Águilas entre muros de decadencia (II)

La opinión del ex dirigente estudiantil del Instituto Nacional….
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JUVY S. CANO S.

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Águilas entre muros de decadencia (II)

¿Qué sentido tienen sus vidas si en definitiva nunca tendrán oportunidad de empinarse?

Los seudo-dirigentes aupadores de los daños al Instituto Nacional gritan frases apocalípticas anunciando protestas, cuando en realidad la sociedad panameña busca la Paz.

Estos estudiantes en la actualidad carecen de lo más elemental, ejemplos a seguir.

Y el desorden público, ¿en qué categoría cae?

Así, surge la interrogante: ¿Hacia dónde van la juventud y sus dirigentes? El Nido de Águilas se está perdiendo en el torbellino de las insatisfacciones actuales.

Los hechos que han ocurrido en los predios del Glorioso Nido de Águilas, deben ser repudiados por todos los que de alguna forma somos o fuimos parte de la Gran Familia Institutora.   Dichos acontecimientos mostraron que ya no tenemos líderes, si no antisociales.

Cuestiono rotundamente estas posturas aventureras y llamo a la serenidad a esos jóvenes, para que reflexionen ante los hechos que han provocado, desasosiego e inestabilidad a la productividad educativa de mi plantel y daños materiales.

Recuerden: “ las ideas se combaten con ideas ”, decía Floyd Britton (ex dirigente estudiantil del Nido de Águilas ), y no con violencia.

No quiero pensar que será esta juventud la que tendrá en sus manos el devenir económico, político y social de mi Panamá.

Entiendan que deseamos dirigentes capaces y no incapaces, con sentido patriótico y no bandoleros, revolucionarios y no revoltosos, de cara a superar las limitaciones del presente y construir alternativas de trabajo y rescate de los auténticos valores del movimiento estudiantil, porque “solo el que construye sobre ideas, construye para la eternidad”.

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Publicado el 24 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.


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Águilas entre muros de decadencia (I)

La opinión del egresado del Instituto Nacional y ex dirigente estudiantil…..
JUVY  S.  CANO  S.
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Águilas entre muros de decadencia (I)

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Emergido con la República y con 100 años entre sus vetustas paredes, celoso guardián de la nacionalidad, defensor de la justicia social del pueblo; hoy, lastimosamente, pese a haber salido de sus aulas, tengo que reconocer que mi otrora Alma Mater pasa una de sus peores crisis.

Me causa consternación que en el afán de buscar protagonismo haya dirigentes que conviertan el movimiento estudiantil de mi otrora Nido de Águilas en una indeseable caricatura política, a lo que tanto le ha costado a generaciones pasadas, prueba de ello el gran titular de un diario local que decía “ Vandalismo y robo en protesta ”, ello muestra su falta de capacidad política y orgánica.

Y nos preguntamos entonces, ¿será que hemos perdido la brújula del liderazgo nato surgido en tan prestigiosa Mole del Saber, cuna de sanas rebeldías patrióticas, o será que nuestros supuestos dirigentes aguiluchos se han dejado absorber por malsanos propósitos de personajes oscuros que pretenden manipular los bríos juveniles para seguir pertrechados en movimientos obsoletos que solo buscan la inestabilidad social y la violencia como principal enseñanza para los institutores;  o será que para los dirigentes universitarios no hay otras vías para canalizar sus inquietudes que no sea la confrontación?

Manifestaría Ernesto “ Che ” Guevara: “ Quien pretenda aspirar a ser dirigente tiene que pasar por el escrutinio de las masas y asumir los dictámenes de las mismas ”.   Pero nuestra realidad es otra, han convertido el bastión de lucha en un círculo vicioso de errores, y no terminan de comprender que el Instituto Nacional no puede convertirse en una academia de violencia y desaciertos, han hecho de esta cantera de dirigentes un ensayo de probeta, fracasable en todo caso, porque no es posible que se aspire a dirigir, pero no se esté dispuesto a conducir las luchas con hidalguía, coherencia y propuestas serias de por qué se lucha.

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Publicado el 23 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.