La logística como política de Estado

La opinión de…

 

José Domingo Arias

Por siglos el sector logístico panameño se ha estructurado sobre la base de esfuerzos individuales poco coordinados, pero con actores sumamente complejos. Este escenario ha derivado en la disponibilidad de activos logísticos de clase mundial, pero sin la capacidad para ser aprovechados integralmente, lo que limita nuestra competitividad como hub logístico. Por primera vez el Gobierno Nacional ha adoptado una política integral para el desarrollo del sector.

Fundamentado en el Plan Estratégico de Gobierno 2009–2014, que ha identificado a la logística como uno de los cuatro motores del crecimiento o sectores de alta prioridad, el presidente Ricardo Martinelli inauguró en septiembre pasado las operaciones del Georgia Tech Panama Logistics Innovation & Research Center, que pretende, entre otros objetivos, desarrollar un modelo basado en la investigación científica que permita medir la capacidad de cada uno de los principales activos logísticos (el Canal de Panamá, el ferrocarril transístmico, el sistema de puertos, la Zona Libre de Colón, el aeropuerto de Tocumen y las zonas económicas especiales, entre otros) de forma tal que podamos estudiar su interconectividad, verificar los factores que provocan la variabilidad en los servicios que los relacionan y localizar los cuellos de botella que impiden su desarrollo integral y su máximo potencial.

Para estos efectos se ha creado el Consejo Nacional de Logística (National Logistics Council), que a mucho orgullo me honro presidir, y que está integrado por los principales usuarios, operadores y propietarios de los activos logísticos, así como las asociaciones y autoridades del Gobierno ligadas al sector. El consejo está conformando por equipos de trabajo especializados que tienen la responsabilidad de alimentar el modelo de Georgia Tech basándose en su propia experiencia práctica.

De esta forma, el consejo y Georgia Tech estarán en capacidad de recomendar al Gobierno Nacional las medidas necesarias para lograr el máximo potencial del sector logístico, buscando alcanzar los niveles de productividad y eficiencia que tienen nuestros pares como Rotterdam y Singapur.

También se estructuró junto con Georgia Tech un programa de maestría dual en ingeniería y gestión de la cadena de suministros (supply chain engineering) que se imparte el primer semestre en Panamá, el segundo en Georgia Tech y en el que se logra un título de maestría emitido por la Universidad de Georgia Tech. En este momento, 12 estudiantes panameños están cursando, con éxito, el segundo semestre en el campus de la Universidad de Georgia Tech en Atlanta.

Por último, la alianza con Georgia Tech incluye una serie de programas de educación ejecutiva, que se iniciaron en noviembre pasado y en los que participan tanto miembros del sector privado como del sector público. Sabemos que para lograr los cambios en el modelo logístico requerimos, también, un cambio en la cultura y mentalidad de los involucrados en el sector público, de allí la importancia de la educación conjunta.

Con este importante esfuerzo en la educación, fundamentado en la innovación y el conocimiento sobre la base de la colaboración entre el Gobierno, la Universidad y empresa privada, estamos en capacidad para lograr que Panamá alcance las más altas calificaciones en los ranking globales de competitividad del sector logístico. Por primera vez, nuestro país consolida para el sector logístico los fundamentos para elevarlo a una política de Estado.

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Este artículo se publicó el 6 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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“Estrategia para el desarrollo nacional”

La opinión del Pedagogo, Escritor,  Diplomático…

Paulino Romero C. 

A  finales del año 1969, la Dirección General de Planificación y Administración de la Presidencia de la República, presentó al Gobierno y al país, un documento de estudio de la realidad nacional: “Estrategia para el Desarrollo Nacional: 1970-1980”.

Este documento de planificación nacional (desde el año en que se presentó), jamás se ha considerado durante los Gobiernos sucesivos, ni lo que en materia política ha transcurrido a la fecha, bajo regímenes militares y civiles, respectivamente.

