Porqué un TLC con Canadá

La opinión del Embajador de Panamá en Canadá…..

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Francisco Carlo Escobar Pedreschi

El inevitable movimiento y evolución de la economía internacional exige cada día más la búsqueda de nuevos mercados y nichos de intercambio comercial sobre todo entre economías estables y democracias sólidas.

Uno de los objetivos que me tracé desde mi designación como Embajador de Panamá en Canadá, fue el de procurar la culminación y lograr la ratificación del Acuerdo de Libre Comercio.

Desde mi llegada a este país, pude palpar la pujanza de una nación primermundista con una economía diversificada y sólida, y que podía servir de claro ejemplo para los productores e inversionistas de mi país.

El acceso a un mercado amplio y sobre todo con mucho poder adquisitivo se muestra favorable para nosotros, además de las ventajas que genera el intercambio, el cual nos dará más acceso a productos de calidad y con mejores precios.

Como valor agregado de esta ejecución tendremos todo el contacto y acercamiento tecnológico, además del conocimiento, el cual nos permitirá copiarlo para beneficios de nuestro productores en Panamá.

Canadá ha demostrado toda la madurez y profesionalismo en estas áreas de intercambio comercial, como por ejemplo entre sus socios más cercanos e importantes a través del NAFTA con los Estados Unidos y México, lo cual no da lugar a dudas de las ventajas que puede traer este Tratado de Libre Comercio con uno de los integrantes más importantes del G-8, y de gran influencia mundial.

A nuestros productores apelo, a su coraje me remito, la situación está próxima a darse, estamos llamados a asumir el reto de seguir demostrando que estamos dispuestos a continuar incursionando en nuevos mercados, con productos de toda índole, desde los tradicionales hasta los no tradicionales.

La aprobación de este Acuerdo nos dará la ventaja siendo uno de los primeros países del área en expandir nuestra producción a este gran mercado.

Solo nos resta no desmayar, y asumir el gran reto que los nuevos tiempos nos imponen, el mundo nos abre las puertas al mercado de libre oferta y demanda, solo de nuestra parte queda como salir airosos y conformes con este nuevo compromiso, entonces asumámoslo.

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Este artículo se publicó el  16  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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