Los orígenes de la delincuencia

La opinión de…

 

Mauro Zúñiga Araúz

El Gobierno Nacional dice estar preocupado por el aumento de la delincuencia y, para tratar de calmar la angustia ciudadana, ha orientado su mirada hacia la ley y hacia las cárceles. Con las modificaciones a la ley ha aumentado las penas y disminuido la edad para aplicar las sanciones.   Con aumentar el número de cárceles persigue recluir a un número mayor de personas. Atendiendo estos dos parámetros, el Gobierno piensa dar solución al conflicto que tiene atemorizado al país.   Con esta política se cae en un reduccionismo que choca con la inteligencia.

A propósito de Mulino, le tengo dos buenas noticias. Vamos a iniciar una colecta de dignidades. Creo que en muy poco tiempo recogeremos la mitad de una, suficiente para que la utilice el tiempo que toma escribir una firma sobre la carta de renuncia.   La segunda: muchos empresarios me preguntan si el problema es económico; de ser ese, ellos le pueden subvencionar hasta la jubilación, porque me dicen que no puede haber una mente racional que entienda por qué este sujeto no se ha ido para su casa.

El feto desde los siete meses de gestación percibe los estímulos del mundo exterior.   Si vive en un entorno hostil a esa temprana edad, las redes de cableado eléctrico que conectan las neuronas se van marcando con señales negativas, y si ese ambiente se mantiene durante la infancia y la adolescencia, se va a formar un adulto con trastornos cognitivos, de memoria y de comportamiento. Un niño que vive en un ambiente agresivo, y por tanto maltratado, al menos psicológicamente, produce continuamente las hormonas del estrés, entre las que el cortisol ocupa el primer lugar.

Pero aparte del maltrato psicológico, los ambientes agresivos son proclives para el maltrato físico y sexual, y para el peor de ellos:   el abandono o la negligencia, que es el que menos se describe.    El aumento constante del cortisol afecta una región del cerebro que es rica en receptores para esa hormona, como es el hipocampo.  Las lesiones en esa área del cerebro producen un incremento de la agresividad y la disminución en la consolidación de la memoria. La pobreza en sí no está categorizada como causal de maltrato infantil, pero los problemas que acarrea como la frustración y la angustia sí son desencadenantes de conductas agresivas. Además, la pobreza en una madre gestante, disminuye las reservas de grasa del recién nacido, quien con una dieta carente de nutrientes óptimos se convertirá en un niño con déficit de conocimientos y alteraciones de conducta.

En nuestro país, el índice de Ginni que mide la distribución de la riqueza no ha mejorado en los últimos 30 años. A pesar de que la pobreza y exclusión social son inherentes al modelo neoliberal, si no tuviéramos un gobierno con voraz apetito por el dinero y poder, se podrían diseñar políticas públicas destinadas a crear entornos enriquecidos para el buen desarrollo físico y emocional de nuestra juventud.   Pero esta idea en un hombre que piensa con el bolsillo no es viable. Le propuse al ministro de Salud que hiciéramos un pacto ético por la salud, (La Prensa, 12/1/2011), pero en vez de hacer la convocatoria se fue a la televisión a decir que el gobierno de Ricardo Martinelli era el único en el mundo que hacia prevención construyendo hospitales.   Franklin, esas son incoherencias.

Otra causal de delincuencia es el consumo del alcohol.   El alcohol inhibe la corteza prefrontal del cerebro, la encargada de hacer los juicios de valor y de frenar los impulsos agresivos. En Panamá vivimos la cultura del alcohol.   No falta en ningún evento social. Aparte de su efecto deletéreo e irreversible en el sistema nervioso, su consumo agudo predispone a la violencia.   El Gobierno tiene la iniciativa de eliminar toda publicidad que promueva este agente tóxico, tal como se ha hecho con el tabaco. Sería bueno que el vice dé el ejemplo con sus licores.

Otras fábricas de delincuentes son las cárceles. Muchas veces se envía a la cárcel a un trasgresor de la ley por un delito trivial y allá se mezcla con los profesionales del crimen por un tiempo lo suficientemente grande (por la lentitud del proceso) para que se aprenda los oscuros e intrincados caminos de la mafia.

