Lucy Molinar: de adalid a perseguidora

La opinión del Catedrático Titular en la Universidad de Panamá, Presidente del COREPPA y de la JUTERPP…

FRANKLIN BÓSQUEZ D’GIOVANNI
fbosquez@hotmail.com

Cuando Ricardo Martinelli anunció, ya en calidad de presidente electo, que Lucy Molinar administraría el Ministerio de Educación (Meduca),  los relacionistas públicos entramos de inmediato en una atmósfera de euforia y esperanza. ¿La razón? Desde junio de 2005 contamos con la Ley 21 que reglamenta nuestra profesión y, de paso, se creó la Junta Técnica de Relaciones Públicas de Panamá (Juterpp) —cuya sede oficial se encuentra en el Meduca— para otorgar las idoneidades y velar por el correcto desenvolvimiento de esta disciplina de la comunicación social en todo el territorio istmeño.

Para mala suerte, en solo un lustro la Juterpp —integrada por mí en calidad de presidente del Colegio de Relacionistas Públicos de Panamá (Coreppa); dos catedráticos que representan a la Universidad de Panamá (UP) y la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi); y los ministros de Educación y de Trabajo y Desarrollo Laboral— ha lidiado con cinco distintos titulares de la cartera educativa: Juan Bosco Bernal, Miguel Ángel Cañizales, Belgis Castro, Salvador Rodríguez y, ahora, Molinar, quien durante toda su vida se agitó en el mundo de la comunicación social, del cual forma parte las Relaciones Públicas.

En verdad, Bernal no demoró mucho al frente del Meduca;   Cañizales fue el que más apoyo brindó. Castro y Rodríguez estaban más ocupados en remover fibra de vidrio que en atender otros menesteres. Sin embargo, hay un común denominador: aunque el respaldo nunca fue el que esperábamos, por lo menos ninguno de los cuatro obstaculizó al organismo.

La historia con Molinar ha sido todo lo contrario. A pesar de nuestra insistencia, jamás nos concedió una cita para coordinar diversos aspectos.   Y, con lanza en ristre, arremetió, desde el pasado junio, contra la secretaria ejecutiva de la Juterpp, Casilda González, quien, según el artículo 5 de la norma que nos ocupa, fue designada —y solo podía ser removida— por los miembros de la Juterpp.

En un abrir y cerrar de ojos, Molinar se olvidó de sus tiempos cuando era la indiscutible adalid de los descamisados que acudían a su noticiario matutino en TVN para exigir justicia.   Como no podía destituir directamente a Casilda González (con licenciatura y maestría en Relaciones Públicas), a la jefa del Meduca se le ocurrió una idea brillante: autorizó a su sumisa Dirección de Recursos Humanos trasladar a González de la secretaría ejecutiva de la Juterpp a ‘recepcionista’ del despacho superior.   Como es obvio, González, como toda una profesional que se respeta a sí misma, tomó sus vacaciones acumuladas y presentó, el pasado septiembre, su renuncia al cargo.

La mayoría de los miembros de la Juterpp se halla estupefacta ante la incomprensible actitud asumida por Molinar, a tal punto que este organismo no ha atendido solicitudes para obtener idoneidad desde julio de 2010 hasta el presente, es decir, ¡siete meses en acefalía!   Entre otras consecuencias nefastas, varios egresados universitarios han sido rechazados en concursos para posiciones de relacionista; y otros no pueden lograr el certificado de carrera administrativa, porque la Ley 21 de 2005 exige la idoneidad para tales fines.

Meses atrás, la ministra Molinar me llamó muy alterada a mi celular porque, según ella, yo era el autor de dos glosas anónimas que fueron publicadas en un periódico de la localidad.   Los breves comentarios criticaban acremente la paralización que sufre la Juterpp ante la inexplicable cacería de brujas desatada por Lucy en contra del organismo.   Mil y una veces respondí que nada tenía que ver con esas glosas; y subrayé que no soy parte de esa ralea que se escuda en el anonimato para emitir opiniones, como lo demuestra este artículo que lleva mi firma responsable. Pero a la mimada del presidente Martinelli se le metió, entre ceja y ceja, que yo escribí las glosas.   Su palabra es la última palabra.   Y punto.