Entonces existía (como hoy), el Ministerio de la Presidencia, cuyas funciones y actividades se apoyaban en las recomendaciones técnicas de la Dirección General de Planificación y Administración de la Presidencia.    Pero no era una Dirección burocrática como el FES, FIS, PAN y otras Secretarías adscritas a la Presidencia de la República, creadas en los últimos años. Era una Dirección General Técnica, con personal especializado, y con Departamento de Planificación y Secciones de Programación Económica, de Programación Sectorial y Proyectos, de Análisis y Evaluación de Proyectos, de Sección de Planificación Regional, de Sección de Estadísticas y de una Comisión de Estudios Interdisciplinarios para el Desarrollo de la Nacionalidad.

“Estrategia para el Desarrollo Nacional”, término con el cual se distinguen los objetivos globales que se desprenden de la evolución histórica de Panamá y del análisis de las perspectivas que se presentan para su logro (documento de necesaria referencia gubernamental). Los objetivos definidos en su contenido, son imprescindibles para guiar el comportamiento de la Nación panameña hacia el desarrollo de su potencial.

Su propósito fue admirablemente modesto: “Orientar al Gobierno Nacional e informar a la opinión pública sobre las posibilidades que se presentan a Panamá para mejorar la calidad de vida de los panameños y fortalecer su independencia política y económica”.

Los temas de la Estrategia, serían nutridos con criterios, elementos de juicio y de informaciones sobre las alternativas que deberían ser tomados en cuenta en el proceso de adoptar decisiones que afectaran al bienestar nacional. Lamentablemente, la Dirección General de Planificación y Administración de la Presidencia fue eliminada a mediados de los años 70 y, desde entonces hasta el presente, el Ministerio de la Presidencia debió limitar sus funciones, preferentemente, al clientelismo político.

¡Ojalá el Ejecutivo consultara este valioso documento! Su importancia como memoria histórica: “Buscaba los medios, por una parte, de estructurar un mayor dominio sobre los recursos y por otra, de dar una nueva orientación de la economía, a fin de hacerla cada vez menos dependiente del recurso mayor explotado hasta ahora, la posición geográfica y las actividades derivadas de sus recursos”.

Estos esfuerzos requeridos, necesariamente imponen soluciones a largo plazo, que en todo momento deben coordinarse con las decisiones que se tomen en el ejercicio diario de la función de gobierno (libre de improvisaciones), para establecer continuidad y consistencia.

<>Artículo publicado el  24  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Para el desarrollo integral

La opinión del Periodista….

 

RAMÓN ERNESTO GARCÍA
ramon19egarcia@hotmail.com

Porque el asunto del Aeropuerto Internacional para las Provincias Centrales urge de una decisión de extrema responsabilidad histórica y patriótica, es cuando sentimos que elevar voces bien centradas, sería lo obligante en estos momentos por el bien mismo de un proyecto que excede los 200 millones de balboas y que por la intención del mismo, no se le puede imponer condiciones de tipo regionalista y menos político-partidista. La seguridad futura de esta obra portentosa depende lógicamente de la seriedad que se le imprima, fijando el pensamiento en los resultados que deben responder con firmeza a la inversión y al sano interés del Gobierno de Ricardo Martinelli. No está demás dar una mirada sobre la frontera con Costa Rica e imitar las bondades del Aeropuerto en Liberia-Guanacaste, que según los peritos de la Corporación Andina de Fomento, a ellos les ha servido de inspiración. En algunos Foros dictados a las comunidades por la CAF, hemos escuchado decir que, efectiva-mente, en ese tramo de carretera DIVISA–CHITRE se acorta la distancia hacia cualquier lugar turístico de las Provincias Centrales; los estándares internacionales recomiendan menos de una hora del Aeropuerto al Hotel, por un lado; su cercanía al mar que es otro aspecto fundamental en la actividad de la aviación; el tiempo generalmente despejado para el despegue y aterrizaje de aparatos de vuelos largos. Bondades que nos ofrece el ‘Arco Seco’. CERCA DE TODO menos de una hora de DIVISA-CHITRE a diferentes puntos de interés turístico en las provincias de Coclé y Veraguas que poseen verdaderos sitios de atracción para los visitantes de afuera. Sitios arqueológicos y actividades festivas de la región; la naturaleza igualmente pródiga en las provincias hermanas. La ubicación DIVISA-CHITRE no puede ser superada por cuanto a su envidiable localización, céntrica, estratégica y facilitadora del turismo de manera expedita. DISVISA-CHITRE a menos de una hora: El Festival de la Mejorana en Guararé; Las 1.000 polleras y el Carnaval Internacional de Las Tablas; El 19 de octubre Fundación del distrito de Chitré, Primer Grito de Independencia, Corpus Cristi en La Villa de Los Santos; La Flor del Espíritu Santo en Las Minas; Festival de la Caña en Pesé, Manito Ocueño; la industria alfarera de La Arena, La Feria Internacional de Azuero y el ‘boom’ turístico de Pedasí. Toda la región central del país al alcance de la mano amiga.

