Inocencia en Navidad

La opinión del Economista…


FRANCISCO   BUSTAMANTE
franciscobu@gmail.com

N o hay que ser cristiano practicante para saber hoy día que la época de diciembre encierra muchos significados o motivos de celebración. Entre estos, el Festival Diwali, de la India; la Navidad cristiana, y Hannukah, la festividad judía. Todas tienen en común el uso de luces como expresión de alegría y fiesta. Y abundantes regalos.

En el mundo occidental los regalos los trae Santa Claus. La inocencia de los niños se manifiesta en la espera ansiosa, la expectativa de los regalos a recibir, la alegría anunciada. En el mundo judío también los niños son actores principales. Durante ocho días que reciben regalos, el dreidel, trompo de cuatro lados es emblemático. La inocencia de los niños cristianos les lleva a esperar un personaje como Santa Claus. A su vez, la inocencia de los niños judíos los lleva a esperar cada día con ansiedad para recibir sus regalos y aprender sobre su propia historia y tradiciones.

Y mientras más larga es la inocencia infantil, creo firmemente, la capacidad de asombro, de inventiva, de curiosidad científica, se manifestará en la vida adulta. ¿Acaso no has conocido gente que siendo adulta proyectan una sensación de inocencia, de capacidad de asombro, de reírse y alegrarse con pequeñas cosas? Yo sí he tenido el privilegio de conocer gente así. Y dentro de mi inveterada costumbre, y respeto personal, he podido casi siempre verificar que son gentes cuya niñez fue satisfactoria. Esa inocencia, agrandada en el tiempo, les permite ser generosos, desprendidos, y creativos. ¿Has visto una foto más infantil que la cara de Einstein, anciano? Algunos ejemplos de sana inocencia infantil. Un video comercial en México, muestra una niña de unos seis años que se acerca a su madre en la cocina y le dispara: ‘Mami: me dijo Pepito en la escuela que mi papá es Santa Claus. ¿Es verdad?’. La madre sorprendida, mira a todos lados, balbucea y empieza algo como: ‘hijita, tu papá trabaja mucho y te quiere y…’, la niña la interrumpe y le dice: ‘Sí mami. Papá me quiere mucho. Y el pobre tiene mucho trabajo en Navidad. ¿Qué podemos hacer para ayudarlo?’. Encontré este comercial entrañable, como dice mi amigo catalán del que te he hablado.

Otra. El Salvador. El rabino de la pequeña y solidaria comunidad judía, explicaba a los niños que la festividad Hannukah es judía, su significado, y que no es Navidad. Que Santa Claus es un personaje propio de la vida cristiana, que no es judío. Se abre la puerta de la sinagoga, el rabino mira hacia la misma y en el quicio de la puerta, entrando, un hombre blanco bajo, de amplia sonrisa, gordo, de rosadas mejillas, lentes pequeños y pobladísima y brillante barba blanca, vistiendo una camisilla y pantalón blancos, y una kipá (gorrito) de colores. Los niños voltean la mirada, y no pueden evitar una exclamación: ‘¡Santa Claus..!’. Resulta que una empresa salvadoreña contrataba este señor en USA, lo disfrazaba de Santa Claus y lo llevaba a hospitales, escuelas, fiestas infantiles, etcétera. Y sí, efectivamente, ese Santa Claus, sí era judío. Al pobre rabino le costó retomar el hilo y atención de sus más pequeños oyentes.

¿Qué resalta de estos eventos que te cuento? La capacidad de creer en lo increíble, la capacidad de confiar en otros, la capacidad de asombro y de alegría genuina infantil. Atributos de una sana inocencia. Por favor, no confundir con estupidez congénita. Quiero creer que la necesidad adulta de ser sorprendidos con regalos, es una reminiscencia de la inocencia perdida.

