La abuela no ‘twittea’

La opinión del Comunicador Social…


ERNESTO A. HOLDER  
ernestoholder@gmail.com

Vuelvo sobre el tema de los nuevos medios porque, por nuevos, el análisis y las teorías que se vienen constituyendo, merecen la participación de los que vemos el tema de la comunicación como fundamental para el desarrollo humano. Eso involucra a todo aquel que integra la comunidad de observadores sociales y que fundamentan sus planteamientos con base en análisis de los hechos reales y no de lo que supone ser o lo que está de moda.

Hay muchos cabos sueltos, y a la luz de los acontecimientos en Egipto, como expresé en artículos anteriores, el Internet y la telefonía móvil digital con sus Facebook, Twitter, chat, MSM y demás, están cambiando la forma en que parte de la población recibe y transmite información y por ende la forma en que se comunica.

Cabos sueltos, porque todos los análisis que he examinado en las últimas dos semanas sobre el uso de estos medios y su efectividad como elemento multiplicador de mensajes (que dieron con las movilizaciones de grandes sectores de la población egipcia para protestar, y a la postre, tumbar al régimen de Mubarak), cada día más sugieren que fueron ‘elemento vital’ y muchos analistas le dan demasiado crédito a los efectos (quién dice que, a quién, por qué canal y con qué efecto), de la difusión de mensajes a través de las redes sociales como mecanismos determinantes de comunicación.

No vale la pena atiborrarlos con números y estadísticas, pero el panorama general es sencillo. La población mundial a junio de 2010, se estimaba en 6.6 mil millones de personas. De esos, se estima que hay 1.96 mil millones (28.7 por ciento) usuarios de Internet. En cuanto al uso de aparatos de telefonía móvil, según las estadísticas preparadas por mobiThinking, y con base en un compendio de diversos informes preparados por distintas empresas que investigan mercados de consumo alrededor del mundo, los usuarios de telefonía móvil sobrepasaban los 5000 millones de personas a finales del 2010. Esta cifra es de cuidado, porque pareciera que más del 70 por ciento de la población mundial posee un aparato de celular, pero lo cierto es que hay quienes poseen más de una cuenta de celular y muchas veces hasta tres.

Lo que sí es cierto, y como dije, para presentar escenarios sencillos de un tema complejo, el segmento de la población que más los utiliza oscila en diferentes reportes entre los 15 y 24 años de edad. Son los más conectados, según Nielsen; utilizan a fondo todas las herramientas comunicacionales que los nuevos medios proporcionan: fotos, videos, textos, mensajes de voz y telefonía tradicional. Esa combinación no se da en los otros segmentos de la población y disminuye notablemente a medida que va envejeciendo la muestra.

En Cairo, la chispa que generó el movimiento salió de este segmento de la población y las abuelas participaron activamente de las protestas, aunque no twittearon. El proceso que se dio para atraer manifestantes multiplicados por miles y miles; hombres y mujeres de todas las edades, se apoyó en otras formas de información: cara a cara y de boca en boca. Un twitt o chat, es lo mismo que una volante impresa de un estarcido y tirado en la ventana de un diablo rojo, en medio de un grupo de personas que no está conectado a los nuevos medios. El receptor recibe el mensaje, por su carácter significativo, en casos como el de Egipto, sencillamente abre la boca y lo multiplica inmediatamente: ‘llegó Matea’.

Hay que tener cuidado a la hora de glorificar la penetración y el efecto de los nuevos medios como fundamental en la forma de comunicación de la población en términos globales y generales. En todo caso, de una parte de la población. Y los regímenes dictatoriales sencillamente los bloquean como está sucediendo en estos momentos.

En la revista digital The Nation, un informe preparado por Adline Atili titulado ‘Bridging the global digital divide’, informa que: ‘mientras la penetración de la Internet en países desarrollados alcanzó a finales del 2009 un 64 por ciento, en los países en desarrollo solo llegó a un 18 por ciento de la población’. Abdul Waheed Khan, subdirector de comunicación e información de UNESCO, subrayó el poder de la banda ancha para crear ‘sociedades de conocimiento’ (‘knowledge societies’), expandibles en el tercer mundo. Eso aún está lejos de ocurrir, al igual que la radio aún no ha llegado a grandes sectores de la población global.