En esa escuela del delito confluyen todos. Entra un transgresor y sale un delincuente, con el agravante de que este delincuente, en muchas ocasiones, se incorpora como parte de la ilegitimidad del poder: soplones, grupos paramilitares, infiltrados en manifestaciones y protestas populares, etc.   Parece que el poder necesita de las cárceles para que le provea de individuos para hacer el trabajo que a los uniformados les está prohibido. Aunque, con la consolidación del fascismo y la nueva ley de la Policía, ya los agentes de protección ciudadana tienen licencia para matar.  Lo ocurrido en el centro de menores el pasado 9 de enero es el mejor testimonio de mis palabras.

Miembros de la asamblea de la sociedad civil visitaron las cárceles de menores.   Los videos y las fotografías son dantescas. El término infrahumano se queda corto, porque a ningún animal se le dispensa ese trato. ¿Interés de las autoridades? Cuando enterraban al quinto quemado, el excelentísimo estaba en Davos disfrutando de la buena champaña.    Fue lo único a lo que viajó, porque en sus escasas intervenciones a los participantes se le perdían las miradas detrás de las nevadas montaña. Esquiaban.

¿Y Gustavo Pérez? Me ha dicho garganta profunda, el ministro informante, que el excelentísimo ha señalado que primero se va él que su guardaespaldas.

<>
Este artículo se publicó el 9 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Multa acertada

 

La opinión del Abogado y Comentarista…

 

Guillermo Márquez B. 

Pese a que se diga que es exagerada la cantidad de B/. 1.500.00 de multa que se le impondrá a los conductores de autos que manejen en estado de embriaguez y que eso no resolverá el problema, aplaudimos la medida.

Estamos cansados ya de los atropellos y muertes de inocentes peatones a manos de irresponsables sujetos que manejan o de transportistas comerciales que embriagados vuelcan sus unidades repletas de pasajeros y las muertes de ellos se hagan múltiples debido a exceso de velocidad y regatas.

A esos conductores hay que exigirles el pago en término perentorio previo al saque de circulación de la unidad manejada por ellos y advertirles del riesgo del secuestro y remate de los vehículos si no cancelan en término perentorio la totalidad de la multa y sin derecho a arreglo de pago.

Y de paso, aconsejamos a la gente joven que entre amigos salen a festejar, especialmente los fines de semana, a que se pongan de acuerdo y que se turnen en el manejo y que al que le corresponda hacerlo que sea bajo el compromiso de que no beberá ni una copa de licor de modo que no esté en juego durante la jornada de diversión la vida de ninguno de ellos.

*
<>Artículo publicado el 28 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/marquez-b-guillermo/

Homicidio culposo

La opinión del Jurista y Docente Universitario…

CARLOS AUGUSTO HERRERA

Hablamos sobre el homicidio doloso y el homicidio agravado, el cual tiene algunos contrasentidos con esta legislación nueva como lo anotamos. Ahora vamos con el artículo 133 de nuestro Código Penal, y que sanciona a quien sin la intención cause la muerte de otro, con pena de prisión es de tres a cinco años. Esto es lo que denominamos en el lenguaje común la muerte por accidente.

La intencionalidad (del latín in-tendere, ‘tender hacia’) trata de una concepción filosófica que tiene que ver con la mente o la conciencia, es algo pensado y calculado. En esta materia sobre lo delictivo se habla del camino del crimen. De toda una serie de pasados materiales desde la concepción mental hasta lograr el objetivo.

Desde otro punto de vista, podemos abonar esa capacidad del sujeto de conocer la realidad que lo circunda y la focalización de esa intención de la voluntad para lograr la ejecución de lo planeado[1]. Se incluye en todas estas etapas el desistimiento con una serie de atenuantes para que se considere. Lo importante es diferenciar el dolo de la culpa como delito.

Otro asunto es si culposamente mueren varias personas, o fenece una más, ocurre una lesión en otra de las personas en un mismo acto; pero si la incapacidad de alguno es por más de treinta días, la sanción sería entre tres y seis años de prisión. Esta modalidad tiene una tercera parte de aumento, si el infractor ejercita una conducta como derivación de una profesión u oficio. En estas regulaciones la pena puede aumentar hasta dos terceras partes de la siguiente manera:

l. El autor sea un conductor de transporte público, colectivo o selectivo, y cometa el hecho durante la prestación del servicio.

