Espejismos educativos

.

Espejismos educativos

.
Ileana Gólcher

.

Desde que las computadoras hicieron su aparición en el mercado, la relación entre tecnología y educación es una historia de polémicas y desencuentros. Han pasado más de 50 años desde que los medios audiovisuales ingresaron en la enseñanza y los resultados en la región son aún discutibles.

Iniciada en los sesenta no ha servido para generar los procesos de comunicación en los centros educativos y poco ha servido para que los estudiantes y los docentes, utilicen creativamente la tecnología. En términos generales se identifican cuatro tendencias desde el estallido de la informática en los centros educativos:

Las computadoras incorporadas como transmisoras de información, los docentes hacen uso de ellas en los salones de informática, en un esquema más centrado en bajar y copiar información para luego entregar “tareas escolares sin mayor trascendencia académica.

Las computadoras incorporadas como instrumentos para lograr la participación del estudiante en sus procesos de aprendizaje.

Las computadoras como recursos para “entretener a los estudiantes” en ejercicios desvinculados de sus respectivos planes y programas de estudio.

Las computadoras como expresión errada de modernización de la educación, lo que en la práctica equivale a invertir millonarios recursos en dotar de laboratorios, libros virtuales, contratación de expertos foráneos, y equipamiento sin que se establezca previamente la capacitación de sus educadores, los mecanismos de evaluación y seguimiento académico integrada a una nueva concepción de la evaluación y supervisión del conocimiento.

Desde hace décadas, en Panamá, las nuevas tecnologías de la información se presentan por las autoridades educativas y los directores de centros particulares como una “varita mágica”, sinónimo de calidad de la educación.

A falta de investigaciones nacionales sobre el tema, pero cercanos a la realidad educativa, podemos afirmar que con meritorias y escasas excepciones, el analfabetismo tecnológico de los estudiantes y de los docentes en la gran mayoría de los niveles y establecimientos educativos es sorprendente y alarmante. Sería interesante conocer la cantidad de docentes que poseen su propio correo electrónico y el uso que hacen de este servicio, en función de sus respectivas cátedras.

Nos atrevemos a asegurar que la característica más difundida con respecto a la tecnología es la de un consumo de productos tecnológicos y no de una comprensión, apropiación y uso de sus potencialidades. Se vive en una sociedad de la información con una comunidad educativa que en general no está preparada para localizarla, procesarla y aplicarla a la solución de sus problemas cotidianos, académicos y comunitarios. Las pruebas de comprensión lectora son el mejor ejemplo de esta afirmación.

Ha surgido el espejismo que a mayor capacidad instalada de equipos de informática nos acercamos a la excelencia y modernización de la educación. El vandalismo en las escuelas debería conducir a proponer otras formas de aprovecharla; como lo hacen México, Argentina, Chile y España, cuyos portales de los Ministerios de Educación ofrecen miles de recursos didácticos, libros virtuales, y recursos para el aprendizaje, gratuitos. La biblioteca nacional de Panamá es un buen ejemplo de esta posibilidad.

Se habla hasta de “equidad digital” con la entrega gratuita de libros digitales y dotación de laboratorios virtuales a centros educativos de Panamá. Datos oficiales publicados en el boletín Misión Educativa No. 5 de abril de 2009 del Ministerio de Educación, indican que el Estado invirtió 11 millones de dólares para el equipamiento tecnológico de laboratorios virtuales y 3 millones 500 mil dólares en libros digitales para matemática, física, química y biología. De los 3,448 centros educativos existentes en el país, tan solo 698 tienen uso de internet y 432 poseen conexión satelital. Se desconoce la capacitación recibida al respecto y los compromisos adquiridos para la entrega de computadoras al finalizar el año escolar.

Se olvida que antes que usar la tecnología se hace necesario desarrollar y conectar a los estudiantes y docentes a la creatividad, como requisito para estimular el desarrollo del pensamiento crítico y creativo. Resulta curioso que todo el proceso de evaluación permanezca intacto y que predomine el cierto y falso, la selección múltiple, el pareo y otros sistemas de evaluación obsoletos, en un mundo cambiante que reclama nuevas formas de apropiación del conocimiento.

<>

Publicado el 1 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: