Reflexiones acerca del sector agropecuario (Segunda parte)

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

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Ariel A. Vaccaro MSc

Otros factores importantes para tratar de levantar el sector son la investigación y la educación, en referencia a la investigación, somos de opinión que debe ser pragmática, dedicarse a validar técnicas ya conocidas de sobra en otras latitudes y dejar la investigación pura. Debe existir una comunicación estrecha entre el IDIAP, Facultad de Agronomía y el Departamento de Divulgación Agropecuaria del MIDA, que permita ser la punta de lanza de la transformación reforzándolo con técnicos, equipo y tecnología.

Pero debemos ir más lejos, proponemos reactivar los Clubes 4 – S, de la Juventud Rural que tantos buenos resultados dieron en su momento, lo podemos así aseverar, pues fuimos en un momento Presidente de la Junta Directiva de la misma. Allí los jóvenes recibirán desde temprano enseñanzas, disciplina, amor por la patria y su tierra. Debemos darle a los hijos de los campesinos y agricultores, un sentido de pertenencia y orgullo, efectuando concursos, competencias, seminarios, excursiones, etc., se aprende viendo y haciendo.

Estamos convencidos de que con acciones no muy costosas los agricultores responden vigorosamente, sobre todo si ven que obtienen ganancias razonables.

Además se les debe apoyar para que manejen sus propias asociaciones, que tengan recursos propios para capear las épocas malas, con el producto de ahorros de las épocas buenas. No se puede seguir resolviendo los problemas del campo con donativos y subsidios. Estas asociaciones tendrían poder de negociación acerca de precios, costos de los insumos, cuotas de exportación etc. Por ejemplo si hubiese una asociación de productores de arroz fuerte y organizada, muy bien podrían manejar las cuotas de importación y negociar con los molinos, quitándole esa responsabilidad al Estado a través del IMA.

También es necesario que se trabaje en los sistemas de clasificaciones de los productos, para que los compradores sepan lo que compran y por qué. No es posible seguir, por ejemplo, incumpliendo la Ley de Clasificación de la carne, y así en todos los productos. Los productores no se dan cuenta de que no todos los consumidores tienen el poder adquisitivo para adquirir los alimentos de igual calidad. Siempre habrá gente que pagará más por calidad y allí estará la verdadera ganancia para el productor y comerciante.

Los subsidios deben irse eliminando, en cuanto sea posible, esto distorsiona el mercado, las herramientas para triunfar están en la competencia y productividad, quizás subsidiar los insumos de una forma vigorosa, sería una herramienta más beneficiosa.

Se debe sectorizar el sector y saber qué sembrar y que no, hay productos más competitivos que otros, tienen mejores precios y mercados, sin embargo porque a alguien se le ocurre sembrar algún tipo de cultivo, enseguida debemos apoyarlo, no, el MIDA, al igual que hace la Ley Forestal en ANAM, debe aprobar los proyectos de siembra de cierta magnitud y asesorar a los inversionistas.

Vemos con buenos ojos la actividad que realiza el IMA, con la compra de productos, pero sugerimos que sería más efectivo si sólo comprara a los agricultores pequeños dando así una cobertura mayor pues contaría con recursos económicos adicionales, ellos no tienen poder de negociación, ni de distribución y allí sí habría una verdadera ayuda. Los grandes productores pueden negociar, mercadear, comercializar etc., y si como decimos se unieran y fueran menos personalistas, la actividad mejoraría consideraría considerablemente. No estamos de acuerdo con que el IMA tenga puestos de venta, esto debe ser manejado por los pequeños y medianos comerciantes.

Acerca de los Seguros, debe reestructurarse el ISA, contar con actuarios conocedores del sector (consultoría extranjera) que hicieran verdaderas proyecciones, tipos de aseguramientos, primas, coaseguros, deducibles por rubro, reclamos, etc. Para poder trabajar proponemos (como se hace en otros países) que las compañías privadas de seguros y reaseguradoras, colaboren creando un fondo que sirva para reforzar las finanzas del ISA.

Conclusiones: No queremos terminar estas reflexiones sin dejar de mencionar como un resumen, un conjunto de características, que a nuestro parecer podría ser una guía para darle seguimiento por parte de los funcionarios del sector a lo aquí expuesto: 1) Hay que asegurar que toda actividad sea rentable para el agricultor. 2) Que las tecnologías sean complementarias y atractivas de manera que motiven al agricultor tanto como al funcionario. 3) Que haya compatibilidad entre los agricultores y el funcionario. 4) Simplicidad, que los elementos que se incluyan han de ser de fácil manejo y exigir la menor cantidad posible de requisitos previos. 5) Disponibilidad de recursos, los conocimientos, materiales y créditos deben ser de fácil adquisición. 6) Aplicabilidad inmediata, no deben demorarse la aplicabilidad de lo acordado o prometido (evitar burocracia). 7) Poco costo, tratar de que las nuevas tecnologías tengan un pequeño o ningún costo para el agricultor. 8) Que haya poco riesgo, para el agricultor (importante). 9) Que el proyecto se pueda ampliar. 10) Tratar de obtener efectos que se vean por otros agricultores. 11) Visibilidad, que mucha gente pueda verlo y conocerlo. 12) Efecto residual, que el agricultor sienta confianza en sí mismo. Espero que estas consideraciones contribuyan en algo al bienestar del sector y por ende del país.