Se han escuchado declaraciones de diputados, miembros de comités, gobernadores de provincia y hasta de un alto funcionario del IPAT, señalando lugares candidatos para la construcción del proyecto. Sería bueno saber de dónde recogen la información y hasta dónde la seriedad de la fuente, cuando aún la Corporación Andina de Fomento no ha soltado la noticia de manera oficial; en cambio, según declaraciones recientes de la Secretaría General de la Aeronáutica Civil, nos resta aún el año entero para esa definición. Si desarrollar las provincias centrales se refiere el Mega-Proyecto, entonces veamos y actuémos sin irnos a los extremos, colocando la punta del compás geométrico sobre el área de OPINIÖN. Démosle vuelta y ni para los lados hay que mirar!

 

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<> Este artículo se publicó el 16 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Panamá en el 2011

 

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La opinión del Periodista…

Modesto Rangel Miranda 

Comienza el nuevo año 2011 y el momento es propicio para reflexionar sobre experiencias pasadas, fallas, situaciones presentes y acciones que no hemos podidos solucionar, pero lo esencial es aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.

Si hacemos una pausa para mirar hacia atrás, nos daremos cuenta que hemos tenido algunos errores que han costado cambios en nuestras vidas. El ser humano construye su futuro día a día mediante pensamientos, palabras y acciones proyectadolas hacia un mejor futuro, sin embargo vivimos sucumbidos en ese orgullo materialista que la sociedad no ha querido soltar debido a diversos factores.

Celebrar la llegada del nuevo amanecer del 2011 representa muchos cambios desde los social hasta lo político y económico incluyendo ciertos cambios que la sociedad necesita. Pero pensemos cuáles son esos cambios, esos cambios son mejoramiento en el nivel educativo, transformando una sociedad subdesarrollista a una sociedad de primer mundo donde se puede valorar las acciones de los ciudadanos.

Panamá tiene mucho potencial en materia beisbolística y siempre ocupamos el segundo o tercero o cuarto lugar, y que decir en fútbol siempre quedamos por fuera de los mundiales y las olimpiadas, muchos pensarán que hay que destituir a los técnicos o directivos, esa es la mentalidad del segundo y tercer mundo.

Panamá debe pensar como nación del mundo desarrollado. Cuando los estadounidenses van a una competencia deportiva, su mayor logro es demostrar valor, y que el mejor honor es ganar para demostrar que somos una nación de campeones.

Los panameños debemos proyectar un cambio positivo para el 2011, dejando atrás todas las cosas que fueran deficientes y pensar que hay mejores días para está nación. Hay problemas, sociales, políticos y económicos, quién dijo que no hay problemas en la sociedad panameña, pero lo esencial es trabajar positivamente buscando soluciones para ellos. La vida tiene muchas soluciones a sus problemas.

Es verdad que nos preparamos para el nuevo año 2011 donde cada persona se traza metas, que hasta ahora no ha podido alcanzar, y se hace el firme propósito de lograrlas durante el año que recién comienza, pero la mejor manera es teniendo el apoyo de personas con actitudes positivas dispuestas a mejorar los errores y pensar que todavía hay una mejor oportunidad que Dios nos regala con el nuevo amanecer del 2011.