La disparidad mundial en términos de acceso a la información es aún un reto para la Humanidad y por consiguiente al desarrollo de los sectores pobres que no chatean o twittean. La tecnología para vencer la pobreza debe ser el norte y todos los medios disponibles serán necesarios para lograrlo.

 

<>Este artículo se publicó el  21  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Los nuevos medios: ¿por qué importan?

La opinión del Comunicador Social…

ERNESTO A. HOLDER
ernestoholder@gmail.com

Literalmente hay cientos y cientos de estudios, ensayos y artículos sobre el poder de los medios, la influencia de los medios; el poder y la influencia de los medios; los medios y el poder; medios y manejo del poder; control de los medios y poder. Es decir, no importa cómo se titula, ha sido motivo de análisis y estudio por científicos sociales alrededor del mundo y de varias formas hemos tratado este tema en este espacio. Pero necesariamente hay que revisitarlo en el marco de varios acontecimientos ocurridos en las últimas semanas.

Es evidente que muchos grupos de influencia y en especial muchos gobiernos, no podrían adelantar sus planes y programas sin un uso adecuado y constante de los medios de comunicación y las posibilidades que tienen de llegar a grandes sectores de la población. Las oportunidades y ventajas que ofrecen los medios tradicionales, radio y televisión primordialmente, son bien conocidos.

A inicios y, durante gran parte del siglo pasado, los medios impresos ejercían el rol que durante la segunda mitad del siglo los medios electrónicos tradicionales ocuparon. Pero la razón de este artículo tiene que ver con la creciente influencia de los nuevos medios y las tecnologías para alcanzar objetivos de comunicación; tecnologías insistentemente cambiantes, con objetivos comerciales que comienzan a ampliar una brecha en materia de información y comunicación entre las diversa capas sociales.

Siguiendo los acontecimientos en Egipto, la efectividad de las primeras manifestaciones en rechazo al gobierno de Hosni Mubarak; la capacidad de aglutinar en tiempos mínimos a miles de manifestantes, se debió, ante todo, a la posibilidad que ofrecen los nuevos medios a través de la Internet y los medios sociales (Facebook, Twitter, etc.). Igual los sistemas de comunicación por celular (Chat, SMS).

No solo eso, estos sistemas de comunicación ofrecían la ventaja de cambiar las convocatorias a otro lugar en tiempo récord por medio del envío y reenvío a los seguidores de la causa y sin que las autoridades pudieran reagruparse con suficiente tiempo para montar estrategias de rechazo. Igual ocurrió en Irán hace unos años.

El viernes 28 de enero, el gobierno egipcio suspendió los servicios de Internet y telefonía celular. El New York Times en su página tecnológica reportó que esta suspensión causó 90% de pérdida en el envío y reenvío de data desde Egipto, que tiene una población de 80 millones de habitantes.

La empresa Vodafone, basada en Londres, proveedor de telefonía celular tiene 28 millones de subscriptores en Egipto, en una nota de prensa informó que: ‘todos los operadores de telefonía móvil en Egipto han recibido instrucciones de suspender su servicio en algunas áreas selectas’. Vodafone dijo que estaba ‘obligada a cumplir con la orden’, según señala el Times.

Jim Cowie, jefe de tecnología de la empresa estadounidense Renesys, que monitorea el tráfico mundial de Internet, de manera metafórica dijo que: ‘…, es como si hubieras redibujado el mapa y ya no son un país’, en referencia a cómo desapareció la actividad de Internet hacia y desde Egipto cuando el gobierno de Mubarak dio la orden de suspender el servicio.

Después de esto y en medio de las presiones de gobiernos aliados de abandonar el poder, durante toda la semana pasada, los seguidores de Mubarak han intimidado, perseguido, golpeado y amenazado a varios corresponsales de la prensa internacional, según los reportes periodísticos. Rob Mahoney, subdirector del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), alarmado dijo que ‘estos incidentes están ocurriendo a una escala sin precedentes anteriores’. Se han dado más de 100 incidentes de detenciones, golpizas y asaltos desde que las fuerzas de apoyo al gobierno tomaron las calles. Y en los noticieros y medios a lo interno de Egipto, no se han dado trasmisiones sobre lo que ocurre afuera en las calles de la ciudad.

