La escuela para el niño y el niño para la escuela

La opinión de la Catedrática de la Universidad de Panamá…

YOLANDA CRESPO DÍAZ
zedirto@cwpanama.net

Conversando con un amigo sobre la deserción escolar, me relató que el desertó del colegio porque su maestro se burló de él. No hay nada más terrible que los maestros maltraten y humillen a los estudiantes ya que gracias a los estudiantes tienen un sueldo. Si no hubieran estudiantes los maestros no tendrían trabajo y el trabajo principal de cada docente es ser un buen docente, ayudar a los estudiantes en el aula a aprender y tratarlos con respeto.

Sin embargo todos sus logros han sido producto de su esfuerzo personal y ha sido autodidacta.

A pesar de haber dejado la escuela pudo llegar a ser un empresario importante en nuestro país.

Esta es una de las pocas personas que han salido adelante a pesar de tener todo en contra.

Es increíble el daño que podemos hacer los maestros a los estudiantes y que todavía se permita que sigan dañando a tantas personas en las escuelas.

Pronto comenzarán las clases y los problemas tradicionales se acentúan por culpa de la inflexibilidad de muchos educadores en acabar de comprender que la escuela es para los estudiantes y no los estudiantes para la escuela.

Bien lo dijo mi abuelo José Daniel Crespo, ‘si la educación es vida y no una preparación para la vida, la vida del niño debe ser el centro del proceso educativo escolar’. Todo el valor, enorme y trascendental de la obra de Jean Jaques Rousseau, estriba precisamente en que fue el primero en percibir claramente esta verdad. La educación debe centrarse en el niño, en el estudiante. Si nos identificamos con los verdaderos instintos y necesidades de la niñez y del estudiantado, si los tratamos dignamente como merecen, buscando su más completa afirmación y crecimiento intelectual e integral, enseñándoles disciplina sanamente, no como una cárcel sino por la necesidad de aprender de ella y su utilidad en la vida y el trabajo, los conocimientos y la cultura y todo lo demás vendrá a su debido tiempo.

Debemos respetar las diferencias individuales. Cada niño al nacer viene con características propias, únicas que lo hacen diferentes a los demás seres humanos. En muchos lugares toda la grandeza y la creatividad de los niños es amonestada o sea cortan y castigan lo mejor del niño para hacerlo repetir servilmente lo que el maestro enseña. Se castiga la individualidad y el pensamiento propio que es lo mejor que tenemos. Cada niño trae consigo características propias que lo distinguen de los demás y que son parte de su equipo de lucha en la vida. La educación no debe coartar ni obstaculizar el desarrollo de las tendencias y aptitudes naturales que trae el niño al nacer más bien ayudarle a desarrollarlas positivamente. El ambiente no puede dar ni crear las capacidades que no se tienen. Es importantísimo reconocer, estimular la naturaleza original del niño, sus capacidades, que son su capital activo así como sus limitaciones, los maestros estamos para ayudar, no para dañar a nuestros estudiantes. Y se nos paga para servir y dar lo mejor de nosotros mismos, no para arruinarlos. A pesar de todos los progresos dentro de la ciencia de la psicología y de la educación todavía encontramos muchos desaciertos en el frágil campo del proceso educativo y el maestro debe conocer y buscar luces para mejorar constantemente en sus conocimientos y su formación integral para hacer una mayor contribución a nuestra sociedad.

Algunos espíritus reaccionarios que para nada cuentan desprecian la personalidad del niño y lo que en si constituye. ‘Este es un gravísimo error’ decía el doctor José Daniel Crespo, mi abuelo. ‘La vida del niño, no es inferior a la del adulto: es diferente. El niño como adulto, tiene su personalidad que cultivar y su puesto que ocupar en la sociedad. Una buena niñez es la mejor preparación para una buena vida de adulto. De aquí la imperiosa necesidad de conocer al niño, y por tanto, de estudiarlo a un incierto porvenir, sacrificamos también al adulto que tratamos de salvar. En este sentido el niño es el padre del hombre futuro’.

‘Muchos maestros se enorgullecen en fracasar y amargarles la vida a los estudiantes’. Estos docentes son resentidos y unos fracasados ellos son los que están acabando con la educación panameña.

Como docente considero que nunca terminamos de mejorarnos y debemos seguir intentando aprender todo lo que sea necesario para ayudar a dar lo mejor a nuestros estudiantes y lograr mejores generaciones a nuestro país, Panamá

No sabemos nada de la niñez y con nuestras ideas erróneas acerca de ella, mientras más lejos nos vamos en la educación, más perdidos andamos. Los escritores más sensatos se preocupan por lo que el hombre debe saber sin preguntarse a sí mismos que es lo que el niño es capaz de aprender.

