Me chupo el dedo

La opinión del Periodista…..

.

JAMES APARICIO

El gobierno del presidente Ricardo Martinelli adelanta importantes proyectos que influirán en positivamente en el desarrollo nacional: la ampliación de la Cinta Costera, las viviendas para Curundú, el Metro, el Metro Bus.   Todas las obras han sido sometidas a un planificado proceso de licitación.

Lo mismo no ocurre con la compra de 51 camiones de recolección de la basura, donde el apuro y una convocatoria por correo electrónico han generado toda clase de dudas y exigencias al Consejo Municipal para que convoque a una contratación directa donde participen todas las empresas.

La transparencia es la mejor fórmula que existe en democracia, cuando se trata de compras o proyectos gestionados por el gobierno o las entidades públicas.

Nadie duda que el alcalde Bosco Ricardo Vallarino tiene toda la intención de solucionar el problema de la recolección de la basura en la capital.   Sería muy tonto pensar que como político quisiera tener el tamaño lío que amenaza la seguridad y la salud de miles de capitalinos.

Sin embargo, la compra directa, sin publicidad y que el Consejo Municipal, contradictoriamente dominado por representantes del opositor PRD, fue aprobada sin ninguna pregunta o dudas por resolver.

Una vez conocido que solo dos empresas pudieron presentar precios entre la tarde el jueves previo al Viernes Santo y el lunes siguiente, comenzaron a surgir las dudas por todos lados.

El municipio a través de sus voceros Harmodio Montaner y Arsenio Fernández han dado explicaciones diversas: Todo se hizo bien, no tenemos la culpa que las otras empresas no tuvieran la capacidad de entregar propuestas, esto se está politizando, la urgencia nos obliga estar apurados.

Afirmar que la compra directa se ha politizado o que la culpa es de la empresas que ofrecen estos equipos es un comentario irresponsable y baladí.

Los mejores intereses del Estado, del municipio capital y de los ciudadanos tiene que estar por encima de una contratación directa, cuyo resultado es cuestionado por por la prensa, la Cámara de Comercio y un gran número de proveedores del Estado.

Hace una semana un amigo personal, vinculado a estos menesteres me afirmó que todo estaba masticado, no habría marcha atrás y la compra tiene “el visto bueno de San Felipe”.

Estoy convencido que no hay ningún visto bueno, que la forma en que se ha tramitado la compra directa tiene que haber generado reacciones de molestia y contradicción en el gobierno, porque los buenos proyectos sociales y de infraestructura, quedan ensombrecidos por un proceso que todavía se pueden enderezar, haciendo las cosas bien.

Los ciudadanos esperan que la recolección de la basura y su tratamiento sean parte de un programa integral, donde los parches y la improvisación no sean la práctica común.

En este asunto hace falta la opinión del Ministerio de Economía y Finanzas, la Contraloría General y la Oficina de Transparencia del Gobierno Nacional, muy preocupados por enderezar entuertos y llevar adelante todos los proyectos gubernamentales de acuedo a las reglas y normas establecidas.

El Alcalde Vallarino tiene una bonita oportunidad para demostrar que por encima del capricho, está la transparencia. Hacer lo contrario enviará un claro mensaje de no me importa, que a nadie ayuda, ni hace bien.


<>

Este artículo se publicó el 13 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Periodismo, drogas, ludopatía y alcoholismo

La opinión de……

.

JAMES  APARICIO

UNA COLEGA ME DIO LA ALERTA. Me habló de su preocupación y preguntando aquí y allá he descubierto una realidad sorprendente, que mete miedo y obliga a reflexionar.   La prensa panameña no escapa de varios males sociales, enfermedades y vicios que afectan a miles de ciudadanos: el consumo de drogas, el alcoholismo y la ludopatía.  Es un secreto a voces del cual nadie quiere hablar ni debatir, pero que pone en riesgo y peligro a muchos comunicadores sociales.

Los casos van desde el consumo de piedra, cocaína y marihuana; consumo excesivo de licor durante toda la semana y las apuestas sin control en salas de juego de todo el país. La situación es grave. En los medios de comunicación miran hacia un lado, en los gremios no miran y entre los periodistas se comenta como cualquier chisme, sin que exista un gesto de solidaridad, que vaya más allá de la inacción actual.

