A debate fusión de Inac y la Autoridad de Turismo

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A debate fusión de Inac y la Autoridad de Turismo

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Francisco José Linares Brin
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Desde que el nuevo gobierno anunció que estaba considerando la posibilidad de fusionar el Instituto Nacional de Cultura con la Autoridad de Turismo, se ha iniciado un debate sobre el tema que me parece conveniente y necesario.

Basado en mi experiencia con el Inac, a lo largo de 14 años de participar en la junta directiva del Patronato de Panamá Viejo, he llegado a la conclusión de que dicha institución no ha logrado cumplir a cabalidad con las metas y responsabilidades que se le han encomendado.

La falla obedece a que, a través del tiempo, al Inac se le han asignado demasiadas funciones y que los recursos que se le han otorgado para realizarlas han sido insuficientes.

Actualmente, el Instituto Nacional de Cultura es el responsable de la conservación de nuestros monumentos históricos, tales como el Fuerte de San Lorenzo, Portobelo y Panamá Viejo, que en este último caso ha sido felizmente delegada en un patronato. Además, el Inac tiene a su cargo la promoción de la música clásica, el ballet, la pintura y la literatura.

En mi opinión, son muchas las cosas que debe hacer y allí empieza el problema. Como sociedad, debemos definir cuál es la “cultura” que el Inac debe promover.

Me parece que como país, lo que nos interesa preservar son las cosas que nos diferencian del resto del mundo, como lo son nuestros monumentos históricos, además de las manifestaciones artísticas y costumbres que nos son propias.

Lo que debemos promover como Estado es nuestra música típica, nuestros vestidos tradicionales, nuestras artesanías y nuestro folclore.

Si lo que queremos promover es nuestra cultura autóctona, notaremos que esta gestión está muy relacionada con la actividad turística.

La música clásica, el ballet, la pintura, el teatro y la literatura corresponden a lo que conocemos como Bellas Artes y esas actividades, que son muy importantes para el desarrollo integral del ser humano, deben formar parte de la propuesta educativa que se requiere implementar en nuestras escuelas y universidades.

Las limitaciones presupuestarias que han afectado, tradicionalmente, el desarrollo de las funciones del Instituto Nacional de Cultura son el resultado de nuestra realidad como país pequeño de recursos limitados y con muchos problemas sociales por resolver.

Para los gobiernos el gasto social será siempre prioritario, por lo que hay que buscar otras alternativas para financiar la promoción cultural.

Esta oportunidad se presenta en la actividad turística, que en nuestro país está en pleno crecimiento y es un negocio que genera ingresos para el Estado.

Con la integración del Inac con la Autoridad de Turismo, se presenta la posibilidad de crear un fondo para preservar nuestros monumentos históricos y promover nuestras actividades culturales autóctonas, que sería financiado mediante tasas y otros cargos que se cobrarían a los visitantes.

El nuevo gobierno nos está presentando una alternativa diferente para promover el desarrollo de nuestra cultura nacional, por lo que la creación del Instituto de Turismo y Cultura es una propuesta positiva que debemos considerar ante la realidad económica social en que vivimos.

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Publicado el 20 de junio de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, al igual que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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