¿Qué y por qué rechazan cuál es la razón por la que un estudiante no quiere aprender? ¿o es por qué el profesor hace que el niño repudie o rechace la escuela al punto de desertar o dejar sus estudios, quién fracaso?

No fue el niño fue el maestro.

Este artículo se publicó el 3 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.
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Sobre el fracaso escolar

La opinión de la Psicóloga y Docente Universitaria….

YOLANDA  CRESPO  DÍAZ
zedirto@cwpanama.net

‘Cuando fracasa un estudiante, fracasa la maestra’.   Todo estudiante con problemas es producto de su situación familiar.

Los fracasados pierden el interés, la motivación, la escuela se convierte en castigo, un lugar aburrido.

Los padres de familia deben interesarse por el rendimiento académico de sus hijos, dedicarles tiempo, premiar, estimular sus logros, fomentar la superación profesional.

Muchos fracasados vienen de familias desestructuradas, problemáticas. (Divorcio, familias reconstituidas, monoparentales). Fracasan para llamar la atención de sus padres. La poca convivencia con los hijos, la ausencia paterna, cuando la familia no se relaciona con el centro educativo: no asiste a las reuniones de padres de familia o eventos escolares, se refleja en el estudiante.

Fracasan, por trastornos emocionales, de conducta, aprendizaje, porque el contenido del curso no es presentado de manera clara o atractiva, por incapacidad intelectual, falta de interés e indiferencia en la familia. Se debe atender individualmente al alumno con dificultades en el aprendizaje.

El fracaso escolar debe remediarse rápidamente, con programas especiales, ayuda de la familia inmediata, entrenamiento en técnicas de autocontrol, responsabilidad, disciplina, autodirección, habilidades sociales, expresión de sentimientos, actitudes positivas, tolerancia, conducta ética, aceptar las consecuencias de nuestros actos, respetar la autoridad, cooperación , desarrollo de la inteligencia emocional.

Porque no pueden controlar sus propias vidas, ni las cosas que les suceden. La respuesta suele ser la agresividad, el ausentismo, ante un mundo incomprensible, frustrante.

Las cifras de fracasos se acentúan en estudiantes de bajos recursos, provenientes de familias de pocos estudios, no valoran títulos académicos.

La sociedad, la familia, el sistema educativo son los mayores res ponsables.

El contexto economicosocial, los años de estudio que han cursado los padres, afecta el interés de los alumnos.

Prevenir el fracaso escolar es una manera de evitar la conducta antisocial en los jóvenes.

El fracaso escolar conlleva: baja autoestima, pérdida de confianza, decepción, cae en un círculo vicioso de pandillerismo, conducta antisocial.

Los alumnos que abandonan o terminan la educación sin la titulación correspondiente tendrán problemas laborales. El riesgo de marginación o de pérdida de un determinado estilo de vida se incrementa.

Las expectativas de los padres sobre el futuro académico de sus hijos, el apoyo en sus estudios, hábitos de lectura, actividades culturales determina las causas de las dificultades escolares. Un bajo nivel educativo puede compensarse por un mayor compromiso de los padres con la educación de los hijos.

Recomendamos una reducción del número de alumnos por aula, incremento de orientadores, maestros de apoyo, programas de diversificación curricular, Centros públicos atractivos para todos los sectores sociales, enseñanza basada en la utilización habitual de computadoras e Internet, aprender un instrumento musical, desarrollar su expresión artística. El arte, la educación plástica, la música tienen un extraordinario valor formativo, así como las deportivas.

Cuando los alumnos se retrasan de forma considerable en sus conocimientos y habilidades en lectoescritura y matemáticas, hay un gran riesgo de desinterés y de abandono de los estudios. En 1968 los psicólogos norteamericanos Rosenthal y Jacobson, descubrieron el efecto Pigmalión donde descubrieron que las apreciaciones de los profesores se reflejan en la evaluación de sus alumnos o sea que si esperan que un estudiante sea bueno o malo esta profecía se cumple independientemente del valor del estudiante. Esto indica que la impresión del profesor sobre el alumno se refleja en la evaluación.

Las mujeres aventajan claramente a los hombres en todos los paneles educativos en la universidad y en todas partes, a la hora de la graduación: más mujeres triunfan en la escuela.

Encontramos que uno de cada cuatro alumnos de 16 años abandonaba el sistema educativo, abandonar el sistema educativo es una decisión personal, aunque los hijos de padres sin estudios son más frecuentes los casos de fracaso y deserción. Los que mejor se sitúan en este sentido son los hijos de padre universitario, pues consiguen mayoritariamente el título obligatorio.

El éxito de las mujeres: las jóvenes tienen más éxito en el sistema educativo, maduración más temprana, mayor cantidad de hombres abandonan el estudio, repiten de curso, presentan problemas disciplinarios, absentismo y abandono prematuro del sistema escolar.

