Asuntos del ámbito humano, de Pedro Rivera

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La opinión de la Psicóloga y Catedrática Titular….

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YOLANDA  CRESPO  DÍAZ -
zedirto@cwpanama.net

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No es tan difícil saber cuales son las verdaderas intenciones de Pedro Rivera al abordar desde una perspectiva biopsicocultural una variedad de temas sociales, políticos, culturales e, incluso, literarios en su nuevo libro ‘Asuntos del ámbito humano’.    No hay duda de que lo que pretende el poeta es examinar en forma integral, con el aporte de cada ciencia, tanto social como físico-biológica, el comportamiento humano.

En su nuevo libro de ensayos, el poeta, cineasta y escritor comprometido, ganador en más de cinco ocasiones el Premio Literario Miró trata asuntos concernientes a las estructuras socioeconómicas de Panamá, a la democracia, a la conducta cotidiana y al trabajo creativo de dos escritores en particular, uno panameño, Dimas Lidio Pitty, otro colombiano: Gabriel García Márquez. Lo singular es que aborda cada tema con elegancia, sabiduría, claridad y belleza. Otros ensayos, en esa misma línea, se refieren a la cultura de la pobreza —producto de esa misma herencia colonial— que mantiene a los panameños empantanados en un callejón sin salida, incrementando las diferencias sociales en forma exponencial, como si la una, la riqueza, no pudiese vivir sin la otra, la pobreza.

Uno de los ensayos más destacados del libro tiene que ver con la Caja del Seguro Social. El autor, después de examinar el origen del sistema, propone el uso de ese recurso como punta de lanza de una estrategia de desarrollo nacional. Según su punto de vista la Caja de Seguro Social está ‘privatizada’ por los distintos grupos que usufructúan de sus recursos. Habría, en consecuencia, que ‘desprivatizarla’, Pasar de la propiedad virtual a la propiedad real. Despojarla de su condición de ‘coto de caza’ que tiene actualmente y devolverla a sus verdaderos dueños —a los cotizantes— para que le den mediante inversiones inteligentes ‘el mayor uso colectivo posible’.

El poeta examina el embrutecimiento sistemático de las muchedumbres a través de algunos medios de comunicación social, principalmente la televisión, a los que califica como ‘caballos de Troya’. La metáfora alude al hecho de que estos aparatos, instalados en cada hogar, construyen la conciencia de los individuos a través de noticiarios, programas de acción y telenovelas de pésima calidad intelectual y moral.

Tal vez el ensayo más significativo del libro es el que tiene que ver con su percepción personal sobre Panamá, específicamente sobre la existencia de cuatro países en uno, a los que identifica como ‘transitista’, ‘agrario’, ‘marginal’ y ‘excluido’. Se trata de cuatro bifurcaciones socioculturales, perceptibles a simple vista, heredadas del sistema colonial.

Según esta percepción, el país ‘transitista’, el más privilegiado, está vinculado a la macroeconomía del primer mundo. Se trata de capas sociales acomodadas, rodeadas de lujo, cuyas residencias están enclavadas en barrios exclusivos necesariamente excluyentes, egoístas y arrogantes. Controlan un sistema multimodal de industrias y servicios, bancos y compañías multinacionales, amén de un mercado interno de alta capacidad de consumo.

El agrario, un país de segundo escalón, todavía no alcanza los niveles requeridos para ostentar rango hegemónico en las áreas de producción. El país marginal, con toda su novedad de códigos lúmpenes, promovidos por las políticas de consumo, incrementa los bolsones de violencia en las áreas metropolitanas, urbanas y rurales, convirtiéndose en un peligro para la convivencia humana. Y por último tenemos los indígenas que representan un 90% de la pobreza extrema en nuestro país.

Según explica Rivera, una de las razones por las cuales estas desigualdades perduran y tienden a eternizarse es la ‘resistencia al cambio’. Según su punto de vista, la gente se acostumbra a vivir de la manera como vive, acepta la vida tal como la conoce, encuentra natural la miseria que la rodea y objeta, en consecuencia, cualquier intento por transformarla.

Siempre, a lo largo del libro, Pedro Rivera hará referencia a la compleja conducta humana: instintiva, emocional y racional al mismo tiempo. Estos referentes deben ser tomados en cuenta cada vez que se examinen temas vinculados con la pobreza, la violencia y la inseguridad.

La explicación —agrega— se encuentra en los códigos. Lo que significa que la pobreza sea mucho más que carencias, falta de oportunidades y equidad. Según su punto de vista la pobreza es un sistema de vida codificado por la costumbre, la exclusión y la marginalidad. Una sociedad codificada por un sistema de desigualdades es muy difícil de cambiar. En el fondo todo el mundo acepta las desigualdades como algo lógico, natural.

