¿Y después de la rehabilitación?

La opinión de…

 

Ileana Gólcher

La pregunta es una sola: ¿Es posible que un estudiante que no ha logrado comprender y aprobar los contenidos de una asignatura durante todo el año pueda en tres semanas rehabilitar, es decir, superar su fracaso y obtener la nota necesaria para seguir su próximo año o graduarse? La rehabilitación se hace en dos semanas: una hora por cada asignatura reprobada; son 10 horas de clase y otra hora adicional para la evaluación.

Las respuestas de los más sensatos educadores y estudiosos del sistema educativo indican que no. Se trata de una forma de autoengaño educativo. Pese a las oportunidades que se ofrecen para rehabilitar hasta tres asignaturas, las cifras suministradas por el Ministerio de Educación del año lectivo 2010 son preocupantes: estudiantes en proceso de recuperación en centros oficiales de Panamá Centro de educación pre media y media oficial es alta: 13 mil 820 (esta cifra no incluye la Regional de San Miguelito ni las escuelas particulares).

Pese a los incentivos de la beca universal, la dotación gratuita de mochilas con insumos escolares, libros de textos gratuitos y otros, la situación es más compleja. Debemos preguntarnos qué tipo de educación han obtenido los que lograron aprobar el año escolar y si los prepara realmente un sistema educativo de excelencia. Las autoridades educativas y las pruebas internacionales indican que Panamá está aún inmerso en un sistema educativo anacrónico, en cuidados intensivos, sin poder colocarse en mejores niveles de eficiencia educativa.

Los datos de los fracasos escolares son un indicador de que el problema del sistema educativo trasciende la responsabilidad exclusiva del Ministerio de Educación y tiene un primer eslabón perdido en las carencias del hogar, sumido en la violencia, la desnutrición, la falta de motivación para estudiar, estudiantes sin mayores estímulos, víctimas de maltrato familiar, sin equidad educativa.

El nivel socio económico y cultural de la familia panameña repercute directamente en los resultados escolares de sus hijos. La lista es ampliamente conocida en más de 20 informes oficiales y particulares elaborados desde 1992. La reciente prueba internacional PISA, en la que Panamá ocupó el número 62 entre 65 países participantes, es una prueba de las deficiencias en comprensión lectora, matemática y ciencias naturales. Algunas conclusiones: La primera es que se comprende mal lo poco que se lee.

El déficit en la comprensión lectora sigue siendo el dato más preocupante, ya que conduce a la población estudiantil a una especie de analfabetismo funcional que perdura para toda la vida. Desconocemos con qué programas se enfrenta esta deficiencia vergonzosa.

Otro error es pensar que “una computadora para cada estudiante” funcionará como una varita mágica para salir del letargo educativo, ante la ausencia de una pedagogía para pensar críticamente, adaptarse al mundo moderno y contar con ciudadanos creativos y emprendedores. Ya en anteriores administraciones se ha incurrido en el mismo error de promover programas de conectarse al conocimiento, sin previamente consolidar un programa de formación permanente para el docente en las áreas humanísticas y académicas, y un proceso de capacitación y supervisión de docente y de los padres y madres de familia, factores clave en el proceso de modernización de la educación.

La evaluación de cierto y falso, selección múltiple que promueve memoria y mansedumbre es un indicador más de la crisis educativa. Es bueno saber que se realizan esfuerzos por cambiar el obsoleto proceso de evaluación docente; sin embargo, debe promoverse una evaluación integral que incluya la propia evaluación de la estructura administrativa de la entidad rectora de la educación dirigida por instancias que no provengan del propio sistema.

Una de las principales debilidades del Ministerio de Educación es haber eliminado el departamento de investigación educativa desde 1995, con lo que se perdió la posibilidad de obtener respuestas más científicas ante el problema.

La cifra de los fracasos es preocupante, si se le suma cada año la población estudiantil que deserta, o que logra promoverse hasta el sexto grado sin haber comprendido siquiera a interpretar lo que lee. Las estadísticas existen, pero al parecer no son la base para promover los cambios requeridos. La rehabilitación permitirá a muchos promover su año de estudios, para regresar a las mismas escuelas, con las mismas deficiencias -ahora en trimestres- con un alto porcentaje de educadores desmotivados, y con la ausencia de un Plan Educativo Nacional que indique hacia dónde vamos y qué tipo de educación necesitamos.