Tal vez no podamos recobrar la candidez que alguna vez tuvimos. Pero ciertamente, podemos hacerla lo más duradera posible en nuestros niños. Trabajemos, para que la ingenuidad de nuestros pequeños les dure lo más posible, para que sean capaces de albergar sueños imposibles, esperanzas infinitas y fuerza, mucha fuerza, para luchar por alcanzar las metas más difíciles.

 

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<> Este artículo se publicó el 24  de dicembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Un Alcalde con ganas de trabajar

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La opinión del Economista…


Francisco Bustamante

Dice un proverbio chino que tengas cuidado con lo que pidas al Cielo, porque se te puede cumplir.  Y de qué manera. Pedí al cielo que iluminara al Alcalde y que el ímpetu que le dedica a organizar la Navidad Más Grande del Mundo, una vez al año, le durase por los 11 meses restantes y se luciera con proyectos para el bien de la comunidad.

Entre los proyectos que podría promover están, (a) Mejoramiento las aceras. Hasta donde entiendo, todos los propietarios de inmuebles deben construir las aceras. Que hiciera cumplir esta norma. (b) la pintura de los inmuebles de la ciudad. Antes existía la obligación de pintar cada año, justo en diciembre, los inmuebles. Que se recuperara esta práctica, por lo menos para los inmuebles abandonados, bajo pena de multa. (c) el ornato municipal. Que organice el patronazgo de jardines con distintas asociaciones. (d) el buen funcionamiento de las oficinas de recaudo. Que solicite una ayuda de la División de Finanzas Municipales del BID, para que mejore la organización y la eficiencia de la administración municipal, entre otras, las funciones de recaudación. El aprovechamiento de la automatización, por ejemplo. (e ) promover los conciertos barriales aprovechando las bandas de música de las escuelas, (f) organizar con el apoyo de las federaciones premios para ligas juveniles e infantiles, etc.

¿Qué tenemos? El Alcalde ha logrado el sueño de los ácratas. Nos ha hecho iguales a los rabiblancos, rabichocolates y rabioscuros, en el castigo de una ciudad sucia y ahogada en basura. También nos igualó a los contribuyentes que cumplimos nuestras obligaciones, dejándonos sin placas,   igual que los muchos vehículos que circulan sin identificación en la ciudad.

Ahora nos anuncia el incremento del costo del impuesto de circulación de los autos, para financiar el presupuesto del Municipio. En realidad, no me molesta pagar impuestos, si veo que revierten en servicios a la comunidad. Pero no ocurre eso.    Nos dice la propaganda, que el Alcalde quiere cumplir con la constitución. Y no puedo evitar una sonrisa irónica cuando recuerdo el sainete de su habilitación para validar su elección, pese a que violaba la constitución.

U otra. Nos dice que va invertir en obras municipales el mayor porcentaje del presupuesto municipal. Pero no nos dice en qué proyectos, los criterios de elegibilidad de los mismos, si eso va a ser una norma pétrea en los presupuestos de los siguientes años, es decir, que no se va a usar ese dinero para gastos de emplear a los que se queden sin funciones cuando desaparezca la DIMAUD.

El Alcalde se olvida de muchas cosas. Por ejemplo: quienes tienen autos caros, usualmente tienen casas de campo o de playa. Nada les cuesta sacar sus placas en los corregimientos de descanso donde tienen propiedades. Y la canalla, irse a San Miguelito a sacar sus placas. O a Chorrera o a Arraiján. Y para fijar la base impositiva, hay dudas que no se han aclarado. Tampoco nos ha dicho cuánto espera recaudar con el incremento de tasas. Le crees al Alcalde?   Yo tampoco.

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<>Artículo publicado el 24  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Información electoral vs. partidos políticos

La opinión del  Economista….

FRANCISCO   BUSTAMANTE   –
franciscobu@gmail.com

La Democracia es cara. Tan costosa, que se vuelve cosa de grupos económicos. Y el ideal de que las mayorías escojan sus gobernantes queda sepultado bajo el alud de dólares que se invierten por los que quieren tomar el Poder. En la historia reciente panameña se robaban los votos. Se alteraban las actas. Se negociaba en las Juntas Electorales los elegidos.

