De fútbol… y otros temas

La opinión del Economista…

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EDUARDO  L. LAMPHREY .R.

Todo queda en suspenso desde el 11 de junio, cuando empiece el partido entre México y Sudáfrica, en la inauguración del mundial de fútbol.   Cada uno tiene su favorito y dedicará todo un mes para apoyar su equipo predilecto y gozar los triunfos y llorar las derrotas.

Personalmente voy con Argentina, con Diego y con todo el exquisito grupo de Messi, Tevés, Palermo, Higuain, Mascherano y demás. Sin embargo, mi espíritu esta con Brasil, hoy sin Ronhaldiño, Ronaldo y Adriano.   Este mes futbolístico, que se da cada cuatro años, saca cualquier tema de la esfera pública.

Tal es el caso de la ola verde de Antanas Mockus, la sorpresa que dio Juan Manuel Santos, contra todo pronóstico y encuestas, sacando el 46% de la votación, donde demostró la fuerza y la complejidad del sistema, que utilizando la popularidad de Uribe, de la narcopolítica y el fraude electrónico, saca a Mockus del escenario político — electoral, legitimando al Partido de la ‘U’ y a Juan Manuel Santos, en la segunda vuelta.

Ahora con la llegada del Mundial de Fútbol, cualquier hazaña que haga Mockus, será sepultada por los goles de Argentina, de Brasil o de España. El daño está consumado, la historia vuelve a repetirse, ganó el Uribismo y la hegemonía norteamericana en Colombia. Como dice la senadora Piedad Córdoba: ‘el establecimiento creó un candidato para legitimar las elecciones.   Sabemos que fue ficticio y mediático su crecimiento’. Sin embargo el Partido Verde es hoy la segunda fuerza política de Colombia.

Acá en nuestro Panamá, Gustavo García de Paredes será reelecto, a pesar de la solicitud hecha por Bernal, que declara ‘nula por ilegal’ la convocatoria al referendo (9 de junio), realizada por el Consejo General Universitario para aprobar una reforma a la Ley Orgánica de la Universidad de Panamá que permita su reelección inmediata.

Todo sigue igual, nada cambia.

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Artículo publicado el 5 de junio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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¡Viva el 1 de mayo!

La opinión de…..

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Eduardo L. Lamphrey R


El Día Internacional de los Trabajadores   o   1 de Mayo, es la fiesta por antonomasia del movimiento obrero mundial. Desde su establecimiento en la mayoría de los países, por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los mártires de Chicago. El 1 de mayo de 1886 recuerda la huelga por la jornada de ocho horas que se realizó en Estados Unidos.

Más de cinco mil fábricas fueron paralizadas y 340 mil obreros salieron a calles y plazas a manifestar su exigencia. En Chicago los sucesos tomaron rápidamente un sesgo violento, que culminó en la masacre de la plaza Haymarket (4 de mayo) y en el posterior juicio amañado contra los dirigentes socialistas de esa ciudad, cuatro de los cuales fueron ahorcados un año y medio después.

Cabe anotar que en Estados Unidos no se conmemora esta fecha. En su lugar se celebra el Labor Day el primer lunes de septiembre desde 1882, cuando el presidente Grover Cleveland auspició tal celebración por temor a que la fecha de mayo reforzase el movimiento socialista en Estados Unidos. Fue una lucha que duró décadas y cuya historia ha sido olvidada, ocultada o limpiada de todo contenido social, hasta el punto de transformar en algunos países el 1 de mayo en mero “festivo” o en un día de campo, de playa y de borrachera. Pero sólo teniendo presente lo que ocurrió, adquiere total significación la fecha designada desde entonces como “Día Internacional de los Trabajadores”.

En nuestro país, el movimiento obrero en sus inicios no tenía poder de convocatoria, no tenía objetivos determinados para las luchas obreras y personalizaba a sus dirigentes. Hoy son diferentes, tienen bien marcados sus objetivos, sus dirigentes y sus militantes tienen preparación política, poseen una clara convocatoria y aspiran a conseguir el poder político de la nación.