A partir de ese momento vemos los obstáculos solo como situaciones a superar, el contento se abre paso entre los lamentos, la alegría vence a la tristeza y la esperanza, la seguridad y la confianza reinan donde se encontraba el temor.   Que el 2011 nos brinde paz, amor, salud, armonía, unión, felicidad y prosperidad. Dios Bendiga a Panamá.

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<>Artículo publicado el 1  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Principales logros en los objetivos para el desarrollo

La opinión de…

Tom Rodríguez

Este artículo aborda aspectos esenciales de las presentaciones hechas por el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino; el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez y la viceministra de Educación, Mirna de Crespo, en el Quinto Foro Nacional para la Competitividad, organizado por el Centro Nacional de Competitividad (CNC), celebrado el pasado mes de octubre.

El ministro Vallarino se refirió al avance en la calificación de Panamá de “Grado de Inversión”, entre marzo y junio de 2010, de parte de las tres agencias calificadoras más importantes, lo cual contribuyó a que Panamá mantuviera un nivel apreciable de crecimiento, a pesar de la crisis financiera.

Explicó que este año se ha caracterizado por una aceleración económica, con incrementos del PIB real en el primer y segundo trimestre de 4.9% y 6.3%, respectivamente, impulsado principalmente por sectores como transporte, telecomunicaciones, comercio y turismo.

El MEF proyecta un crecimiento de 7% para 2010, estimulado por la inversión extranjera directa, que durante la primera mitad del año se incrementó un 26% respecto al mismo periodo de 2009. Señaló, adicionalmente, que 2011 y 2012 representarán los años de mayor actividad del proyecto de ampliación del Canal.

Entre los avances que mejoran la competitividad figuran agilizar los procesos de declaraciones de renta y pagos de impuestos, para lo cual el Gobierno ha desarrollado plataformas tecnológicas. En cuanto a la dotación de infraestructura destacó la organización vial de la ciudad de Panamá y la ampliación de los corredores, junto a la modernización del transporte público en el área metropolitana.

Para promover la conectividad y el desarrollo del país, más allá del “corredor Panamá-Colón”, el Gobierno está trabajando en el mejoramiento y ampliación de los aeropuertos nacionales para hacer de Panamá el hub de las Américas, siendo catalogado como el de mayor conectividad aérea según la Asociación de Transporte Aéreo.

El ministro Henríquez, por su lado, se refirió al importante salto que dio Panamá en los indicadores de competitividad, al posicionarse como el segundo país más competitivo de América Latina, después de Chile.

En cuanto a los aspectos en que Panamá ha mostrado ser menos competitivo, el Gobierno está tomando pasos mediante programas enfocados en salud, educación y desarrollo institucional, y la creación de un grupo de trabajo multidisciplinario que incluye al MEF, al Mici y a Meduca.

El ministro resaltó el aumento de capital extranjero, reflejando la confianza en Panamá como destino de inversión. Agregó que en junio pasado fue inaugurada la Agencia de Inversiones y Exportaciones de Panamá, para promover al país internacionalmente en cuanto a sus capacidades logísticas, fomentar el desarrollo del conglomerado de servicios y complementar las capacidades del Canal.

El ministro mencionó la necesidad de incrementar la creación de portales para el registro de empresas, la aplicación de medidas de defensa de la competencia y protección del consumidor, protección de propiedad intelectual, derecho de autor, actualización de las normas financieras, revisión de la ley de seguros, apoyo a la inclusión del sector informal (que tiene como ejecutor al CNC), y programas de apoyo a la micro y pequeña empresa.

Por su lado, la viceministra Crespo manifestó que se han logrado avances como la transformación curricular, que contempla la reducción de las ofertas de bachilleratos, la capacitación de profesores, la instalación de laboratorios de idiomas, informática, química, física y biología.

Otras contribuciones incluyen introducir un sistema basado en la formación por competencias, mejorar el sistema nacional de evaluación, vincular a los padres al proceso educativo a través del programa “Escuela para Padres” y proveer recursos escolares como mochilas, útiles escolares, libros, bonos para la compra de uniformes y la beca universal.