Y ¿por qué importan los nuevos medios? Hay nuevas maneras de información y comunicación que están redefiniendo el estatus de las relaciones político—sociales (esto lo entendió Barack Obama claramente en su campaña de 2008). Aún queda por estudiar a fondo sus alcances más por lo cambiante de la tecnología y su potencial infinito y universal de provocar un cambio de conducta social. Google y Twitter con su tecnología ilimitada ofrecieron servicio gratuito a los egipcios por encima del cierre que se ordenó, pero ese es otro estudio y discusión pendiente sobre la influencia de las trasnacionales en los asuntos internos de las naciones.

Mientras eso ocurre, las estructuras de poder, ven con recelo las amenazas a su modus vivendi y el enorme potencial de estos medios. Como Mubarak, tratarán de imponer su dominación sobre las estructuras sociales, con el único objetivo de preservar y ganar más espacios, aunque sea a la fuerza.

 

Este artículo se publicó el  7  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El efecto mariposa

Bitácora del presidente  – La opinión del Abogado,  Empresario y actual presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario el Siglo…

EBRAHIM ASVAT
easvat@elsiglo.com

Hay una metáfora con el nombre de este título para describir como un pequeño cambio que parece insignificativo en un sistema complejo puede producir efectos inesperados en otro lugar.

Quien se hubiera podido imaginar que un soldado norteamericano acantonado en Irak tuviese desde su computadora acceso a material clasificado tanto del Departamento de Estado como del Departamento de Defensa.

Que este joven de 23 años haya podido descargar en un disco más de 250,000 documentos sin que levantara una señal de alerta.   Que esta información luego terminara en manos de cinco diarios importantes y que en el camino estremeciera la opinión pública panameña y obligara al gobierno de Ricardo Martinelli en Panamá a ripostar y asumir una actitud defensiva.

Cuando el gobierno pretendía controlar todas las variables de los factores de poder real dentro de Panamá y promover una imagen internacional de negocios una variable insignificante, que pasaría desapercibida, logra producir efectos que neutraliza una estrategia política.

Ni la destitución de Ana Matilde Gomez, ni el escándalo del Ministerio Público, las lluvias torrenciales, o la intimidación a los medios de comunicación le ha producido más daño local e internacional al gobierno nacional que unos informes publicados por wikileaks ilegalmente entregados por un soldado norteamericano de nula jerarquía.

Es por ello que aquellos que se ufanan en querer controlar todas las variables para perpetuarse en el poder o pretender inmunizarse contra los pesos y contrapesos que representan los demás órganos del Estado o amedrentando a los periodistas se han dado cuenta que los tiros le pueden salir por los lugares menos esperados.

En materia climática se dice que el aleteo de una mariposa puede generar graves perturbaciones climatológicas. Es ese complejo sistema que llamamos democracia, unido a la tecnología de la información, la integración de las economías y la necesidad de relacionarnos entre Estados lo que impide a los gobernantes ejercer una especie de control autárquico sobre la verdad diseminada.

Hasta el día de ayer 372 diferentes medios periodísticos habían diseminado la noticia publicada por el New York Times sobre la DEA, la Embajadora Stephenson y las actitudes del Presidente panameño.

Millones de dólares en publicidad y promoción de Panamá se esfumaron por el mal manejo de una relación de cooperación y las ínfulas de mandamás y acosador del Estado de derecho.

Espero que hayan aprendido la lección. Les deseo a todos mis lectores un feliz año nuevo y un profundo agradecimiento por poder transmitirles mis opiniones a ustedes. Dios los bendiga a todos.

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<> Artículo publicado el 31  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

WikiLeaks y sus travesuras

La opinión de la Psicóloga Especialista de la Conducta Humana…

GERALDINE EMILIANI
geraldinemiliani@gmail.com

WikiLeaks ha puesto a temblar a mas de cuatro y a pensar y repensar a muchos. La red produce efectos inimaginables y ha logrado captar la atención de millones de cibernautas con la vivaz complicidad de una mente indudablemente brillante como la de Julian Assange su fundador y que ganó la votación popular con más de 380.000 votos de los lectores de la revista Time. Hay que cranear profundo para lograr extraer documentos oficiales de computadoras de la primera potencia mundial y tener la valentía para divulgarlos sin el más mínimo temor.