De lo contrario caeremos en el riesgo de implementar una “administración por ocurrencia”, más que un sistema educativo que vaya cónsono con el crecimiento económico del país, más preocupado por su grado de inversión e infraestructura vial que por la preparación de su principal recurso: su gente.

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Este artículo se publicó el 25  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
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Entre excusas y saludos pesimistas

La opinión de……

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Ileana Gólcher

El inicio del año es propicio para reflexionar sobre nuestra forma de enfrentar un mundo en crisis, con noticias poco halagadoras que, lejos de motivarnos a la acción y la creatividad, nos retraen y nos sitúan en la clásica actitud del avestruz: mejor esconder la cabeza y esperar a que la tormenta pase.

Cuando se presenta un proyecto creativo o una idea innovadora, por lo general pronunciamos frases paralizantes que alejan la idea innovadora.   Se le rechaza de antemano, incluso antes de ser analizada si conviene o no adoptarla o adaptarla al país, a la empresa, a una institución o a nuestra vida cotidiana.

En la práctica se usan para inhibir, para impedir, retrasar, colocar en la gaveta ideas y proyectos, y postergar decisiones. De hecho, nuestro coeficiente de invención y patentes es uno de los más bajos del continente: 1.06% por cada 100 mil habitantes (Senacyt 2003:115).

Tienen una estrecha relación con la baja autoestima, la dependencia y el concepto que cada quien posee de sí mismo y de los demás. Son patrones de conducta inculcados desde el hogar, se refuerzan luego en la escuela, y los medios de comunicación se encargan de reforzarlos a través de la publicidad y de una variedad de estrategias. Algunos sociólogos consideran que el fenómeno del transitismo, que vivimos por cerca de cien años, consolidó una cultura de la dependencia.

Esta situación ha colocado a Panamá en una especie de país en “lista de espera” o de piloto automático, ante los desafíos de las nuevas tecnologías y los avances de la ciencia, la tecnología y de la globalización. Los panameños postergamos tomar decisiones; se prefiere concertar fechas; muchos estudios, decenas de diagnósticos, pocas ejecuciones.   Los gobernantes, los directores, los ministros, los ciudadanos en general, padres y madres de familia más temerosos de enfrentar retos y aprender de los errores y aciertos, optan por evadirse, por conformarse y por decirle NO a todo.

Esta actitud derrotista explica con claridad por qué ocupamos siempre el último o antepenúltimo lugar en la marcha acelerada del cambio.   Por supuesto, los intereses políticos son otro factor de desequilibrio.

Es así como al revisar la lista del ingreso de Panamá a la telefonía celular, el uso de la televisión por cable, el ingreso a la Organización Mundial del Comercio, la aplicación del Libro Tercero del Código Procesal Penal, la educación inclusiva, la constituyente, los derechos de las minorías étnicas, el derecho al voto para las mujeres, el Tratado de Libre Comercio, el sistema de pesos y medidas, y decenas de iniciativas más, siempre ocupamos un sitio preocupante.

Surge un nuevo proyecto, repasemos las frases más escuchadas: “Es una locura”; “No se acostumbra”; “No te arriesgues”; “Nadie lo ha hecho antes”; “No va a funcionar”; “No tenemos personal”; “No entra en el presupuesto…”; “¿Y eso qué tiene de nuevo?”;  “Va a costar una fortuna”; “No es necesario en este momento”; “No estamos preparados”; “Esa idea ya se probó en otro país y fue un fracaso”; “Los jefes no lo van a aceptar”; “El manual no lo menciona; “La ley no lo permite; “Una sola golondrina no hace verano”; “Hace falta primero que…”; “Dedícate a vivir sin problemas”;  “No levantes olas”;  “Este país no lo compone nadie”.