La definición de Pedro Rivera es muy clara: El ser humano es un ser físico-biológico dotado de psique, que vive en sociedad y que es capaz de crear cultura. No resulta nada desatinado que con una definición tan clara e irrebatible de lo que es un ser humano, como esta, el abordaje de cualquier tema no tenga carácter biopsicosociocultural. Por eso el autor de ‘Asunto del ámbito humano’ sostiene que las conductas humanas son hijas de las circunstancias, resultado de la acumulación histórica y deben ser abordadas con los aportes de todas las ciencias si quieren ser objetivas.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 4  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a lA  autorA,  todo el crédito que les corresponde.

Revisitando a Re-Vista

La opinión de…

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LUIS  PULIDO  RITTER -
luispulidoritter@gmx.net

Hace treinta años edité una publicación con el título Re-Vista con la que esperaba sentar mi “propia” trayectoria.   En efecto, como todo el mundo sabe, editar una revista en Panamá, que tenga continuidad, se necesita más que una buena dosis de perseverancia, se requiere fe.

 

Y a esa fe recurro nuevamente al nombrar esta columna Re-Vista que para mí significa volver a ver, a re-pensar, y a preguntar.   Re-Vista nació en los años ochenta, década que recuerdo como muy oscura en Panamá, si no es por la existencia de escritores e intelectuales panameños que recién habían venido del exterior. Nunca olvidaré el impacto que tuvo en mí escuchar y leer a aquellos jóvenes intelectuales panameños, algunos profesores míos en la Ecuela de Sociología, como Marco Gandásegui, Carlos Castro, Gerardo Maloney, Carmén Quintero, Jorge Montalván.

Y a otros que no fueron profesores míos, pero que me abrieron como los primeros todo un mundo, con sus artículos, libros, polémicas, como fue el caso de Alfredo Figueroa Navarro, Miguel A. Bernal, Enrique Jaramillo Levi, Rafael Candanedo, Simeón González, Egbert Wetherborne.

A pesar del momento terrible por el que pasaba el país, tuve el interés y la suerte de escuchar y leer lo mejor que venía de Europa, de los Estados Unidos y de América Latina. Entre algunos amigos circulaban los textos de Dahrendorf, Foucault, Althusser, Levi-Strauss, Gramschi, para dar algunos ejemplos notables, que nos alejaban de las ortodoxias en boga, de los facilismos ideológicos y de las simplificaciones tercermundistas propias de la guerra fría.

En el cine universitario disfrutábamos lo mejor del cine europeo y latinoamericano de aquel entonces, Fassbinder,Wenders, Pasolini, Felini y de Rocha. Yo era especialmente un apasionado de Pasolini y, sin duda alguna, de Hanna Schygulla, la heroína. de Fassbinder.

En fin, tratábamos por aquel entonces de buscar nuevos caminos para establecer establecer preguntas. Y realmente comprender lo mejor de la tradición literaria y filosófica moderna, Flaubert, Mann, Proust, Nietzsche.

Pero ya han pasado casi veinticinco años. Panamá ha cambiado muchísmo. Nosotros también. El mundo ha cambiado desde la caída del muro de Berlín en 1989. Y un buen ejemplo es que, cuando salí del país en 1987, era inimaginable una Feria del Libro. Eso solo ocurría en otros planetas y aquí no me ahorro el gesto de felicitar a todos aquellos que han estado detrás de este proyecto y, especialmente, a la profesora Emma Gómez y a Briseida Bloise. Comparado con los ochenta, cuando la literatura era casi un ejercicio de unos pocos, se encuentra hoy día un arcoiris de escritoras y escritores, de todas las edades, cuyos textos son publicados por editoriales, o por ellos mismos.

Hay de todo, para todos los gustos, y esto es positivo. Ya no vivimos en el tiempo cuando algunos se reservaban derecho de definir qué era la literatura. Hoy día hay más actores que reclaman participar en la producción y distribución de bienes tanto materiales como espirituales y todo esto implica una negociación tanto global como local.

Algunos mirarán con nostalgia hacia atrás, cuando el mundo era blanco y negro, aunque realmente nunca lo fue, y otros miramos el futuro con mucho optimismo, con las ganas de abrir esta página a la diversidad de puntos de vista, pero preocupados por hacer de este planeta, este tiempo global, un espacio habitable para todos nosotros donde impere la democracia, el talento y el respeto hacia todas las personas, consciente de que escribimos para un país que todavía tiene que resolver las aspiraciones de los desherededados de siempre, de las comunidades indígenas y negras, de dar espacios cívicos a nuevas voces, como la comunidad gay, crear verdaderas alternativas para los jóvenes, y enfrentarse al tema medio ambiental.

<> Este artículo fue publicado el 10 de octubre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La madre de los textos escolares

La opinión de la Gobernadora de la Provincia de Panamá…

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Mayín Correa -

Ella quiere incluir en su discurso de agradecimiento un mensaje a sus padres muertos, pero cree que no podrá contener las lágrimas… Yo le aconsejé que no lo diga al final del discurso, porque queremos que termine el acto contenta, feliz por tan singular reconocimiento.

