional (CENA) autorizó un préstamo con el Banco Nacional, para financiar por adelantado la supuesta donación?

Por otro lado, el CENA también autorizó transferir a la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA) más de 32 millones de dólares, como subsidio ante el anunciado aumento (6% y 9%) del precio del servicio eléctrico.  Otros 60 millones de dólares serán entregados como subsidio al gas licuado de 25 libras.

En campaña electoral Martinelli prometió resolver este problema, señalando que el costo de la canasta básica familiar era alto, debido a que pagábamos la electricidad más cara de América Latina.

Sin embargo, una vez en el gobierno continúa la política de subsidios a las empresas so pretexto de mitigar el impacto que tiene el aumento del precio del búnker sobre el precio de la electricidad, lo que se constituye en una transferencia de ingresos de manos sociales a manos privadas, lo que es un contrasentido en materia fiscal, pues el precio del servicio eléctrico sigue aumentando.

Lo cierto, el proyecto privatizador del IRHE se ha constituido en una pesada carga para el pueblo panameño, en la medida en que pagamos sumas exorbitantes por el servicio de energía eléctrica para garantizar las ganancias extraordinarias de las empresas multinacionales, a las cuales adicionalmente entregamos millones de dólares en supuestos “ subsidios ”, que al fin y al cabo pagamos los asalariados a través de nuestros impuestos.

En este sentido, también cargamos con la especulación que desarrollan las empresas locales a las que se les otorga concesiones para la construcción de hidroeléctricas y con la estructura oligopólica de las grandes transnacionales petroleras y sus socios locales que manipulan la cadena distributiva e imponen precios.

Igualmente, a partir de enero entró en vigencia la aplicación del impuesto del 5% a servicios bancarios y financieros, de acuerdo con lo que establece la última reforma tributaria.  Se gravarán las comisiones que cobran los bancos por sus servicios o por transferencias, así como la utilización de cajeros que no correspondan al banco emisor de la tarjeta de débito. Además, ya el gobierno anunció el aumento del ITBMS, aumentos en impuestos municipales, entre otros.

Aunque las autoridades insisten en que ello no afectará a los sectores populares, lo cierto es que diversas organizaciones gremiales de la patronal (SIP; Cámara. CONEP), han anunciado que trasladarán los aumentos a los consumidores.

En materia fiscal, la deuda pública sigue aumentando. Las cifras a octubre de 2009 reflejan un incremento de un 6.7% con respecto al cierre anual de 2008. En el 2009 la deuda pública ascendió a 11 mil 142 millones de dólares.

Las políticas neoliberales desnacionalizaron nuestra economía y nos despojaron de riquezas nacionales (electricidad, telefonía, puertos), debilitaron el poder del Estado para dar respuesta a las demandas sociales y dieron libertad sin restricciones al capital internacional. Esa subordinación no condujo a ningún desarrollo para nuestro pueblo.

Todo lo contrario, la pobreza sigue incrementándose y la renacionalización de las empresas de electrificación. ¿Dónde está el cambio?

Frente a ello, desde Frenadeso hemos insistido en la urgencia de establecer una política económica que rompa con el neoliberalismo.

Proponemos:

1. Una política de rebaja y congelamiento de los precios de los productos y servicios de primera necesidad y de la canasta básica familiar.

2. Una nueva política energética nacional que, controle y nos libere de la voracidad de las grandes transnacionales petroleras y sus socios locales. La renacionalización de las empresas de electrificación.

3. Una política fiscal, que geste un proceso progresivo en la carga impositiva, donde quienes más ingreso tienen aporten más al Estado, así como una política que atienda el gasto público, en función de eliminar todo gasto suntuario de la gestión gubernamental y que priorice las necesidades sociales de la población (inversión social) y no el pago de la deuda.

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Publicado el  10  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Enfrentando el futuro energético

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La opinión de…..

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Silverio Henríquez A.