La edad de abandono está asociada al origen social, concretamente al nivel de estudios de los padres.

Las motivaciones del fracaso escolar abandonar los estudios se concibe como una transición a la vida adulta. Pérdida de valor de los estudios. Satisfacción inmediata: Se quiere dinero inmediato. Ocio nocturno temprano. Falta de capacidad intelectual por naturaleza.No le gusta estudiar, desinterés por el contenido, aburrimiento y desmotivación.

La familia es muy importante, la clase social, más común entre los estudiantes de las clases populares, menos familiarizados con el valor real general y particular de los títulos académicos en el mercado de trabajo, más vulnerables a las informaciones sensacionalistas, la idea de que los títulos no sirven,

El alumno de clase popular encuentra en su medio social, actitudes antiescolares: afirmación del trabajo manual y menosprecio del intelectual, culto al físico (la fuerza para los hombres, la sensualidad y reproducción en las mujeres), El alumno de clase media quiere superarse a través del estudio.

 

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<> Este artículo se publicó el  11  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Para las personas especiales y sus padres

La opinión de la Psicóloga y Docente Universitaria….

YOLANDA CRESPO
zedirto@cwpanama.net

Para muchos tener un hijo diferente es una desgracia, entendamos que todos podemos quedar discapacitados en un momento dado, por un accidente, un infarto cerebral por muchas circunstancias ajenas a nuestros deseos.

El psicólogo ítaloamericano Leo Buscaglia escribió LOS DISCAPACITADOS Y SUS PADRES un libro que aborda este tema profundamente.

Muchos padres pasan por un periodo de negación, recriminaciones, auto castigo, del porqué esto les ha pasado.

Realmente muchos de estos jóvenes son mucho más compañía para sus padres que los hijos sanos serán el resto de la vida.

Las cosas no siempre salen como disponemos, debemos aceptar la persona como es, ayudarla a vivir dentro de un mundo difícil, duro , lleno de prejuicios, dar lo mejor de nosotros mismos, procurarle un ambiente positivo. No se nace con un impedimento es el medio circundante lo que lo determina.

La psicología de los discapacitados es una psicología social basada fundamentalmente en la interacción con los demás en el ambiente personal y particular del individuo. Es posible que los discapacitados asuman opiniones e impresiones que la sociedad tiene, proyecta, en cuanto a la discapacidad física, como parte de su comportamiento y personalidad este fenómeno se conoce como somatopsicología. Estudia la manera como la sociedad responde ante la discapacidad, el modo de actuar, las interacciones y sentimientos ante los discapacitados. Esta influye sobre ellas limitando su autoestima, modo de actuar, modificando sus sentimientos y relaciones interpersonales.

La escritora norteamericana Pearl Buck, Premio Nóbel de Literatura en 1938, pasó la mitad de su vida en China, relata que mientras su hija nacida con un retraso mental grave vivió allí, jamás fue tratada como discapacitada, los chinos aceptaban la discapacidad como un simple hecho de la vida, se ocupaban de ellos como otro niño más. Empezó a notar la estigmatización y los prejuicios al regresar a la cultura occidental.

‘El primer grito de mi corazón cuando supe que ella sería siempre una niña, fue el grito ancestral que todos emitimos ante lo inevitable. ‘Por qué me tenía que pasar esto a mí’ No podía recibir respuesta a esta pregunta, no la tuve.  Entonces ella misma empezó a ver a su hija como impedida, tratarla de esa manera y a sentirse incómoda.  Ella recomienda que nos sintamos orgullosos de nuestros hijos discapacitados.

Se pertenecen a ellos mismos, cada uno es diferente y único, son seres humanos, personas que sienten y tienen las mismas necesidades de amar y ser amados, de aprender, experimentar lo mismo que nosotros. No son monstruos, tienen derecho a equivocarse como nosotros, caerse, fracasar, sufrir, maldecir, desesperarse, si los sobreprotegemos les impedimos vivir. Deben aprender hacer las cosas por si mismos, tratar de ser autosuficientes hasta donde sea posible.

Tienen derecho a vivir y a ser felices, poseen un potencial ilimitado para llegar a ser las cosas que son importantes para ellos, necesitan al mundo y a los demás. El mundo es la mejor escuela de la vida.

La disciplina es una de las enseñanzas más valiosas que podemos utilizar con ellos, basada en el sentido común, una preocupación real tratarlos con amor. No creo en la integración, como docente me he dado cuenta que no funciona. La mayoría de las personas no se atreve a tratar a los discapacitados como trataría a los demás, tememos hacerles daño, contribuyendo al aislamiento social que puede significar en privarlos de las primeras relaciones significativas con otras personas.