La adicción al juego, el alcohol y la drogas son un mal social cada vez más creciente. Sin embargo, no existen planes en el país para combatirla. Ocasionales pruebas antidopings se realizan con el único propósito de meter miedo y poner en jaque a quienes consumen alguna sustancia alucinógena.

Hay un caso que ronda entre los comentarios de los periodistas: una destacada colega periodista que vive en una rampa cercana al Club Unión, devorada por las drogas y olvidada como un paria por amigos, parejas sentimentales, gremios y la propia familia. La colega Castalia Pascual ha intentado mover la conciencia de los periodistas que la conocen, para rescatarla y en lugar de solidaridad se han promovido chismes.

Hay casos de comunicadores sociales cuya adicción es rutinaria, pública y hasta tema usual de conversación en reuniones no solo de periodistas, sino también de políticos, empresarios y particulares. El comunicador, locutor, periodista, comentarista, camarógrafo o presentador de música es entonces, vulnerable a la crítica, al chantaje y a la manipulación.

Pero, como se trata de una enfermedad, tiene cura. Sin embargo, tiene que existir un propósito de las empresas, los gremios y de los mismos comunicadores sociales y periodistas, en reconocer que muchos colegas, con talento profesional, cayeron garras del juego, el alcohol y las drogas.

Otros comunicadores sociales han perdido familias, propiedad, amistades y hasta el empleo por el juego en casinos y la adicción a las máquinas tragamonedas. En el caso del licor, la mejor excusa en una reunión después del arduo trabajo en la redacción, o la rutina de “ chupar guaro desde el martes hasta el domingo ”, tomando uno o dos días de descanso.

Es una antigua tradición del periodismo pensar que cuatro tragos inspiran, cuando el efecto es el contrario. ¿Serán comunicadores sociales lúcidos para hacer el trabajo de orientar a la opinión pública?

Son tres enemigos que están minando a un número importante de periodistas, fotógrafos, camarógrafos, editores, locutores y hasta técnicos, que tarde o temprano habrá que enfrentar. En las últimas cuatro semanas he conocido historias, que debo verificar a profundidad, de profesionales víctimas de esta destructora vorágine.

Es triste, pero es la realidad.

<>

Publicado el 26 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Visto desde afuera

.
La opinión del periodista…..
.
JAMES APARICIO
.

Hace poco estuve en la república de China en Taiwán (ROC) repasando por tercera vez los cambios y transformaciones que experimenta la isla asiática, cuyo gobierno se instaló en los 36,000 kms. cuadrados que tiene este territorio, desde 1949.

Desde afuera se ve a Taiwán como un milagro producto del orden, planificación, patriotismo y compromiso de los taiwaneses con su bienestar actual y futuro.   Sin embargo, la distancia permite ver lo que ocurre en Panamá, con más precisión y desapasionamiento.

En Taiwán gobierna Ma Ying—Jeoy del KMT y en Panamá, Ricardo Martinelli, ambos electos democráticamente con más del 58% de los votos.   Aunque en ambos extremos del mundo, tanto Panamá como Taiwán enfrentan los mismos retos:   fortalecer al país, hacer crecer la economía y lograr que los beneficios de esta lleguen a todos, sin distingos.

Desde afuera, Panamá tiene que superar los enfrentamientos que parecen crecer con el transcurso de los meses, entre el gobierno, las fuerzas sociales, económicas y también políticas. Para llevar el país hacia senderos de un sólido desarrollo, no solo se necesitan millonarias inversiones y megaproyectos públicos.    Se tiene que convocar a la unidad nacional, dejando a un lado las persecuciones, cacerías de brujas, descalificaciones y acciones de fuerza.

Solo con un plan de Estado para los próximos 10 a 20 años, podremos alcanzar niveles de desarrollo y prosperidad como los de Taiwán. Tenemos más territorio, recursos naturales, cercanía a los grandes mercados de Norteamérica y Europa, a la comunidad hispanoparlante de la Región, el Canal, una posición geográfica envidiable y estamos en una zona donde los desastres naturales son insignificantes, comparados con los que afectan parte de Asia.

Una de las características del pueblo chino, su gobierno, economía y democracia es que se basa en tres claros principios filosóficos, los tres principios del pueblo o la doctrina San—min. Fue el fundador de la república de China (reconocido tanto por China Popular como por la República de China en Taiwán), el Dr. Sun Yat Sen, quien estableció el nacionalismo (Minzú), la democracia (Minquán o poder del pueblo) y el bienestar social (Minshêng) son el soporte de un país para todos.