En Panamá se han hecho importantes avances en materia de competitividad durante los últimos años. Las metas programadas para mejorar la competitividad de acuerdo al plan estratégico de gobierno fomentarán un mayor desarrollo, pero solo podrá ser llevado a cabo mediante la participación de cada uno de los actores de la economía.

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Este artículo se publicó el 7  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Patria y responsabilidad

La opinión del Comunicador Social….

 

ERNESTO A. HOLDER
ernestoholder@gmail.com

Esta semana cumplimos 107 años de vida republicana y, para los que no se acuerdan, también estaremos celebrando 10 años de la recuperación de la soberanía total sobre nuestro territorio con la transferencia del Canal de Panamá el 31 de diciembre de 1999.

Este último hecho consolidó nuestra verdadera independencia y abrió las posibilidades de trabajar afanosamente por impulsar nuestro desarrollo, con el fin de que, como nación, pudiéramos gozar de los beneficios que, como país realmente independiente, merecemos.

Pero 10 años después, y a 107 años de separación, algo anda mal. Resulta muy difícil que las nuevas generaciones comprendan el valor de la lucha que se libró por casi un siglo y que entiendan las circunstancias históricas que permitieron alcanzar los logros obtenidos en 1999. Decía Peter Senge que la ‘tensión estructural’ es el reto más difícil en el camino por alcanzar el lugar que visionamos, ante los constantes desvíos de la realidad.

La visión de un país libre y trabajando por su desarrollo integral, choca con la realidad que vivimos. La independencia se debate hoy entre las fallas de nuestro sistema educativo, el pobre, pero categórico, papel que juegan los medios masivos de comunicación en el deterioro de nuestra identidad nacional y social y, la falta de políticas culturales concretas, que amenazan la consolidación de la nación. Somos una nación complaciente y conformista. Nos estamos saboteando nosotros mismos.

Estos primeros años del nuevo milenio deberían ser algo así como un tiempo de transición entre el proceso de desmantelamiento colonial que vivimos durante los últimos 23 años del siglo pasado, y el perfeccionamiento del Estado panameño en camino a una condición social más elevada para todos. Ambos requieren de mucho trabajo y de una población preparada y dispuesta a asumir su responsabilidad en esa tarea. Pero nuestra sociedad no funciona desde hace mucho tiempo bajo los parámetros que envuelven una visión integral de desarrollo y perfeccionamiento. Algunos creen que eso se logra mediante la construcción de rascacielos y centros comerciales. La visión de un desarrollo social y sistémico del hombre y la mujer que conforma parte de esta nación está en serio cuestionamiento.

Desde no sé cuándo en los últimos años, se ha ido alojando en la conducta de la sociedad el espejismo de que todos somos triunfadores, no importa qué.    En las competencias infantiles, por ejemplo, la práctica es que todos ganan medallas o trofeos: ‘lo importante no es ganar, sino competir’. En sociedades de ‘juegavivo’ como la nuestra, eso también quiere decir que el esfuerzo no tiene que ser mayor.   Impera la ley del menor esfuerzo. Entonces, ¿qué actitud esperamos del colegiado de profesores que pide aumentos salariales, aún cuando el producto que entregan a la nación no es de la mejor calidad? ¿Qué podemos pedirle a los muchachos que exigen el pago de la beca universal, aunque no tengan la calificación mínima de 3.0?, que incluso considero demasiada baja.

La semana pasada, en el marco de una serie de protestas estudiantiles, quedó nuevamente en evidencia lo que todos sabemos: en esencia, la brújula de la generación que está por sucedernos en los próximos 25 a 30 años en la conducción de las cosas de la nación, no funciona.    Se perdió la de ellos y la de sus acudientes, en algunos casos.    Aspirar a ser premiado por algo que no lograron; pocos entienden que el sistema educativo está en un punto crítico que amenaza el proceso de desarrollo nacional.