Es que la Cámara Panameña del Libro solicitó al Gobierno la imposición de la Orden Manuel Amador Guerrero, en el grado de “Comendador”, a la profesora Noris Correa de Sanjur, durante la celebración de la Feria del Libro, esta semana en Atlapa.   La profesora Noris es la hermana–madre de Rodrigo, Gonzalo, Carmen y mía.   Y… abuela, tía y bisabuela de más de una docena de nietos, sobrinos, biznietos.

Todo este familión sin haber concebido a ninguno, pero haciendo lo que hace una verdadera madre por sus hijos. Mantenerlos, educarlos, guiarlos, disfrutar de sus logros y sufrir con sus dolores.    La profesora quiere decirle algo a su madre Lala, quien agonizando en el parto de nuestra hermana menor Carmen, le pidió que velara por sus cinco hijos que dejaba huérfanos y pequeños.

“Quiero decirle a mamá: míralos aquí con sus familias, ciudadanos decentes y ejemplares como tú querías. También, le diré que disfruté cuidando de ellos, igual que escribiendo docenas de libros de textos escolares que ayudaron a formar a los hijos de la patria”.

La profesora estudió en la Escuela Juan Demóstenes Arosemena donde se graduó de maestra.   Se ganó una beca para estudiar en la Universidad de Panamá, graduándose de profesora de Estudios Sociales.

Comenzó a producir libros de trabajo y de ayuda escolar impresos en mimeógrafos.   Recuerdo la casa llena de libros y de muchos papeles llenos de tinta negra. Hubo momentos en que sentíamos vivir en una mina de carbón junto a una fábrica de papel barato.   Así era la fábrica inicial de libros hechos a mano e impresos en mimeógrafos alemanes Geistener.

Todo indica que la ONU se enteró de esta forma particular de producir libros escolares y le ofreció una beca en New York.   La producción ahora se hacía en imprentas modernas hasta lograr los más hermosos libros de textos escolares, ganadores, año tras año, de los concursos establecidos por el Ministerio de Educación para textos oficiales en los que casi todos los panameños de las últimas generaciones, estudiamos geografía, historia, cívica y estudios sociales.

Este trabajo de escribir textos escolares lo deben hacer quienes tienen vocación y además, un gran corazón… porque los autores terminan sus vidas muy pobres pero llenas de cariño y reconocimiento ciudadano. Mi octogenaria hermana–madre continúa trabajando, más que todo para ayudar a otros, especialmente a su familia.

Siempre he creído que los reconocimientos se hagan en vida, “para que los disfruten y lo saboreen a plenitud. Por eso, agradecemos a la Cámara Panameña del Libro, en especial a Rodrigo Burgos, uno de sus dirigentes, que este jueves lograran que una macaraqueña noble y digna derrame muchas lágrimas de felicidad. Igual gratitud sentimos con el Gobierno que accedió a la solicitud.

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Artículo publicado el 26 de agosto de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Circo político

La opinión de….

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YOLANDA CRESPO


‘El sol simboliza la verdad y la integridad.  Otorga al nativo alegría, confianza y buena salud’. El próximo 25 de agosto, a las 5:00 p.m. en el salón Chaquira del Centro de Convenciones ATLAPA,  en el marco de la Feria del Libro, la escritora Rose Marie Tapia presentará El retorno de los bárbaros. De esta manera, la autora cerrará su trilogía político social.

‘El cuervo’ es la figura central de la novela que es, en realidad, un retrato de un mandatario tropical. La autora conoce al dedillo las cartas astrales, el tarot, los movimientos esotéricos que han gustado tanto a muchos militares y mandatarios de la política criolla.

Esta novela comienza con un golpe de estado, como hemos vivido en el pasado. Ostenta ejemplos de la vida política de manera ficticia. Presenta la situación de un país imaginario que vive en medio de constantes tribulaciones, engaños, conspiraciones, secuestros, catástrofes económicas, etc. Todo esto sin mencionar la injerencia extranjera, la presencia de la logia de los Iluminati, grupo de trascendencia en la política mundial a través de la masonería y otras sociedades secretas que instalan y remueven mandatarios a placer.

Realmente hay de todo en esta novela escrita en un lenguaje tan sencillo que un niño y hasta la persona más sencilla puede entender. Abundan la acción, el esoterismo, la intriga, las traiciones, etc. Siempre encontramos que los gobiernos hacen ver que sus problemas son internos, pero que las decisiones trascendentales son llevadas a mano por la inherencia extranjera.

Rose Marie atesora reveladores ejemplos de mitología y magia. Esta saga del poder en nuestros países latinoamericanos es una muestra más del talento de la escritora. Aparecen algunos personajes de sus novelas anteriores. Una de las protagonistas entra disfrazada a la mazmorra para rescatar al presidente del secuestro, para posteriormente se castigada por los gorilas. En medio de la ficción experimentamos situaciones de temor y represión que hacen alusión a aquellas que experimentamos todos los panameños durante la dictadura militar.

Como en todas las obras de la novelista, el final es muy bueno. Se vislumbra el fortalecimiento del sistema democrático. La obra refleja su pasión por la libertad, la presencia de mujeres valientes, hombres indignos, la constante manipulación de los medios de comunicación, en fin, la fogosa política en nuestros países tropicales.