Recomendamos participación en planteles multidisciplinarios, planeamientos de educación especial individualizada, controles del progreso, asesoramiento a los padres, planificación de actividades extracurriculares. Utilice un lenguaje claro, una atmósfera cálida y abierta, asesorar padres e individuos excepcionales.

El rol de la familia como encara la discapacidad es esencial, siendo la fuerza individual mas destructiva de la individualidad, el crecimiento humano y la personalidad.

Algunos se avergüenzan de sus hijos excepcionales, los esconden, someten a sus hijos con el síndrome de Down a operaciones dolorosas de cirugía plástica para disimular la discapacidad, que su hijo se vea normal.

Sin tomar en cuenta lo doloroso que esto pueda ser para la criatura.

Algunos matrimonios se desintegran, otros se consolidan y adaptan. Los discapacitados tienen derechos. No olvidemos aquellas personas que al final de su vida se convierten en discapacitados.

Procuremos escuchar los discapacitados hablar sobre sus obstáculos, frustraciones, temores, diferencias, aceptan que nunca serán normales, el dolor, los sentimientos encontrados.

Muchos dejaron su nombre en la historia como Henri de Toulouse Lautrec, pintor francés, el científico británico Stephen Hawking, Lord Byron, Fyodor Dostoevsky, (escritor ruso epiléptico), el gran músico Ludwig van Beethoven (sordo) Andrea Boccelli, José Feliciano, Stevie Wonder (cantantes ciegos), Jorge Luis Borges eminente escritor (ciego), han dejado grandes contribuciones a la humanidad, ciencia, artes, la literatura.

Debemos proporcionar todo lo necesario para la educación, superación personal y física a estas personas, que tanto lo necesitan. Es muy importante el rol específico del maestro asesor. Educar el cuerpo, la mente, satisfacer las necesidades afectivas del discapacitado dentro y fuera del aula. Debemos recordar que ellos también tienen instintos sexuales. Se les debe asesorar sobre el comportamiento sexual, muchos se casan y tienen familias. Otros sufren decepciones, como todos nosotros, nadie se salva.

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<> Este artículo se publicó el  6 de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,   todo el crédito que les corresponde.

Asuntos del ámbito humano, de Pedro Rivera

La opinión de la Psicóloga y Catedrática Titular….

 

YOLANDA  CRESPO  DÍAZ
zedirto@cwpanama.net

No es tan difícil saber cuales son las verdaderas intenciones de Pedro Rivera al abordar desde una perspectiva biopsicocultural una variedad de temas sociales, políticos, culturales e, incluso, literarios en su nuevo libro ‘Asuntos del ámbito humano’.    No hay duda de que lo que pretende el poeta es examinar en forma integral, con el aporte de cada ciencia, tanto social como físico-biológica, el comportamiento humano.

En su nuevo libro de ensayos, el poeta, cineasta y escritor comprometido, ganador en más de cinco ocasiones el Premio Literario Miró trata asuntos concernientes a las estructuras socioeconómicas de Panamá, a la democracia, a la conducta cotidiana y al trabajo creativo de dos escritores en particular, uno panameño, Dimas Lidio Pitty, otro colombiano: Gabriel García Márquez. Lo singular es que aborda cada tema con elegancia, sabiduría, claridad y belleza. Otros ensayos, en esa misma línea, se refieren a la cultura de la pobreza —producto de esa misma herencia colonial— que mantiene a los panameños empantanados en un callejón sin salida, incrementando las diferencias sociales en forma exponencial, como si la una, la riqueza, no pudiese vivir sin la otra, la pobreza.

Uno de los ensayos más destacados del libro tiene que ver con la Caja del Seguro Social. El autor, después de examinar el origen del sistema, propone el uso de ese recurso como punta de lanza de una estrategia de desarrollo nacional. Según su punto de vista la Caja de Seguro Social está ‘privatizada’ por los distintos grupos que usufructúan de sus recursos. Habría, en consecuencia, que ‘desprivatizarla’, Pasar de la propiedad virtual a la propiedad real. Despojarla de su condición de ‘coto de caza’ que tiene actualmente y devolverla a sus verdaderos dueños —a los cotizantes— para que le den mediante inversiones inteligentes ‘el mayor uso colectivo posible’.

El poeta examina el embrutecimiento sistemático de las muchedumbres a través de algunos medios de comunicación social, principalmente la televisión, a los que califica como ‘caballos de Troya’. La metáfora alude al hecho de que estos aparatos, instalados en cada hogar, construyen la conciencia de los individuos a través de noticiarios, programas de acción y telenovelas de pésima calidad intelectual y moral.

Tal vez el ensayo más significativo del libro es el que tiene que ver con su percepción personal sobre Panamá, específicamente sobre la existencia de cuatro países en uno, a los que identifica como ‘transitista’, ‘agrario’, ‘marginal’ y ‘excluido’. Se trata de cuatro bifurcaciones socioculturales, perceptibles a simple vista, heredadas del sistema colonial.

Según esta percepción, el país ‘transitista’, el más privilegiado, está vinculado a la macroeconomía del primer mundo. Se trata de capas sociales acomodadas, rodeadas de lujo, cuyas residencias están enclavadas en barrios exclusivos necesariamente excluyentes, egoístas y arrogantes. Controlan un sistema multimodal de industrias y servicios, bancos y compañías multinacionales, amén de un mercado interno de alta capacidad de consumo.

El agrario, un país de segundo escalón, todavía no alcanza los niveles requeridos para ostentar rango hegemónico en las áreas de producción. El país marginal, con toda su novedad de códigos lúmpenes, promovidos por las políticas de consumo, incrementa los bolsones de violencia en las áreas metropolitanas, urbanas y rurales, convirtiéndose en un peligro para la convivencia humana. Y por último tenemos los indígenas que representan un 90% de la pobreza extrema en nuestro país.

Según explica Rivera, una de las razones por las cuales estas desigualdades perduran y tienden a eternizarse es la ‘resistencia al cambio’. Según su punto de vista, la gente se acostumbra a vivir de la manera como vive, acepta la vida tal como la conoce, encuentra natural la miseria que la rodea y objeta, en consecuencia, cualquier intento por transformarla.

Siempre, a lo largo del libro, Pedro Rivera hará referencia a la compleja conducta humana: instintiva, emocional y racional al mismo tiempo. Estos referentes deben ser tomados en cuenta cada vez que se examinen temas vinculados con la pobreza, la violencia y la inseguridad.

La explicación —agrega— se encuentra en los códigos. Lo que significa que la pobreza sea mucho más que carencias, falta de oportunidades y equidad. Según su punto de vista la pobreza es un sistema de vida codificado por la costumbre, la exclusión y la marginalidad. Una sociedad codificada por un sistema de desigualdades es muy difícil de cambiar. En el fondo todo el mundo acepta las desigualdades como algo lógico, natural.

La definición de Pedro Rivera es muy clara: El ser humano es un ser físico-biológico dotado de psique, que vive en sociedad y que es capaz de crear cultura. No resulta nada desatinado que con una definición tan clara e irrebatible de lo que es un ser humano, como esta, el abordaje de cualquier tema no tenga carácter biopsicosociocultural. Por eso el autor de ‘Asunto del ámbito humano’ sostiene que las conductas humanas son hijas de las circunstancias, resultado de la acumulación histórica y deben ser abordadas con los aportes de todas las ciencias si quieren ser objetivas.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 4  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a lA  autorA,  todo el crédito que les corresponde.

A 21 años de la invasión

La opinión de la Psicóloga y Docente Universitaria…

YOLANDA CRESPO
zedirto@cwpanama.net

Lo profundo era el temor, escribir es consecuencia de haber presenciado, el 19 de diciembre de 1989, la perversa invasión por fuerzas armadas estadounidenses a mi patria, callar es ocultar.

Con lágrimas y gran dolor vi, sentí y presentí desde el comedor de mi casa las primeras bombas. Círculos naranjas iridiscentes caían del cielo sobre el suelo de mi patria. La primera bomba, al caer a las 12.46 del día 20 de Diciembre, desbastó todas las luchas soberanas. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, antes de dejar de funcionar, registró 417 explosiones. El bombardeo se extendió a distintas zonas del país. Solo en la ciudad capital cayeron 422 bombas. Durante las primeras 14 horas del bombardeo cayó una bomba cada dos minutos en alguna región del país. El ejército invasor utilizó a nuestro país como campo de prueba de la tecnología bélica más avanzada.

La maldad y la saña insaciable de los terroristas-soldados nos llenaron de luto y desesperación. El despliegue de poder desencadenado sobre un país tan pequeño y una población tan indefensa no tiene nombre. La historia señalará este evento como uno de los más miserables del siglo XX.

Debo destacar que 160 mujeres-soldados participaron en una operación que ellos decidieron llamar ‘Causa Justa’, pero tan justa como la invasiones de Vietnam, Granada, Irak y Afganistán. Después se preguntan por qué la gente los detesta.

El barrio popular de El Chorrillo fue destruido completamente. Después del bombardeo el ejército invasor se desplegó y ametralló a la gente que vivía en ese barrio durante más de 72 horas. Exactamente 3,993 viviendas fueron consumidas por el incendio que provocaron las bombas, los productos químicos. Según el censo de los mismos afectados, más de 14,170 personas perdieron sus viviendas, todos sus enseres. El 40% de los que vivían en el área eran menores de catorce o mayores de sesenta años.