Un compañero de clases en secundaria me comentó una vez que su padre fue elegido diputado por Veraguas. El que mandaba en ese entonces, lo mandó a llamar y le condicionó el reconocimiento de su curul a que no molestara en la Asamblea. El progenitor de mi compañero de clases fue declarado electo, por lo cual colijo cuál fue su decisión.

Hubo una época en el siglo XIX en que la Constitución del Estado de Panamá condicionaba el ser candidato de elección popular a acreditar un determinado nivel de renta, ya fuera honorarios o de la tierra. Ya no lo dice, pero lo sigue practicando. Como no dice que es necesario saber leer y escribir. Pero me parece que se cumple esta condición en la mayoría de los casos.

Así las cosas, después de la invasión, un hito que se seguirá repitiendo con periodicidad cada vez menos frecuente, tenemos la convicción de que los votos se cuentan, y que en general, los que son proclamados electos efectivamente cuentan con los votos. Si bien el sistema sigue siendo perfectible, con los residuos, cocientes y medios cocientes, hay confianza en la legitimidad de los electos, basando dicha legalidad por los votos escrutados.

¿Significa eso que los electos son los que mejor representan al electorado? ¿Significa esa legitimidad que el pueblo pudo escoger con una información adecuada, velando por los intereses de ellos mismos? ¿O fueron en cierta manera distraídos, inducidos o simplemente engañados por el poder de las maquinarias propagandísticas pagadas? ¿Pudieron los electores confrontar las distintas ofertas electorales, porque todas tuvieron el mismo acceso a la difusión ciudadana? Claramente No es así, frecuentemente.

En este panorama de clara distorsión inducida por los dineros invertidos en campañas políticas costosas la idea de que se financien igualitariamente las mismas es atractiva. Sin embargo, en lugar de constituirse un subsidio al elector, o sea, el financiamiento de información electoral igual para todos los candidatos, se ha convertido en un financiamiento a los partidos más grandes. Es decir, la idea de financiar la información electoral en igualdad de condiciones se ha convertido en una fuente de ingresos para los partidos. Es difícil defender un subsidio electoral que tenga este perfil.

Si queremos una verdadera democracia, con igualdad participativa, el dinero público debe invertirse en informar mejor al electorado. Que las donaciones tengan un límite para deducción de impuestos, digamos 40000 dólares, en cheques. Que toda donación superior o igual a 10000 dólares sea declarada ante al Tribunal Electoral y la Unidad Anti Lavado de Dinero. Que los gastos financiables sean acordados antes de ser realizados, so pena de no ser reconocidos y reembolsados. ¿Se atreverán los partidos políticos a aceptar estas y otras reglas del juego, verdaderamente democráticas?

 

 

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<> Este artículo se publicó el 12 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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La calle es mía… don Eladio y sus huestes

La opinión del Economista…

 

Francisco Bustamante

Una vez más se tomó la calle don Eladio. Pareciera que hubiese hecha suya la frase de Fraga Iribarne en España en 1976, cuando impedía que los obreros se manifestaran un primero de mayo.    Y aunque no dudo que las motivaciones son diferentes, los resultados son los mismos. La violación de los derechos de los demás.

Siempre he pensado que la penalización del cierre de calles era innecesaria. Hay suficientes normas para sancionar a quien altere el orden público. Y en mi opinión pedestre de ciudadano, cerrar una calle, impedir el tránsito peatonal o vehicular, es una violación del orden público y de los derechos ajenos. Peor, con la complacencia de las autoridades.

¿Actuará el Gobierno de igual manera, con lenidad rondando la complacencia cuando otros grupos así lo hagan? Igual con los “estudiantes” que exigen que se les otorguen subsidios por el simple hecho de estar matriculados en escuelas públicas.