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Este artículo fue publicado el  14 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Los cuentos de Rosa María Britton

La opinión de….

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LUIS FUENTES MONTENEGRO  -

La literatura tiene cosas sorprendentes, y es que aún cuando se entienda o no se acepte como instrumento de reflexión, comunicación o redescubrimiento particular o colectivo, refleja partes de la sociedad o de lo que es el entorno de una persona.

Rosa María Britton aparece en el panorama literario con buen pie, obtiene un premio Ricardo Miró en la sección novela con su obra “El ataúd de uso”, desde entonces su producción narrativa ha sido prolífica; sin embargo, sigue siendo dicha novela la de mayor proyección en cuanto a éxito como producto de consumo intelectual y en cuanto al plano cualitativo.

Si hubiera que definir los rasgos básicos de su prosa literaria es en esa novela donde los mismos se concentran; así por ejemplo una proclividad al realismo mágico garcía-marqueciano, donde se acoge la hipérbole, donde hay preferencia por locaciones rurales, donde la construcción o reconstrucción de frases se fundan en expresiones del vernáculo, y donde el manejo del humor sobre situaciones rimbombantes es reiterativo. La narrativa sigue siendo lineal, todas y cada una de sus obras conllevan igual dinámica, un trasfondo estructural indistinto. No son piezas de complicaciones técnicas, el manejo de los diálogos, las descripciones y algunos monólogos intercalados integran una tríada constante en la formación de sus cuentos o de sus novelas.

Todas sus creaciones son historias, relatos, remembranzas e invenciones que se narran como si se estuviera contando un cuento, de esos que contaban las abuelas de antes.   Si se quisiera adentrar en la esencia narrativa de Rosa María Britton, analizar su obra “El ataúd de uso” puede bastar, ella sola puede hablar por las demás; pero también existe un cuento extraordinario en su repertorio, “El jardín de Fu Yang”, allí hay maestría, allí hay un manejo apropiado de cómo una historia o un hecho real se convierte en material literario, es en ese cuento donde la constante del realismo mágico denota personalidad propia, fuerza y tono singular.

De Rosa María Britton se pueden esperar muchas creaciones o publicaciones, pero las dos obras que hemos referido marcan su principio, desarrollo y posteridad. Talento irrefutable, disciplina para escritura, espontaneidad en el proceso creativo, desenvolvimiento técnico elemental. Una de las mujeres escritoras que en múltiples ocasiones ha sido premiada y cuyos libros se difunden con bastante amplitud en una sociedad donde el espíritu y los valores se destartalan sin piedad.

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Artículo publicado el  3 de agosto de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Paco Gómez Nadal – Persecución en Democracia

La opinión de….

VITELIO DE GRACIA PERIGAULT

La historia nos enseña que nada aprendemos de ella. Lo acontecido a Paco Gómez Nadal en el aeropuerto es muy grave, guardar silencio es aún peor.   No le conozco personalmente, pero leo sus artículos. Son agudos, ácidos y directos, muy críticos del actuar gubernamental.   Sin ambages escribe lo que piensa.

Al verlo en el aeropuerto, por TV, me sentí en los años 86 al 89 cuando reinaba el terror y los que criticaban al gobierno eran blanco de ataques y exilio.   Me aterra pensar que estamos volviendo a lo mismo, pero ahora no son los militares gorilas de centroizquierda. En goce de plena democracia es el mismo razonamiento de los gorilas, pero ejercido por funcionarios de extrema derecha. ¿Cuál es la diferencia? El fin es el mismo.

El argumento aducido por Migración, que por razones de impago de impuestos no le permitirán el reingreso al país, es tan absurdo como ridículo, quiero ver cómo salen de esta. Percibo que para Migración atreverse a tan desacertado planteamiento, la orden tuvo que venir de muy arriba y sentirse muy respaldada, además se pone de manifiesto que están buscando la quinta pata al gato, para ver cómo se deshacen del tábano que es Paco Gómez Nadal, a quien felicito por decidir quedarse y dar la cara (y la pelea) como hacen los hombres íntegros.

Todos los que escribimos y criticamos estamos expuestos a estas arbitrariedades. Meses atrás me encontré con don Mario Galindo quien me preguntó por qué no escribía, que él le daba seguimiento a mis escritos y hacia muchos meses que no escribía, le respondí que no escribía por miedo, a lo que él me respondió que eso era imposible, porque yo no le tenía miedo a nada.   Es que este gobierno desde el día uno no soporta las críticas y en Palacio no hay quién explique lo necesario de las mismas para corregir rumbo, los aduladores e ignorantes se comprometen a parar a quien critique al Ejecutivo, sin medir la consecuencia, ya la noticia de lo acontecido a Gómez Nadal le dio la vuelta al mundo.

Amedrentan a directores de prensa escrita y hablada, con el fin de cerrarle la puerta a quienes los critican y no pueden comprar.