Aparte de los egresados, los más disgustados con la actuación de Molinar son los estudiantes que actualmente abrazan la carrera de Relaciones Públicas en la UP, la Unachi, y universidades particulares como la Americana y la Interamericana, sin mencionar a los que obtienen sus diplomas en instituciones educativas superiores en el extranjero.

Los relacionistas públicos vamos a defender una conquista que costó mucho sacrificio y sagacidad, porque la Ley 21 fue aprobada de manera unánime —bancadas de gobierno y de oposición— por la Asamblea Nacional de Diputados, un fenómeno político que no se observa con frecuencia. Los relacionistas públicos no cerraremos calles ni lanzaremos improperios mediante megáfonos; no quemaremos llantas ni pintaremos paredes.   Hemos sido formados para esgrimir materia gris y alcanzar nuestros propósitos de una manera cauta e inteligente, que incluye, por supuesto, acudir a los noticiarios matutinos de televisión para demandar justicia.

Este artículo se publicó el 7 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Fracaso escolar vs estupidez adulta

La opinión del Arquitecto y Profesor…

ALCIBIADES  ATENCIO
alcibiatencio@yahoo.com

‘En Panamá, solo la estupidez y la corrupción son infinitas, pero de la corrupción a veces dudo, pues ella depende de la estupidez del adulto’.

Aquí, el corrupto se burla de nuestra estupidez, crucificando al que pide justicia y liberando barrabases, envenenan al que pide medicina y matan al que pide vida, embrutecen al que pide sabiduría y gratifican con notas y diplomas regaladas al que no quiere aprender.

Para tapar el crimen cometido al nombrar a seudos-educadores (asesinos de mentes que matan el espíritu científico del niño), el MEDUCA nos exige bajar el índice de fracasos (regalar notas) que supera el 60%, si esta orden fuese correcta entonces el lema de ‘MEDUCA, para toda la vida’, cambia a ‘MEDUCA, fracaso para toda la vida’.   Esta exigencia humilla al educador idóneo, pues semejamos artillería de largo alcance, diseñados para cubrir a la infantería (estudiantes) a larga distancia, (preparándolos para que entren exitosamente a un trabajo inmediato o a cualquier universidad respetable a nivel nacional o internacional, regalar notas es fomentar la estupidez.

Lamento el deterioro administrativo del MEDUCA y la inmoralidad de esos dirigentes gremiales que exigen aumento general, ignorando que el máximo derecho de nuestros estudiantes es tener un equipo de educadores totalmente idóneo, vg: En Finlandia los educadores son elite de elite, cuasi-genios, por ende son respetados socialmente y muy bien pagados.

Conciente de la violación de este derecho estudiantil, desde el año 2000, empecé escribir en EPASA, en contra del mercado negro de diplomas falsos, por ende nombramientos fraudulentos -ver en internet ‘Educación muy mal parada’- y contra el robo del dineros para materiales didácticos ver ‘Las Kks del MEDUCA’, y otras opiniones de mi autoría, por lo cual fui injuriado y destituido del MEDUCA, pedí ayuda a los gremios pero me ignoraron pues ellos son parte de esta infame mafia, recuerden que ellos tienen un representante en la junta de selección, adjunto al representante del ejecutivo, sin duda se negocian nombramientos infames…

Sólo matando a la estupidez, matamos a la corrupción y esto sólo se logrará cuando todos los educadores sean idóneos (tener dominio de la cátedra asignada, tener vocación y ser muy inteligente), pues el estudiante refleja la capacidad del cuerpo docente, basta un solo seudo-educador para dañar la joya en formación, pues la educación es integral.

Lamentablemente nuestros detractores no saben de psicología o pedagogía, pues la psiquis del menor es tan compleja que se malogra fácilmente y es difícil recuperarla, por ende entre los fracasados hay mentes brillantes que entran en conflicto con la estupidez del seudo educador e incluso con la de los padres, y se plantean: para que estudiar si a mis padres no les importa mis logros, para que estudiar si este asno de todos modos me fracasará, y si se le acostumbra a notas regaladas: para que estudiar si de todos modos me pasarán, luego un profesor serio tratará de recuperarlo pero los baches dejados por el seudo educador son insuperable y el estudiante fracasa. Entonces resulta injusto fracasarlos, pues primero tendríamos que evaluar al educador que lo fracasó, pero las evaluaciones del cuerpo docente son ficticias, pero para que evaluar realmente si no se puede destituir por incapacidad profesional, quizás son protegidos por el corrupto pues son formadores de futuros adultos estúpidos que alimentan a la corrupción.