Hoy los sindicatos de trabajadores están politizados, son revolucionarios y sin duda, clasistas. Son producto de la enajenación y marginalidad que la oligarquía histórica del país los sometió durante todo nuestro desarrollo histórico como nación, aunado el ingrediente de sometimiento y pauperización que impusieron las fuerzas norteamericanas dentro y fuera de la zona canalera. Hoy desarrollan su programación a través de su propia dinámica, su propia política y su propia condición social, de allí que no desestiman su lucha con cualquier gobierno de turno, el enemigo de la clase obrera es el mismo, el capital y los capitalistas, quienes se visten de cualquier color político.

De allí que ahora sus salidas a las calles, aun pesando su privación de libertad de seis meses a dos años, siguen siendo reivindicaciones populares: abajo el aumento de los precios de la canasta básica, no a las bases militares gringas, no al asesinato de los sindicalistas, por la libertad y la protesta; en fin, por la seguridad social del pueblo panameño. La indignación, la unidad y la esperanza son las banderas que nuevamente se izarán en la marcha de este 1 de mayo.

Año tras año, trabajadores de lo largo y ancho del país hacen a un lado el cansancio originado de las largas jornadas de trabajo para emprender una enérgica marcha con el propósito de salir de la invisibilidad en la que la política laboral panameña los tiene sumergidos.

A su lado deberán marchar sus familias, los pensionados y estudiantes, que reconocen la fecha, no como una simple tradición, sino como una remembranza de una eterna lucha en la que las reivindicaciones siguen siendo las mismas, pues las circunstancias que les dieron fundamento se niegan a desaparecer.

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Este artículo se publicó el  1  de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Podrías vivir con menos de un dólar?

La opinión del Economista…..

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EDUARDO L. LAMPHREY R.

En la actualidad, 1. 400 millones de personas viven con menos de un dólar diario y cerca de 3.000 millones, casi la mitad de la población mundial, con menos de dos dólares.

Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), 44% de la población de América Latina es pobre y el 40% de esos son indigentes que viven con menos de un dólar diario. De acuerdo a un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Latinoamérica es la región más desigual del mundo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) declaró que la pobreza en América Latina podría aumentar hasta 7% en 2010, con lo que pasarían cerca de 39 millones de personas al estado de pobreza. A su vez, Eurostat publicó un estudio sobre los índices de pobreza en los estados miembros de la Unión Europea, concluyendo que el 15% (aproximadamente 56 millones de personas) viven en esta situación. Curiosamente, los países más pobres son también los que distribuyen peor la renta, presentando tasas más altas de pobreza relativa (Grecia y Portugal 21 por ciento, España 19%.

Por eso se han propuesto reducir la tasa de pobreza a una cuarta parte en 2020, llevándola al 12%. Para el caso de Asia y el Pacífico, 21 millones caerán en la pobreza en el 2010, hoy hay 900 millones de pobres.

En nuestro país, más de la tercera parte de los habitantes lo conforman personas que viven en condiciones de pobreza. Casi toda la población indígena es extremadamente pobre.

La desigualdad entre ricos y pobres aumentó en América Latina y en la actualidad el 20% de los más opulentos acaparan el 56. 9% de los recursos y el 20% de la población más pobre recibe apenas el 3.5% de los ingresos. En cada rincón de América Latina la pobreza avanza, y por más que haya planes para disminuirla, las desigualdades económicas y sociales que existen son cada vez más pronunciadas y notorias.


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Este artículo se publicó el 28 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Por una verdadera reforma educativa

La opinión de…..

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EDUARDO  L. LAMPHREY  R.

Sin ser la jefatura gringa un paradigma que nos guíe en la mejor toma de decisiones para cualquier acontecimiento político, empezando porque sus propias determinaciones siempre son mal tomadas y adversas a la gran mayoría, debo admitir que Barack Obama apuntó con suma certeza hacia el mejoramiento de la educación como garantía necesaria para un mejor futuro para la nueva generación de EE.UU.