Panamá tiene que mirar el milagro taiwanés como un reto, para consolidar su economía de servicios, incursionar en la manufactura, fortalecer y hacer crecer su agricultura, aumentar el conocimiento del inglés, la ciencia y la tecnología y terminar con los conflictos locales que enrarecen el clima de inversión y la confianza de los ciudadanos.   Lo que no podemos es darnos el lujo de incubar enfrentamientos, alentar resentimientos y promover desasosiegos. Una de las características de los taiwaneses es que tienen claro hasta dónde llega la política, el límite de los gobernantes y las responsabilidades del pueblo.

Si pensamos en un Panamá con crecientes oportunidades de empleo, distribución de la riqueza producto del crecimiento económico que llegue a todos, una educación realmente sólida y democrática y empresas que paguen salarios justos, según el costo de vida y las necesidades ciudadanas, estaremos dando pasos gigantes. En ese camino, Taiwán es un ejemplo y nos lleva la delantera.

.

<>
Publicado el  10 de diciembre en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La mejor profesión del mundo

La opinión del periodista…..
.
JAMES  APARICIO
.

La mejor profesión del mundo

.

Escribir sobre la profesión que uno ejerce se hace más difícil, cuando quienes no están satisfechos con la labor de los comunicadores en general esperan que en un par de “cuartillas” los comentarios terminen despedazando al resto de los colegas o ponderando sin ningún tipo de humildad lo que uno cree que son logros o ejecutorias.

Nada de eso. Del periodismo que se ejercía hace dos siglos al de ahora cambió la tecnología y con ello se fueron amoldando la mística y los métodos de trabajo. Sin embargo, los esfuerzos, sacrificios y objetivos del periodismo continúan vigentes.

La muerte de Ramón Guerra en Chiriquí y Joaquín Maizón en Panamá nos recuerdan que los periodistas somos de carne y hueso y también sucumbimos ante los designios de Dios. Lo que queda son las obras y ejecutorias de un periodismo comprometido con la justicia social, la libertad de expresión, el buen gobierno, el fin de las prácticas corruptas en la política y un ejercicio profesional independiente.

Para Gabriel García Márquez el periodismo “ es la mejor profesión del mundo “, porque desde ahí se conocen las realidades íntimas de la sociedad en todos sus niveles.

Tras diecinueve años de democracia, las responsabilidades de la prensa siguen siendo las mismas, pero ahora con mayores compromisos y responsabilidades.

En un régimen de fuerza, el poder lo controla todo y el periodismo se enfrenta a las amenazas, censuras, autocensuras y medidas de fuerza.

En democracia las intimidaciones van de la mano de las tentaciones y es ahí donde el periodismo tiene que marcar la línea que divide información y poder.

Los periodistas no pueden ser políticos, policías, activistas, azuzadores, porque su rol de investigar, escrudiñar y develar lo que el resto de la sociedad no conoce o no ve necesita de independencia de criterios para que las historias que se publiquen o divulguen no estén cargas de subjetividad o sentimentalismos que inclinen la balanza.

En Panamá, no hay un solo periodista que no conozca el sacrificio. Los buenos se han coronado de éxitos profesionales y personales.

Con la llegada de la imprenta a Panamá hace dos siglos, las luchas sociales de mediados del siglo pasado y en diversos escenarios nacionales el periodismo se ha destacado con decenas de periodistas comprometidos con su oficio, pero también con su país y en contra de los abusos de poder o las injusticias.

Un listado interminable de héroes de la radio, la prensa escrita, la televisión, el periodismo alternativo y ahora el periodismo digital, que permite a los ciudadanos recuperar la posibilidad de escribir o denunciar sin los cortapisas de los espacios.

La irrepetible acción de los fundadores de Radio Tembleque, cuando se luchaba por la soberanía radial, manejada por el ejército de Estados Unidos en la antigua Zona del Canal.

Los últimos años del régimen del general Manuel Antonio Noriega se vincularon mucho al trabajo de una prensa independiente, que surgió a medianos de los setenta y en democracia todos los escándalos, errores y actos de corrupción se conocieron gracias a la prensa.

