Ambición desbordada

La opinión de…

 

Francisco Sánchez Cárdenas

La vida tiene múltiples ejemplos de personajes que han caído en el pecado patológico de no controlar el deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama, sin importar el precio que paguen ellos o los que sufren por sus irresponsabilidades. Ejemplos hay muchos: Atila, Hitler, Mussolini, Idi Amin Dada, etc.

Cuando un mandatario deja que la ambición desmedida suplante la razón, las consecuencias para la sociedad son impredecibles. En la medida en que la humanidad se desarrolla, se perfecciona para que los traspiés que pueda sufrir la democracia sean más espaciados en el tiempo. Impedir que se den exabruptos es imposible y en 20 años de nuestra democracia esa verdad ha quedado demostrada. Hay empresarios que son muestra de tesón, de capacidad de tomar riesgos y llegar al verdadero éxito, pero ese mundo está infestado de proclividades, en ocasiones necesarias para alcanzar el triunfo.    Son conocidas las historias y refranes que nos dicen que sin sangre, traición, robo y otras cosas no hay fortuna.    En ese mundo, lo que los simples mortales vemos como un escándalo es, frecuentemente, la energía necesaria para llegar a la cima.

El gobierno, mientras mantiene mediáticamente hipnotizada a la comunidad con engaños, dádivas y espectáculos circenses, promueve la especie de que requiere de cambios y métodos que aceleren la ejecución de la cosa pública y eso sería creíble si no estuviese acompañado de hechos que demuestran que hay una carrera apresurada para multiplicar sus fortunas.

No hay una genuina preocupación por las necesidades de la población cuando se está estrangulando a los más pobres con una canasta básica inalcanzable, cuando se castiga a toda la población con nuevos impuestos, cuando se recarga a la producción nacional con nuevos tributos. Hay falsedad de planteamientos cuando la Red de Oportunidades y los Prodec son desnaturalizados, cuando los 100 para los 70 y las Becas Universales son reducidas a su mínima expresión, creando nuevos condicionamientos para reducir la cobertura.

El genuino interés de la clase empresarial en el gobierno queda evidenciado cuando se nombra en la Contraloría a quien acepta eliminar el control previo y la enorme cantidad de contrataciones directas a muchas empresas recién conformadas y hasta algunas que no habían sido conformadas al momento de la adjudicación.

Qué podemos pensar cuando las licitaciones públicas no son concurridas, porque de antemano se sabe a quién se le otorgarán. No hay voluntad genuina cuando se insiste en comprar los corredores viales por un precio que sobrepasa su valor real, cuando el precio del kilómetro de carretera se ha multiplicado, cuando obras planificadas por el gobierno anterior son entregadas por este gobierno, ocho meses después, por 30% y 50% superior al valor original.

La población está estupefacta, cuando ve que desde las altas esferas se despoja de empresas y otros activos a ciudadanos que habían levantado, a través de los años, sus negocios en forma honorable. Es sospechosa y llama a la reflexión el que se estén promocionando megaproyectos de miles de millones de balboas, sin que se tenga una noción certera de dónde saldrá la enorme cantidad de recursos. Como si, por “alguna razón muy especial”, se quisiera cerrar los negocios en forma apresurada, sin importar si se van a ejecutar o no.

Los ciudadanos nos preguntamos por qué el Ejecutivo viaja subrepticiamente al exterior y estas visitas privadas se relacionan siempre con gente de negocios y con la perspectiva de un negocio.   Aunque en ocasiones se otorga algún asilo. Ojalá no sea esta otra modalidad de hacer negocios. Otras veces son negocios estatales, como las minas de cobre y oro, que pueden resultar en un negocio privado. Esta es la verdadera esencia del gobierno del cambio.

Para satisfacer esta glotonería es que se necesita reducir la institucionalidad, controlando los órganos del Estado, el Ministerio Público, la Fiscalía Electoral, los medios de comunicación; inducir el terror persiguiendo a periodistas, políticos y a los económicamente poderosos. También es necesario minimizar los partidos políticos, desaparecer a los sindicatos de obreros, desprestigiar a la sociedad civil e impedir las manifestaciones públicas, encarcelando o “perdigoneando” a la población.