“Cuesta un ojo de la cara”; “No se puede”; “Es gastar pólvora en gallinazos”; “Vamos a crear una comisión”; “Nombraremos una comisión de garantes”; “Necesitamos algo menos atrevido”; “Nos acusarán de insubordinados”; “No es tu problema”; “Eso lo tiene que atender otro departamento”; “¿Se le habrá ocurrido algo así a la competencia?”; “Demasiado simple para ser bueno”; “Jamás encontrarás patrocinadores”; “Seamos realistas…”

“Hace falta (a, b, o c)”; “Se reirán de nosotros”; “Mejor espero a que otro lo proponga”; “¿Y tú crees que los clientes pagarán?”;  “Eso es una locura”; “Somos un país pobre”; “No podemos darnos el lujo de fracasar”;   “Eso no es rentable”; “Tiene más desventajas que ventajas”;   “¿Tú piensas vivir de eso? ”

“¿Cómo reaccionará la competencia?”; “Estoy muy viejo para eso”; “Quedaré como un tonto si fracaso”;  “Es como arar en el mar”; “¿Estamos realmente listos para esa idea/ propuesta?”

Y, finalmente, no puedo dejar de mencionar los saludos de “casi todos los panameños” que son el equivalente a vernos siempre en letras minúsculas, en blanco y negro, una especie de “síndrome del padrino” para que otros nos solucionen los problemas .

Recordemos: “Bueno… aquí en la lucha”; “Bien, por lo conforme”;   “Medio medio… “Llegando a real”;   “Aquí como cuando tú eras pobre”;   “Tratando;   “Me queda sólo un año para jubilarme”;   “Esperando a que baje la marea”.

“Estás más delgada”; “Viendo los toros desde la barrera”; “Sobreviviendo”; “Aquí… respirando”. En fin… la lista es larga y penosa.

Urge, entonces, la necesidad de promover una cultura del optimismo, de la innovación, del pensamiento crítico, de un sistema familiar y educativo que inicie y se comprometa a modificar las estructuras arcaicas que nos colocan en el último vagón de la historia. Sólo así comenzaremos a vencer el miedo a aprender a emprender.

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Publicado  el   21  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Los muros de Panamá

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La opinión de…..

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Ileana Gólcher
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Este artículo surge luego de escuchar la conferencia “Muros entre los Hombres”, impartida por la Dra. Alexandra Novoseloff, politóloga e investigadora del Centro Tucídides de la Universidad de París–Panteón–Assas, y Frank Neisse, de la Secretaría General del Consulado de la Unión Europea. Ambos son autores del libro del mismo nombre publicado en el año 2007.

También pudimos apreciar la impactante exposición fotográfica que denuncia que aún existen ocho muros construidos bajo distintas excusas, miedos e intolerancias: el muro entre México y Estados Unidos; el cerco de alambre de púas alrededor de los enclaves españoles de Melilla y Ceuta en Marruecos; el cerco electrificado a lo largo de la línea de control entre Pakistán e India; el muro de separación entre israelíes y palestinos; la zona desmilitarizada entre Corea del Norte y Corea del Sur; la línea verde que divide la isla de Chipre; las líneas de la paz en Irlanda del Norte y el Berm, un muro de arena que cruza el oeste del Sahara de norte a sur.

Son aproximadamente 17 mil kilómetros que advierten de que los países “democráticos” aún no han logrado la mejor distribución de la riqueza y que aún persiste el hambre y la intolerancia política entre sus vecinos.

La actividad fue auspiciada por la Universidad Latina de Panamá, el Instituto para la Consolidación de la Democracia, la Embajada de Francia en Panamá y la Alianza Francesa.

“Los muros entre los hombres” es el resultado de una tesis doctoral de la Universidad de París, elaborada con alta rigurosidad científica por la Dra. Novoseloff.

La investigación demoró aproximadamente tres años y permitió a sus autores profundizar en los contextos sociopolíticos que sustentan cada línea divisoria. La riqueza de la información bien merece que se coloque en el sitio web de alguna de las entidades que auspiciaron la actividad.

A 20 años de la caída del muro de Berlín, hoy día nos enfrentamos a otros muros más evidentes. Mientras usted lee este artículo, miles de personas alrededor del mundo tratan de atravesar esos muros a riesgo de morir en el intento.

En Panamá tuvimos como resultado de la presencia del enclave militar de Estados Unidos, cercas con letreros de “No traspassing”, que nos humillaron por décadas; también vivimos los muros del gold roll y silver roll que nos dividieron injustamente. Éramos extranjeros en nuestra propia patria.