No hay espacio para enumerar a tantos periodistas buenos y comprometidos con Panamá que dejaron huellas tan grandes que ninguno de nosotros puede llenar. Solo nos queda imitarlas para servir a Panamá.

Hoy, una nueva generación, formada desde finales del siglo pasado y principios del siglo XXl, tiene las riendas del periodismo nacional, que está lleno de hermosas historias de lucha y heroísmo.

Los que estamos en esta profesión no nos vinculamos a ella para ser parte del “ jet set “, por el contrario, nos inspiran valores e ideales que están por encima de las recompensas materiales.

Antes no había grabadoras, I Phone, celulares BlackBerry, transmisiones en vivo con Internet inalámbrico o satélites.

La tecnología llegó con la inmediatez para facilitar el trabajo, que sigue lleno de sacrificios, compromisos y las amenazas de los depredadores que temen a la crítica, esconden sus errores o no creen que el espíritu libre de la prensa es invencible y eterno.

<>
Publicado el 13 de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá,   a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La operación Didi

La opinión del Periodista…..
.
JAMES APARICIO
.

La operación Didi

Cuando la procuradora general, Ana Matilde Gómez, dijo en la Asamblea Nacional que era víctima de presiones para perseguir a opositores, sin tener pruebas para iniciarles un proceso penal, bajo la velada amenaza de un juicio para sacarla del cargo, hubo sorpresas e inclusive incredulidad.

El presidente Ricardo Martinelli salió raudo y veloz a desmentir cualquier sospecha que apuntara hacia el Órgano Ejecutivo, como el conspirador de una conveniente maniobra para alinear el Ministerio Público a los propósitos del llamado “ gobierno del cambio ”.

En la democracia una de las apetitosas tentaciones de los mandatarios y gobiernos con visiones mesiánicas y discursos seudo moralistas es creer que todos los ciudadanos y sus instituciones tienen que aceptar el discurso oficial como lo único bueno y sensato, sin objetarlo, censurarlo, criticarlo o debatirlo.

Las autocracias ejercen de diversas formas el autoritarismo.

Una de ellas es apartar al crítico, desdeñar al adversario y crear una telaraña de dudas sobre aquellos que osen desafiar el orden imperial que su particular estilo de “ governance ” establece.

Los problemas de la procuradora Gómez iniciaron cuando comenzó a remover fiscales y promover procesos contra investigaciones que a su juicio no cumplían con los requisitos propios de un agente de la Ley.

Se le cuestiona que ningún personaje de alto perfil de la administración Mireya Moscoso esté preso, que algunos sonados casos se cayeran por presuntas fallas en la investigación de los fiscales o que en recientes denuncias aupadas por el Órgano Ejecutivo no estén detenidos ex presidentes y ex ministros.

Gómez ha sido clara en advertir que no se puede detener a un ciudadano por la simple sospecha, un chisme o una declaración de un brioso funcionario, cuyo principal propósito es aprovecharse del régimen mediático que vive el país, para achacar delitos y desmeritar al “e nemigo “ del gobierno y sus decisiones.

Para la administración Martinelli sería sospechosamente “ muy conveniente “ tener una Corte Suprema con un control ejercido a remoto, con una mayoría de magistrados leales al discurso oficial, una contralora general cuyas decisiones podrían estar influenciadas por el discurso político, más que por la reglas de las sanas prácticas de auditoría, un jefe de la Policía que justifica los abusos en vez de castigarlos y un Ministerio Público que base sus decisiones en caprichos y empecinamientos.

Las suspicacias son cada vez mayores.

Ataques abiertos el primo del presidente y autoproclamado zar anticorrupción, Fernando Núñez Fábrega; publicaciones anónimas cuestionando las actuaciones de los fiscales y la procuradora y un juicio repentino, por una acusación de un fiscal cuyo despido estuvo relacionado con una investigación de un soborno o coima, del cual las investigaciones revelaron que se lograron de forma “ in fraganti “.

Es cierto que nadie está por encima de la Ley. Ni el presidente, ni la procuradora, ni los magistrados de la Corte Suprema o los funcionarios con mando y jurisdicción. Sin embargo, hay que hilar fino. La institucionalidad está en jaque mate y hay que preservarla.

El presidente Martinelli dice que no tiene nada que ver ni le interesa el proceso contra la procuradora Gómez, pero en la misma declaración afirma que “ no se puede estar interviniendo teléfonos en forma indebida “.