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<> Este artículo se publicó el 11  de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Otra lesión patrimonial

La opinión de…

Francisco Sánchez Cárdenas

Hace varios meses denuncié la posibilidad de una lesión patrimonial por 15 millones de balboas, cuando el gobierno de Ricardo Martinelli redimió B/. 530 millones en bonos a la CSS en forma prematura e inconsulta, con la excusa baladí y falsa de que devengaban un interés menor al 1%.  Entonces no hubo reacción de las autoridades de la CSS que contemplaban hacerse cómplices en la absurda compra de los corredores.

Esta irresponsable acción contribuyó a incrementar el déficit de 64 millones del programa IVM, anunciado recientemente por la Dirección de la CSS.

Ahora, con la proyectada compra de los corredores, opinamos que se está en la puerta de una nueva lesión patrimonial,  aparte de que la única lógica que le vemos a dicha operación no es otra que el empecinamiento de un solo hombre por culminar un negocio.

Sentimos que hay apresuramiento y desorganización, aunado a un cambio permanente de propuestas que hace percibir el asunto como altamente sospechoso.  Apresuramiento, porque sólo a tres semanas de entregado al MEF el informe Auditoría Contable Financiera y de Bienes Raíces del Corredor Sur se anuncia que se llegó a un acuerdo. Es poco probable que negocios serios y de la magnitud de B/.420 millones se puedan cerrar en el tiempo récord de 21 días.

La desorganización se observa cuando se dice que el proyecto sería financiado por la CSS, ahora debilitada por la redención prematura de bonos. Después anunciaron que el Fondo Fiduciario serviría como complemento al financiamiento; luego, que venderían acciones y, por último, una emisión de bonos.

Surgen más sospechas cuando el informe reconoce que el valor de la obra es de B/. 285 millones y el gobierno anuncia que pagará B/. 420 millones. También causa duda cuando el MEF anuncia que los corredores nunca se iban a recuperar, lo que es falso porque el contrato establece un período de 30 años para su devolución.   En caso de problemas de recuperación de inversión o de ganancia razonable, está pactada la renegociación o el rescate administrativo y hasta el arbitraje en caso de diferencias.   Todo dentro del respeto de la seguridad jurídica.

Si la propia Bolsa Bancaria de México calculó el valor del Corredor Sur en B/.91 millones, en libro, y el valor comercial hasta en B/.400 millones, ¿cuál es el apuro en pagar un exceso de 25 millones a 135 millones de balboas?   Si no agregaremos un solo metro de vía adicional con los más de mil millones que vamos a despilfarrar y si los peajes se mantendrán iguales, ¿por qué tanto apresuramiento por esta transacción?

De insistir, los altos personeros del Gobierno en pagar B/.420 millones por el Corredor Sur,  aún siendo advertidos por los auditores contratados por el MEF de que hay una cláusula de rescate administrativo, pactada y aceptada por ICA en el contrato original, firmado hace 14 años; que de aplicarla como corresponde, se pagaría una cifra tope de B/. 285 millones a pagar por la adquisición del bien, estarían cometiendo una lesión patrimonial al Estado por el orden de B/.135 millones.   ¿Por qué y para qué?   ¿A quiénes se pretende beneficiar con esta leonina transacción?

Con la pérdida del buen juicio del Gobierno, que por alguna oscura causa ha desatado una gigantesca y también sospechosa carrera para ver quién propone, licita u otorga en forma directa el proyecto más grande y millonario y, además, haciendo fiesta con la política de pagos adelantados de contratos, tan criticada en el pasado reciente, no podemos dejar de pensar que algo no huele bien en esta danza de millones.

Sé que algunos detractores me exigirán que interponga una denuncia, pero en los pasos que anda la justicia, no vale la pena ahogar el caso ante una Corte Suprema con su voluntad y prestigio hipotecados en las manos del presidente Martinelli. Prometemos luchar para que en el futuro la justicia sea reivindicada y que estas acciones con visos de corrupción no queden impunes.

<> Este artículo se publicó el 17 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa,  a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Basta, señor Presidente:

El país es de todos… La opinión del Presidente del CEN del PRD…

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Francisco Sánchez Cárdenas 

Definitivamente que forjar, desarrollar y proteger la democracia requiere de permanente esfuerzo. Como argumento en la contienda política se puede vociferar que se es muy demócrata o se puede uno desgarrar las vestiduras presentándose como un gran luchador por la democracia, pero cuando se llega al poder se caen las caretas y surge el verdadero espíritu autocrático de los actores de la política. En el Ejecutivo actual hay muchos que decían combatir la dictadura cuando verdaderamente aspiraban a ser ellos los Basta, señor Presidente:  dictadores.