La triste realidad de los graduados de secundaria que no están preparados para entrar en una universidad pública ni para un buen trabajo, sumado al silencio paterno y educadores idóneos que aceptan esta realidad y se la transmitimos a nuevas generaciones, indican que tenemos una población adulta sumidos en la infinita estupidez, por ende víctimas de la infinita corrupción.

<> Este artículo se publicó el 15  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, y el 18 de enero de 2011 en el Diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Puntos y más puntos

La opinión de…


Victor A. Sanjur

Durante estos días, cientos de profesionales acuden a cada una de las oficinas del Ministerio de Educación, ubicadas en las diferentes provincias, con la finalidad de obtener uno de los puestos a concurso, en los distintos colegios oficiales a nivel nacional.

Aquellos profesionales que cuenten con un puntaje alto tendrán mayores posibilidades de obtener una de las vacantes a las que han concursado. Ahora bien, el puntaje de un docente refleja que este ha invertido más tiempo y dinero en su formación profesional, lo que debe garantizar una mejor calidad de enseñanza para sus estudiantes. Pero existen muchos que se preguntan: ¿Reflejará esta puntuación la calidad de un docente?   En la mayoría de los casos la respuesta es un rotundo no.

El afán por obtener una plaza de trabajo (en la mayoría de los casos permanente) ha corrompido la forma en la que se obtiene los puntos.   El objetivo de este sistema es premiar a aquellos docentes, que en su interés de crecer profesionalmente, continúan preparándose académicamente.

Pero hoy, podemos observar, que existe una gran cantidad de docentes que toman seminarios, diplomados, participan en congresos, etc; con la única finalidad de aumentar su puntaje personal, y en nada se aprecia que exista un aumento en su calidad profesional.    Muchos de estos seminarios no tienen nada que ver con la especialidad o cátedra que estos dictan. Así tenemos docentes del área científica, con una gran cantidad de puntos debido a cursos de costura, gastronomía, atención al cliente, etc.

¿Qué tiene que ver estos cursos con la matemática o la física? Pero el problema se torna más grave, cuando observamos a docentes que presentan un historial rico en títulos, por ejemplo: tres maestrías, cuatro posgrados, tres técnicos y una gran cantidad de diplomados y seminarios, de los cuales, un gran porcentaje no tiene nada que ver con su especialidad o son obtenidos en universidad o institutos superiores, que lo único que les importa es el pago de su matrícula y mensualidades, no la correcta formación profesional.

Podemos llegar a dos conclusiones, la primera, nuestros docentes tienen un alto grado de inteligencia, ya que tienen la capacidad de estudiar al mismo tiempo una maestría, un posgrado y un técnico, además de un gran número de seminarios, sumando a esto el tiempo que dedican a su empleo, o segundo lugar, estamos obteniendo una serie de títulos mediocres, en universidades o institutos superiores que solo les interesa que usted cancele al día sus pagos, y asistiendo cada 15 días, en pocas semanas usted es un técnico más en nuestro país. Este fenómeno, contribuye a agravar aún más la situación precaria por la que está pasando el sistema educativo panameño.

Para la solución de esta problemática se requiere de voluntad, pero parece que a nuestros dirigentes docentes solo les interesan los aumentos salariales, y no el mejoramiento de la calidad en la educación, al final los que sufren las consecuencias de estas deficiencias son nuestros estudiantes.

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<> Este artículo se publicó el 26 de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Un vertedero de basura en plena Panamericana

La opinión del Ingeniero…

Eduardo A. Esquivel R. 

Hace unos días recibí varias llamadas de parte de un grupo de moradores y propietarios de Fincas de las de El Jobo y El Jaguito, en Antón, Cocle.   Solicitándome mi asesoría como Consultor Ambiental, ya que el Municipio les había comunicado que iban a trasladar el Vertedero de Basura de Río Hato a una Finca propiedad del MEDUCA, que está a un costado de la Vía Panamericana, en la entrada al Jobo y El Jaguito.

