Día Mundial del Autismo

La opinión de la Comunicadora Social…..

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JEASSY MAE DÍAZ

La Asamblea General de Naciones Unidas, en noviembre de 2007, determinó que el 2 de abril de cada año se conmemorara el “Día Mundial de la concienciación sobre el Autismo”.

En el mundo entero, esta condición ha registrado un aumento significativo a pesar de lo difícil para ser diagnosticada. Los tratamientos implican múltiples pruebas y evaluaciones, además de duras experiencias para quienes tratamos de brindar a nuestros hijos una mejor calidad de vida, enfrentados al desconocimiento de esta condición por el 90% de la población, por consiguiente, escasa información, tratamientos, especialistas, orientación, etc.

Son muchas las situaciones vividas, pero hoy quiero compartir una de las más difíciles que como madre, he experimentado al buscar con desesperación y ansiedad una fórmula mágica en tratamientos o medicaciones que normalizaran la condición de mi hijo, permitiéndole una independencia y un desarrollo absoluto. Espero que este testimonio, de alguna forma, contribuya a solidarizarme con aquellas personas que cuidan y aman a un autistas, para que sientan que sus gritos desgarradores de impotencia, que han tenido mucha veces que silenciar ante la incomprensión de un médico o un terapeuta que parece no entender la fragilidad con que se lastima a un padre que por la complejidad de los tratamientos, siente la inseguridad de no saber con certeza si hemos tomado la mejor decisión. Que logremos hacer entender, que la lástima y la consideración no forman parte de tratamiento alguno, que buscamos manos y mentes solidarias que nos acompañen y faciliten la misión de ser guías y maestros de nuestro ser querido y que requerimos mecanismos para facilitarles su camino.

Esta patología no generaliza un tratamiento o una medicación, ya que las características que presenta un paciente autista, son tan variadas que muchos nos hemos sentido en un limbo entre hipótesis y pruebas de ensayo y error que, la mayor de las veces, lejos de animarnos nos desaniman.

Ojalá tengamos la posibilidad de ser escuchados, como un primer gran paso, para recibir el tan esperado apoyo y guía que nos ayude a sentir tranquilidad para continuar luchando por nuestros queridos autistas, que necesitan la ayuda de quienes los rodean.

Amigos, a la fecha, no existe cura para el autismo… por más que duela esta realidad, nos obliga a salir de nuestro sufrimiento y buscar esa fortaleza que nos lleve a empezar con optimismo a ver el camino en forma más clara… que esto no se convierta en una derrota… sólo cambiemos un poco nuestras expectativas y definamos, guiados por Dios, nuestros objetivos, así desaparecerá el miedo y llegarán mejores tratamientos y mejores médicos que nos llevarán a resultados que nos darán la tranquilidad y la anhelada paz de que construimos un mejor entorno para ese ser especial.

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Este artículo se publicó el 2 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

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