No podemos guardar silencio ante estas muestras de antidemocracia, los autores son los mismos que diseñaron la nacionalización de Bosco Vallarino y ahora no saben qué hacer con el monstruo que crearon, son los mismos que ‘tumbaron’ a la procuradora y tienen tremendo lío para administrar justicia.   Guardar silencio es ser cómplices.

Fíjense si peligra la democracia, que cualquiera puede acusarte, te levantan un expediente, aducen que no te encuentran e inscriben tu nombre y cédula en el llamado Pele police,  te piden identificación, apareces en el Pele police, te detienen esposan y raudo a la cárcel, y allí te dejan hasta cuando les venga en gana.

Díganme si esto no es un instrumento que se presta para abusos y meter miedo. Protesto por la detención del periodista Carlos Núñez, juzgado en ausencia hace ocho años por una acusación de calumnia e injuria y detenido recientemente por el Pele police.

Mi papá me decía que el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones.

Así lo percibo, así lo escribo.

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Este artículo fue publicado el  8 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  y en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Una obra trascendental

La opinión de Periodista, Poeta, Doctor en Filosofía e Historiador aficionado…..

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ÁLVARO MENÉNDEZ FRANCO

Con una gentil tarjeta de mi amigo don Jorge Liakópulos he recibido el invaluable obsequio del último logro del excelente historiador panameño Doctor Alfredo Castillero Calvo, uno de los más serios, estudiosos y brillante elucidador de nuestro pasado y esclarecedor de las posibles rutas del porvenir.

La obra se titula “ Cultura alimentaria y globalización ”; con el subtítulo que reza “ Panamá y Siglos XVI a XXI ”. Si la obra es excelente por la erudición de sus contenidos, también lo es desde el punto de vista de la técnica impresora lograda por los editores de Niko”s Café y la impresora colombiana Car Graphics, S.A.,  por delegación de Editora Novo Srt. S.A., de Panamá.

El libro está dividido en diecinueve capítulos con 400 páginas de 22 por 28, un excelente papel de 20 libras y con una portada que es un aporte a la impresión artística en alto relieve que reproduce una colorida estampa que resume, en cierto modo, el tema central del trabajo del Doctor Castillero Calvo.

En un exceso de modestia el nombre del autor aparece sin su título universitario (que no es uno solo), aunque en la nota de portada la bio-bibliografía del lustrador ratifica su calidad.

Este trabajo minucioso, donde doscientas publicaciones desde los siglos XVI al XXI, avala las fuentes científicas en media docena de idiomas, consistente en libros, manuales, revistas, diarios, colecciones, libros incunables y otras fuentes auxiliares ratifican lo que me atrevo a exponer.

Tanto el prólogo como el prefacio son herramientas de orientación en este anti-magma que el escritor nos pone ante la vista: múltiples reproducciones de fotos, ilustraciones, viñetas y cuadros estadísticos nos permiten comprender mejor el alcance de esta labor excepcional.

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Este artículo se publicó el 29 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Día del escritor panameño

La opinión de…..

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MARIELA SAGEL

Hoy 25 de abril se celebra el Día del Escritor Panameño, con el antecedente que apenas el viernes 23 se celebró el día mundial del libro, conmemorando en esa fecha el fallecimiento, en 1616, de dos grandes escritores de talla mundial: William Shakespeare, inglés, y Miguel de Cervantes Saavedra, español, autor de El Quijote.

Cuando la UNESCO estableció el Día de Sant Jordi para hacerle honor al libro lo hizo con la intención de mirar el LIBRO como un democratizador del pensamiento, válido para la reflexión crítica y hábil sostenedor de la democracia por excelencia.

La fecha del 25 de abril se escogió por ser en la que nació el gran maestro de nuestra literatura, Rogelio Sinán, en la Isla de Taboga. Por tal razón, y como un homenaje a su memoria y “con el fin de propiciar un mayor acercamiento a su compromiso con la literatura y con Panamá, así como para estimular la creación literaria al más alto nivel de excelencia en toda el área centroamericana, la Universidad Tecnológica de Panamá creó en 1996 un certamen anual y permanente cuyo nombre es: Premio Centroamericano de Literatura “ROGELIO SINÁN”. Su primera versión se verificó en 1997 y cada año se premia un género, iniciando en esa ocasión con cuento.

Este año, la ganadora es la escritora panameña Lucy Cristina Chau, que lo obtuvo por su cuento De la puerta hacia dentro y se otorgaron dos menciones de honor a Rafael Ruiloba y Carlos Wynter.

Por otro lado, la Cancillería concedió, en un merecido acto de reconocimiento por su defensa del idioma, la Condecoración Rogelio Sinán (se entrega cada dos años) al poeta y ensayista Demetrio Fábrega. Su selección “a la excelencia de una obra de toda una vida” la dio el presidente del Consejo Nacional de Escritores de Panamá, Carlos Fong. Meco, como es conocido, es un excelente traductor, poeta, ensayista, poseedor de una cultura integral, además que como todo Fábrega, lleno de particularidades y en su caso, excentricidades, todas tolerables. Mi querido amigo César Young Núñez comentó que “se ha premiado a una de las cabezas líricas más visibles que existe en Panamá”.

