Agua, agua, agua, turbiedad y la cuenca del Canal

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La opinión del Jubilado…


Alexis Alvarado Jutting 

arealva@cwpanama.net

Hace alrededor de 25 años, el Gobierno del Presidente Eric Arturo Del Valle atendió la preocupación de un grupo reducido de técnicos e investigadores por la ingente deforestación en la Cuenca del Canal;   el grupo Técnico contó con el apoyo y ayuda del gobierno de esa época.

Al cabo de un año de estudio y análisis, presentaron un compendio de la realidad de la Cuenca Hidrográfica del Canal, Río Chagres, Alajuela, y el lago Gatún, donde señalan la importancia de la cuenca del Canal y factores económicos que están afectando el sistema de producción y almacenaje de agua. Las consecuencias de no tomar conciencia y de continuar con la tala de los bosques primarios, la destrucción de los recursos naturales, amenazarían las fuentes de agua y el abastecimiento del líquido, para las ciudades de Panamá, Colón, y Chorrera. Además, para el buen funcionamiento y eficiencia del Canal.

 

La preocupación existente es que la sub Cuenca de Alajuela es la más crítica, dado que ha sido la más afectada por la constante destrucción que se da anualmente por parte de los campesinos que siembran sus productos para sus necesidades, aún el campesinado no ha tomado conciencia de que se debe ir reforestando los bosques que han devastado.

La indiscriminada destrucción de los bosques está provocando dos grandes problemas ecológicos: la sedimentación en los lagos y la contaminación de sus aguas. “La acumulación de lodo obedece a la erosión provocada por la indiscriminada deforestación,  la apertura de caminos mal hechos, y últimamente la extracción de materia prima para suplir la industria de la construcción de la región.   A mayor cantidad de lodo en Alajuela menor la capacidad de almacenaje, por tanto, estamos en menor capacidad de producir agua para la Ciudad de Panamá.    Por otra parte la pérdida de la calidad de las aguas, se debe a una mayor turbidez, conteo de bacterias y descenso en los niveles de oxígeno.” (*)

El peligro existente hoy día, es que el lago Alajuela ha perdido su capacidad de almacenaje, casi el 25% del volumen de almacenamiento.   Lo preocupante de este estudio era la advertencia de que la sedimentación resta eficiencia al Canal, también señalan que peligraría la ampliación del Canal; en caso de que no se tomaran las medidas necesarias para evitar la deforestación indiscriminada de los bosques primarios.   Sin embargo, esta preocupación la vemos con el Ministro del Canal que se ha involucrado personalmente con su equipo técnico, para así evitar una situación más grave que afecte el buen funcionamiento del Canal.

 

Se ha determinado que en las cabeceras del Chagres y sus afluentes está la mayor cantidad de los bosques primarios que sobreviven. Indudablemente este fue el motivo por el cual la potabilizadora de Miraflores no tuvo mayores problemas en la crisis de la distribución del líquido.

Si el Gobierno no toma las medidas necesarias y correctivas para subsanar y frenar la deforestación en los bosques primarios existentes como el Parque Nacional, Alto Chagres y el Parque Nacional Soberanía, peligraría el funcionamiento del Canal.

Los integrantes del estudio pronosticaron que si no se tomaban las medidas correctivas, en el año 2010, se iba a dar la crisis que hoy afecta a la población metropolitana por falta de agua esencial para la salud,   lo preocupante es que continuará la crisis del agua y se agravará en la época de verano o cuando venga el Fenómeno del Niño.

 

Estoy seguro que el gobierno tiene la buena intención de resolver la problemática del agua, pero también pienso que el gobierno debe llamar a los entendidos, ecologistas y ambientalistas; atender sus preocupaciones y conjuntamente tomar una decisión para beneficio del país, además, de aplicar las leyes existente para proteger el medio ambiente.

 

Sería conveniente, que el Gobierno desestimara la compra de los corredores, la construcción del edificio inteligente en la Avenida Balboa e incluso no aventurarse con el Metro; ese dinero deben invertirlo en reforestar todo el área del Lago Alajuela en conjunto con las comunidades que se encuentran a su alrededor.