La culpa especialmente es negligencia, impericia o ignorancia, pero ahora la norma penal imprime un grado de responsabilidad al conductor de un vehículo comercial de cargar pasajeros, si en el siniestro ocurre cuando trabaja. La verdad es que se presume que todos los conductores son capaces de calcular el riesgo al momento de operar un vehículo.   Todo esto empieza desde la verificación de las condiciones mecánicas. Unas llantas lisas representan un peligro latente mientras se conduce el automóvil, aparte de otros riesgos como pueden ser los frenos, la dirección, las luces, el propio motor.   Ahora, tenemos que analizarlo sobre la propiedad del aparato, el uso comercial si el conductor es un Llamado ‘palanca’ y todas las consecuencias al conducir un automóvil grande y cargar pasajeros que suben y bajan constantemente.

2. El autor cometa el hecho mientras conduce un equipo de carga pesada, corrosiva, inflamable o se trate de una sustancia de cualquier naturaleza que por su acción o difusión resulte peligrosa.

Generalmente son conductores experimentados que conocen el efecto de un accidente, derrame o incendio con esa carga voluble. Aquí de se media por el delito de resultado, es decir, por los efectos dañinos que pueda causar. Una persona que maneja estos aparatos, debe conocer los peligros que resultan por razón de un descuido. Todos conocemos las advertencias pintadas en los carros sobre el peligro de las llamas y el riegos de correr a velocidad ingobernable de un camión de esa naturaleza.

3. El autor cometa el hecho mientras conduce un vehículo bajo el efecto de bebidas alcohólicas, alucinógenas o sustancias que de cualquier forma sean alteradoras de sus facultades síquicas y/o fisiológicas.

Esto es más probable por el sentido de irresponsabilidad que impera en la sociedad. No hay conciencia. Piensan que nada les va a pasar. Por más que se eduque sobre lo peligroso que resulta conducir bajo los efectos de alguna droga, debido a que se pierden las proporciones, las distancias y los reflejos.   Si se trata de alcohol, que es una droga lícita, siempre el descuido se establece en la dosis, que supuestamente debe ir en función del peso de una persona, pero es que los efectos en el cuerpo humano difieren en cuanto a la capacidad de tolerar el alcohol en cada organismo.

4. El hecho ocurra por omisión o negligencia de las personas en quienes recaiga la obligación de garantizar las medidas de seguridad para los trabajadores y transeúntes, en las áreas de construcción.

Estas son regulaciones propias de las experiencias. Hay una cantidad de actividades cuya ejecución representa riesgos y peligros, especialmente en la construcción en donde se mueven materiales en cantidad. Para todo ello hay reglas que cumplir y todos sabemos que en muchos casos se descuidan, sin excluir a los operadores que llevan el mayor riesgo. Lo cierto es que exista la llamada omisión impropia, que no es otra cosa que la responsabilidad del superior con su condición de regente sobre el reto que se expone.

<> Este artículo se publicó el 17  de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/herrera-carlos-augusto/

Ingenio y competencias juveniles

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

MODESTO A. TUÑÓN F.

Un grupo de ingeniosos estudiantes del Imperial College de Londres tuvo la ocurrencia de crear un sistema para modificar el proceso de combustión de los vehículos y sustituir el combustible fósil tradicional —la gasolina— por otra forma, que hiciera un carro más veloz y con un engranaje limpio de emisiones para el ambiente.

Esta particular ‘travesura’ de los chicos, les llevó a estudiar dentro de sus actividades académicas, sobre ingeniería automotriz y cambiar toda la estructura interna de un modelo común para producir el que denominarían SRZero, algo así como una versión del auto fantástico, que acelera de 0 a 100 kilómetros en un tiempo de siete segundos más o menos.

Este ya famoso coche estuvo hace unos días en Panamá, punto obligado de una gira que atraviesa el continente. Un equipo de los inquietos inventores vino como parte de la delegación inglesa y dialogó con un público joven interesado más en el prototipo, que en el proceso.

Si se reflexiona sobre este trabajo del grupo de estudiantes visitantes con las agendas escolares y las competencias de la población escolar en el país, habría que preguntarse si el clima académico de la educación panameña puede generar este tipo de proyectos.