Los muros son sinónimos de protección y ante la violencia que nos amenaza son necesarios y cumplen una finalidad. Siguen vigentes pese a disposiciones constitucionales. Enumero los que me resultan más inadmisibles:

El primer muro es el que proviene de la pobreza y la ignorancia que ubica a Panamá en un sitio aún cuestionable en desarrollo humano. El muro es más complejo en las comarcas indígenas: ciudadanos que viven en las peores condiciones de marginalidad y segregación. Pese a la Red de Oportunidades, familias enteras migran en busca de mejores salarios y el futuro se le restringe a la niñez al suspenderle sus clases y promediarles sus calificaciones con tan sólo tres bimestres. Seguirán siendo los pobres vitalicios.

Se construyen muros en las playas, una nueva versión del silver roll y gold roll, en total desacato al artículo 258 de la Constitución Política, que indica que estos bienes son de aprovechamiento libre y común.

Existe otro muro en la avenida Dr. Arnulfo Arias Madrid en el corregimiento de Ancón, que impide que nos desplacemos sin “el permiso” de una poderosa empresa portuaria que se apoderó del derecho de circulación. “¡No traspase!”, dice el letrero.

Hay instalaciones turísticas lujosas exclusivas para extranjeros en los que no se puede ingresar. Así me lo informó el oficial de una garita de un hotel que anuncia que su playa es la más bonita de la ciudad. Estas son “las nuevas cercas de Panamá”, le respondí, y me retiré humillada.

Tal como concluyó la expositora Novoseloff, “los muros son muestras tangibles de tensión en nuestro mundo globalizado; son testimonio de una actualidad internacional candente, así como de confusos conflictos estancados. Aparecen cada vez que la civilización no ha pensado verse, encontrarse y comprometerse con el otro”.

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Publicado el  8 de diciembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

El otro rostro de la educación

La opinión de…..

ILEANA  GÓLCHER

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El otro rostro de la educación

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En múltiples ocasiones me interrogan si existen razones para sentirnos orgullosos en materia educativa.  Respondo que no es objetivo vaticinar solo Apocalipsis.

No podemos obviar que una significativa cantidad de instituciones ha logrado –dentro y fuera del aula– prácticas exitosas comprobadas, innovaciones educativas y hasta triunfos en el plano internacional.

Un recorrido por las instituciones educativas de la ciudad de Panamá me demostró que, a pesar de las severas deficiencias, hay docentes, directivos, estudiantes, organizaciones empresariales, voluntariado social y cooperación internacional que pueden mostrar éxitos en su gestión institucional.

Dichos logros son poco conocidos porque, aunque resulte sorprendente, no disponemos de tan solo una revista educativa que registre dichas prácticas. Se requiere que la comunidad educativa, en general, pueda compartirlas, evaluarlas y conformar una especie de red de educadores creativos para enfrentarse a los indicadores negativos del sistema.   Esto fortalecerá la autoestima, sobre todo, de los docentes y estudiantes.

Recorrí varios colegios oficiales y particulares, y me recibieron sus directores y coordinadores del área académica. Conversé con los estudiantes, visité los laboratorios; me asombré ante varios talleres de educación artística, de informática; los ensayos musicales de un pequeño grupo infantil de un barrio popular me reconfortaron el espíritu; dialogué con estudiantes orgullosos de sus premios y marcas deportivas, y de sus viajes al extranjero en representación del país.

Todos ellos, aunque algunos no lo sepan, son protagonistas de prácticas educativas exitosas.

Se definen como conductas nuevas que han sido ideadas deliberadamente para mejorar algún componente del sistema educativo. Son intentos de ruptura de la tradición. Es atreverse a proponer programas, metodologías y recursos para lograr aprendizajes y calidad de la educación.

Se trata de personalidades creativas, innovadoras y tenaces que las promueven.

Efectué el registro de las prácticas exitosas e innovaciones educativas con un cuestionario elaborado con los criterios que los organismos internacionales consideran pertinentes


1. Duración: Cada práctica debe tener como mínimo tres años de llevarse a cabo y tener posibilidades de repetición.

2. Debe poseer impacto sobre la gestión institucional de cada centro. Trascender el aula, motivar a otros, vencer la rutina y el tradicionalismo docente e institucional. Enseñar y evaluar de forma innovadora.