 

*Informe del Grupo de Trabajo sobre La Cuenca del Canal de Panamá. Pág.19. Año 1986. Panamá.

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<>Artículo publicado el  21  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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¿A dónde quedó el cambio?

La opinión del Intérprete simultáneo y Traductor Oficial…

KEVIN HARRINGTON SHELTON
kevin.harrass@gmail.com

‘ Oh, what a tangled web we weave, When first we practise to deceive!’ ‘Marmion… on Flodden Field’ Sir Walter Scott (1808).

El método de sistemático del gobierno es darle largas a todo problema que se le presente, para desviar deslealmente de él la atención, mediante una red que ha logrado cooptar por medios lícitos (y por los otros…). Pero a veces el tiro le sale por la culata -como con la supuesta ‘compra’ del corredor de ICA-.

La que ahora luce, más que una compra, una venta -por aprietos de liquidez en obras públicas, en México-. ICA ha sido descrita económicamente como ‘la piedra angular de México’, puesto que ella sola constituye el 10% de su sector construcción, lo cual eleva su condición financiera al campo diplomático.

Pero ‘el tiempo que todo lo cubre y descubre’ opera siempre a favor de la transparencia (e.g., WikiLeaks). Aún para ICA. Ayer en Madrid SACYR publicó cuánto espera lucrar de su nueva autopista en Chile: casi $10 millones por kilómetro, utilidades de peajes a cobrar durante 35 años, y poniendo los españoles TODO el capital de riesgo. Acá, don Ricardo Martinelli negoció con ICA (‘directamente’- Dulcidio dixit) una transacción que nos acabará costando casi $22 millones por kilómetro. Todo en un solo envión, ya que NO incluye: los peajes cobrados durante 11 años, tierras aportadas del antiguo aeropuerto, unos rellenos del lecho marino constitucionalizados a su medida, ni -menos- el producto de una emisión de bonos internacionales efectuada 5 años después de haberse completado todo el Corredor Sur.

Como nuestro propio Señor Presidente es alérgico a la rendición de cuentas, se tuvo que recurrir a la Bolsa de Nueva York para obtener copia del Prospectus mediante el cual los mexicanos hipotecaron una infraestructura propiedad de nuestro Estado.  De esos $150 millones, $58,852,777 ya fueron repatriados a México en 2005   ‘by means of a capital reduction’ (Merrill Lynch dixit) – pero que están incluidos en los $145 millones que asumiríamos mediante esta ‘compra’, además de los $275 millones que saldrían de Panamá tintineantes.

Dicha duplicación eleva a casi $500 millones el ‘comprar’ un Corredor Sur que podríamos hacer nuevo por menos de $100 millones (basado no sólo en la licitación chilena de SACYR, sino también en el precio que según Panamá Compra licitó CUSA en la carretera David-Boquete).

Pero además su Informe de Ingeniería trae a colación un tema cualitativo: la condición física del puente marino. Esos consultores británicos no hicieron sus propias pruebas en 2005, sino que se fundamentaron en una inspección visual en 2003…. de BANAMEX. Se desconoce si nuestro Ministerio de Obras Públicas o Contraloría haya emitido concepto alguno, o siquiera si el Gabinete insistió en conocer qué aprobó ‘comprar’ (se duda que doña Lucy Linda sepa mucho de puentes no-escolares, como para comprarlos).

Y es que dicho viaducto constituye la razón de ser del Corredor Sur; de caerse próximamente (construido con Cemento 1, en vez del más costoso Cemento 5), todo tráfico originado en la costa éste de la metrópolis tendría que usar la ya super-congestionada avenida Santa Elena. Y, de malograrse el viaducto, no se vendería un metro más en Santa María -ni en ninguna otra de esas barriadas de lujo exoneradas de impuestos por décadas-.

La fórmula propuesta para financiar la novel Empresa Nacional de Autopistas, S. A. no es viable. Asimilar a ella la autonomía financiera que la Constitución otorga sólo a la Autoridad del Canal, no cuadra. Y pocos inversionistas invertirían en una entidad estatal que carezca del full faith and credit del gobierno panameño.