El inspirador de la condecoración y del premio, quien originalmente se llamó Bernardo Domínguez Alba, fue un escritor catalogado como vanguardista. Sus estudios en Europa lo llevan a involucrarse con todos los “ismos” de moda, como el dadaísmo, el surrealismo, y otros que influirían en su obra. Tiene una producción amplia y su novela más conocida es La Isla Mágica, que se escenifica, precisamente, en la isla de las flores que lo vio nacer.

Rogelio Sinán ejerció en Panamá como profesor de español en el Nido de Águilas y de arte dramático en la Universidad de Panamá. Fue también diplomático en varios países y miembro de la Academia Panameña de la Lengua. Murió en el año 1994, a los 92 años de edad.

Otras obras de él muy conocidas son La Boina Roja (cuentos), Plenilunio (novela) y Chiquilinga y la Cucarachita Mandinga, en el género de teatro infantil.

En el año 2003, uno después de su centenario, un grupo de personas nos organizamos para hacer un “happening” en la isla de Taboga y colocar una placa en la casa donde el escritor y poeta nació. Igualmente, la Asociación Cívica de Taboga invirtió materiales y esfuerzos en la creación de la biblioteca Rogelio Sinán para dotar a la escuela primaria que allí funciona de toda una bibliografía y se obtuvo la colaboración de todos los escritores nacionales, quienes donaron desprendidamente sus obras para conformar ese centro, al igual que personas amantes de los libros y de las bibliotecas, que hicieron lo propio.

En el Día de Saint Jordi, en Aragón, España, es una tradición regalar un libro y una rosa, acá en Panamá debemos adoptar esa costumbre. No nos olvidemos de aquel memorable comercial que hace muchos años decía, cuando se le preguntaba a un niño que quería para Navidad, “un avión y una vaca”. Regalemos entonces, hoy que es el día en que se les hace honores a los escritores, libros y flores para que sean vasos conductores de buenas costumbres y de educación, que tanto nos hace falta.


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Este artículo se publicó el 25 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Tareas de Enrique Jaramillo Levi

La opinión de…..

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LUIS FUENTES MONTENEGRO

Es uno de los intelectuales que ha asumido un compromiso perenne, no sólo con su creación literaria, sino además con la promoción de la literatura panameña. De Enrique Jaramillo Levi se puede afirmar que ha recorrido todos los recovecos que implica ser un escritor de oficio en una sociedad tercermundista donde ser intelectual fundamentalmente implica gratificaciones espirituales y demasiadas incomprensiones tanto sociales como económicas. Su producción como escritor sigue siendo interminablemente prolífica, en la narrativa y en el verso libre; ha publicado libros con constancia a tal punto que puede afirmarse que es el escritor panameño que más ha publicado.

Su narrativa expone una constante lineal y horizontal, en el sentido de que su vastísima obra puede constituir un mismo texto, un sólo buen libro donde los temas, la técnica, los enfoques se reproducen infinitamente mediante argumentos y protagonistas que pueden variar o que pueden tener símiles entre sí. Igual acontece en su construcción poética, el verso de Jaramillo Levi formula imágenes, cadencia, ideas, símbolos que no concluyen jamás, retornan y vuelven a retornar. Es indudable que constituye un literato de oficio, con el conocimiento de las herramientas indispensables, lo que le permite incursionar en cuanto género haya deseado.

Una buena parte de escritores y poetas del país contienen una especie de vínculo con Jaramillo Levi, y es que algunas de las obras de esos escritores y poetas sin él no se hubieran publicado. Su trabajo de editor es otra muestra de constancia, quizás la mayor muestra de esa constancia lo constituye su revista Maga y las diferentes antologías literarias, mediante las cuales buena parte de la literatura panameña, contemporánea y del pasado ha tenido la oportunidad de quedar plasmada y así tener alguna posibilidad de darse a conocer o perdurar en lo que pueda.

También ha sido un convencido de la importancia de que los escritores y poetas panameños estén organizados, y de que el esfuerzo mancomunado representa un camino necesario y útil para que la literatura tenga un espacio representativo, como parte del quehacer cultural nacional que requiere de incentivo constante para el sostenimiento de aquellos mecanismos de expresión que de una u otra manera contribuyen a la salvaguarda de la identidad del ser panameño.

Hay quienes han criticado a Jaramillo Levi, con razón o sin ella, pero parece ser que las críticas le dan un impulso descomunal para proseguir en sus tareas intelectuales. Sus últimas obras siguen siendo varias: relatos, cuentos, reflexiones, ensayos, poemas y más antologías; es como si no descansara nunca, como si sus días solamente fuera escribir y escribir.

Allí sus mismas obsesiones y sus mismos demonios una y otra vez cobran vida, se plasman, replantean; el inmenso texto de Enrique Jaramillo Levi sigue creciendo.