En la fosa común del Jardín de Paz encontraron 123 cadáveres calcinados: ochenta civiles, cuarenta y tres militares. El responsable de la medicina legal de Panamá contabilizó en la morgue 516 muertos. Según el Comando Sur solo hubo 50 ‘víctimas’, más de 6,000 heridos. El Pentágono aceptó que murieron 314 panameños. La Conferencia Episcopal Norteamericana denunció que no menos de 3,000 seres humanos habían fallecido. El reverendo Jesse Jackson estimó la cantidad de muertos en 1,200. Según la organización Internacional Human Right la cifra de muertos bien pudo llegar a 4,000, sin contar heridos, discapacitados y desmembrados.

Los invasores pagaban hasta seis dólares por cada cuerpo que recuperaban los pepenadores de los escombros. Centenares de cadáveres hubo que sacarlos con grúas y tractores debajo de la madera calcinada, de los hierros retorcidos. Más animados por borrar las pruebas que por otra cosa, los invasores recogían los cuerpos, los congelaban, los tiraban al mar con bombas de inmersión. Al resto se le enterró en fosas comunes.

El poeta cineasta Pedro Rivera y el cineasta Fernando Martínez recogieron una serie de testimonios de un importante número de personas que sufrieron en carne viva esta invasión. Producto de ese esfuerzo es ‘El Libro de la invasión’, prologado por Elena Poniatowska, editado por Fondo de Cultura Económica, un vademécum coral, una sinfonía de voces sufrientes contra el olvido. Individuos y diversos grupos humanos, con sus propios nombres, reviven los sucesos, peripecias, traumas, decisiones que tuvieron que tomar, unos como protagonistas, otros en salvaguarda de sus propias vidas. Veamos, el testimonio de Neribel Bonilla:

—‘Mi niña todavía pregunta por su padre, como si todavía estuviera trabajando. Le digo que está en el cielo. Si le digo la verdad, llora, pregunta… Mejor le digo eso. Cualquier cosa que oye, así sea un trueno, se asusta y dice que es bomba, que son los gringos que vienen…’.

El testimonio de Eduardo Cubillas:

—‘Como todo panameño, esperaba la caída drástica del gobierno. Pero nunca pensé en las barbaridades que se cometieron. Ellos tienen lo que querían, nosotros nada. Los civiles recibimos la peor parte. Con su tecnología pudieron agarrar a ese general Noriega, llevárselo en un bolsillo, sin necesidad de masacrar al pueblo…’.

O del colonense Eleuterio Lee, en cuya casa cayó una bomba, entre otras desgracias, un pedazo de metal se incrustó en el cráneo de su hijo de 3 años:

‘Al niño la operación le resultó bien, pero el metal le tocó parte del cerebro. El cerebro es una cosa que manda todo el cuerpo y no se reproduce. Ese daño es irreparable. No sé como lo va afectar en el futuro. El médico dice que no va a desarrollarse bien en sus estudios. Lo puede afectar la vista, el oído, cualquier cosa…’.

Cientos de testimonios rabiosos, enternecedores, como estos constituyen la mejor prueba de los innecesarios, necios, estúpidos comportamientos en los que incurren seres humanos —los líderes de los países más poderosos del planeta— sin ninguna necesidad trascendente, como ocurrió en Panamá el 20 de Diciembre de 1989.

Ojalá acciones como estas no vuelvan a ocurrir jamás, en este, ni en otro país de nuestra América.

El recuerdo de la invasión permanece como herida abierta en mi corazón.

 

<> Este artículo se publicó el 20 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Educación: nadie se pone de acuerdo

La opinión de la Psicóloga y Docente Universitaria….

 
YOLANDA  I.  CRESPO  D.
zedirto@cwpanama.net

Mi abuelo, el doctor José Daniel Crespo, creador de la nueva educación en Panama, sostenía que la escuela era para el niño, no el niño para la escuela, ‘siendo el niño el centro de las miradas de la nueva educación, ninguna practica educativa puede ser aceptable, si no se basa en el estudio científico del niño’.

El colegio debe propagar el evangelio de la alegría, la libertad, ofrecer un lugar de gozo y aprendizaje que estimule el intelecto, no un lugar de castigo, preparar buenos ciudadanos, enseñar a estudiar, fomentando buenos hábitos de estudio, cooperación, conciencia social, valorando el estudio reflexivo, formación de juicios, actitudes criticas, propósitos definidos, solucionar problemas, creando la persona integral, que piense por sí misma, desarrollar mente y carácter, preparando futuros expertos en un área determinada, conocimiento integral de las ciencias, las artes, las humanidades, creando mente y persona flexible. A través de mi docencia he encontrado el valor de sus enseñanzas.