Como líder mundial del golpeado sistema capitalista salvaje, pone en marcha un plan mediante el cuál los estados compiten por fondos federales, a través de la reforma y la elevación de las normas de calidad educativa, eso significa recompensar a los maestros por sus resultados, haciendo hincapié en materias cruciales como la ciencia y las matemáticas. ¿Quién medirá el mejoramiento o desmejoramiento en el conocimiento?, los exámenes universitarios.

Panamá hace rato que entendió lo necesario de modernizar la educación que ha atrasado a toda esta generación, que no encuentra espacio laboral ni profesional ante un mundo globalizado. Nuestro aparato magisterial necesita una profunda reforma en su propio currículo, solo así podrá enseñar lo que exige el mercado.

Nuestra reforma educativa necesita empezar desde los jardines infantiles, es un delito mundial negarle la posibilidad de competencia a nuestra niñez al inculcarles incoherencias ya superadas por la ciencia moderna, todo cambió, el conocimiento hoy es información sistematizada, comunicaciones y tecnología de punta.

Allí es donde hay que centrar la reforma educativa panameña, allí es donde la universidad debe empezar a construir puentes de conocimientos con los otros niveles educativos, allí es donde primaria y secundaria deben reconstruir los programas de conocimiento y los maestros mirar el futuro con compromiso por un mejor Panamá.

El Ministerio es la herramienta que debe hacer desarrollar toda la reforma, con o sin mochilas, becas o apoyo magisterial.

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Artículo publicado el 18 de marzo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Ganamos en unidad y tolerancia

La opinión del Economista……

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EDUARDO L. LAMPHREY R.

Los 32 mandatarios participantes en la XXI Cumbre del Grupo de Río (Playa del Carmen-México), hicieron realidad la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, adversa a la OEA, sin presencia de EE.UU. y Canadá.

El presidente Calderón, anfitrión e impulsor de la CELC, atinadamente recordó que siempre que estamos unidos ante otras naciones o adversidades hemos podido salir adelante, mientras que cuando ha ocurrido lo contrario, todos perdemos. Enfatizó que este reto de crear la CELC no es un asunto de izquierda o derecha, ni de ideología o doctrina, es una disyuntiva entre pasado y futuro, con valores en los que todos creen, como la democracia, la justicia y la libertad.

Salvo las discrepancias entre Chávez y Uribe, cada uno exponente de un recio bloque político de izquierda y derecha, que, con ayuda de Raúl y Lula, lograron subsanarse. Por ejemplo, Panamá y Venezuela volvieron a tener buenas relaciones diplomáticas, Nicolás Maduro, canciller venezolano, anunció el beneplácito de su gobierno a la designación de Pedro Pereira (PRD) como embajador panameño en Venezuela, beneplácito que duro seis meses en otorgarse.

Así mismo, Uribe reinició el diálogo amistoso con el presidente Correa del Ecuador, lo cual ratifico la voluntad por avanzar en la normalización de relaciones, casi a dos años, después del bombardeo colombiano a un campamento guerrillero en territorio del Ecuador, que provocó la ruptura entre ambos gobiernos. Así mismo todos los presidentes se solidarizaron con Haití, con Argentina, y declararon poner fin al bloqueo de EE.UU. sobre Cuba.

En fin, primó la unidad frente a los intereses particulares de cada gobernante de cada país en el continente. Entendimos que la ropa sucia se lava en casa y que frente a las adversidades fuera de ella tenemos que mostrar un frente unido y en paz. Ahora esto se debe dar en cada país.


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Publicado el 26 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Quién gana con la crisis institucional actual?

La opinión del economista…….
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EDUARDO L. LAMPHREY R.