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Artículo publicado el  6 de abril de 2010 en el diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El libro Retrato Escrito de la Corrupción

La opinión del Sociólogo, Escritor y Educador……

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Raúl Leis R.

La semana pasada se presentó en un acto público el libro Retrato escrito de la Corrupción de mi autoría, publicado por la Fundación Friedrich Ebert.  Debo agradecer a los editores, como a las palabras de los presentadores, y la presencia del público asistente por ayudar al libro a cumplir su cometido, debatir sobre la corrupción y lo más importante, como enfrentarla.

En la Presentación impresa en el libro, la Fundación explica claramente el sentido del texto:

La corrupción constituye una de las mayores fuentes de inestabilidad política que amenaza a la frágil institucionalidad democrática de América Latina. Mal endémico, difícil de erradicar, atraviesa nuestras sociedades a todos los niveles, pero concentra su poder corrosivo sobre el sistema político minándolo por dentro y cimentando la desconfianza generalizada de la ciudadanía. Como establece el autor, la “fisonomía de la corrupción se perfila no sólo como un problema de violación de normas (ilegalidad), sino fundamentalmente como un problema de violación de valores (ilegitimidad)”.

En Panamá, la actitud ciudadana ante la corrupción alcanza también una doble dimensión problemática: por un lado, es fuente de repudio y desconfianza frente a las instituciones; por otro, fomenta y se apoya en una cultura generalizada de la corrupción, llamada en nuestro medio “el juega vivo”, según la cual está permitido violar las normas, siempre que no te pesquen. Esta doble dimensión del problema conduce a dos conclusiones peligrosas: que la corrupción es generalizada, en especial en la política y que nada podemos hacer frente a ella.  Esta actitud hace del clientelismo ofrece una base peligrosa para el sistema electoral y para el enriquecimiento ilícito, el delito más difícil de combatir, ya que una buena parte de la ciudadanía lo asume como algo “normal”.

Justamente es en este sentido que apunta el ensayo de Raúl Leis que presentamos, pues se trata de construir “calidad democrática”, evitando que “el dinero controle la política” y lograrlo requiere no sólo tomar las medidas jurídicas pertinentes para combatir este flagelo sino fomentar una nueva ética de la política que movilice a la ciudadanía.

Un aporte importante de este ensayo consiste en que no reduce el problema de la corrupción a su cara política.  En este ensayo se establece que la corrupción también proviene del sector privado, del poder económico. En el aspecto jurídico, Leis establece que el principal problema consiste en acabar con la impunidad generalizada.

De allí que no basta con mejorar el sistema judicial y el control ciudadano, se requieren políticas sociales y económicas que permitan a los ciudadanos el desarrollo de una vida íntegra y participativa. La justicia social y económica, junto al combate a la impunidad, constituyen armas esenciales para el combate a la corrupción.

La perspectiva ética que se requiere para emprender estas transformaciones debe ser una nueva forma de poder político, fundamentado en nuevos valores democráticos, que no se queden en el formalismo, sino que impregnen la vida concreta de las personas.

Con la publicación de este ensayo, la Fundación Friedrich Ebert, espera contribuir con un orden de ideas que apunten a generar una comprensión más amplia sobre la corrupción, en una discusión que debe librarse urgentemente en las instituciones políticas y en las instituciones de socialización, pero también entre la prosa común de los ciudadanos y ciudadanas. Las cualidades de este ensayo son óptimas para esos fines.

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Publicado el 3 de marzo de 2010  en el Diario  El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El cristal entre la luz

DEMETRIO  OLACIREGUI  Q.

Como uno de los más grandes poetas iberoamericanos, Manuel Orestes Nieto acaba de ingresar en el sitial privilegiado de la reducida elite que posee múltiples premios Casa de las Américas.

El Premio Honorífico José Lezama Lima 2009 reconoce cuatro décadas (1968-2008) de la obra poética de Manuel Orestes y, a través suyo, se rinde también un homenaje a Panamá.

El Premio Casa de las Américas, el galardón con mayor historia, prestigio y convocatoria en Latinoamérica, eligió este año dentro de las 436 obras que concursaron a El cristal entre la luz, de Manuel Orestes, como el mejor libro de poesía publicado en el 2008.

El libro de libros, como lo define el poeta panameño, ilumina en sus 512 páginas verdades esenciales. La figura de un cristal descomponiéndose dentro de la luz, es un hermoso símbolo de su compromiso existencial. Su poesía no reinventa la historia nacional, la alumbra, la visibiliza y, al colocarla en la perspectiva de sus vivencias íntimas, la hace comprensible.

La forma particular de repasar aquellos tramos en que los hechos superan la racionalidad del análisis, es un aporte para que los panameños se comprendan a sí mismos. De su pluma nacen destellos luminosos que desnudan el material del que está hecha la naturaleza humana.

Manuel Orestes había ganado antes con Dar la cara, el Premio Casa de las Américas 1975, Sección Poesía, y en 1973 una mención por el poemario Adentro reconozco que me duele todo.