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Este artículo se publicó el  23  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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Reflexiones acerca del sector agropecuario (Primera parte)

La primera parte de las reflexiones acerca del sector agropecuario del Ingeniero…..

Ariel A. Vaccaro MSc.

Leímos recientemente que el aporte del sector agropecuario del año 2009, fue menor en 61 millones de balboas con relación a! 2008. Esto para nosotros significa lo que se ha venido afirmando, que sufrimos una crisis alimentaria, este paradigma no se entiende y estudia de manera integral y coordinada.

Si nuestra población crece a un 2% anual, entonces la economía en general debería crecer 5-6% al año, de manera de mejorar los niveles económicos de la población, s¡ ello no sucede la producción de alimentos no se desarrollará aceleradamente.

Si lo vemos desde este punto de vista, en Panamá, hemos crecido en los últimos años, de manera sostenida, entonces porqué el sector agropecuario no despega realmente? Creemos que son muchos los factores que hay que considerar de manera que se pueda resolver esta situación. Este problema no lo resolveremos en conferencias, seminarios o charlas, es necesario que los agricultores y técnicos estén dispuestos a aceptar los cambios necesarios, por supuesto que esto costará dinero, pero esto es relativamente fácil de solventar en los actuales momentos.

Es conocido que hay 4 grandes factores que intervienen en el desarrollo del sector y son: las condiciones físicas (suelo, agua, clima), el ambiente economíco, la investigación y la educación, así como la organización adecuada para manejar estos temas.

Sin embargo, para poder iniciar un proceso de cambios y fijar políticas claras, que es parte de lo que se quejan los productores del campo, hay que saber con qué o quienes vamos a trabajar. Debemos poder diferenciar lo que llamamos el campesino tradicional, que mantiene una cultura ancestral, no instruido generalmente, que desconfía del cambio e innovación, no está habituado a asumir los riesgos que supone producir para un mercado cada vez más exigente, y un agricultor verdadero, empresario, comerciante, inversionista que acepta los conocimientos, reglas del mercado e incentivos económicos.

De esta manera las políticas del Estado no estarán, como hasta ahora, dispersas, sino concentrada en sectores específicos, con necesidades claramente diferenciadas.

Los profesionales sabemos que el desarrollo del sector es problema de sistemas, funcionará si logramos atender todos o la mayor parte de ellos, en conjunto, por eso se deben identificar los problemas adecuadamente y aplicar esfuerzos en donde se logren los mejores beneficios.

Acciones a tomar.

Hay que hacer entender a las autoridades que el desarrollo nacional tiene mucho que ver con el desarrollo agropecuario, sin ser economistas, es fácil entender que siendo este desarrollo una parte importante del Producto Interno Bruto, un sector estático o con crecimiento negativo, es una rémora estadística que golpea los índices totales e inhibe por lo tanto el crecimiento del resto de la economía. Pero aun peor si se sigue favoreciendo el crecimiento de otros sectores de la economía, se producirá una demanda inflacionaria de los productos agropecuarios, que creo yo, que es lo que nos está sucediendo actualmente.

Esto es una reacción en cadena, habrá que importar alimentos, subirán los precios y la especulación. Luego vienen los aumentos de salarios, subsidios y otros costos, creando mayor demanda aún, así la inflación podría convertirse en acumulativa y acelerada.

Para iniciar programas viables y realistas debemos estar seguros de que las autoridades nacionales y locales tienen la voluntad de desarrollar el sector, y además debe haber continuidad de esos programas. Hay que contar con competencia organizadora y administrativa, contar con técnicos con conocimientos y la mística necesaria que genere confianza y actuar en consecuencia.

Es necesario contar con mercados para dar salidas a los productos, no podemos producir para después ver dónde y cómo comercializamos. El desarrollo forestal de Chile en gran parte se ha debido a que el gobierno entendió esto y facilitó la construcción de plantas procesadoras, aserraderos, etc., antes de que se tuvieran las primera cosechas. Por lo tanto hay que invertir en mercados, caminos rurales, cadena de frío, etc., antes de aumentar la producción en general.

Otro requisito por supuesto son las necesidades de capital, los productores deben contar con créditos accesibles en monto, plazo y oportunidad, para la adquisición de bienes de capital.

Por nuestros conocimientos bancarios, podemos decir con seguridad que es necesario que el BDA, sea convertido en un Banco Agropecuario, de ser posible mixto, y anexarle la cartera del Banconal, así podría generar sus propios recursos, dar todo tipo de servicios que producirían rentas extras y pensamos que se debe legislar para que la Banca privada redescuente hipotecas que le permitan al Banco captar dinero fresco para seguir invirtiendo en el sector. Esto se practica en casi todos los países, sin ir muy lejos, solo tendríamos que ir donde nuestros vecinos ticos y colombianos. (Segunda parte y final continúa mañana).

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El autor es Ingeniero Agrónomo, con 50 años de experiencia ocupando posiciones de relevancia en entidades estatales, privadas, gremiales y cívicas.

Este artículo se publicó el  22  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.