Aún en el caso de don Eladio y sus huestes hay argumentos que muy bien pueden esgrimir. Entre ellos, desde el momento que el Gobierno establece una pensión para gentes que no han cotizado jamás al Seguro Social, se ha establecido lo que en otras latitudes se llama la pensión social.

Inmediatamente, aquellos que sí han cotizado tienen derecho a pedir que se les considere el monto mínimo de la pensión para quienes sí han contribuido a su fondo. Podrían perfectamente hacer una aritmética simple: dennos la pensión social más la cotizada.   Lo cual sería absurdo. Tanto como lo es exigir un aumento de pensión sin tomar en cuenta que ponen en riesgo el Programa de Vejez, Invalidez y Muerte.

¿Estamos de acuerdo en que se le aumente la pensión a los jubilados? Se requiere aumentar la eficiencia del Seguro Social, mejorar la productividad, ahorrar en gastos duplicados, y que el Estado en lugar de disponer del dinero de los fondos del Seguro Social, asuma su responsabilidad con la salud pública. Por cada dependiente que se le pase al Seguro Social, se requeriría tanto un pago por parte del Estado, como muy probablemente un incremento de la cuota del asegurado principal. Seguir argumentando la cacareada solidaridad intergeneracional es una incoherencia frente a la cada vez menor relación de cotizantes activos por jubilados.

¿Estamos dispuestos realmente a ser solidarios con los ancianos que tienen pensiones menores?   Pues ni modo, tendremos que meternos la mano en el bolsillo.   Y te aseguro algo: lo hacemos nosotros mismos aceptando un aumento en las cuotas, o lo hace el Gobierno inventando otro impuesto social. Como por mucho tiempo nos cobraron el timbre del soldadito de la independencia.

 

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<> Este artículo se publicó el 5  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/bustamante-francisco/

Avances y Retrocesos. El camino de una nación

La opinión del economista…

Francisco  Bustamante 

Me  gustó mucho saber que el presupuesto nacional para el año 2011 ya fue presentado al Gabinete. Y que el mismo privilegia la inversión sobre el gasto corriente. Tener este documento u hoja de ruta con antelación  es un progreso significativo. Desde el punto de vista puramente gerencial permite, si se aprovecha, tener procesos de licitación pública en fases finales de adjudicación, o inclusive de firma de contratos al inicio del año. Así, se puede aprovechar la estación seca para inversiones que generalmente implican en primeras fases movimientos de tierra, poner cimientos o fundaciones, evitando las lluvias que traen atrasos y sobre costos.

También permite una distribución del gasto público más ordenada, y una mejor planificación del uso de los flujos de cajas, optimizando los excesos de caja y fondeando al mejor costo las simas del flujo financiero. Y la reducción de capacidad de consumo privado debido a los nuevos impuestos, se compensa a nivel macroeconómico con un estímulo a la demanda de bienes y servicios productivos.

Para que sea posible alcanzar este avance es imperativo contar con planes, procesos, presupuestos  y planos finales con anticipación. Se requiere, entonces, que los ministerios y entidades de línea cuenten con el personal idóneo, los sistemas y formatos bien estructurados para aprovechar la ventaja que se ha logrado con contar los presupuestos aprobados.

Si no es así, los presupuestos seguirán siendo una lista de intenciones, y no un programa de acción ejecutable en tiempo y costos estimados. Una ilusión, espejitos coloniales para vender a indígenas borrachos o no, como alguno por ahí nos identifican a los de la plebe.

Pero no hay primeras sin segundas. Y también leo con tristeza, que empezamos esta segunda fase del año lectivo con vientos de huelgas, ahora en las áreas de difícil acceso. Zonas que por sus mismas características albergan a poblaciones entre las más vulnerables económica y socialmente. Por otro lado, reconozco la validez, si son ciertas, de las reclamaciones de los docentes. Es insostenible que trabajen sin cobrar los emolumentos acordados. Es infame. Es una falta de respeto a la condición humana de estas personas. Pero esa falta de respeto, no justifica que se castiguen las poblaciones más pobres del país. Se necesita, de ambas partes, del Ministerio de Educación y de los docentes, una muestra de amor a la patria y buscar las soluciones PERMANENTES para este problema que es reiterativo en todas las administraciones.

