Agua potable – Acción efectiva para resolver la crísis

La opinión del Editor…


Héctor Robles Carrasco 

Aplaudo la decisión del Excelentisimo señor Presidente y su gobierno de ubicar la disponibilidad en Georgia, Estados Unidos y enviar el avión presidencial directamente a buscar  los 6 dosificadores necesarios para que las plantas potabilizadoras de Panamá puedan resolver rápidamente la crísis de agua potable que,  desde hace varias semanas,  viene sufriendo la población de la ciudad de Panamá y áreas circunvecinas,  producto de la turbiedad del Lago Alajuela producida por las excepcionalmente caudalosas lluvias que cayeron el pasado mes de diciembre,   lo que hizo colapsar las plantas potabilizadoras, situación que se prolongó por el grado mantenido de turbiedad del agua y la carencia de los necesarios repuestos para mantener las plantas a pleno funcionamiento.

Es importante señalar que esto no es todo lo que ha hecho el Gobierno para enfrentar esta crísis, la que de ningún modo se le puede achacar como de su entera responsabilidad.  Son muchos los autores que ya han dado su opinión resaltando que la causa principal del colapso del Lago Alajuela ha sido un proceso paulatino de sedimentación, ayudado por la deforestación y la utilización habitacional de areas protegidas de la cuenca, lo  que junto a una falta casi total de mantenimiento del lago  y control de los sedimentos a través de los años,  lo han llevado al colapso como fuente de agua para la ciudad de Panamá.

En mi opinión, el Gobierno del Presidente Martinelli actuó decidídamente en esta crisis con acciones rápidas, como han sido la constitución del equipo interinstitucional gubernamental para resolver el problema,  el reforzamiento de este equipo con personal especializado de la Autoridad del Canal,  la compra directa de agua embotellada para repartir a la población  y el envío de emergencia del avion a buscar los dosificadores.

Considero que es justo que se le de la debida importancia y divulgación  a estas acciones del gobierno nacional, porque así como tenemos la energía para criticar y señalar las fallas y deficiencias del equipo de gobierno,  así tambien debemos ser justos y equilibrados para aplaudir las buenas acciones que realiza para resolver los problemas nacionales.

Ojalá el proceso para revertir  esta crísis del agua potable, no se quede sólo en el restablecimiento del suministro normal de agua potable a la ciudad.  El proceso debe continuar con un mantenimiento sostenido del Lago Alajuela, con una auditoría permanente de los repuestos para las plantas potabilizadoras y una campaña masiva y constante para crear una cultura de agua en el panameño,  con el fin de enseñarlo a valorar el agua potable y  concientizarlo en la obligación necesaria  de evitar el desperdicio y despilfarro del vital líquido.  También se debe ir pensando en nuevas fuentes de agua para la ciudad.

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Este artículo fue etiquetado el 17 de enero de 2010 por el autor en su muro en Facebook y enviado a otros medios para su publicación.

Concesiones, desarrollo y futuro

La opinión de….

Héctor Robles Carrasco

Aún tengo en mi memoria aquello que aprendía hace 50 años. Las dos principales exportaciones de Panamá eran: banano y camarones.

Como adolescente criado en la campiña chiricana dedicada a la agricultura y la ganadería, mis conocimientos del mar y de la pesca eran entonces muy escasos.

Como conocía las plantaciones de banano de Puerto Armuelles y palpado cómo vivían los trabajadores (vivienda, servicios básicos y de salud gratis, etc.), en mi imaginación creía que la industria del camarón tendría que ser igual o mejor.

Mis ilusiones juveniles me hacían imaginar que a lo largo de nuestras costas, bañadas por los océanos más grandes del mundo, miles de panameños se dedicaban a la pesca del camarón para la exportación y que, consecuentemente, sus vidas transcurrirían en un ambiente de autosuficiente bienestar, disfrutando a plenitud los beneficios de su trabajo.

No recuerdo cuándo vine a comprender la triste realidad de nuestra industria del camarón. Cuando fue que conocí que en nuestras costas, sí vivían pescadores, pero que eran artesanales y que acaso sacaban frutos para una subsistencia precaria.

Vine entonces a entender que las millonarias cifras de exportación de camarones que mostraban los diarios, e incluso los libros de texto no eran de ninguna industria sino de una explotación inmisericorde de nuestros recursos, cuyos mayores beneficios eran para las grandes empresas internacionales, que fueron acabando con nuestra riqueza hasta el extremo de que pronto fue necesario establecer una veda periódica para que el camarón no desapareciera por completo de nuestros mares.

Hace meses leía que alguien sugería otras actividades “productivas” como la recolección de hierro viejo, para resolverle la manera de ganarse la vida a nuestros pescadores durante el periodo de veda. Esta realidad es prueba irrefutable de las consecuencias que sufre una nación cuando los pueblos ilusionados con el desarrollo, permiten que los piratas sigan llegando a adueñarse de sus recursos a cambio de migajas.