¿Y no fue su gobierno el que aprobó una ley para espiar todos los teléfonos, móviles celulares y correos de Internet a todos los ciudadanos, vulnerando la intimidad nacional?

Si en la actuación de la procuradora Gómez está casi comprobado que no hubo dolo, porque se trató de una investigación para acabar con una mala práctica, ¿cómo se puede concluir que eso es suficiente para enjuiciar, remover, despedir o castigar al fiscal general de la Nación?

Panamá es muy pequeño para que no lleguen a los corrillos, cafés donde se comentan los asuntos políticos o se analizan los acontecimientos, a la misma conclusión, “ cuando el río suena es porque piedras trae “.

En un país donde el presidencialismo es tan poderoso que impone decisiones a otros órganos del Estado, es indispensable, sano y necesario tener una Ministerio Público independiente, inmunizado de la política y alejado de los quereres de quien gobierna el país, con su ofensiva de eslóganes y prácticas populacheras.

.

<>
Publicado el 26 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

El tribunal de la desvergüenza

La opinión del Periodista……
JAMES APARICIO
.

El tribunal de la desvergüenza

.

El Barón francés de origen alemán Paul Henri Dietrich de Holbach, uno de los filósofos más destacados del siglo XVIII en Europa, afirmó en uno de sus tantos aciertos que “la traición supone una cobardía y una depravación detestable”; y Pedro Calderón de la Barca, el dramaturgo español del siglo XVII, aseguró que “el traidor es el vencido y leal es el que vence”.

La traición en la historia de la humanidad no es nueva y en los partidos políticos es tan común como cepillarse los dientes.

Hago referencia a estos dos personajes y sus definiciones para referirme al Tribunal de Honor y Disciplina del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD) y a sus tres decisiones de ordenar el archivo de un expediente, donde se propuso iniciar un proceso disciplinario de expulsión por traición a la ministra de la Pequeña Empresa, Giselle Burillo de Calcagno.

Calcagno, desde el año pasado renunció a respaldar a la ex candidata presidencial del PRD, Balbina Herrera, por abiertas diferencias personales entre ambas y optó por participar a tiempo completo en la campaña del ahora presidente Ricardo Martinelli y como premio recibió un ministerio, creado especialmente para ella, cuando la Autoridad de la Pequeña y Mediana Empresa recibió el rango de ministerio.

Otros perredés optaron por votar en blanco o simplemente no apoyar a Herrera, por considerar que no les representaba o porque no estaba de acuerdo con su estilo; pero no apoyaron al contrario de forma pública y abierta.

Calcagno enfrenta un proceso por traición.

No hay dudas de que con sus actuaciones, al apoyar al adversario y combatir a los candidatos de su partido, renegó de su pertenencia al PRD y contribuyó de forma destacada a la derrota de la organización política, de la cual ahora se jacta de ser fundadora y una especie de “ mujer maravilla “ que desde la filas del gobierno de Martinelli irá a rescatar al partido de los torrijistas, para convertirlo en un especie de “ Frankenstein “ con un pie en la oposición y otro en el bando del gobierno.

La conspiración es clara y va tomando forma.

Calcagno resiste los embates del PRD, se burla de sus dirigentes y se aparece en reuniones, funerales, fiestas y actos públicos propios de los perredistas con una “ cara dura “, posiblemente para demostrar que con su soberbia pretende humillar a los que no saltaron del barco ni se cambiaron de barco.

En este escenario, el Tribunal de Honor y Disciplina del PRD también está en el ojo de la tormenta, por sus extraña e inexplicables decisiones alrededor del caso Calcagno.

En un partido político la disciplina pasa por respetar las reglas internas, las decisiones de las mayorías y los estatutos partidarios y ser honesto en todas las actuaciones como miembro de un partido político.

El oportunismo y el “ juegavivo ” son contrarios a la honestidad, pero en el caso de Calcagno la mayoría de los 21 miembros del Tribunal de Honor y Disciplina del PRD no se han enterado o fueron secuestrados por sus ambiciones personales o compromisos vinculados a la planilla estatal.

Hay muchos rumores alrededor de las decisiones de este tribunal, que no es más que un panel de jueces que debe tomar decisiones para proteger la integridad del partido y sus miembros.