3. Pertinencia: Debe responder a los nuevos avances que en materia de conocimientos, competencias y valores están vigentes y ser aplicables a la diversidad cultural.

4. Sensibilidad e impulso ético: ¿La práctica exitosa es consistente con las necesidades identificadas por los estudiantes y docentes?

¿De qué manera contribuye o tiene consecuencias para fortalecer los valores tanto institucionales como personales de cada miembro de la comunidad educativa?

5. Integración al programa educativo institucional: Toda práctica educativa debe formar parte del currículum escolar. Ninguna acción aislada.

Me emocioné al visitar El Chorrillo y comprobar la labor del Instituto Nuestra Señora de Fátima en medio de la violencia del barrio.

Qué decir de un colegio que capacita a sus docentes través de un diplomado en innovaciones educativas; de los estudiantes que viajan por el mundo para explicar cómo preservar el águila harpía y son recibidos por investigadores de la NASA; los software educativos premiados internacionalmente; las clases de robótica, el reciclaje didáctico que una dinámica profesora organizó para el laboratorio de ciencias naturales. La enseñanza exitosa de otros idiomas. Un museo didáctico de la historia griega.

Conocí a una profesora de ciencias sociales del Instituto América que explica la patria, su historia y geografía entre canciones, juegos didácticos e investigaciones de campo.

La enseñanza de valores que realiza este mismo colegio es innovadora. El club de matemáticas y la enseñanza de la geometría y el ajedrez. Las decenas de colegios que participan en la Feria de Ingenio Juvenil de Ciencia, Tecnología e Innovación.

¿Qué ocurrirá en el interior de la República?

Se requiere buscar los mecanismos interinstitucionales para divulgar el otro rostro de la educación: Ya no más diagnósticos. Ya nos contamos. Ahora aprendamos a conocernos y compartir lo exitoso del sistema.

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Publicado el 18 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Mejor ahora que nunca

La opinión de…..

ILEANA GOLCHER

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Mejor ahora que nunca

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“La Reforma Educativa ha sido derogada” con esta frase, pronunciada por el presidente de la República Dr. Aristides Royo el domingo 22 de octubre de 1979,  en el Palacio Justo Arosemena,  se marcó uno de los acontecimientos más trascendentales para la educación panameña.

El presidente Royo anunció también, en extenso discurso, el pago de los salarios caídos de los educadores y los exhortó a que retornaran a clases y expresó su respeto por la Ley 47 Orgánica de Educación de 1946, y manifestó que “esta no deja de ser una ley con 33 años de vigencia”.

Al derogarse la Reforma Educativa se integró una comisión representativa de los distintos sectores de la comunidad nacional para analizar, estudiar y recomendar la estructuración de la educación nacional.   Los dirigentes magisteriales de la época fueron: Julio Ortiz por la Asociación de Profesores de la República de Panamá;   Marcos Alarcón, del Movimiento de Maestros Independientes Auténticos, y Gilberto Solís, por la Asociación de Colegios Particulares.

Los componentes económicos, salariales en que los educadores exigían sobresueldos, ascensos de categoría, pago de vigencias expiradas, proyectos de vivienda, y por último la revisión integral de la Reforma Educativa ascendió a 31 millones de dólares para atender estas demandas (Ver La Estrella de Panamá 16/10/1979).

Se emitió el Decreto No. 199 de 22 de octubre que derogaba la Reforma Educativa, firmada por el ministro de Educación Dr. Gustavo García de Paredes.   La Escuela República de Venezuela fue el sitio emblemático en el que se concentraban los detractores de la reforma, apoyados por los padres de familia, estudiantes, obreros, médicos y un fuerte sector empresarial quienes sentían que los programas de estudio, los libros de texto y la vinculación educación trabajo era una réplica demasiado peligrosa y parecida al modelo cubano.   Además se acusaba a los libros de texto de promover en sus imágenes el culto a la personalidad del general Omar Torrijos Herrera.