Ya pronto desaparecerá el camarón en nuestros mares como ha desaparecido de nuestra mesa. Le seguirán el atún, el tiburón y otros más. En tierra, le toca turno a nuestros ríos, bosques y minerales del subsuelo. ¿Nos ocurrirá con ellos lo mismo que con el camarón?

¿Viviremos extasiados con el espejismo del desarrollo y las grandes cifras de exportaciones y beneficios que se publican en periódicos cuyo papel aguanta todo? ¿Quedaremos todos, luego de la devastación y agotamiento de nuestros recursos por empresas extranjeras, como los pescadores recogiendo hierro viejo para subsistir?

A los que por experiencia y conocimiento se nos aclara el pensamiento, nos toca ilustrar a gobernantes y pobladores y hacerles ver que los panameños que ofrecían su oro y sus mujeres a los conquistadores extranjeros a cambio de espejitos, vivieron hace más de cinco siglos.

Que el oro y las riquezas de los panameños de hoy son nuestros recursos naturales, los que debemos explotar con conciencia conservacionista y en nuestro propio beneficio.

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Este artículo se publico el 26 de junio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Hablando de corrupción

La opinión de…..

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Héctor Robles Carrasco


Comentaba que es una lástima que cualquiera que se adentre en la historia de nuestra patria se encuentre siempre con la omnipresente corrupción. Que la lucha por denunciarla, castigarla y erradicarla debe continuar. Pregunté: ¿Podremos lograrlo?

Una amiga me contestó. “Es muy difícil luchar contra la corrupción, don Héctor, y hay quienes lo saben. Yo fui funcionaria pública y tengo cabeza para robar sin dejar rastro, porque hasta para ser maleante hay que ser inteligente, o más temprano que tarde todo se descubre; pero jamás he robado porque me siento orgullosa de los apellidos que llevo, de la familia que tengo, de la tierra que me vio nacer y todo eso es para mí más importante que el dinero mal ganado, que el hambre de poseer riquezas sin habérmela ganado con mi trabajo o en una lotería”.

“Para luchar contra la corrupción hay que exponerse, porque quienes viven de la corrupción tienen una red bien armada, donde todo vale, porque sus corruptas cabezas están tan al servicio de la maldad y de todo lo que esto representa, que no se detienen ni un minuto a pensar si lo que ellos hacen está bien o mal”.

“El que se enfrenta a los corruptos se expone a la calumnia, al bloqueo o congelamiento social y laboral, a perder a los “amigos”, a las amenazas, a que sus hijos y parientes sean facturados por algo que ellos no han hecho, a la hipocresía de los buenos, quienes llegan al convencimiento de que quien denuncia es el equivocado, el extremista, el intolerante, el fuera de lugar. El que conoce, ya sea por error o por inteligente, dónde, cómo y quiénes están en la corrupción, sin que haya denunciado, se expone a ser seguido, acosado y hasta asaltado por dizque ladronzuelos comunes y no falta aquel cobarde que lleve el mensaje amenazante sobre lo que le pueda pasar a usted o a su familia”.

“¿Vale la pena luchar contra la corrupción? Sinceramente, no lo sé, no podría decirlo porque la naturaleza de este pueblo no es la de apoyar lo justo ni lo verdadero, sino ponerse del lado de quien se vende como el más poderoso (aún cuando el poder cambia de manos con rapidez). Yo, sencillamente, tengo mis valores y he podido lidiar con la caca sin ensuciarme, también he tenido que batallar contra ella cuando me han querido enfangar, como quien dice, en ‘defensa propia”.

“Quien quiera combatir la corrupción tiene que tener muy claro que no se le puede dar cuartel al miedo, porque daría un paso pero no dos. Yo soy una convencida de que ‘quien a hierro mata a hierro muere’, por eso trato de ser siempre hierro a la hora de defenderme, porque el papel de paladín contra la corrupción no me lo calo, ya que no me interesa tener un final como el de Juana de Arco”.

Me reservo el nombre de mi amiga, pero sus opiniones llevan a una profunda reflexión sobre el presente y futuro nacional y pueden ayudar a lograr una mayor conciencia general para erradicar o sobrevivir a este flagelo enquistado en nuestra administración pública y privada.

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Este artículo se publicó el 4 de abril de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Para el gobierno, son panameños los Nasos?