Como nadie se atreve a presentar pruebas y cualquier afirmación en firme podría constituirse en un libelo, una mentira o una exageración, el propio PRD, a través de sus vocerías, tendrá que negar o confirmar si es cierto o falso que se han producido amenazadas para miembros del tribunal que trabajan en el gobierno o tienen familiares en la planilla estatal; que hay ofrecimientos económicos para inclinar votaciones y maletines que van de una esquina a la otra.

Como todas estas historias son por ahora chismes de camino, no constituyen pruebas de una deslealtad, pero crecen como bola de nieve en una pendiente y le están haciendo mucho daño a la honorabilidad de estos jueces políticos y sus decisiones.

El PRD tendrá que revisar el futuro de este tribunal, para inmunizarlo de los oportunismos y las tentaciones.

¿Fueron comprados los votos de la mayoría de los miembros del Tribunal de Honor y Disciplina del PRD?

Confirmar las sospechas y descartar rumores es una cuestión de tiempo.

Es evidente que la decisión de la mayoría del tribunal no está basada en los mejores intereses del PRD, ahora en la oposición.

Calcagno ha sometido, de la noche a la mañana, sin tener una historia de militancia destacada, sobrevive a la expulsión con la complicidad de un tribunal que se olvidó de que su responsabilidad es condenar el crimen de la deslealtad, la violación a la fidelidad y la traición al orden, respeto a las reglas, a las normas y a los estatutos partidarios.
.

<>
Publicado el 17 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La coronación de un tránsfuga

La opinión del periodista…..

.
JAMES APARICIO

.

La coronación de un tránsfuga

.
Giselle de Calcagno es la estrella. Se dio a conocer cuando quiso un cargo en el Comité Ejecutivo Nacional del ahora opositor PRD y porque apoyó a Juan Carlos Navarro en la campaña presidencial en las primarias de este partido.

Después nadie supo de ella, excepto que su rechazo a la ex ministra Balbina Herrera tenía como ingrediente una descalificación propia de enemigos a muerte y no de copartidarios. Pocas semanas antes del triunfo del actual presidente Ricardo Martinelli, Calcagno confesó su nueva fidelidad con el gobierno de Cambio Democrático (CD).

Se autoproclamó líder de “ los PRDs por el cambio “, una mezcla de absurdos, sobre todo si el PRD y la coalición que encabezó el CD y el presidente Martinelli son diametralmente opuestas en lo político y en lo ideológico. Calcagno nunca tuvo un protagonismo conocido e importante en el PRD.

Pero ahora afirma que es fundadora del PRD, pero sirve con empeño al adversario, sin dejar de proclamar que defiende a los 600,000 inscritos en el colectivo socialdemócrata. ¿Nadie sabe cómo les defiende con el ejemplo que da políticamente?

Hasta ya insinuó que quiere ser secretaria general del PRD, sin renunciar a su nueva lealtad al gobierno de Ricardo Martinelli.

Es un secreto a voces que un número importante de delegados del PRD mantienen sus cargos en el gobierno tras hábiles maniobras de Calcagno y su entorno, para ganar respaldos que le permitan resistir los embates de una expulsión.

¿Será Calcagno parte de un plan del gobierno de Martinelli para minar la fuerza del PRD como partido en la oposición?

Calcagno con su decisión de apoyar al gobierno de Martinelli, aceptar un cargo de ministra y violar los estatutos del PRD se convirtió en una tránsfuga, o dicho en buen panameño, una traidora.

¿Pero cuál es el mensaje político a los jóvenes y militantes de un partido, cuando aquellos que se autoproclaman salvadores recurren al “ juegavivo ” y al oportunismo? No hay dudas de que la fidelidad de Calcagno no es hacia el PRD, sus estatutos, dirigentes o los ideales que proclaman sus militantes.

Hace 19 años, el PRD se recuperó de sus errores y selló sus heridas. Lo de Calcagno da vergüenza. La ministra de la Pequeña Empresa juega al doble discurso, impone su individualismo e inconfesables intereses, que nada tienen que ver con el ejercicio democrático en un partido político.

El tribunal de honor y disciplina del PRD es otro garabato de contradicciones y en medio de rumores, sobre compra de lealtades, este grupo de 21 personas, insiste en mirar hacia otro lado, como si jugar vivo, cambiarse de acera o vender las lealtades merece un premio, en vez de un severo y ejemplar castigo.

.

<>
Publicado el 8 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.