Conversando con los afectados me enteré que la Finca propiedad del Colegio Salomón Ponce Aguilera, había sido “traspasada” al Municipio de Antón por el Ministro Alberto Vallarino (MEF) a pesar de la oposición de docentes y alumnos de dicho colegio, y según dicen, de la propia ministra Molinar. Este terreno de 15 hectáreas lo compró el MEDUCA en 1974 por 14 mil balboas, y lo pago con fondos del Seguro Educativo. (Terrenos de El Jobo son del MEDUCA Elena Valdez. EPASA. Julio/2010). Dicha Finca, que limita con la Vía Panamericana, tiene ahora un enorme valor y los lugareños piensan que todo esto es trama para que alguien se apropie del terreno, ya que ahora el Municipio puede vender esta propiedad.

Es un hecho que el actual vertedero de basura en Río Hato es funcional, pero el problema es que está muy cerca de complejos hoteleros, cuyos dueños están tras el cierre de este, y por lo que es obvio, tras el traslado a la Finca de El Jobo, a más de 20 km… Curiosamente, el Vertedero de Río Hato, está saturado por la basura que generan los Hoteles y Resorts del área, como Decameron, Playa Blanca y Buenaventura y no por la de la población local, que no llega ni al 10% del volumen.

La Ley 41 del Medio Ambiente y el Decreto 123, que regula los Estudios de Impacto Ambiental es clara al detallar que este tipo de Proyectos necesitan de un Estudio Ambiental previo Categoría 3. Al parecer este estudio obligatorio no existe y tampoco se han consultado a las comunidades afectadas. Por la posición de la Finca donde se haría el vertedero, no existe duda que todas las aguas subterráneas de la región quedarían contaminadas. Esto es grave debido a que las comunidades y fincas cercanas utilizan pozos profundos para obtener el agua potable. Es inexplicable como el MINSA ha dado un permiso para instalar este vertedero en este sitio. Además, seria un aspecto paisajístico, oloroso y turístico muy impresionante un vertedero a orillas de la Vía Panamericana.

Los ciudadanos de El Jobo y El Jaguito, y alumnos del colegio están ya trabajando con organizaciones ambientalistas para interponer una demanda en base a la media docena de leyes de salud y medio ambiente que viola este Proyecto. Aunque no descartan las acciones directas como el cierre de la Vía Panamericana, como lo hicieron hace algunos meses por esta misma causa.

Una solución justa y ambiental sería que el MINSA/ANAM obligara a cada una de las empresas hoteleras a tener su propio incinerador y centro de reciclaje de desperdicios. Así no tendrán que ir a tirar su “basura turística” a las poblaciones rurales lejanas.

<>Artículo publicado el  18  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Educación ‘al tamborazo’

La opinión del Médico…

Daniel R. Pichel


Para salir del subdesarrollo hay que educar a nuestros habitantes. Viendo nuestro sistema educativo, tomará un par de generaciones (como mínimo) hasta que las modificaciones se traduzcan en progreso. Que yo recuerde, han sido muchos los diálogos que han tratado de lograr esos cambios.

Tristemente, se logra poco, pues cada grupo intenta imponer agendas particulares, sin pensar las consecuencias. Así, entre maestros, estudiantes, padres de familia, gobiernos, religiones y políticos, están garantizando un Panamá de ignorantes fáciles de gobernar y manipular.

Para comenzar, tuvimos la discusión de los “desfiles patrios”. Obligar a las escuelas y a los estudiantes a marchar con tambores y cornetas, luciendo uniformes tipo militar, con galones, charreteras, sables y fusiles, no mejora la educación.   Me parece válido hacer del saludo a la bandera una ocasión para resaltar hechos relevantes de nuestra historia.

El mes de noviembre debería usarse para promover actividades culturales y concursos académicos sobre historia y valores nacionales que permitan conocer mejor nuestro país. Este año, el valor del “Concurso de Oratoria” se pierde, cuando escucho que algunos participantes dejaron de asistir a sus clases regulares para preparar el concurso. Y, encima, parecía más un concurso de declamación, donde los participantes se limitan a memorizar como loros sus temas, mientras los adornan con manoteos y morisquetas, ajenas a lo que debe ser un buen orador.