Para cortar el nudo gordiano de las concesiones PRD, cabría obligar el cumplimiento de sus contratos -no liberar a los mexicanos de su mantenimiento, como se pretende en esta ‘compra’. Ya Standard & Poor’s reiteró que, para retener nuestro grado de inversión, tenemos que acatar aquella ‘pacta sunt servanda’ del derecho romano. Si, por primera vez en la historia, el MOP se les caracterizara y les hiciera la vida de cuadritos para que cumplan lo que pactaron, ambos concesionarios entregarían más rápido que ligero – y probablemente gratis – unos corredores que hallarían carísimo mantener.

En el peor de los casos, el ‘comprar’ ambos corredores en $420 millones sí aproximaría esa ‘la mejor inversión que hará el Estado’ descrita por nuestro Mandatario en La Estrella del pasado 29 de julio; en $1,070 millones, ya sería otra cosa. Quienes comemos 3 veces al día tenemos una obligación hacia quienes no comen, y la mejor forma de cumplirla es perseverar en la promoción de un estado de derecho que funcione como debe coherentemente.

Este artículo se publicó el 23 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Aspectos legales

La opinión de….


KEVIN HARRINGTON SHELTON
kevin.harrass@gmail.com

Recordando que ‘quien parte y reparte se lleva la mejor parte’, en 1903 el ingeniero francés Felipe Bunau—Varilla recibió $600 mil —mañana los corredores mexicanos repartirán $650 millones.

Pero en materia de esa rendición de cuentas que, por lo visto, profesan solo de la boca para afuera, el Concejo de Gabinete aún no ha explicado en qué sentido—figurado ha de entenderse su aprobación de pagar $1,070 millones por vías que valen $420 millones, y que se publicita como ‘la mejor inversión que hará el Estado’ (Ricardo Martinelli, 29 de julio 2010, La Estrella).

La propuesta compra de acciones violaría tanto la letra como el espíritu de la Ley 5 de Concesiones Administrativas, puesto que no favorece al bien común, sino que privilegia a quienes detentan el poder del dinero.   La letra de dicha Ley no faculta a esa compra de acciones.   Y su espíritu es que Panamá disfrute del uso de los corredores, sin tener que invertir en ellos.

El problema en sí no es difícil de entender. Ya el 12 de julio 2010 se le sintetizó al nuevo arzobispo de Panamá así:

‘Mal que bien, los corredores ya atienden al bien común de la ciudad capital —sin utilizar fondos públicos. Se pretende reversar este ejemplo de subsidiariedad, sustituyendo con dineros del Estado los previamente invertidos por los inversionistas extranjeros y adelantar las ganancias que de otra forma recibirían de a chorritos hasta el año 2093.    Pese a ser legal, es una decisión moralmente cuestionable, puesto que dichos contratos NO OBLIGAN al Estado a efectuar dicha compra. Todo lo contrario; la Ley de Concesiones Administrativas presupone que no se invertirían fondos locales. No obstante, lo propuesto arriesgaría las jubilaciones de particulares panameños’.

Hasta el mandatario, que originalmente otorgó esas concesiones, reconoce que la mejor solución sería exigir que los mexicanos cumplan con sus obligaciones de mantener la infraestructura hasta que venzan sus respectivos contratos, y que Panamá reciba las vías —gratis— ‘en buen estado de uso y reparación que garanticen una vida útil y costos de mantenimiento a satisfacción de la entidad concedente’ (art. 3, Ley 5).

Standard & Poors sugirió algo parecido, en el sentido de que un país debiera cumplir siempre lo pactado, e insinuó que nuestro grado de inversión dependía de alguna manera en ello.   La calificadora destaca así que el activo más valioso de todo país es la predicibilidad en su manejo institucional.   Se debe subrayar la importancia de esto en estos tiempos, en donde la corrupción institucionalizada en Grecia (que palidece ante la nuestra) ha puesto bardas en remojo entre la comunidad bancaria internacional de la que dependemos para financiar el resto de los $13 mil millones de inversiones programadas durante este quinquenio.    Los $650 millones que se pretende repartir representan casi un año de la anualidad del Canal de Panamá. Y no faltarán banqueros que se preguntarán para qué queremos sus financiamientos, si tenemos dinero como para dilapidarlo de ésta manera tan poco seria.