Las estadísticas oficiales de los últimos años señalan que el 69.5% de los estudiantes de premedia presentaron índices de fracasos en asignaturas tan importantes como Matemáticas, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Español. El 50% de los jóvenes fracasaron en las pruebas de admisión a la Universidad Tecnológica de Panamá y el 65% lo hizo en las pruebas de admisión a la Universidad de Panamá. En las universidades privadas el nivel y el rigor son altamente cuestionables.

Durante los años de juventud la responsabilidad es también un desafío. Me preocupa decir que por donde mire siento que esta generación la estamos perdiendo, en lo educativo, lo social y lo cultural.   No tiene idea del papel histórico que debe asumir dentro de muy poco en la cadena de sucesiones generacionales. Hace falta un entendimiento sobre el valor por el desarrollo humano sistémico e integral. Cimentar la responsabilidad personal de todos. Eso es una obligación patriótica.

Esta semana, los educadores, los estudiantes y los altos oficiales de la nación, vestidos y llenos de motivos, celebrarán los actos y desfiles tradicionales sin esa clara conciencia sobre su papel en la construcción de la sociedad del siglo XXI.   Hacer Patria es exigir y tener compromiso.   Contribuir, en vez de exigir a la fuerza, lo que no nos merecemos.

 

 

<> Este artículo se publicó el  1 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en:   https://panaletras.wordpress.com/category/holder-ernesto-a/

El fracaso de la educación

La opinión de…

Azucena Filló Haro

Escribo este artículo en una especie de conversación con los lectores con el fin de interesarlos en el problema de la educación en Panamá y sugerir algunas ideas, con la esperanza de que nos motivemos a encontrar la solución al problema de la educación, al que solo se le han dado escasos paleativos, pero no una respuesta integral a un problema evidentemente complejo.

En primer lugar, quisiera opinar en cuanto a la decisión del Ministerio de Educación de expulsar a estudiantes que siguen en actitudes de violencia y que presentan serios problemas en clases. Pienso que la respuesta no puede ser la expulsión. Esta decisión no resuelve el problema, más bien lo agrava.

Hay algunas cosas en las que debemos meditar por ejemplo: ¿Qué es educar? ¿qué clase de educación tenemos en Panamá? ¿Está la educación orientada hacia la igualdad o privilegia a grupos? ¿Es ésta la educación que necesita el país?

La que escribe tuvo el privilegio de graduarse en escuela pública, que en aquel entonces, hace algunas décadas, era ejemplo de capacidad, integridad, inmejorable profesorado orientado hacia la educación integral. Hoy los jóvenes no tienen esa oportunidad. Los colegios públicos no animan a nadie a estudiar (salvo algunas excepciones), carecen de casi todo, desde un profesorado estimulado a la enseñanza hasta la carencia básica de aulas, escritorios y libros que ayuden a nuestros niños más necesitados.

Perdemos por permitir que haya más interés en bienes materiales del primer mundo, pero estamos desnudos en materia de educación. Nuestra educación es un fracaso, porque la tenemos en un segundo plano y seguimos en esta actitud recreando la educación para los pobres y la educación para el que tenga el dinero. Ese no es el sentido de la educación si queremos –como dicen algunos– pertenecer al primer mundo.

El énfasis no puede estar en bienes materiales y pobreza educativa, debemos lograr un desarrollo que potencie al hombre no importa a qué estrato social pertenezca. Eso es desarrollo pleno. La riqueza de un país está en la gente y la educación debe ser la espina dorsal de nuestro salto cualitativo a un mundo de plenas oportunidades para todos.

Expulsar a estudiantes no es la solución al problema de la conducta estudiantil, hay que encontrar una solución para los jóvenes que presentan problemas, porque ellos reflejan la pobreza de virtudes en una sociedad que solo les ofrece vicios (alcohol, drogas), desintegración familiar y cárcel, recreando la espiral de violencia que viven otras sociedades.

La educación debe estar en manos de personas idóneas, no de aprendices en materia educativa; debe ser dirigida por los mejores cerebros para que aporten al desarrollo nacional y afrontar el problema de la desigualdad.

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<> Este artículo se publicó el 29  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.