La verdadera forma de hacer un concurso de este tipo, sería dando una lista de temas y que no sea hasta el momento de la presentación que cada estudiante sepa cuál le tocará desarrollar. Así, veremos la capacidad que tienen como oradores. Ojalá que en el futuro se adicionen concursos de redacción, fotografía, canto, declamación, bailes típicos, pintura y oratoria de verdad durante el “mes de la patria”. Y que los premios, más que efectivo y electrónicos, incluyan becas o viajes que desarrollen los horizontes culturales de los ganadores. Eso sería más útil.

Y hablando de educación, he sobrevivido el ataque de migraña que me produjo el artículo “Fracaso Educativo: ¿Dónde está la falla?”,   de Ana Teresa Benjamín, publicado en La Prensa el domingo 14 de noviembre. Me sorprendió la manera como la subdirectora general de Educación del Meduca aborda nuestros problemas educativos.   Comento algunas frases inauditas que leí ese día (que dirán fueron “sacadas de contexto”):

“A los muchachos ahora nada les resulta interesante”… Eso no es cierto. Durante la niñez y adolescencia, el cerebro humano está en pleno desarrollo. Lo que hay es que generar interés y, en el mundo globalizado de hoy, fomentar el pensamiento analítico y la investigación como herramientas para aprender.   Seguir anquilosados en los cuestionarios y los libros “obligatorios” se contrapone a la educación del Siglo XXI.

“En las escuelas no hay problemas de enseñanza”, “se les da el desayuno, el almuerzo, el pasaje, los útiles, los libros y el uniforme. ¿Qué más podemos hacer? … Que tal si les dan clases de buen nivel académico y comienzan a ver a los muchachos como la razón de su trabajo. Cada deserción o fracaso escolar (salvo casos muy puntuales), significa deficiencias. Buscar excusas no resuelve nada.

Pero las dos respuestas más aterradoras fueron las relacionadas con los embarazos en edad escolar. Eso de que deben ser aisladas del resto, porque “no tienen de qué hablar”, y que “la gallina sigue siendo polla hasta que ponga huevos”, dicho por alguien que ocupa un cargo tan importante en el sistema, es para salir corriendo y cerrar las escuelas para proteger a los muchachos.   Y encima, al cuestionarla sobre la propuesta de salud sexual y reproductiva, contesta que “no va a comentar porque no está muy empapada todavía”. Con este panorama, mejor seguimos educándonos al son de los tambores…

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<> Este artículo se publicó el 21  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/pichel-daniel-r/

Embarazos escolares y la doble moral discriminadora

La opinión del Consultor en Psicología….

ROBERTO A. PINNOCK

He obtenido información fresca de las tentativas por modificar la Ley 29, concerniente a la protección de las menores embarazadas, para someterlas nuevamente a una de las formas de discriminación supuestamente superadas desde la última década.

Efectivamente, no es otra cosa lo que resulta cuando se insiste en excluir de los centros escolares a las adolescentes que se embarazan, especialmente cuando aún no han salido de la tutela de sus hogares de origen o peor, cuando están desprovistas de toda protección por razón de abandonos, orfandad u otra condición similar.

Lo trágico de este asunto, es que entre quienes adversan este derecho adquirido por las mujeres adolescentes para poder salir del círculo de la pobreza, están las propias mujeres.   Nada más hay que ver quién es la autoridad gubernamental que está propiciando un retroceso histórico en esta materia y quiénes son las que se preparan para hacerle el coro a tal intentona.

Ciertamente, estas personas portadoras de una doble moral, no entienden (o no les conviene entender) que impedirle a una adolescente que se embaraza la continuidad de sus estudios, significa condenarla a permanecer en la condición de pobreza original, porque una vez excluida de su trayectoria escolar difícilmente vuelve a ella a corto plazo y cuando ocurre, se reinserta en una trayectoria que la inhabilita para alcanzar carreras productivas y mejor remuneradas.

He escuchado decir que el fenómeno de los embarazos en las menores crece cada día.   En más de una conferencia, hemos tenido que demostrar datos en mano, que en los últimos 40 años la fecundidad en este tramo de edad no solo ha sido la más baja, sino la de la disminución más pronunciada en sus tasas.