Uno de los diarios locales publicó recientemente cifras sobre la elevada tasa de consumo de licores y de embarazo precoz entre los jóvenes en el país.   De acuerdo con los datos, el 50% de los consumidores de drogas tiene entre 18 y 25 años en el continente, según la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD).

Otros indicadores estadísticos en Panamá son más sorprendentes;   ‘la edad promedio de iniciación en el consumo de alcohol se ubica entre los 12 y 14 años’, expone un reportaje publicado en un diario nacional y cita el balance de la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (Conapred).

En los últimos años dicho promedio bajó. Investigaciones precedentes establecían en 15 años, la edad en que empezaban a beber licor los jóvenes. También resaltan los resultados de diagnósticos regionales que exponen que Panamá es el país centroamericano con la más alta tasa de ingesta de licor —con seis litros anuales per cápita—, incluso por encima de Costa Rica, que registra una unidad menos.

Otro escenario se refiere a la condición de embarazo de adolescentes. En 2009, de un total de 6133 mujeres embarazadas, un 25.9% no había alcanzado la mayoría de edad. En 2010, el porcentaje de jóvenes menores de 18 años en estado grávido, alcanza un 28.4%, según cifras del Ministerio de Salud.   En estos montos se resalta que para 2008 hubo 132 casos de menores entre 10 y 14 años y en el 2009, unos 78.

¿Por qué se ha disparado este tipo de cuadros e indicadores de la juventud?   Estos y otros casos son factores que desvían la atención de los adolescentes y desvirtúan cualquier capacidad de fortalecer su ingenio innato y sus potencialidades.

En el campo educativo las condiciones no estimulan para fomentar esta creatividad en los jóvenes. Los educadores y el Estado tienen una rencilla que data de unos cuarenta años, donde los primeros no se satisfacen con las demandas salariales y el segundo no logra establecer una política educativa a tono con los tiempos que se viven y las transformaciones de la ciencia, tecnología y la cultura en el planeta.

Otra realidad y estímulos extraños atraen la atención de las nuevas generaciones con formatos atractivos, persuasivos y que, por lo general, brindan mayor espectacularidad. En esto tienen mucho que ver los medios de comunicación, su planteamiento programático y el tratamiento de modas y tendencias culturales.

Estos esquemas son altamente superficiales y carentes de contenido para impulsar el fortalecimiento del ingenio. Hoy, un joven por ejemplo se tatúa, se pone aretes, se pinta y arregla el cabello como ‘mango chupa’o’ para ajustarse a una realidad que no comprende.

Hay ritmos que reflejan una condición semejante; por esa razón la vigencia de esa expresión puramente coreográfica del Passa passa, solo forma, sin mayor fondo.

Es que la época se ha quedado sin contenidos, sin explicaciones y menos con la curiosidad que precede las grandes obras humanas.

Aún así, a veces hay singularidades como aquella de los chicos que han construido un robot con tecnología propia en Panamá. Este ejercicio es un ejemplo del tipo de agenda que requerimos construir, para que estas generaciones se conviertan en sujeto de las políticas de Estado y recuperar así sus ingeniosos y refrescantes aportes.

<> Artículo publicado el 29  de septiembre  de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

Legalización del Consumo de Drogas. Está lejano?

La opinión del economista…

.

Francisco Bustamante

En la Antigüedad, y aún hoy en algunas regiones, se usan sustancias que producen un estado alterado de conciencia, de manera ritual y religiosa. La razón? Facilitar el contacto con otros niveles de conciencia cósmica, espiritual, etcétera, buscando respuestas a las situaciones que aquejaban a las gentes. Enfermedades, temor al futuro, búsqueda de apoyos para enfrentar situaciones difíciles como guerras, sequías, etc.

Hoy día la gente sigue consumiendo ese tipo de sustancias. No más una búsqueda religiosa, pero las motivaciones siguen siendo, mutatis mutandis, las mismas. La falta de respuestas a distintas crisis personales, orillan a la gente a buscar la evasión del sufrimiento, de la falta de respuestas a su vida. Y de ahí al hedonismo, al consumo por el placer del consumo, hay un paso.  Ya hay sustancias que son parte del consumo legalizado. El alcohol por antonomasia.