Los ánimos enardecidos de los participantes de la marcha culminaron aquella tarde en una fogosa hoguera en la que se quemaron miles de libros, ante la mirada complaciente de otro sector de la ciudadanía que nunca tuvo oportunidad de comprender el sentido de una Reforma Educativa integral.

“Ahora o nunca” fue y sigue siendo el estribillo de los educadores que desde el 1 de septiembre mantuvieron paralizadas las escuelas del país y que convocaron el 9 de octubre en la ciudad capital a más de 250 mil personas que salieron a las calles a expresar su rechazo a la Reforma Educativa.

Han transcurrido 30 años de aquella fecha que nos dividió aún más a los panameños: por un lado, quienes la adversaron por considerarla que consolidaba el proceso torrijista y adoctrinaba a los estudiantes.   Un segundo grupo la apoyaron y a través de sendas comisiones de trabajo redactaron publicaciones académicas del más alto nivel y que concluían que la educación constituye un reflejo de las formas de organización social predominante.   Los documentos elaborados están disponibles en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero; incluye la propuesta para la estructuración del sistema educativo panameño. Informe final 1984.

Un tercer grupo: docentes, gremios médicos y empresarios lograron su legalización al ser incorporados como Comisión Coordinadora de la Educación, a la Ley Orgánica de Educación por medio del artículo 25 que indica “funcionará como organismo consultivo y de asesoría técnico pedagógica del Ministerio de Educación, y tendrá además cualquier otra función que el ministerio determine”.

Salarios y oficinas y desconocida producción académica ha sido su norte en sus tres décadas de funcionamiento. ¿Qué costo económico y social ha tenido para el país “mantener” dicha Comisión? ¿En qué memoria institucional se pueden conocer sus aportes?

Los actuales indicadores de la educación panameña son preocupantes. Desde 1992 se han producido 14 documentos diagnósticos con visiones y propuestas para convocar a la ciudadanía a un nuevo modelo educativo.

Hemos tenido más de 17 ministros de Educación. (1974–2009). El problema central educativo es que tenemos escuelas y programas de estudio del siglo XIX, docentes del siglo XX y alumnos del siglo XXI, que hacen imposible la concreción del objetivo educativo.

Se han promulgado más de 500 leyes, decretos y resueltos y se han conformado más de 25 gremios docentes.   Hemos logrado una cobertura educativa cercana al 100% y contamos con 45 universidades acreditadas.

Es hora de transformar aquella frase simplista que marcó el rumbo de la educación panameña: ¡Ahora o nunca!   Han sido 30 años de espera. Los resultados de las pruebas nacionales e internacionales que demostraron que los estudiantes no pueden interpretar lo que leen; se agrega que un 50% de los futuros directores regionales tienen dificultades de expresión y sintaxis. (La Prensa 7/10/2009).

Atrevámonos a construir el ahora educativo, al cual nos debemos sumar todos.   Que nunca más se quemen libros, porque también al final se quemará gente y con ello se “quemará al país”.

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Publicado el 24 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que le corresponde.

Debilidades del proceso educativo

La opinión de….

Ileana Gólcher

Debilidades del proceso educativo

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“La transformación curricular de la educación media es un hecho”, ha indicado en tono impositivo un alto directivo del Ministerio de Educación (Meduca). La frase nos preocupa por las repercusiones en el sistema educativo, hoy día sumido en una de sus crisis más profundas, sin que hasta la fecha se perciban en el horizonte los mecanismos de consenso, nueva gestión institucional y un compromiso integral de todos los sectores sociales con responsabilidades directas en el sector estratégico más relevante del país.

Se entiende por diseño curricular la explicación de un proyecto educativo en los aspectos directamente vinculados a los contenidos y procesos de enseñanza y aprendizaje. Su función es la especificación de normas básicas para la evaluación y mejoramiento de los contenidos y procesos de enseñanza y aprendizaje en diversos contextos políticos y socio-económicos, y servir como código común para la comunicación entre los protagonistas del quehacer educativo.

Identificamos, en principio, 10 debilidades que es necesario atender cuanto antes, si se busca un profundo proceso de calidad integral de la educación o bien colocar un parche más a los resultados más vergonzosos de la educación panameña, demostrados tanto en las pruebas internacionales como en las pruebas de admisión de las universidades nacionales.