Hay muchos expertos en ciertas áreas, ignorantes e incultos, el objetivo de la educación es formar al ser pensante integral. La educación debe fundarse en valores: forjar mentes propias, pensar libremente, manejar con destreza y maestría la carrera elegida. El carácter es importante. Hay estudiantes que sacan las mejores notas y fracasan en la vida, los que utilizan la inteligencia emocional, llegan al éxito, tienen vidas productivas.

Muchos sin darse cuenta viven los principios de grandes pensadores, educadores y humanistas, pensando que su modo de actuar es auténtico, su propia filosofía de vida, nadie tiene todas las respuestas, la espiritualidad conlleva alcanzar la plenitud. Quienes piensan que los bienes materiales traen felicidad descubren una vida vacía.

La mente y el cerebro funcionan como sistemas autónomos de computadora especializada en distintas áreas. Nosotros nunca terminamos de educarnos. Un diploma no es todo, si no seguimos actualizándonos nos quedamos atrás, mucha de nuestra educación será autodidacta, práctica constante, nuevas técnicas y avances para mantenernos al día.

Howard Gardner recomienda desarrollar cinco mentes para el futuro: la disciplinada, respetuosa, sintetizadora, creativa y ética.

El secreto del éxito es la disciplina, lleva a cualquier meta, si queremos ser buenos pianistas, deportistas destacados, debemos practicar diariamente. Muchas escuelas imponen un pensum académico sin tener en cuenta las necesidades individuales, necesitamos un pensamiento disciplinado.

Nuestra responsabilidad como educadores es crear jóvenes que tengan un pensamiento propio con hábitos de disciplina, la maestría del conocimiento, respetar y tolerar las diferencias, aprender a discernir, sintetizar lo más importante en un texto, incentivar la creatividad, productividad, el respeto y los valores en la sociedad actual. Las disciplinas eruditas como la matemática, ciencia, la historia, la economía, música clásica, son inventos humanos que tomaron cientos de años para perfeccionarse.

La disciplina que requiere conseguir nuestras metas, exige un trabajo arduo y práctica sistemática constante, llevará al dominio, maestría, ser un experto. Porque si no eres un experto, tendrás que trabajar para otro que sí lo es. Vivimos la era del conocimiento, solo los expertos maestros tendrán éxito, serán valorados en su área de trabajo.

La mente creativa renueva y crea: Amadeus Mozart genio de la música inició sus creaciones a temprana edad, escribió sus primeros conciertos importantes a los quince años; Picasso, genio de la pintura, mantuvo su fecunda creatividad desde niño hasta la ancianidad.

Mihaly Cikszentmihalyi, especialista en creatividad, reconoce la importancia de la disciplina, constancia, la sintetización, el respeto, la ética y la pasión necesaria para crear. Hay mucha información, debemos poder seleccionar y sintetizar lo realmente importante, básico para nuestra formación profesional e integral, lograr un método para encontrar lo medular.

Fausto la obra maestra de Goethe, expone al hombre buscando sabiduría, intenta dominar el poder, el conocimiento, través de la lectura, sabiendo que nunca llegara a conocerlo todo, siempre habrá algo más, jamás podremos leer todos los libros que existen y abarcar todo.

La mente respetuosa pregona la tolerancia a culturas diferentes, distintas creencias, respeto a la diversidad, vivir en paz y tolerancia, aprender la importancia de la reconciliación y perdón. No debemos jamás burlarnos de los que son diferentes a nosotros en creencias religiosas, etnias o pensamientos, promover la libertad de expresión.

La mente ética requiere un nivel elevado de abstracción y pensamiento, reflexionar en los distintos papeles que jugamos en la sociedad, tratar de hacerlo con responsabilidad y excelencia comprometidas en nuestras especialidades, buscando causas nobles que den significado a nuestras vidas. Solidarios con los desprotegidos y minorías, buscar y valorar el éxito, sabiendo que tendremos muchos obstáculos para llegar a el. La perseverancia es esencial, el compromiso y el respeto a los demás.

Algunos pensamos en lo que tenemos o deberíamos hacer en determinadas situaciones, basándonos en la intuición y la experiencia.

 

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<> Este artículo se publicó el 11 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.
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Violencia intradoméstica

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La opinión de la Psicóloga y Catedrática Titular  de la Universidad de Panamá….

YOLANDA CRESPO DÍAZ
zedirto@cwpanama.net

El proyecto de ley que modifica y adiciona artículos de la Ley 38 de 2001 sobre Violencia Doméstica, hoy en la Asamblea Nacional, es de gran importancia para todos, especialmente quienes hemos sido víctimas de la violencia doméstica.