Por cierto, la última Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva llevada a cabo por el Instituto Conmemorativo Gorgas nos vuelve a dar la razón en esta afirmación, toda vez que registró con una amplia muestra de mujeres a nivel nacional que el ‘19.8% de las mujeres de 15—19 años son madres o están embarazadas’ (ICGES, 2010:4)   Lo cual, si se compara con lo ocurrido hace por lo menos un lustro cuando se hablaba de que un 22% de las mujeres de estas edades estaban en esas mismas condiciones, habrá que inventar otra excusa para ‘desestimular’ los embarazos, particularmente en las estudiantes del subsector oficial, que es donde va la mayor parte de las hijas de las vecinas de estratos pobres y de extrema pobreza. No nos refiramos a las de colegios particulares, porque ya sabemos que en muchos de estos ‘prestigiosos’ centros escolares esos fenómenos lo resuelven de otras formas ocultas.

Otro argumento manipulador de este asunto es el relativo a que las embarazadas que están en los centros escolares ‘contagian’ al resto de las no embarazadas incitándolas a tener vida sexual activa.   Se sabe, empero, gracias a varios estudios efectuados en el último quinquenio, por parte del MINSA, de Organismos no gubernamentales y hasta del MEDUCA (que hoy anda dando los peores pasos para el enfrentamiento de las problemáticas de sexualidad, violencia escolar y desarrollo humano de nuestra población estudiantil) que las prácticas sexuales genitales en esta población es mucho más frecuente de lo que se quiere admitir y el embarazo es visto con menos morbosidad por las y los compañeros, que lo que lo hacen las poblaciones ‘adultas’ de las comunidades educativas.

La experiencia de un colegio oficial que llevaba a cabo un programa apoyado por las escuelas de Psicología y de Sociología de la Universidad de Panamá, donde se formó a las propias chicas embarazadas para que sirvieran de monitoras ante compañeras no embarazadas, resultó en la reducción significativa de embarazos escolares entre los años 2005—2008; es decir, no los hizo proliferar, sino todo lo contrario. Lastimosamente, el programa se descontinuó. Pero el experimento, sin duda derrumba aquella idea pseudomoralista relativa al fenómeno del ‘contagio’ y el ‘mal ejemplo’ que dan las embarazadas hacia sus pares en sus centros escolares.

Sin duda, las autoridades educativas están revelando la mayor incapacidad ante este tipo de problemáticas y les resulta más fácil lo que empeora estos asuntos, o sea, pretender ocultarlos, aunque cueste elevar la discriminación contra las hijas de nuestras vecinas de sectores pobres, impidiendo que salgan del círculo de la pobreza.

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<> Este artículo se publicó el 25 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/pinnock-roberto-a/

Uso del escudo de armas es inconstitucional

La opinión del Historiógrafo y Escritor…

JOSÉ A. AMADOR VELARDE
escritoramador@gmail.com

Desde la promulgación de la Ley 34 de 15 de diciembre de 1949, en la Gaceta Oficial Nº 11085 de 4 de enero de 1950,  todas las reproducciones del Blasón Heráldico panameño son erradas, ilegales e inconstitucionales, incluyendo monedas, sellos, estampillas, afiches, libros de textos escolares y cualquier publicación que se haga del Escudo de Armas.

El Artículo 6º de la Constitución, norma los Símbolos patrios panameños.

En mi obra ‘La ilegalidad e inconstitucionalidad del uso de los símbolos patrios panameños’, ensayo histórico ganador del primer premio del Concurso Literario Diomedes Barrios Jaén, realizado por las universidades de Panamá y la del Trabajo y la Tercera edad, en el año 2008, demuestro el luso ilegal de nuestros emblemas.

El pasado panameño ha sido y sigue siendo visto con indiferencia por las autoridades, en especial por el Ministerio de Educación, sin poder justificar su apatía y desvaloración de nuestra historia.

El Escudo de Armas ha sufrido, desde su creación, modificaciones, transformaciones, mutilaciones y desconocimientos de la mayoría de los panameños de su historia, valor de representación simbólica nacional e internacional.

La Constitución de 1904, estableció, en su Artículo 65, Acápite 2: ‘determinar la bandera y el escudo de armas de la República’.

La Comisión encargada de su aprobación, sugirió modificaciones al diseño de don Nicanor Villalaz, presentado posteriormente al cierre del Concurso convocado por la Junta de Gobierno Provisional y seleccionado por el Jurado designado para tal efecto. (Primer Escudo).