Según nuestro sistema administrativo, tenemos tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Cada uno con delimitaciones claras. Uno ejecuta, otro legisla y controla y el tercero administra justicia. Cada uno goza de independencia en su accionar respecto del otro, pero a su vez, los tres tienen en su esencia un solo objetivo: el buen desarrollo de la Nación y un mejor bienestar social para todos.

Sin embargo, la figura presidencial se ha convertido en el centro del poder político, simétricamente al crecimiento del poder Ejecutivo ha correspondido un debilitamiento del Legislativo y del Judicial, lo cual indica que éste asume el control político de todo el espectro sociopolítico nacional.

Este escenario nos lleva a preguntarnos: ¿quién gana con este despelote? Inicialmente observamos que la figura presidencial tiene una inmensa aceptación popular, control absoluto del Ejecutivo, mayoría en la Asamblea Nacional y control en el Judicial.

Este escenario implica un fuerte autoritarismo presidencial, por lo tanto, porque semanalmente, genera alguna crisis. Porque ataca, persigue y saca del espectro político. Mantener en constante crisis la institucionalidad parece ser una herramienta de control y autoritarismo presidencial. Este proceso necesita crear la zozobra gubernamental y llevar a la ciudadanía hacia su única fortaleza valedera, la figura política del presidente.

Este proceso es necesario si se quiere el control político a perpetuidad. Es un mecanismo peligroso para unos, bueno para el que proponga nuevas opciones de poder. Es una situación inédita en nuestra historia, tenemos un gobierno que fue electo por una amplia mayoría y con una alta popularidad, tiene el control de la Asamblea Nacional y del Órgano Judicial, pero está envuelto en pugnas políticas con amplios sectores de la sociedad, por su propia iniciativa. Con una oposición muy debilitada, donde no hay lucha popular, donde el carnaval desaparece cualquier flama del descontento, alguien gana con esta incertidumbre, ¿quién será?

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Publicado el 6  de febrero de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Llegó la hora de las predicciones del 2010

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La opinión del economista….

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EDUARDO L. LAMPHREY R.

Como todo fin de año, al calor de los villancicos, del pavo y los tragos, se desata la lluvia de predicciones; unas personales, otras familiares, barriales, nacionales y hasta mundiales; muchas presagian nuevos y verdaderos amores, otros abogan por el exterminio de la infidelidad, la mayoría pide y augura mucha y buena salud, y la inmensa multitud barrial predestina y sueña con un mejor salario, un mejor barrio, la desaparición inmediata de la delincuencia, de la droga y del “ juegavivo ”.

No faltan los juramentos, iniciando con “ los clásicos ”: “ este año que viene no bebo más ”; “ me portaré juicioso y jamás te pondré cachos ”; “ me cambiaré para el Árabe Unido y renuncio al Tauro”; “ como integrante del Pentágono voy hacer las paces con Bagdad ”;   “ no lo dudes, yo voté por Martinelli, nunca fui del PRD ”.

Ya llegando al final del año, todo se vuelve más apasionado y juramos y rejuramos que este año todo va a cambiar; que Bosco ahora sí va a trabajar para y por la ciudad, que nuestros diputados, ahora sí van a conseguir buenos puestos; que el Seguro Social tendrá al día las medicinas; que los institutores no van a salir a las calles; que el guandú bajará de precio; que este año que viene se acabará con toda corrupción gubernamental; que La Joya y La Joyita serán remodeladas y tendrán mejores servicios para los presos; que todos los corredores serán gratis; que Panamá se saldrá no solo del Parlacen, sino de la OEA y de la ONU, que si vuelven los gringos les sacamos la ñinga; que Pandeportes se lo den al “ Cholo ”, que el rector García de Paredes, como Chávez y Evo, se reelija; que Rodríguez sea el asesor de Lucinda; que el Tony vuelva y dirija la Policía, que Colón gane en la mayor de béisbol, que baje el precio de la cerveza, del seco y del viagra; que Argentina gane el mundial y que me gane el gordito.

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Publicado el 17 de diciembre en el diario  La  Estrella  de  Panamá, a  quien  damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.