1. Luego de 14 años de ejecución de la Ley 34 de 6 de julio de 1995, que reformó la Ley Orgánica No. 47 de 1946, se requiere conocer una evaluación integral de su aplicación. Sus errores, sus aciertos, si el cambio de denominación de Educación Básica General a 11 grados de duración resultaron efectivos, evaluación de los planes, programas de estudio y perfiles de formación, evaluación de su personal docente y del aprovechamiento de su gestión y presupuesto, para señalar los más relevantes. ¿Se ha realizado dicha evaluación para proceder entonces a la transformación curricular tan anunciada y lograr la indispensable articulación entre niveles?

2. ¿Es correcto, académicamente hablando, comprender la transformación curricular como una mera reducción en el número de bachilleratos y el resto del sistema educativo siga funcionando igual? ¿Qué justifica que son necesarios seis y no 10? ¿Qué ocurrirá con las decenas de los bachilleratos de las escuelas particulares? ¿O a ellos se les permite otras lógicas administrativas de funcionamiento?

3. ¿Es correcto darle prioridad a la transformación curricular de la educación media, si las fallas del sistema se identifican con prioridad desde la educación primaria? Sugerimos revisar los programas, cuyos enfoques metodológicos y bibliográficos datan de hace más de tres décadas. Nuestros estudiantes reflejan fallas profundas en sus capacidades de comprensión de lectura y habilidades matemáticas desde el primer grado. Si usted aspira a reformar la estructura de un edificio con sus bases carcomidas ¿qué le garantiza que tiene que iniciar por el tercer piso?

4. La transformación curricular también implica una modificación de la organización académico–administrativa de las instituciones del sector en su conjunto (particularmente de la gestión institucional del Meduca) para que pueda servir a un modelo curricular de otro tipo, distinto a aquel que simplemente segmenta el conocimiento en materias separadas y que, por tanto, tiene una lógica contraria.

5. ¿Es posible una transformación curricular con el mismo sistema obsoleto de enseñanza, evaluación, capacitación y supervisión, cuyas fallas y limitaciones impiden el mejoramiento cualitativo del sistema educativo?

6. Panamá dispone de 13 documentos diagnósticos y pronósticos de su estado educativo. ¿Cuál se aplicará y qué nuevos paradigmas nos indicarán qué reformas sustanciales tendrá la educación primaria antes de comenzar con la educación media? ¿Qué país necesitamos para las próximas décadas? ¿Un país de administradores marítimos y bancarios o un país con un sólido sistema educativo, sin mayores diferencias entre las escuelas oficiales y particulares? ¿Cuál es el plan estratégico y las políticas educativas del ministerio y de las entidades afines luego de contabilizar docentes, aulas e infraestructura?

7. ¿Es posible proponer una transformación curricular para la educación media basada en un enfoque de competencias, compromiso con resultados y formación común y espacios de diversificación (Meduca 2008: Pag. 8), cuando todos los planes y programas de estudio del nivel de Educación Básica General están elaborados y aplicados con un enfoque conductista– memorístico y basado en contenidos mínimos esenciales?

8. La teoría de desarrollo curricular indica que cuando se apliquen transformaciones se deben hacer progresivamente, en planes-piloto supervisados, y proceder a su evaluación antes de aplicarlos. Desconocemos los criterios de prioridades académicas geográficas en este caso.

9. ¿Es posible la transformación curricular de la educación media sin un departamento de investigación educativa y de evaluación (solo hay un funcionario), que brinde lineamientos estratégicos y políticas educativas a largo plazo, que evalúe y supervise el sistema, con un manual de procedimiento institucional?

10. El presupuesto del Meduca es el segundo más alto en América Latina. Paradójicamente, ocupamos el penúltimo lugar en comprensión lectora y en habilidades lógico-matemáticas.

Los datos hablan por sí solos.   Tal vez la cifra de 142 millones de dólares reportados por el ministerio desde 2000 hasta 2007 en materia de repitencia (indicador más elocuente de la ineficiencia interna del sistema), en la primaria, premedia y media, algún día haga reflexionar a las autoridades educativas, a la empresa privada, a los 30 gremios educativos, a las universidades formadoras de educadores y, sobre todo, a los propios estudiantes y madres y padres de familia.