Hay un midrash (explicación bíblica) de lo pernicioso del consumo de alcohol, que creo ya te he contado. Dice el midrash que cuando Noé bajó del Arca, lo primero que hizo fue sembrar vides. Y cuando estaba en estos menesteres, el Demonio, el Tentador, no había sudacas ni espaldas mojadas disponibles, le ofreció ayuda. Y esparció sangre de león, de cordero, de mono y cerdo sobre las hileras de vides.  El midrash no dice de dónde sacó las sangres, puesto que todos los animales, salvo los del Arca, habían perecido en el Diluvio Universal.

Cuando terminó la cosecha, y su proceso, Noé se echó sus buenos vinazos. La primera copa, lo hizo sentirse como un león; la segunda, como un cordero. Ya la tercera le provocó hacer  payasadas de mono. Y la última? Sí. Chanchadas. Para colmo, dice otra interpretación bíblica, que cuando dice que Cam se burló de su desnudez, significa que lo violó (a Noé). Si estos eran los buenos que merecían salvarse, imagínate como eran los que se ahogaron.

Volvamos al tema. Una profesora que tuve en USA cuando estudiaba inglés, se ofendió conmigo porque comenté en clases, cuando ella se refería a una distinguida familia política,  que habían amasado su fortuna con el contrabando de licor. La siguiente semana me pidió disculpas públicamente porque verificó lo que le había dicho. Es decir, lo que una vez era delito, la legalización lo convirtió en socialmente aceptable. El consumo de alcohol. Y las fortunas amasadas, se legalizaron. Me resisto a decir se blanquearon, por racista. Para prohibir el consumo de licor, hubo que pasar una enmienda constitucional (XVIII conocida como la Ley  Volstead).  Pasará lo mismo con las otras drogas cuya comercialización se  persigue? Qué impactos tendría la legalización?

En primer lugar, cuando existió prohibición del  alcohol en USA, se dispararon entre otros, varios fenómenos: (i) el Crimen Organizado, (ii) la violencia entre pandilleros tumbándose unos a otros los negocios, (iii) la compra de jueces, policías, etc. (iv) las fortunas cuantiosas que se amasaron, como la de la familia política que menciono arriba, (v) proliferación de negocios ilegales conexos al negocio del alcohol, tales como prostitución, juegos de azar, etc. La historia no lo dice, pero muchos dineros se invirtieron en negocios legítimos, en una época en que el lavado de dinero en la banca o bolsa, no era delito. Ni el financiamiento de negocios legítimos con dineros sucios.

Cuáles son los efectos del consumo de drogas en todo sus géneros?  Primero, el consumidor bajo el influjo de las sustancias consumidas, baja sus defensas éticas y morales, y está inclinado a realizar acciones que en su estado sobrio, no haría.  Estas conductas lo orillan a peligros para sí mismo (Recuerdas a Noé?) o tal vez peor, a causarle daños a terceros. En segundo lugar, la salud misma del consumidor se deteriora. Sus relaciones sociales, laborales, familiares, etcétera. Igual como ocurre con el alcoholismo. En segundo lugar, dadas las restricciones a la comercialización, las drogas alcanzan precios altísimos. En una fase inicial, el consumo es de las clases adineradas. Pero este segmento pronto se agota, entonces se buscan otros segmentos de mercados. De ahí su proliferación entre los barrios de clases medias y populares. Y es lo que vivimos en Panamá.  Se amasan fortunas fabulosas. Proletarios sin opciones de vida, se alquilan como sicarios, vendedores, mulas, etc. Pero la tajada grande, se queda en los mercados de consumo, y en los negocios que por su propia naturaleza pueden manejar cantidades cuantiosas de dineros.

Entonces, se podrá lograr el control del tráfico de drogas, persiguiendo al mercado al menudeo, o parando los cargamentos? Eso lo que hace es mantener los precios altos, nada más. Si el combate de la droga no apunta a los negocios que manejan cantidades importantes de dinero, o a las inversiones de negocios poco rentables pero que se mantienen activos, o no se mete en la cárcel a los que administran los dineros que genera el negocio, no se logrará nada.  Quién puede afirmar que como ocurrió con la Ley Seca en USA, el narcotráfico no haya permeado la policía, los jueces, los negocios lícitos?