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La opinión del editor…..
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HÉCTOR ROBLES CARRASCO
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Los Nasos luchan por su sobrevivencia como pueblo en una situación muy adversa, pues sus territorios ancestrales ahora están cotizados por la futura construcción de proyectos hidroeléctricos, ganaderos, mineros  o turísticos.
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En esta lucha, los originarios Nasos se enfrentan principalmente a las fuerzas del orden público de un Estado que tiene la obligación de protegerlos y que en lugar de reconocer o tratar de reconocer los derechos que le asisten a este pueblo, los situan irremisiblemente en la condición de ilegales, utilizando contra ellos la fuerza que debe emplear para reducir a otros elementos mucho más peligrosos  dentro de esta categoría de ilegales,  que hoy mantienen en jaque a la sociedad y que para muchos pareciera que le van ganando la batalla al Estado.
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La sociedad panameña no puede continuar ajena a esta dramatica situación de nuestros compatriotas nasos.  Los medios tenemos la obligación de dar la mayor cobertura a las acciones a favor y en contra del pueblo naso, lo mismo que a las distintas opiniones que sobre su problemática se expresen.
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En esta línea nos permitimo transcribir el Editorial del prestigioso diario nacional El Panamá América, para beneficio de nuestros lectores y visitantes.  El Editor
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De la redacción de PA-DIGITAL

Nada en el programa de gobierno de Ricardo Martinelli obliga a mostrar la inhumanidad e incompetencia, la falta de empatía y responsabilidad que han exhibido las autoridades en relación con el pueblo Naso.

El gobierno actual se parece demasiado al anterior, que tampoco mostró voluntad ni acierto para resolver una crisis que es de carácter humanitario.

Los Nasos luchan por su sobrevivencia como pueblo en una situación muy adversa, pues sus territorios ancestrales ahora están cotizados por la futura construcción de proyectos hidroeléctricos.

No hay aquí una lucha entre formas tradicionales de vida y los imperativos de la modernidad. Es posible combinar ambas, con un despliegue de sensatez y buena voluntad las autoridades pueden encontrar soluciones que sean aceptables para todas las partes en este conflicto.

Se trata de llevar adelante un diálogo político con sensibilidad social. En vez de eso, los políticos hacen lo que mejor saben hacer: enviar a los antimotines, con los cuales, claro está, no hay diálogo que hacer.

Es una verdadera pena que para algunos civilistas, o quizás, ex civilistas, el pueblo naso no esté incluido en el concepto de personas con derechos que las autoridades deben proteger. ¿Será que no consideran que los Nasos son ciudadanos panameños, o que han abandonado la perspectiva civilista porque encuentran muy cómodo tener a los militares bajo su mando?

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<> Opinión editorial del Diario, publicada hoy 22 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

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Publicado el 22 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Jardines ocultos

La opinión del Editor……

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Héctor Robles Carrasco

Jardines ocultos

El ambiente patrióticamente festivo que experimentamos  estos días, el honroso e inmerecido comentario que me dispensa el escritor,  analista político y buen amigo Rafael Móntes Gómez  en la red social y el placer de agregar a esta colección de autores a otra amiga, Alexandra Schjelderup, ferviente luchadora en defensa de la cultura, son elementos que me llevan a reflexionar una vez más sobre los grandes esfuerzos que realizan muchos panameños para proteger y resaltar los valores nacionales a través de la palabra escrita y la acción decidida, desde distintas perspectivas,.

Es en este estado fugaz de reflexión  que vuelvo a mi búsqueda frecuente en el baúl de los recuerdos que es la colección de artículos que una vez leí y que impactaron mi espíritu;  y que guardo como el arsenal de aquél idealista y luchador intelectual que busca por momentos la tranquilidad de sentirse apoyado, de convencerse de que no está solo en sus afanes.

Es así como nuevamente llega a mis manos el magnífico artículo del periodista Paco Gómez Nadal, escrito hace mas de dos años en el diario La Prensa,  reconociendo la labor de algunos de estos luchadores intelectuales nacionales, con quienes tengo el grato honor de compartir al tenerlos activos en esta isla cibernética.

Nuestro reconocimiento en este mes de la patria a todos los que a través de la palabra escrita van ayudando a forjar nuestra personalidad nacional.  Y en especial, a Paco Gomez Nadal y a los que desde hace ya dos años, el les hacía merecedores de reconocimiento, especialmente a:

Alexandra Schjelderup,

Raisa Banfield

y Carlos Varela.

Para Rafael Móntes Gomez las gracias por su amable comentario y para todos, la invitación  para que lean el artículo de Paco Gomez Nadal en el siguiente enlace:

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2007/07/17/hoy/opinion/1050215.html

Aplaudo la equidad y la libertad de expresión

La opinión de…..

Héctor Robles Carrasco

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Aplaudo la equidad y la libertad de expresión


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Debo participarles que me sentí muy complacido de encontrar hoy en la sección Opinión, el artículo de la primera dama Vivian Fernández de Torrijos, “Televisa y mi novela”, en la cual hace una defensa sutil e inteligente, a mi criterio, de la figura de su esposo en torno al cuestionamiento de la adquisición de propiedades lujosas por los tres últimos presidentes.