Quienes comemos tres veces al día tenemos una obligación con quienes no comen, y la mejor forma de cumplirla es perseverando en la promoción de un Estado de Derecho que funcione como debe, cuerdamente.

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<> Este artículo se publicó el 21 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/harrington-kevin/

Mismo auto por la misma vía

La opinión del Empresario….


JOHN A. BENNETT N.
jbennett@cwpanama.net

La falta de autoridad de la ATTT en las vías es patente, y no hace falta sino remitirnos a lo que vivimos todos los días en las calles, en donde el juegavivo es la norma y no la excepción.   En días pasados las filas de los dos paños viales en el Corredor Norte estaban estancadas, menos la del hombro por donde circulaban a gran velocidad autos y diablos rojos. Pero a esa hora los agentes de tránsito están escondidos o parados como estatuas en algún sitio que todos conocen.

La etimología de término ‘autoridad’ viene de autor y se refiere a quien tiene el poder o autoridad moral de mandar o actuar, ordenar o hacer cumplir, no necesariamente en virtud de un poder políticamente otorgado, sino en virtud del respeto, opinión, estima y entereza de carácter; que son las cosas que deben caracterizar una verdadera autoridad y no un título que a la luz de la realidad no se sostiene.

¿Qué clase de autoridad es aquella que mantiene límites de velocidad que convierten al 100% de quienes transitan en infractores y fuerzan a los conductores a desobedecerlos, porque de lo contrario pondrían sus vidas en peligro?   Ejemplos sobran, pero algunos son más chocantes que otros, tal como el límite de 25 kph en pleno Corredor Norte.   Esto se repite por casi todas las vías del país, en mayor o menor grado.   Tal parece que el propósito no es el de ordenar el tránsito, sino de servir como ardid para las coimas, pues, es mucho más fácil sentarse frente a las trampas de velocidad que corretear a los verdaderos y peligrosos infractores.

Lo sensato es encuestar la velocidad a la cual conduce el 80% de los vehículos que transitan por una vía, incluyendo los de la propia y supuesta ‘autoridad’, para escoger ese límite; de manera que en adelante el 80% de quienes transitan por allí dejarían de ser infractores.   Ahora sí que los agentes pueden enfocarse en ese 20% de quienes van por encima de un límite razonable.   Lo que señalo tiene un alcance mucho mayor, y es que con esos límites absurdos lo que hacemos es inculcar el irrespeto a las normas.

En síntesis, podría escribir un libro entero de ejemplos de mala administración vial. Nuestra realidad es que tenemos una inmensa deficiencia institucional, que incluye el conflicto entre la ATTT y el DOT de la Policía. Se requiere rediseñar por completo el tema de la administración vial. El metro, semáforos, sobrepasos y tal, son todos buenos, pero serán menos útiles en la medida en que los cimientos sean endebles.

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<> Este artículo se publicó el 14 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

‘Al pan, pan; y al vino, vino’

La opinión del Traductor…

KEVIN HARRINGTON  SHELTON
descriptoriummeum@gmail.com

Bien mandados, nuestros diputados ‘debaten’ la creación de la Empresa Nacional de Autopistas, el amarre final de la más reciente visita de piratas a Panamá.

El reciente asedio a los periodistas coincide con este calentar de motores para repetir en el Órgano Legislativo un sexo—express tipo ‘Ley 30’ (mientras la ciudadanía está distraída, con las Fiestas Patrias) —¿será para que ninguno siquiera toque el tema de la pretendida compra de los corredores? Los $650 millones que descenderán libres de polvo y paja de esta piñata mexicana ¿beneficiarán a donantes al partido ‘del Cambio’?

Su gobierno ya ha causado una pérdida de $31 millones a la Caja del Seguro Social, manteniendo en el Banco Nacional durante un año casi $300 millones en ‘depósitos transitorios’,   pagándole menos de 1/4% por año (originalmente se le redituaba al 8 1/4%, en bonos, sin redención anticipada). Así se podrían situar en Suiza de un solo plumazo.