Ahora bien, si se legalizara el consumo, y se administra el abastecimiento como se hace con el alcohol y los cigarrillos, los precios bajarían dramáticamente. La forma de mantener los precios altos es con impuestos. Y la diferencia entre precio al consumidor y precio al distribuidor, se constituye en fondo de atención a los adictos.  Pero los incentivos a la delincuencia desaparecerían. Y al tráfico de armas. Y las fortunas privadas amasadas se reducirían, al menos se legalizarían.

Ahora bien, qué pasa con los desastres que ocurren en la vida de las personas? Lamentablemente, solo me queda decirte que observes como vive la sociedad con el alcoholismo. O se hacen leyes que obliguen a las empresas a practicar periódicamente pruebas de dopaje, y se constituya en causal de despido de los trabajadores que no se sometan a tratamientos.  Quién le pone el cascabel al gato?

<> Artículo enviado el 30 de agosto de 2010 por correo electrónico para su publicación por el autor  a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Alcohol y deportes, no ligan

La opinión de…..

.

ALESSANDRO GANCI

Era un sábado en la tarde, luego de unas cervezas, el fanático decide ir al Estadio Rod Carew para ver el partido de su equipo favorito. Su hijo de seis años duerme. Su esposa, no muy convencida, acepta finalmente acompañarle junto a su padre y un hermano. El juego transcurre entre risas y cervezas, una, dos.. y sepa Dios cuántas más. A la vuelta, un semáforo.. taciturno, procede a cruzar la vía y luego, súbitamente “ ¡crash! ”, un golpe duro y seco. El carro gira, colisionado por un bus.

Su hijo, suegro y cuñado salen despedidos por el vidrio trasero. Su esposa herida, pierde la consciencia y él, con heridas menores, se arrastra entre el humo y los restos retorcidos del vehículo buscando a su hijito, lo ve, su pecho se expande apenas, retira restos de piedra de su carita, mientras toma su mano. Su hijo, en un último estertor, abre sus ojitos y con una sonrisa vacilante alcanza a decir.. “ Papá ”.

En el mismo estadio, una semifinal se transformaba de una fiesta deportiva en un campo de batalla. Falta de previsión, insuficiente seguridad para al menos 6000 fanáticos, venta de alcohol, que era consumido en las gradas, no segregación de las fanaticadas, pocas cámaras de seguridad. Todo esto se convertía en el caldo de cultivo para que una jugada polémica desatara una violencia colectiva. Las imágenes televisivas de niños afectados por el gas pimienta, personas salvajemente golpeadas por turbas enardecidas al calor del anonimato, transmiten un mensaje subliminal al padre de familia que pensará dos veces antes de llevar nuevamente a sus hijos.

Lamentablemente, el proyecto de ley conocido como “ cero alcohol ”, que regula la venta de licor en los centros deportivos y estadios grandes, no se aprobará en este período legislativo. El documento, propuesto por Agustín Sellhorn aparentemente fue engavetado hasta segunda orden. Con este, son tres proyectos de ley, que de una u otra forma regularían el consumo de alcohol. El aumento de los impuestos a las bebidas alcohólicas (desechado) y la “ Ley Zanahoria ”, también pospuesta, conforman una trilogía de leyes con la que se podrían evitar al menos 300 muertes cada año, en su mayoría jóvenes menores de 35 años.

Las excusas, “ se perdería el patrocinio de licoreras y cerveceras ”, “ sin cerveza la gente no va a los juegos, anula la diversión ”. Banales todas, porque con el aumento de impuestos a las bebidas alcohólicas, se podrían sufragar todos los eventos deportivos del país. Además, la promoción de los equipos puede llevar el nombre de la compañía y no de una bebida en particular.

Una adecuada difusión de los eventos, con premios de incentivos y espectáculos previos al desarrollo de partidos, mantendría a los fanáticos en los estadios y centros deportivos. No es cierto tampoco que “ todos los estadios grandes del mundo venden licor ”, pues, si bien en Europa y EE.UU. la venta está permitida, la misma está sujeta a importantes restricciones, como altos costos por vaso (llega a costar hasta $20), prohibición de adquirir más de dos vasos a la vez, con límite de tiempo de consumo, prohibición de consumirlo en las gradas, desalientan el exceso, pero permiten su uso. En Brasil y Argentina su uso está totalmente prohibido, medida que, aunada a la colocación de alcoholímetros, cámaras de circuito cerrado y listas negras y fotografías de fanáticos con historia de violencia, han permitido disminuir los episodios de violencia en un 70%.