Wikileaks ha sido bautizada como la ‘La Conciencia de Internet’ y, como la promotora de la ‘Primera Gran Guerra Mundial Cibernética’. Grandes figuras del mundo político, cultural, activistas de los derechos humanos y medios de comunicación, no desestiman el poder que ejerce y que ha dejado a la diplomacia norteamericana en evidencia. Tal ofensiva tocó las puertas de la diplomacia panameña al develar una supuesta conversación chateada por celular del presidente hacia la anterior embajadora de los E.U.A donde lastimaba la privacidad de sus adversarios políticos.

Y, habrá más, porque WikiLeaks no se va a quedar de brazos cruzados y su ofensiva tecnológica seguirá ofreciendo información que involucra a personajes del entorno socio político de nuestro país y para el entretenimiento, morbo, conmoción y sorpresa de muchos. Esta situación no deja de tener su riesgo toda vez que los afectados pudieran estar en la cuerda floja por supuestas malas acciones relacionadas al escenario antes mencionado y que alertan a la opinión pública sobre casos de corrupción. Así es que, a prepararse mentalmente y emocionalmente para resistir informaciones clasificadas que parecían inalcanzables y que afectan la vida de cualquier enlazado por la web.

Mientras el Pentágono y la Casa Blanca consideran a Assange de irresponsable y el causante de un daño irreparable a la seguridad mundial, otros lo señalan como un representante de la libertad de expresión y, una gran cantidad de implicados le restan importancia. A diferencia del Presidente de Chile que con humildad dice estar arrepentido por las cosas que ha dicho y hecho y han aparecido reflejadas. Lula Da Silva, ex presidente de Brasil, también blanco de los ataques de la web, no la subestima, no la descarta, no la critica y simplemente le recomienda a su sucesora Dilma Rouseff que debe hablar con su ministro de Relaciones Exteriores que si no tienen nada que escribir que no escriban bobadas.

‘Nadie está exento de caer en manos de la mafia cibernética y quedar desenmascarados’. Este es el mensaje que WikiLeaks les manda a aquellos personajes que se consideran poderosos e invencibles y creen manejar al país que gobiernan como títeres. Y, me pregunto: ¿Habrán aprendido la lección?.

Para quitarse de encima a Julian Assange se le acusó de asalto sexual situación que se desestimó por las declaraciones confusas y sin fundamentos de las dos supuestas agraviadas.

Empecemos por conocer un poco del pasado de este pirata cibernético y lo que yo creo pudo haberlo llevado a sentirse con esa capacidad y derecho de conseguir información clasificada como ‘top secret’.

El joven acusado de delitos informáticos llevó una vida errabunda junto a su madre estando en una treintena de colegios y universidades y su formación académica terminó siendo autodidacta. Se convirtió en el hacker de moda en Australia tras haber entrado en el ordenador de la NASA. Estudia las carreras de física y matemáticas sin finalizarlas. Abandona la universidad para crear su gran proyecto informativo: WikiLeaks.

Julian es un misterio, ha construido un escudo alrededor de su vida privada, probablemente debido a que aprendió desde niño a lidiar con la soledad, el aislamiento, y clandestinidad debido a que su madre escondía a su medio hermano de su padrastro. A sus 16 años ingresa al mundo de la tecnología computacional. El computador pudo haberle brindado confianza y seguridad elementos que no consigue en su niñez. Es inexpresivo y socialmente distante y no maneja sus emociones de manera equilibrada reflejando cambios repentinos en su conducta. Se considera un activista de la libertad de expresión y su curiosidad lo lleva a fundar la web que lo lleva a dormir poco y a olvidarse algunas veces de ingerir alimentos. Contrató personal y cuenta con la ayuda de 600 voluntarios. Una industria altamente sofisticada desde donde percibe las malas acciones de los gobiernos.

