Seguridad alimentaria vs disponibilidad alimentaria:

La opinión de…

Carlos Solano Álvarez

Desde la década de los años 70 los socialistas y estatistas latinoamericanos utilizan el concepto de “seguridad alimentaria” para promover “el abastecimiento de productos básicos de consumo para un determinado país”.

Un criterio más técnico vendría a darse a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que define este concepto de la siguiente manera: “situación en que todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico, social y económico a una alimentación segura y saludable que satisfaga sus necesidades y preferencias alimenticias para una vida activa y saludable”.

Ninguna persona, ni política alimentaría, puede asegurar totalmente lo indicado por la FAO y mucho menos con proteccionismo, ya que esta “seguridad alimentaria” siempre viene acompañada de un proteccionismo impuesto por cada gobierno que lo acoge.

No es un secreto que nuestros Estados implementan este tipo de medidas por medio de este proteccionismo, para que el país tenga que producir no importa el costo en el que incurra ni el precio que los consumidores tengan que pagar por los productos, más caro que si los importaran de otro país. Tal es el caso de algunos países de Latinoamérica, donde se produce y se consume arroz mucho más caro que si se importara. Siendo el arroz un grano de consumo básico, las personas de bajos ingresos son las que salen más perjudicadas con la medida proteccionista de los productores locales. Sucede igual con muchos otros productos de la canasta básica.

Por estas condiciones una opción viable para este tema sería la llamada: “disponibilidad alimentaria”, que, como su nombre lo indica, da la opción a que los consumidores tengan libre acceso a los productos que necesiten a un costo más bajo.

¿Cómo se llegaría a esta opción? A través del bien llamado libre comercio, este último entendido como la libre comercialización de bienes y servicios sin proteccionismo, que brinda la posibilidad de que los recursos de producción, más la mano de obra utilizada para dicho fin de “X” producto se utilicen en lo que verdaderamente cada país sea apto para producir y por tanto, tenga ventaja ante otros países en la producción de dicho artículo (esto sin contar con las ganancias que le generaría la venta del mismo a otras naciones).

La ventaja de la disponibilidad alimentaria es que los productos importados saldrían más baratos para los consumidores, lo que genera una mayor disponibilidad de alimentos y variedad de los mismos para la ciudadanía. El país puede producir y exportar los productos alimenticios en los cuales tiene ventajas comparativas positivas y alta rentabilidad.

En palabras más reducidas: proteccionismo es igual a precios más altos, igual a menos personas con opciones de compra o adquisición del producto y por tanto más inseguridad para la alimentación de cada persona.

La libertad individual, el cual es nuestro derecho por excelencia, nos brinda la posibilidad de intercambiar o comerciar con quien queramos, donde queramos y como queramos. La mal llamada “seguridad alimentaria” con proteccionismo, impide este derecho y por tanto es incongruente con la libertad.

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Este artículo se publicó el 23 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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