Para los que nos identificamos con la línea habitual del periódico, encontrar el artículo de la Primera Dama, nos refuerza la convicción de que los que trabajan en ese diario los animan valores elevados de equidad.  Independientemente de la saga de las propiedades presidenciales y otras circunstancias inquietantes alrededor de las actuaciones del presidente y miembros de su gobierno y que La Prensa hace bien en investigar y divulgar, hay que reconocer que se realiza un periodismo de altura cuando se le da oportunidad a la Primera Dama, la cual tiene todo el derecho del mundo de defender a su esposo y padre de sus hijos.

Y no solo eso, también debería tener la oportunidad de que se le divulguen y se destaquen las actuaciones que realiza como Primera Dama en beneficio del país,   actuaciones como la que tuvo en Washington recientemente, donde el presidente George Bush al inicio de su discurso en el desayuno Internacional Hispano de la Oración,   se refirió a ella por su nombre y tuvo palabras de elogio para todos los panameños.  Son hechos que los medios debieran destacar y que lamentablemente en La Prensa, solo encontré una pequeña mención y de una manera irónica y egoísta.

Esta no es una defensa ni promoción gratuita de la Primera Dama, a quien ni siquiera conozco personalmente.   Me anima el sentir de que en la medida de que seamos ecuánimes con la actuación de nuestros compatriotas, incluso con aquellos con los que no coincidimos desde perspectivas políticas, sociales o morales; en esa medida nos elevamos de nivel en la cotidiana confrontación y conformación de nuestro destino nacional.

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Publicado el 7 de julio de 2008 en el Diario La Prensa, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Internet y la prohibición de copiar

INTERNET Y LA PROHIBICION DE COPIAR

Héctor Robles Carrasco

Cada vez que usted  entra o accede a un sitio Web o de Internet,  está abriendo la puerta de su equipo para que le copien allí, a su equipo, el contenido del sitio que visita y un sin número de cosas más,  que usted ni se las imagina.

La data (información, texto, imágenes, música, etc.) viaja por Internet  en forma de pequeños segmentos o pedacitos, que buscan o son orientados a buscar la forma más rápida de viajar desde el servidor donde están almacenados, hasta el destino o sitio que los solicita o sea el computador del usuario (usted) donde son grabados y luego reestructurados a su forma original.

Cuando se crea un sitio en Internet, el contenido del sitio se configura para almacenarse y presentarse en la forma en que dispone el constructor o propietario.  Todo su contenido es alojado o almacenado en los medios magnéticos del servidor.  Los servidores, como su nombre lo indica, están diseñados para proveer, servir y enviar los contenidos a todo el que los solicite.

Contrario a lo que es una caja de seguridad en un banco, donde también se guardan contenidos de propiedad privada para cuidarlos y ocultarlos de la vista y el alcance de personas no autorizadas; los contenidos  de los sitios Web se alojan  en los servidores con propósitos diametralmente opuestos.  Cuanto más rápido y eficiente  es un servidor en la presentación y entrega de los contenidos que tiene alojados, más eficiente, popular y cotizado es.  Lo único que se requiere es la tenencia o conocimiento de la llave de entrada  al contenido en el servidor o dirección url (http, www, etc.).

Cuando el dueño del contenido publicita o por lo menos da a conocer la dirección  url (localizador uniforme del recurso) o llave de entrada al contenido de su propiedad, en realidad está haciendo lo mismo que haría usted si entregara a  todo el mundo, la llave de su caja de seguridad que tiene en su banco.

Lo más interesante de todo esto, es que cuando usted por Internet accede a ese contenido,  usando  su computadora personal, celular, etc.; y usando la llave o url que le ha sido entregada sin ninguna condición; es el servidor  que por medio de programas y sistemas que usted desconoce, el que le copia  a usted todo el contenido solicitado y muchas cosas más, a su equipo personal, ya sea a la memoria ram o al disco duro de su equipo donde, a menos que usted lo borre, le va a quedar grabado.

Solamente cuando el contenido esté ya grabado y copiado en su memoria o disco de su equipo, es que usted podrá visualizarlo, verlo con sus propios ojos, conocerlo o “copiarlo a su cerebro” porque el procesador de su equipo  “leerá” lo que le han copiado y se lo transmitirá a su pantalla para que usted pueda verlo,  o a la bocina para que pueda oirlo.

Cuando veo sitios de Internet cuya dirección url es ampliamente divulgada, con publicidad de todo tipo, invitando a todo el mundo a que los visiten… y luego veo que en sus contenidos presentan muchas veces la advertencia de que esos contenidos  “no se pueden reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización escrita” ( de ellos),   quedo siempre con la triste impresión de que estoy frente a uno de los grandes contrasentidos de la historia.

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