Pareciera que en esta vida nada es seguro así lo confirma WikiLeaks. Con el uso del protocolo https consigues que tu nombre de usuario y claves de paso no puedan ser usadas por un pirata cibernético. Además, te recomiendo que trates de usar el chat de tu BlackBerry y el Windows Messenger lo menos posible, cualquiera puede enterarse de lo que estás conversando. A cuidarse….

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<> Este artículo se publicó el 5  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,   todo el crédito que les corresponde.

“Hola, no estoy, deja tu mensaje”

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La opinión del Jurista…

Silvio Guerra Morales

No tengo duda alguna en señalar que los avances tecnológicos en las comunicaciones corren a impresionante velocidad. Nos arrastran sin distingo alguno. Se trata de una tecnología casi universal. Se trata de las comunicaciones que recortan espacios y tiempo. Critico, no obstante, la perversa despersonificación en la que hemos caído merced a esta tecnología. Aunque contradictorio, preciso señalar que cada día que pasa las “nuevas formas en la comunicación” nos distancias y alejan más de las relaciones interpersonales e intrahogareñas.

No hay duda que nos comunicamos, pero en la mayoría de los casos, de modo gélido, superficial, sin abrazos, estrechones de manos, sin rostros ni miradas. No hay nada que palpar, miradas que atender y mucho menos expresiones de cariño que puedan tener el poder de cambiar vidas.

Se ha dado una revolución en las comunicaciones. Mandando “chats” los muchachos dicen cuanto se les ocurra a sus padres y a cuanta persona tratan e inclusive, advierto, cosas que nunca se atreverían decir cara a cara o frente a ellos.   A través de la tecnología tienen acceso a un mundo superfluo, propio de la denominada “cultura relativa”.

No se piense que nos resistimos al cambio. De ninguna manera. Toda buena creación humana, bien usada y con propósitos nobles, bienvenida sea. Pero la cruenta realidad es otra: la telefonía celular y la del internet en manos de poderosas empresas, al parecer, están logrando idiotizar y hacer que muchos se enlisten en el ejército de los estúpidos. El internet, prácticamente, ofrece “todo”, aún lo que no se busca.

Sí nos resistimos a la perversa manipulación de los cambios y a la nefasta transformación de vidas, que en forma negativa, produce muchas veces el cambio advenido. Aún las compañías que venden cigarrillos nos siguen diciendo: “Fumar es nocivo para la salud” –promoción y venta de la muerte-, pero no conozco de ninguna empresa del mundo de la nueva comunicación que nos diga: “¡Cuidado, el uso excesivo de este aparato puede causar psicodependencia para la salud y es alienante!”.

En la ciudad de Bruselas se dio un estudio que determinó que las radiaciones electromagnéticas de los celulares mataban a las ratas. Pareciera que a los gobiernos poco les interesa este tema. Es triste advertir que ya en los hogares, merced a esta avanzada tecnología de la comunicación, se está perdiendo la comunicación. Nos estamos convirtiendo en una sociedad de autómatas digitales, robótica, silenciosa y creo, personalmente, que ha trascendido una nueva forma del lenguaje: el lenguaje digital.

No creo que esté lejano el momento en que nos venderán también un “chip” para programarnos en todo o tal vez ya lo llevamos solo que en forma de un celular que funciona con un “chip”.   Concluyo diciendo, finalmente, que esta moderna tecnología estamos tirando cuesta abajo una de las principales características de los seres humanos como entes societarios: el calor y el trato personalizado.   Queda abierto el debate.

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<>Artículo publicado el  17  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El notariado electrónico es una necesidad

La opinión de…

Augusto Ho

En las últimas semanas hemos escuchado y leído diferentes noticias respecto a la figura del notario público.   La mayoría se refieren a la escogencia y fiscalización de éstos; a nuestro parecer, ese es un tema estrictamente político. Para empezar, no perdamos de vista que la figura del notariado en Panamá está regulada en el Código Civil que data de 1917.   Por motivos históricos, esta legislación se nutre de la legislación colombiana y española, que poco o nada ha cambiado desde su promulgación.