El señor Villalaz presentó un segundo Blasón Heráldico, ajustado a las exigencias de la Comisión de la Convención Nacional y presentado sobre una base: ‘descansa en campo verde, símbolo de vegetación’, con el Lema: ‘Paz, Libertad, Unión, Progreso’, el cual fue reemplazado en la discusión de la Ley por ‘Pro mundi beneficio’.   Con la Ley 64 de 4 de junio de 1904, se adoptó ‘provisionalmente’ el uso de la Bandera y el Blasón, promulgada en la Gaceta Oficial 29 de 15 de junio de 1904.

Don Rodolfo Chiari Robles, presidente de la República, sanciona Ley 48 de 10 de marzo de 1925.   Adoptando de manera permanente su uso y agregándole dos estrellas por tener la República nueve provincias y ‘serían tantas cuantas provincias tuviera la República’. (Se produce un tercer Escudo).

En 1941, el Dr. Arnulfo Arias, presidente de la República, promulgó la segunda Constitución Política y con la Ley 28 de 28 de marzo de 1941, se adoptaron los símbolos patrios y el mandatario aprovechó para modificar el Blasón Heráldico.   Cambió el Lema por: ‘Honor, Justicia, Libertad’.   Reemplazó la espada por el ‘sable’;   el azadón por el ‘pico’ y ‘descolgó la armas’ en señal de ‘Alerta en defensa de la soberanía nacional’.   La Ley 28 fue promulgada en la Gaceta Oficial Nº 8483 de 2 de abril de 1941. Unos meses más tarde, el Dr. Arias sancionó la Ley Nº 103 de 12 de julio de 1941 para eliminar las provincias de Darién y Herrera, adscribiéndolas a Panamá y Los Santos respectivamente. Esta Ley fue promulgada en la Gaceta Oficial Nº 8567 de 29 de julio de 1941. En consecuencia el Escudo de Armas perdió dos estrellas. (Creándose un cuarto Escudo).

El derrocamiento del Dr. Arias Madrid, el 9 de octubre de 1941, produjo, por parte de la Corte Suprema de Justicia, la designación de don Ricardo Adolfo De La Guardia como ministro encargado de la Presidencia. Mediante. Con Decreto Ejecutivo, reestableció la territorialidad de la República y el Decreto Ejecutivo Nº 12 de 2 de febrero de 1945, llamó a una Asamblea Constituyente. En 1946, el presidente Enrique Adolfo Jiménez promulgó la tercera Constitución. El Artículo 6º normó: ‘Son símbolos de la nación: el himno, la bandera y el escudo de armas adoptado con anterioridad al año 1941’. Se reestablecieron los Símbolos de 1925.

En 1949, el Dr. Arnulfo Arias asume la Presidencia y sanciona la Ley 34 de 15 de diciembre de 1949 promulgada en la Gaceta Oficial, Nº 11085, el 4 de enero de 1950.   Al describir el Blasón Heráldico se ‘omitieron los cuatro pabellones que adornaban el Escudo’. Esta Ley no habla de ‘Accesorios Decorativos’. Por consiguiente nuestro Escudo de Armas es SIN BANDERAS.  (Debió producirse un quinto Escudo no utilizado jamás).

En 1972 la Asamblea de Representantes de Corregimientos, aprobó la cuarta Constitución Política,  estableciéndose en su Artículo Nº 6: ‘los símbolos de la Nación son el himno, la bandera y el escudo de armas adoptados por la Ley 34 de 1949’,  constitucionalizando la Ley 34.

Ninguna de las disposiciones legales redactadas para la adopción de los Símbolos Patrios ha especificado su tamaño y demás detalles, incluyendo la especie de águila que posa sobre el Escudo (Imperial o Real — Panamá no tiene en su fauna animal águila nativa).

Adicional, desde su creación el Escudo adolece de un grave error: ‘La Mirada del Águila’. El animal mira hacia la izquierda y las leyes de la Heráldica y el Blasón (inviolables) determinan esa posición como ‘Deshonor, Bastardía y sin Dignidad’, al representado por el Escudo. La posición correcta es ‘Mirar a la Derecha’.

Desde el señor presidente para abajo violan la Constitución.  Para hacer modificaciones a los Símbolos Patrios es indispensable crear una Ley para su adopción, modificar la Constitución y realizar un Referéndum.

<> Este artículo se publicó el 18  de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/amador-velarde-jose-a/