Pero me siento aún más descorazonado, cuando veo que el resto de los educadores exigen un ajuste de sueldo significativo, mismo que no discuto ni cuestiono. Si hay dineros para camionetas de lujo, comprar inversiones que no satisfacen las demandas de la población, es muy difícil justificar que no se puede pagar mejor sus educadores. PERO, me desalienta escuchar que estos, los formadores de la juventud, exigen aumentos, pero se niegan a que los mismos sean vinculados a la evaluación de sus desempeños.

Creo que tanto los presupuestos como las leyes que se aprueban, deben ser evaluados una vez ejecutados. Para poder evaluarlos es indispensable que en la exposición de motivos de los presupuestos y leyes se pongan claramente los objetivos que se buscan, los indicadores de logros, y fechas para evaluarlos. Y que se hagan los correctivos necesarios. Lo mismo en la Educación Pública. Los educadores, como cualquier servidor, deben ser evaluados. Y las leyes que no sirven o no logran sus metas, y los funcionarios maestros o no también deben compensados por el logro de metas, o destituidos si no alcanzan los niveles de excelencia que se merecen las clases más humildes de mi país.  Si nuestros educadores se niegan a ser evaluados, se están convirtiendo en promotores de la mediocridad, y a mantener en desventaja educativa a las clases más desposeídas, en beneficio de las clases dominantes.  Deseo un país que les brinde oportunidades a todos los panameños. Como las tuve yo, porque conté con educadores de primer nivel desde la primaria, hasta la universidad.

Francisco Bustamante- Economista

02/08/2010 7:13:11

-<>-Artículo enviado el 2 de agosto de 2010  para su publicación por el autor a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Las infracciones de tránsito. Cómo lograr disminuirlas

La opinión del Economista…

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Francisco Bustamante

He oído en los programas matutinos, que no sé si son de noticias, comentarios o un híbrido indigerible que se han inventado, que la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, ATTT, está muy preocupada por las violaciones al reglamento de tránsito.   Lo cual me parece muy bien.  Y han propuesto varias medidas.  Lo cual también me parece muy loable.

Entre las medidas propuestas, se propone un incremento sustancial de las multas por las distintas violaciones.   Por hablar por teléfono conduciendo, chatear, circular por los hombros, pasarse luces de alto, manejar  a velocidad inadecuada en los carriles de la derecha, manejar en estado etílico de alto octanaje, etcétera.

Pero como siempre, y te juro por tu madre que con la mejor de las intenciones,  me atrevo a expresarte algunas sugerencias.   Pero, ojo, no me han dicho que había como 28 millones de dólares o algo así, de mora por concepto de distintas infracciones cometidas por los conductores?   No escuché o leí que a un fulano le eliminaron por arte de magia sus violaciones? No me dijeron que SERTRACEN iba a perder la concesión por su ineficiencia? O en un accidente trágico, no se hicieron las pruebas de alcoholemia  en tiempo?    Yo mismo cometí  una infracción en Los Ruices viniendo de Chiriquí en abril del 2009 y en noviembre del mismo año, todavía no aparecía registrada la infracción.

Sin ser perito en temas de transporte, creo que mientras el Estado no sea eficiente en los temas arriba indicados, las infracciones, amén de la falta de cultura ciudadana, van a continuar a pesar de las elevadas multas propuestas.    Es muy simple.   Si una multa me cuesta 100 dólares, no crees que es un incentivo a que le ofrezca 20 dólares al policía de tránsito?  Me evito el tener que ir a pagar la multa, y además, el monto  de la misma.   Es así de fácil.   Es un incentivo a que los policías privaticen la gestión de la multa, facilitándole al conductor capturado infraganti, una salida barata burlando la norma.  Te pregunto: Qué se pretende con el aumento de multas?   Reducir las infracciones o aumentar los ingresos de la ATTT?.   Se ha verificado en cuanto aumentan las infracciones reportadas con los aumentos de tarifas? Y los montos recaudados vis a vis la situación antes de la imposición de la nueva tabla de precios?