Ante la realidad de demasiados medios mudos, los detalles tras este atraco se podrán conocer desde el exterior, pulsando en www.rebanadasderealidad.com.ar ‘La pretendida compra de los Corredores Norte y Sur’.

¿Un gobierno tan mediático que teme publicar el Memorándum de Entendimiento con ICA, que ya firmó y envió a México? Aquí hay gato encerrado. Ningún ministro(a) contesta por qué él/ella lo aprobó.

Es cuestión de simple lógica: ¿por qué efectuar ésta mala compra, sin estar obligados a ella? ¿Y qué sentido tiene desembolsar $1070 millones de un solo porrazo, para comprar algo que ya podemos usar, pagando de a chorritos? ¿Qué encubre este Gabinete que entró limpio, pero saldrá sucio?

El escándalo del CEMIS pareciera cosa de niños. Sus $6 millones palidecen ante los $1070 millones que se desea pagar por un cemento viejo y mal colocado, y que no vale ni $420 millones.

La única constante en las 3 reformulaciones de este tamal tan mal envuelto ha sido un precio que equivaldría a entregarle a los mexicanos tres anualidades del Canal.   Con todo respeto a la señorita embajadora que honra tan musical apellido galés, este atraco sugiere que el pirata Morgan también era mexicano. Aunque ‘no hay bellaco, si no hay zoquete’…

La creación del ENA no mitigará la crítica básica de Standard & Poor’s: los corredores se otorgaron mediante contratos que deben ser cumplidos —por los mexicanos. Las concesiones no nos obligan a comprárselas. Al ahora comprarle voluntariamente todas sus acciones, el gobierno cerraría con broche de oro el círculo abierto con la original concesión leonina y reforzado mediante una ‘supervisión’ deficiente por sucesivos gobiernos desde 1994. En un Estado de Derecho digno de nuestro grado de inversión, cualquier gobierno serio los haría cumplir. Jamás les liberaría de su obligación de sufragar el mantenimiento (hasta 2093) de esa infraestructura enferma. No sacrificaría a nuestros jubilados por sacarle las castañas del fuego a sus cuates, justo cuando están obligados a invertir grandes sumas para elevar los corredores a los estándares de calidad correspondientes al nivel de peajes cobrados, o bien devolvérnoslos —gratis.

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<> Este artículo se publicó el 22 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/harrington-kevin/

Los pobres serán cada vez más pobres

La opinión del Economista, Educador y Humanista…

VICTORIANO RODRÍGUEZ

Hay situaciones que deben llevarnos a una profunda reflexión; tratemos de ver más allá del horizonte, ese que algunas veces nos muestra la verdad a medias.

El país se vuelca a novedades e incertidumbres. Se presagian avances tecnológicos y un crecimiento económico envidiable,  pero consigo se mantiene y profundiza la mala distribución de la riqueza, los pobres serán cada vez más pobres.

La Asamblea aprueba a la reelección indefinida en la Universidad de Panamá y del imprescindible, lo cual tiende más a la corrupción que a la búsqueda de rediseño de carreras y modalidades educativas acorde a la transformación del país y brinda los primeros pasos para conocer si la población se cala tal estrategia a fin de lograr una nueva Constitución, aprovechándose de la confusión del mazo, para incluir la reelección presidencial inmediata.

Se presenta y aprueba un presupuesto supramillonario, a fin lograr mayores logros en menor tiempo, haciendo contrataciones directas, entre otras cosas, pero endeudando al país a límites inimaginables.

Se incrementa el pago de viáticos para los funcionarios, en conocimiento que quienes mayormente viajan son los del nuevo disco, máxime al exterior, que como dice un diputado, son viajes de paseos porque son poco o nada productivos.

Se acepta que se nombren por miles y miles de balboas a personas afines a la nueva administración de la CSS y se adquieran equipos informáticos, pero se trata de limitar el pago de 50 balboas a cada uno de los jubilados.  A eso le llaman equidad.

Se pretenden adquirir los corredores a precios exorbitantes, bajo la concepción de que en diez años se eliminará el pago. Similar a la Autopista Panamá-Chorrera, la cual fue una ilusión, hasta después de 30 años.