La génesis de la violencia en los centros deportivos, está largamente estudiada. La sensación de anonimato, el uso de bebidas alcohólicas que provocan desinhibición y deshidratación, por lo que se estimula a beber más, una subcultura violenta de jóvenes, más interesados en la victoria de su equipo que en disfrutar un partido, alta tolerancia a los abusos verbales, exceso de ruido, no segregación que permite bolsones de fanáticos en medio de los otros, crean un ambiente de “ ellos contra nosotros ”, en los que una jugada polémica o un insulto, sea el detonante para la violencia física.

Las medidas preventivas también. Con un costo político alto y una opinión pública dividida. El país y el gobierno se enfrentan en una encrucijada. Aceptamos que el abuso del alcohol es un problema grave de Salud Pública y tomamos las medidas correctivas y preventivas necesarias, que conlleven inexorablemente a una disminución en su uso o dejamos las cosas como están, mientras rogamos que un borracho nunca se atraviese en la vida de un ser querido.


<>

Este artículo se publicó el 18 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Ley Zanahoria

La opinión de…..

x

GABRIEL J. PEREA R.

La presentación de una ley para limitar el consumo de bebidas alcohólicas ha desatado un debate sobre la efectividad de la medida.  Por una parte algunos argumentan que los accidentes de tránsito y la violencia están relacionados con el consumo de alcohol.

Según estudios realizados por la Policía Nacional los crímenes, el consumo de drogas, la prostitución y el alcoholismo se registran generalmente entre las 2 y 6 de la madrugada.

Por otra parte se aduce que la medida no tendría efecto, puesto que los consumidores de alcohol buscarían alguna alternativa, sin embargo en algunas ciudades a nivel latinoamericano como Bogotá la medida ha contribuido a disminuir los índices de violencia significativamente.

La llamada ley zanahoria se origina en Colombia, es una ley seca parcial la cual restringe el horario a bares y expendios de licor en los que se pueden vender bebidas alcohólicas. La ley fue promulgada en 1995 en Bogotá, durante la administración de Antanas Mockus, hoy candidato a la presidencia de Colombia. El término zanahoria proviene del argot colombiano para personas que mantienen una conducta sana. El término generalmente es usado en forma despectiva. La aplicación de esta ley abarca únicamente sitios públicos de expendio como licorerías, bares y discotecas; así como al consumo en la vía pública, y no tiene jurisdicción sobre establecimientos privados, ni sobre el consumo en hogares.

En Panamá solo rige la prohibición para el expendio y consumo de bebidas alcohólicas en ocasiones especiales como las elecciones generales. La prohibición es aplicada a nivel de las gobernaciones provinciales y también se halla en el código electoral. Usualmente los días de duelo nacional se prohíben el expendio y consumo, además del cierre de los centros nocturnos tales como bares, discotecas, jardines, cantinas y clubes privados.

Ahora se pretende promulgar una ley que limite el consumo decretando el cierre de bares, cantinas y discotecas a las dos de la madrugada. Frente a esto los propietarios de estos negocios argumentan que serian afectados sus ingresos de aprobarse la ley debido a que sus clientes generalmente llegan a las discotecas a las 12 de la medianoche y es muy difícil que en pocas horas de operación logren ganancias.

De aprobarse esta ley deberá establecerse mediante decreto ejecutivo para que su aplicación sea a nivel nacional y debería abarcar la venta en locales como supermercados, hoteles, casinos y bodegas, de lo contrario, si no se crea mediante decreto, la ley sólo tendría aplicación en la ciudad de Panamá, y en el interior del país quedaría el horario igual con la posibilidad de adquirir alcohol en cualquier otro tipo de establecimiento.

Hasta el momento no hay nada decidido pero de decretarse esta ley contribuiría, con una aplicación estricta, a disminuir la violencia producto del consumo de bebidas alcohólicas.


<>

Este artículo se publicó el 30 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.