Te sugiero: (a) Pon multas bajas. Y por cada mes de atraso en el pago de la misma, se duplican hasta llegar a digamos, 500 dólares o más. (b) Cuando llegas a esa suma, se emite una orden de conducción y se lleva al delincuente a pagar, y a un seminario de cómo manejar responsablemente.   Si no asiste, pena de cárcel. ( si hay espacio en las cárceles.    Si se penaliza cerrar las calles,por qué no penalizar las transgresiones de tránsito?).    Ahí verás como bajan las infracciones de tránsito. Pero antes, tienes que garantizar sistemas seguros, eficientes y confiables que registren las infracciones adecuadamente. Ah, y también poner incentivos a los policías que ponen multas merecidas, no inventadas para cobrar mordidas.   O poder pagar las multas con tarjeta de crédito, o en los supermercados o bancos.   Ah, también habilitar cajas para pagar a aquellos que se atrasen.   Verás cómo aumenta la recaudación, baja la mora, pero sobre todo, te aseguro, bajan las infracciones. Asumiendo que esto es lo que buscan las nuevas normativas.

<>  Artículo enviado en un correo electrónico el 31 de agosto de 2010 por el autor  a quien damos todo el crédito,  el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Legalización del Consumo de Drogas. Está lejano?

La opinión del economista…

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Francisco Bustamante

En la Antigüedad, y aún hoy en algunas regiones, se usan sustancias que producen un estado alterado de conciencia, de manera ritual y religiosa. La razón? Facilitar el contacto con otros niveles de conciencia cósmica, espiritual, etcétera, buscando respuestas a las situaciones que aquejaban a las gentes. Enfermedades, temor al futuro, búsqueda de apoyos para enfrentar situaciones difíciles como guerras, sequías, etc.

Hoy día la gente sigue consumiendo ese tipo de sustancias. No más una búsqueda religiosa, pero las motivaciones siguen siendo, mutatis mutandis, las mismas. La falta de respuestas a distintas crisis personales, orillan a la gente a buscar la evasión del sufrimiento, de la falta de respuestas a su vida. Y de ahí al hedonismo, al consumo por el placer del consumo, hay un paso.  Ya hay sustancias que son parte del consumo legalizado. El alcohol por antonomasia.

Hay un midrash (explicación bíblica) de lo pernicioso del consumo de alcohol, que creo ya te he contado. Dice el midrash que cuando Noé bajó del Arca, lo primero que hizo fue sembrar vides. Y cuando estaba en estos menesteres, el Demonio, el Tentador, no había sudacas ni espaldas mojadas disponibles, le ofreció ayuda. Y esparció sangre de león, de cordero, de mono y cerdo sobre las hileras de vides.  El midrash no dice de dónde sacó las sangres, puesto que todos los animales, salvo los del Arca, habían perecido en el Diluvio Universal.

Cuando terminó la cosecha, y su proceso, Noé se echó sus buenos vinazos. La primera copa, lo hizo sentirse como un león; la segunda, como un cordero. Ya la tercera le provocó hacer  payasadas de mono. Y la última? Sí. Chanchadas. Para colmo, dice otra interpretación bíblica, que cuando dice que Cam se burló de su desnudez, significa que lo violó (a Noé). Si estos eran los buenos que merecían salvarse, imagínate como eran los que se ahogaron.