Homenajeado por el gobierno de Chile, galardonado en Guatemala, finalista en Barcelona, cuatro veces ganador del Premio Ricardo Miró, reconocido por el Instituto Panameño de Cultura por su excelencia literaria, su consagración definitiva es El cristal entre la luz.

Desafiante, desbordante, vigorosa, lúcida, contundente y convocante, esta obra es un avance vivificante de la poesía sobre los diferentes costados de la existencia.

El cristal entre la luz, es el descubrimiento de los pliegues de la multiplicidad étnica, racial y cultural que conforman el tejido de la nacionalidad panameña. Aunque se traslucen distintos estados de ánimo, propios de la disímil historia nacional, hay armonía a lo largo de toda su producción literaria. No puede ser de otro modo porque la suya es una obra humana que identifica las largas tristezas y las cortas alegrías de la Nación y del hombre y la mujer panameños.

Manuel Orestes entrega sus versos con un realismo desgarrador. Está presente, junto a los orígenes de la Nación, la temática de la ocupación estadounidense, los sucesos de enero de 1964 y la invasión de diciembre de 1989. Con una soberanía nacional degollada, ante quienes celebraron este mar de sangre, se pregunta: ¿Dónde queda la patria de los apátridas?

Como alquimista de virtudes, Manuel Orestes posee el poderoso don de la antelación. Los tiempos de la tranquilidad han terminado,/en que a la hermosa vida se le ha opuesto/la triste canción de los depredadores. Cual alma sensible que lleva el país en la memoria, no acalla su conciencia ni su compromiso literario.

Frente a Manuel Orestes se está ante uno de los faros del pensamiento poético panameño de la segunda mitad del siglo XX.   Se comprometió a escribir y del escribir forjó un oficio en el que trabaja cual orfebre que pule el metal hasta darle forma, en la excelsa tarea que consume el palpitar de su corazón y su vida misma.

Para Manuel Orestes lo que siempre será inadmisible/es que muera lo que nos alentó a vivir. Esa es una de las enseñanzas básicas de El Cristal entre la luz.

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Publicado el 11 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Los poemas de Héctor Collado

La opinión del Abogado…

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LUIS FUENTES MONTENEGRO

Algunas veces la cantidad de libros que tiene publicado un escritor se considera el parámetro para determinar si es bueno o excelente. Se trata de un criterio equivocado, pues un escritor es bueno o excelente en base a la calidad y proyección literaria o histórica de su obra. El caso de Juan Rulfo es indicado, a este novelista mexicano sólo le bastó y basta una sola novela para confirmarse como un escritor extraordinario. Esta valoración también se extiende a la poesía, o sea, no se es un buen poeta o un excelente poeta porque se hayan publicado cantidades innumerables de poemas o poemarios.   No es la cantidad, sino la calidad lo que hace que un escritor o poeta trascienda.

Desde “Trashumancia” —su primer libro de poesía— hasta “En casa de la madre”, poemario que obtiene el Premio Ricardo Miró, Héctor Collado se confirma como un buen poeta.

Y he mencionado estas dos obras pues antes, entre ellas y después él ha escrito cualquiera cantidad de poemas, pero dichos libros son marcos puntuales para tener una aproximación de su crecimiento en la depuración de la cadencia, es decir, esa musicalidad casi secreta que conllevan los versos libres y que transita aún cuando la carga conceptual quiere imponerse en metáforas, simbolismos, haciendo del poema un instrumento de compromiso social.

Pero Collado siempre ha sido un poeta lírico, las imágenes, el tono y la sencillez del lenguaje empleado así lo indican. Sus creaciones no surgen de mundos inexistentes ni fantasmagóricos, como gusta a otros poetas que pretenden hacer poesía sin mirar a su derredor o darle la espalda a sus verdades.   Él confronta su realidad, y de lo que observa, vive, sufre, odia y lo angustia, de su día a día extrae los versos.    Así surge “En casa de la madre”, su poemario más trascendente, más lírico y con una carga de compromiso social que fluye y se comprende y llega al corazón y a la mente de quien puede leerlo.

Panamá es una tierra fértil de poetas, por desdicha pocas veces son apreciados con la valía que poseen.  Y es que en el derrotero de una sociedad sumergida en el consumo y en la sobrevaloración de modas foráneas, tantas veces insulsas, donde con reiteración lo menos importante se hace más importante y lo más importante se observa como cosa extraña, de locos, de bohemios, de extravagantes que caben en los moldes fundamentales de un libre mercado salvaje. Pero aún así, allí persisten los poetas, y así construyen su obra y a paso lento se van erigiendo un respeto.

Héctor Collado en su obra inicial expone una tendencia nerudiana, la cual poco a poco moldea, reconstruye, hasta dar cabida a un rostro propio. ¿Qué poeta no ha tenido marcadas influencias? Una explicación de ello quizás sea la constante preocupación social que remarca en este poeta, pero una constante en cuyo trasfondo hay mucho dolor, soledad, pero igual mucha vida, con sus muchos sueños y sus muchas derrotas. Eso son sus versos.

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Publicado el  12  de enero de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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