En la actualidad, los instrumentos públicos (escrituras) conservan su estructura de siempre: en papel. Por su parte, el Registro Público ha hecho cambios trascendentales en la última década;   pasamos de una etapa de microfilmado de documentos (vigente desde la década de 1970) a un registro digitalizado. A pesar de los avances obtenidos a la fecha, lo curioso de la actual función registral (destino final de las escrituras públicas) es que se trata de un sistema que consideramos lo suficientemente moderno y seguro, estructurado y preparado para recibir y registrar: …papel.   En otros términos, el sistema de registro se ha adecuado a una antiquísima forma de contener información en escrituras públicas. A nuestro entender, en la sociedad de la información y del conocimiento, esa fórmula es inconcebible, por decir lo menos. No podía esperarse otra cosa, si seguimos bajo el imperio de una norma positiva de más de 90 años.

Hoy día, la sociedad se aboca a abandonar el uso de documentos en papel y migra al documento electrónico, en cualquier ámbito. La realidad exige un cambio en las funciones notariales, en la confección de las escrituras públicas y en la forma de otorgar fe pública; por ende, en la forma de registrar instrumentos públicos.

Entre otros servicios notariales, resaltan las certificaciones de comparecencias, los actos sucesorios, cotejos y preservación de documentos originales que, por disposición de ley, le corresponde al notario. Estas, también deberán evolucionar ante el incremento en el uso de documentos electrónicos.

La otrora confianza en los actos mercantiles o de otra naturaleza, no debe desaparecer con el cambio de una realidad material a una electrónica; por el contrario, somos de la convicción de que la tecnología es sinónimo de transparencia, tanto en actos privados como en la función pública y ¿por qué no?, también debería serlo en los servicios que brinda un notario. Una reforma en la forma como se prestaría el servicio notarial no debe desconocer la figura y los servicios del notario tradicional, y sí debe considerar llevar su reconocimiento y prestigio legendario a un nuevo plano: el electrónico.

Históricamente la autenticidad de un documento tradicional se ha resuelto con el uso de una firma autógrafa, mientras que en un documento electrónico la autenticidad, la confidencialidad y la integridad se solucionan con el uso de tecnología llamada criptografía; ésta tiene una multiplicidad de aplicaciones relacionadas con la protección de la información financiera, la privacidad, la propiedad intelectual e industrial, la seguridad pública e inclusive la seguridad nacional.

El desarrollo de nuevas realidades sociales, enmarcadas en el entorno virtual y electrónico, exigen nuevos agentes; esta nueva realidad dará lugar a que los niveles de confianza existentes deban reforzarse y presentarse no solo en actuaciones del comercio electrónico, sino en todos y cada uno de los desempeños del ciudadano común.

Ese nuevo agente ha recibido diferentes denominaciones: Terceros de confianza, fedatarios informáticos, “cibernotarios”, notarios electrónicos, entre otros.

Sería comprensible que los notarios consideren a la tecnología como un rival en sus funciones. La marcada precisión, confiabilidad y transparencia en el uso de tecnología pareciera desplazarlos. Históricamente la figura del notario humano ha gozado de la confianza tanto de ciudadanos e instituciones públicas y privadas; ello le otorga los créditos necesarios y justificados para trasladar al ámbito electrónico o digital un buen número de funciones que recaen en el notario humano. Este nuevo tipo de notario es el llamado a desarrollar el entorno de confianza adecuado que garantice la seguridad y la fiabilidad del comercio a través de internet, así como de tantos otros actos en donde tradicionalmente intervenía el notario humano, solo que tomando en consideración el nuevo enfoque electrónico al que se ha trasladado el escenario social actual.

La existencia de métodos para sellar, acreditar y certificar electrónicamente no debe ser motivo para obviar ni segregar la figura del notario humano; esta institución ha calado por años en nuestras sociedades y consideramos que la llegada de la tecnología informática no es incompatible con sus funciones ni con su estatus.

<> Este artículo se publicó el 16  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El panóptico moderno: vigilancia total

La opinión de…

Mauro Zúñiga Araúz

El panóptico es un sistema arquitectónico ideado para que se pueda ver a la gente sin que el observador sea visto. Son sistemas ideales de vigilancia, sobre todo en los lugares en los que están confinados los reclusos o los locos, es decir, los anormales, entendiendo por tales a los que se apartan de las normas. Bajo la categoría de anormal hay toda una tipología que va desde los criminales en serie, pasando por los terroristas, hasta culminar con los individuos que pueden tener algún tipo de conducta que afecte el orden establecido, entendiendo por orden establecido, el que establecen sin nuestra participación.