Volvamos al tema. Una profesora que tuve en USA cuando estudiaba inglés, se ofendió conmigo porque comenté en clases, cuando ella se refería a una distinguida familia política,  que habían amasado su fortuna con el contrabando de licor. La siguiente semana me pidió disculpas públicamente porque verificó lo que le había dicho. Es decir, lo que una vez era delito, la legalización lo convirtió en socialmente aceptable. El consumo de alcohol. Y las fortunas amasadas, se legalizaron. Me resisto a decir se blanquearon, por racista. Para prohibir el consumo de licor, hubo que pasar una enmienda constitucional (XVIII conocida como la Ley  Volstead).  Pasará lo mismo con las otras drogas cuya comercialización se  persigue? Qué impactos tendría la legalización?

En primer lugar, cuando existió prohibición del  alcohol en USA, se dispararon entre otros, varios fenómenos: (i) el Crimen Organizado, (ii) la violencia entre pandilleros tumbándose unos a otros los negocios, (iii) la compra de jueces, policías, etc. (iv) las fortunas cuantiosas que se amasaron, como la de la familia política que menciono arriba, (v) proliferación de negocios ilegales conexos al negocio del alcohol, tales como prostitución, juegos de azar, etc. La historia no lo dice, pero muchos dineros se invirtieron en negocios legítimos, en una época en que el lavado de dinero en la banca o bolsa, no era delito. Ni el financiamiento de negocios legítimos con dineros sucios.

Cuáles son los efectos del consumo de drogas en todo sus géneros?  Primero, el consumidor bajo el influjo de las sustancias consumidas, baja sus defensas éticas y morales, y está inclinado a realizar acciones que en su estado sobrio, no haría.  Estas conductas lo orillan a peligros para sí mismo (Recuerdas a Noé?) o tal vez peor, a causarle daños a terceros. En segundo lugar, la salud misma del consumidor se deteriora. Sus relaciones sociales, laborales, familiares, etcétera. Igual como ocurre con el alcoholismo. En segundo lugar, dadas las restricciones a la comercialización, las drogas alcanzan precios altísimos. En una fase inicial, el consumo es de las clases adineradas. Pero este segmento pronto se agota, entonces se buscan otros segmentos de mercados. De ahí su proliferación entre los barrios de clases medias y populares. Y es lo que vivimos en Panamá.  Se amasan fortunas fabulosas. Proletarios sin opciones de vida, se alquilan como sicarios, vendedores, mulas, etc. Pero la tajada grande, se queda en los mercados de consumo, y en los negocios que por su propia naturaleza pueden manejar cantidades cuantiosas de dineros.

Entonces, se podrá lograr el control del tráfico de drogas, persiguiendo al mercado al menudeo, o parando los cargamentos? Eso lo que hace es mantener los precios altos, nada más. Si el combate de la droga no apunta a los negocios que manejan cantidades importantes de dinero, o a las inversiones de negocios poco rentables pero que se mantienen activos, o no se mete en la cárcel a los que administran los dineros que genera el negocio, no se logrará nada.  Quién puede afirmar que como ocurrió con la Ley Seca en USA, el narcotráfico no haya permeado la policía, los jueces, los negocios lícitos?

Ahora bien, si se legalizara el consumo, y se administra el abastecimiento como se hace con el alcohol y los cigarrillos, los precios bajarían dramáticamente. La forma de mantener los precios altos es con impuestos. Y la diferencia entre precio al consumidor y precio al distribuidor, se constituye en fondo de atención a los adictos.  Pero los incentivos a la delincuencia desaparecerían. Y al tráfico de armas. Y las fortunas privadas amasadas se reducirían, al menos se legalizarían.

Ahora bien, qué pasa con los desastres que ocurren en la vida de las personas? Lamentablemente, solo me queda decirte que observes como vive la sociedad con el alcoholismo. O se hacen leyes que obliguen a las empresas a practicar periódicamente pruebas de dopaje, y se constituya en causal de despido de los trabajadores que no se sometan a tratamientos.  Quién le pone el cascabel al gato?

<> Artículo enviado el 30 de agosto de 2010 por correo electrónico para su publicación por el autor  a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.