De niña me advirtieron nunca hablar con extraños, podían hacerme daño; pero la vida me ha enseñado que las personas que más daño hacen son las más allegadas, íntimas, cercanas a nuestras vidas, en quienes confiamos y pensamos que nos van a proteger, quien metemos en nuestro lecho.

Los casos de muerte de la mayoría de las mujeres son de la mano del amigo, marido, esposo o amante. A veces de los mismos familiares. La Violencia Intradoméstica y la asfixia económica se ven sin distingo en todas las clases sociales, independientemente del nivel cultural o económico, solo que ‘los grandes’ tienen los medios para ocultarla. Como psicóloga, trabajadora de la salud y de la enseñanza he conocido íntimamente muchos casos de víctimas de la violencia y acoso moral cotidiano en diferentes esferas.

Hay un caso de una humilde panameña, cuyo marido tomó un machete y le cortó la mano. Temerosa, llevó su mano en un cartucho al hospital, dos prominentes cirujanos plásticos panameños pasaron 20 horas operándola gratuitamente hasta salvarle la mano, que le funciona, la puede utilizar, dejando una gran cicatriz, pero hay cicatrices en el alma que no se pueden borrar, la verdad es más aterradora que la fantasía. La violencia crece en los medios televisivos, que incrementan los programas violentos engendrando más agresividad en los jóvenes y adultos.

Recuerdo una noche, apareció una vecina embarazada a tocar mi puerta con el vientre morado de los golpes que su esposo le había propinado por consecuencia, perdió su hijo.  Su marido le pegaba salvajemente, pasaba días sin dirigirle la palabra, la asfixiaba económicamente. Sin embargo, delante de la sociedad era un hombre encantador y galante. Muchos son los casos que quedan impunes en todas partes del mundo cuando hay influencia. La víctima queda aislada. Como dicen ‘cornudo y apaleado’.

Es indignante que en pleno siglo XXI se practique la lapidación y sentencia de muerte a la mujer acusada de adulterio, cuando esta práctica es tolerada en los hombres. Una de las maneras más comunes de violencia intrafamiliar es la asfixia económica.

Se entiende por violencia doméstica todo tipo de ‘violencia sexual o psicológica, la intimidación o persecución de una persona por su cónyuge, ex cónyuge, familiares o parientes con quien cohabita o haya habitado, viva o haya vivido bajo el mismo techo o sostenga una persona con quien se haya procreado un hijo, para causarle daño físico o emocional a su persona’.

La violencia física es el uso de la fuerza o coerción por parte del agresor contra la víctima para lograr que haga algo que no desea o deje de hacer algo que desea por encima de sus derechos.

Violencia patrimonial: Acción a omisión dolosa que implica daños, pérdidas, destrucción, retención o distracción de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, derechos a otros recursos económicos destinados a satisfaces las necesidades básicas.

Violencia sicológica: Toda acción u omisión que realiza una persona contra otra destinada a coaccionar, degradar o controlar las acciones, comportamiento creencias, sentimientos o decisiones de las personas. Se manifiesta por medio de intimidación, manipulación, amenazas directa o indirecta, permanente, hostigamiento, acoso o menosprecio al valor personal destrucción de objetos apreciados por la persona, privación al acceso a la alimentación, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal.

Conozco el caso de un alto funcionario público adúltero, quien reventaba imágenes sagradas, cuadros, vajillas, golpeaba, amenazaba de muerte a su esposa e hijas y portaba armas atemorizando a la familia. La nueva ley castiga la violencia patrimonial, sexual y psicológica, prohíbe que se introduzcan o se mantengan armas en el domicilio común, así como incautarlas, a fin de garantizar que no se utilicen para intimidar amenazar ni causar daño, con independencia de la profesión u oficio del presunto agresor. Prohíbe al presunto agresor acercarse al domicilio común o aquel donde se encuentre la víctima, lugar de trabajo, estudio u otro habitualmente frecuentado por ésta. Ordenar al presunto agresor cubrir el costo de la reparación de los bienes o de la atención médica. Dicho costo será descontado, en caso de condena civil.

Sin perjuicio de que se inicie o continúe el proceso civil, penal familiar o administrativo respectivo, la autoridad, cuando tenga conocimiento del hecho queda inmediatamente facultada según su competencia para aplicar a favor de las víctimas de la violencia doméstica las siguientes medidas de protección:  Ordenar el arresto provisional del agresor por un término que no sobrepase las 72 horas.   Ordenar al presunto agresor que desaloje la casa de habitación que comparte con la víctima, independientemente de quién sea el propietario de la vivienda.  Otorgar en uso exclusivo a la persona agredida los bienes muebles necesarios para el funcionamiento adecuado del núcleo familiar.

<> Artículo publicado el  7 de octubre  de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.