Se construirán carreteras que son necesarias, pero se pagarán (según los entendidos) precios excesivos y tal cual la cinta coimera, perdón… costera, la construcción, al igual que otras obras serán adjudicadas a las mismas empresas y aquí no ha pasado nada. ¡Esto está de locos!

Quisiera equivocarme, pero presiento que en las postrimerías de este quinquenio, nuestro país mantendrá una deuda externa mayor a granos de arena que puedas contar en una playa.   De no despertar y razonar a tiempo: Dios te salve Panamá.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 21 de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rodriguez-s-victoriano/

Inversiones que afectan al Estado

La opinión del Ingeniero y Ex Ministro de Obras Públicas…

José Antonio Domínguez A.

La insistencia del presidente Martinelli por realizar la compra de los corredores Norte y Sur, en mi opinión como especialista en ingeniería del transporte y ex ministro de Obras Públicas deja mucho que pensar sobre la verdadera intención de esa compra.

Hay un dicho que dice “cuando el río suena es porque piedras trae”. De seguro no le traerá beneficio alguno al Estado y mucho menos al pueblo panameño, a quien a través de engaños el Gobierno quiere convencer de que algún día estos corredores serán de uso gratuito.

El Presidente podría tratar de impulsar una ley, en virtud de la cual se diga que el uso de los corredores será gratuito a futuro, pero solo el gobernante de turno tendrá la potestad de decidir que eso sea así.   Es irresponsable decir que en 10 ó 15 años será de uso gratuito, porque ni él ni los miembros de su gabinete conocen las circunstancias que enfrentaremos en esos años, esa decisión no es ni será suya sino de quien dirija los destinos de nuestro país en ese momento.

Una inversión de más de mil millones de balboas en una compra innecesaria y en una época tan difícil y con tantas necesidades por atender, en mi humilde opinión es una grandísima irresponsabilidad.

Los concesionarios son responsables de mantener y administrar estos corredores y deben hacerlo de forma correcta; el MOP y las instituciones gubernamentales deben velar de que eso sea así, sin perjuicio para el pueblo panameño y cumpliendo con lo pactado.

Con esta compra se estaría liberando a los concesionarios de su responsabilidad de mantener y operar de forma correcta estos corredores, y esa responsabilidad la estaría adquiriendo el Estado panameño por decisión de su mandatario.

Por otro lado, el Gobierno debe revisar los contratos, y los asesores legales deben revisar con lupa estos documentos, porque es claro que cuando se firmaron no se veló por los buenos intereses del país; al gobierno de turno solo le interesó la contratación de los mismos. ¿Quién sabe por qué y qué hubo detrás de esos contratos?

Le sugiero al Presidente que consulte con verdaderos expertos (internacionales) en esta materia para que lo guíen de la mejor forma. ¿Cómo explicaría, por ejemplo, que para transitar por la vía 836 en Miami, que tiene muchos años de construida, aún se sigue cobrando peaje? Lo mismo pasa con la Turn Pike. ¿Por qué países de avanzada y con mucha más experiencia que nosotros en esta materia aún cobran sobre sus autopistas o corredores y nosotros pretendemos hacerlos gratis, más cuando todos reconocemos que somos un país pobre?

Con estos dineros podríamos construir nuevas vías que comuniquen a comunidades y urbanizaciones, logrando disminuir el horrendo tráfico que enfrentamos todos los días.   Sin estas nuevas avenidas, no importa cuántos sistemas de transporte masivos queramos implementar, el tráfico seguirá igual y es muy posible que empeore con el pasar de los días.

Estas y otras inquietudes le fueron comunicadas al Presidente y vicepresidente durante la campaña. Es obvio que algo hay detrás de estos proyectos mega millonarios que tanto interés y atención le dedican. Como profesional del campo de la ingeniería apoyo todo proyecto que, de forma real y segura, le traiga beneficios al pueblo panameño.Eso lo aplaudo, y si es necesario sacrificaría tiempo y esfuerzo para cooperar en su realización.

Lo que de ninguna manera puedo apoyar es la planificación y ejecución de proyectos mal concebidos y que representan grandes riesgos. Invito a un debate público a cualquier alto funcionario que esté en desacuerdo con mi planteamiento.

<> Este artículo se publicó el 4  de octubre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.