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Publicado el 23 de septiembre de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Espejismos educativos

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Espejismos educativos

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Ileana Gólcher

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Desde que las computadoras hicieron su aparición en el mercado, la relación entre tecnología y educación es una historia de polémicas y desencuentros. Han pasado más de 50 años desde que los medios audiovisuales ingresaron en la enseñanza y los resultados en la región son aún discutibles.

Iniciada en los sesenta no ha servido para generar los procesos de comunicación en los centros educativos y poco ha servido para que los estudiantes y los docentes, utilicen creativamente la tecnología. En términos generales se identifican cuatro tendencias desde el estallido de la informática en los centros educativos:

Las computadoras incorporadas como transmisoras de información, los docentes hacen uso de ellas en los salones de informática, en un esquema más centrado en bajar y copiar información para luego entregar “tareas escolares sin mayor trascendencia académica.

Las computadoras incorporadas como instrumentos para lograr la participación del estudiante en sus procesos de aprendizaje.

Las computadoras como recursos para “entretener a los estudiantes” en ejercicios desvinculados de sus respectivos planes y programas de estudio.

Las computadoras como expresión errada de modernización de la educación, lo que en la práctica equivale a invertir millonarios recursos en dotar de laboratorios, libros virtuales, contratación de expertos foráneos, y equipamiento sin que se establezca previamente la capacitación de sus educadores, los mecanismos de evaluación y seguimiento académico integrada a una nueva concepción de la evaluación y supervisión del conocimiento.

Desde hace décadas, en Panamá, las nuevas tecnologías de la información se presentan por las autoridades educativas y los directores de centros particulares como una “varita mágica”, sinónimo de calidad de la educación.

A falta de investigaciones nacionales sobre el tema, pero cercanos a la realidad educativa, podemos afirmar que con meritorias y escasas excepciones, el analfabetismo tecnológico de los estudiantes y de los docentes en la gran mayoría de los niveles y establecimientos educativos es sorprendente y alarmante. Sería interesante conocer la cantidad de docentes que poseen su propio correo electrónico y el uso que hacen de este servicio, en función de sus respectivas cátedras.

Nos atrevemos a asegurar que la característica más difundida con respecto a la tecnología es la de un consumo de productos tecnológicos y no de una comprensión, apropiación y uso de sus potencialidades. Se vive en una sociedad de la información con una comunidad educativa que en general no está preparada para localizarla, procesarla y aplicarla a la solución de sus problemas cotidianos, académicos y comunitarios. Las pruebas de comprensión lectora son el mejor ejemplo de esta afirmación.

Ha surgido el espejismo que a mayor capacidad instalada de equipos de informática nos acercamos a la excelencia y modernización de la educación. El vandalismo en las escuelas debería conducir a proponer otras formas de aprovecharla; como lo hacen México, Argentina, Chile y España, cuyos portales de los Ministerios de Educación ofrecen miles de recursos didácticos, libros virtuales, y recursos para el aprendizaje, gratuitos. La biblioteca nacional de Panamá es un buen ejemplo de esta posibilidad.

Se habla hasta de “equidad digital” con la entrega gratuita de libros digitales y dotación de laboratorios virtuales a centros educativos de Panamá. Datos oficiales publicados en el boletín Misión Educativa No. 5 de abril de 2009 del Ministerio de Educación, indican que el Estado invirtió 11 millones de dólares para el equipamiento tecnológico de laboratorios virtuales y 3 millones 500 mil dólares en libros digitales para matemática, física, química y biología. De los 3,448 centros educativos existentes en el país, tan solo 698 tienen uso de internet y 432 poseen conexión satelital. Se desconoce la capacitación recibida al respecto y los compromisos adquiridos para la entrega de computadoras al finalizar el año escolar.

Se olvida que antes que usar la tecnología se hace necesario desarrollar y conectar a los estudiantes y docentes a la creatividad, como requisito para estimular el desarrollo del pensamiento crítico y creativo. Resulta curioso que todo el proceso de evaluación permanezca intacto y que predomine el cierto y falso, la selección múltiple, el pareo y otros sistemas de evaluación obsoletos, en un mundo cambiante que reclama nuevas formas de apropiación del conocimiento.

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Publicado el 1 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.