Después del atentado terroristas de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001, el Pentágono creó el Programa de Conocimiento Total de Información (TIA, por sus siglas en inglés) que se nutre de un concepto acuñado como “minería de datos”, que no es más que el acopio de información de todo lo referente a una persona, desde sus datos personales, sus hábitos de compra, sus amigos, su estilo de vida, sus gustos, en fin, los comportamientos de los individuos. Este sistema estaba dirigido por John Poindexter, quien estuvo implicado en el escándalo de Irán-Contra. El programa no prosperó, por la oposición de los estadounidenses. Pero la insistencia tiene sus frutos. El programa se rebautizó con el nombre de Intercambio de Información Antiterrorista Multiestatal (Matrix). Estos sistemas no están confinados a Estados Unidos, operan en casi todos los países. Quienes los han investigado nos dicen que se asemejan a los sistemas de vigilancia comunista de Rusia, China y Alemania Oriental.

El Matrix tiene como meta incorporar en 4% de la población total de EU para denunciar conductas anormales o sospechosas. Estas personas serán carteros, operarios, trabajadores sociales, empleadas domésticas, es decir, sujetos que tienen acceso a los hogares, como así mismo, bartenders o empleados ubicados en sitios frecuentados por la misma gente.   El Matrix tiene acceso a varios suplidores de datos, entre ellos uno llamado Acurint, que tiene capacidad de procesar miles de millones de registros por segundo. Los datos son acumulativos y representan una biografía completa de las personas. Mudanzas, divorcios, pleitos, discusiones, infidelidad.

La Unión de Libertades Civiles Americanas cita declaraciones del Congreso, Proyecto Piloto Matrix, 18 de agosto de 2004, Informe CRS para el Congreso, división de Policía Social Nacional, Código del Pedido RL 32536, afirma: “Matrix crea expedientes sobre los individuos a partir de las bases de datos del Gobierno y de empresas de información del sector privado que se lucran compilando archivos sobre las actividades de los estadounidenses. Entonces pone esos expedientes a disposición de las búsquedas de los agentes de la ley federales y estatales. Además, los empleados de Matrix repasan los millones de archivos a la búsqueda de anomalías que puedan ser indicativas de terrorismo u otras actividades delictivas”.

Queda claro que el terrorismo es la excusa para detectar “otras” actividades delictivas y sabemos que como tales se incluyen a las personas y los grupos que adversan las políticas gubernamentales, con lo que el vocablo terrorista, tal como lo definió en su momento el presidente Bush, son “todas aquellas personas que no están con nosotros”.

Christopher Calabrase, del Consejo del Programa de Tecnología y Libertad de la Unión de Libertades Civiles Americanas, señaló que Matrix convierte a cada estadounidense en un sospechoso. Un dato curioso: Matrix fue creada en octubre de 2001, o sea, un mes después de los atentados terroristas, por una compañía, la Seisint Corporation, de Boca de Ratón, en el estado de Florida. Su fundador, Hank Asher, había sido traficante de drogas y había pilotado multitud de vuelos de contrabando de cocaína desde Colombia a Estados Unidos.

Posterior a esta denuncia, hecha por el St. Peterburg Time, Asher trabajó en la caza de terroristas junto a su amigo Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York y consultor sobre crimen internacional. Giuliani Partners LLC es una compañía consultora de seguridad que fundó en 2002.

Madeleine Barran declaró en New Standar, el 10 de julio de 2004, lo siguiente: “el Gobierno sigue recogiendo miles de millones de registros sobre ciudadanos sin antecedentes que, en el peor de los casos, podrán usarse para desacreditar y eliminar cualquier rastro de oposición contra las políticas del Gobierno…”. Si usted se sentía un individuo con libertad de movilizarse, de reunirse, de tener amigos, de de hacer comentarios, siga haciéndolo, pero sepa que lo pueden estar vigilando.

<> Este artículo se publicó el 14 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.