La electricidad es de fundamental importancia para el uso doméstico y para el desarrollo industrial sostenido. Desafortunadamente, aún dependemos del petróleo para satisfacer todas nuestras necesidades energéticas.

Los voceros del Gobierno y los medios de comunicación han lanzado campañas para que se ahorre energía, pero todo cae en oídos sordos. El consumo y la producción de electricidad (energía instalada) están tan cerca, que de acuerdo al secretario de Energía basta “un estornudo” y nos quedamos a oscuras. El fenómeno de El Niño ya está aquí lo que significa un verano seco y una merma en hidroelectricidad.

La dependencia del petróleo a nivel mundial ha traído graves consecuencia por el calentamiento global, provocado por el hombre. La última Conferencia sobre el Cambio Climático (Estocolmo, diciembre 2009) ha sido frustrante para muchos, porque no se llegó a ningún acuerdo vinculante entre los países participantes. La afectación de las economías mundiales fue más importante que los efectos ambientales (sequías, inundaciones, vida marina, salud, etc.).

Si nos asomamos al panorama global, la situación tampoco es alentadora. A la fecha, la población mundial se estima en 6 mil 500 millones de almas (ONU-Población y Desarrollo) de las cuales China e India se llevan el 35% ganándole, a toda América en consumo energético per cápita. La proyección para el año 2050 se estima en 9 mil millones de habitantes. Las energías alternas, aunque importantes, no son lo suficiente para satisfacer la demanda mundial. Demos un vistazo a la realidad actual de las principales energías limpias/energías renovables.

La energía hidroeléctrica, para ser realmente rentable (cientos/miles de megavatios), necesita de la inundación de grandes cantidades de terreno y, por supuesto, del desplazamiento de gran cantidad de pobladores. Actualmente, los mejores lugares están tomados. Sin embargo, no siempre llueve y un año de sequía daría al traste con cualesquier programación de producción.

La energía solar es la que más ha avanzado a nivel mundial produciendo unos cinco millones de megavatios en los últimos años (Power Magazine-diciembre 2009). Se necesita un nivel de radiación adecuado para mayor efectividad. La dificultad principal es que la luz solar está finamente distribuida y es muy difícil de concentrar. Obviamente, el sol no siempre brilla y aunque el precio por kilovatio hora (kwh) aún no es competitivo, es de gran ayuda a la demanda energética creciente. Requiere subsidio.

La energía eólica también ha tenido un desarrollo importante. Condiciones especiales: las torres producen de uno a dos megavatios cada una, solamente; necesitan de un “flujo laminar de viento” y velocidades de 14 a 22 kilómetros por hora; ocupan un gran espacio físico. Nuevamente, la dificultad aquí es que el viento no siempre sopla. Aunque el precio por kwh aún no es competitivo, es de gran apoyo en la mantención de la energía eléctrica instalada cuando está disponible.

Por lo anterior, la energía nuclear ha resurgido como una alternativa importante para la independencia energética. La materia prima (uranio) es reciclable y existe suficiente material para los próximos 2 mil años. Además, la seguridad y la mejora en los diseños de los reactores nucleares de nueva generación (EPR) aseguran una producción de cantidad de electricidad a precios razonables (cinco centavos por kwh). El costo de una central nuclear de mil megavatios es de 2 mil 500 millones de dólares. Su construcción toma cinco años y se estima un retorno de inversión de 10 años.

La energía nuclear es una solución al problema del calentamiento global, ya que no genera gases de invernadero, solo vapor de agua. Como valor agregado, produce gran cantidad de hidrógeno que es de fundamental importancia para la fabricación de celdas de combustible. Los nuevos procesos de vitrificación (Areva, Francia) han demostrado ser seguros y eficientes para el tratamiento de los desechos nucleares. La información abierta y la educación de los ciudadanos han sido determinantes para el cambio de actitud hacia las centrales nucleares. Hay mucha información disponible para todos los interesados.

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Publicado  el   8  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.