Señor Presidente, cuándo se dará por enterado de que Panamá no quiere el tipo de gobierno que usted desarrolla actualmente.  Cuándo aprenderá que el pueblo recibe las becas, los subsidios y todo lo que se les pueda regalar, pero en su sabia filosofía sabe que lo que le dan son migajas porque es evidente que lo grueso se lo está llevando otro y su grupo.

Esa es la enseñanza que deja la práctica de su  gobierno de abusar de las contrataciones directas y las licitaciones públicas asignadas de antemano, de llevar a cabo el despojo de negocios y tierras bien habidos, de promover proyectos faraónicos con precios abultados que pueden servir para enriquecerse y no para la solución de los problemas nacionales.

El pueblo no es ignorante para no percatarse de la paupérrima ejecución del presupuesto mientras se solicita un incremento de 2 mil 800 millones que incluye en él carreteras y autopistas cuyos costos han sido abultados de manera escandalosa.

El pueblo sabe que de la compra de los corredores viales, cuya “inversión” no aporta un solo kilómetro nuevo, además de que seguirán siendo caros,  emana un fuerte olor a cosa podrida.

El pueblo se da cuenta de que recibe migajas cuando la Red de Oportunidades ya no cubre a todas las familias que antes cubría, cuando los Prodec ya no los decide la comunidad y los quieren eliminar; cuando los “100 para los 70” se pagan un mes si y cinco no; cuando las becas universales prometidas para ahora, con menos dinero que antes, no serán perfeccionadas si no hasta 2013, es decir un año antes de las próximas elecciones generales.

El voto que le dio la gran mayoría de este país no fue para dividirnos entre buenos y malos.   Tampoco para que nos descalificara como indios ignorantes, drogadictos y borrachos, periodistas de pacotilla, empresarios gallotes, sindicalistas parásitos, medios de comunicación comprables, etc.   Ese voto fue para unificar al país y lograr la concordia nacional.

El voto fue para que usted ayudara a fortalecer la institucionalidad democrática y los derechos humanos. No fue para que usted hiciera lo que le dicta su voluntad con la Asamblea, la Corte Suprema,  el Ministerio Público,  la Fiscalía Electoral y la Contraloría General de la República.

Tampoco fue para diezmar con saña a la población indígena dejando a su paso una multiplicidad de tumbas, desaparecidos y mutilados.

Tampoco fue para acabar con los sindicatos rompiendo el equilibrio social en beneficio del sector económicamente más fuerte. Ninguno de los que votó por usted lo hizo para que destruyera sectores económicos productivos y financieros que han contribuido con el desarrollo de este país, ni para que usted creara a su alrededor una nueva clase económica dominante.

Las grandes luchas históricas de este país fueron para lograr la estabilidad y la seguridad internacional de nuestro territorio y nuestro Canal. No tiene usted ningún derecho a practicar juegos infantiles de política internacional que nos coloquen en peligro.

A partir de 1990 los partidos políticos hicimos el compromiso de participar en el rejuego político sin poner en peligro la estabilidad democrática de la Nación.   Basta señor Presidente, corrija, persiga el delito sin saña enfermiza, persiga la corrupción y los desmanes jurídicos sin mirar de donde vienen. Este país, que es de todos, ha avanzado mucho, pero queda mucho más por hacer en salud, educación, seguridad, vivienda, infraestructura, empleo y canasta básica alimentaria.

El pueblo lo eligió para gobernar cuatro años más y todos debemos respetar ese mandato, Deje usted de ser su propio desestabilizador.   ¡Basta ya!

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Este artículo se publicó el 23 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La responsabilidad de ser torrijista

La opinión de…..

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Francisco Sánchez Cárdenas


El torrijismo ha sido criticado por unos y menospreciado por otros, cada cual con sus razones y justificaciones. Nuestros detractores nos quieren hacer sentir infraciudadanos por haber participado junto a Torrijos en la vida política.

Nosotros ingresamos a la vida política siendo ya adultos profesionales formados y lo hicimos conscientemente y con una convicción que el tiempo ha demostrado que no nos equivocamos. Contrario a la forma de pensar de nuestros detractores, nuestra participación en ese proceso contribuyó a forjar una nueva nación.

El torrijismo como método de gobernar nació en 1970. Durante 10 años se llevaron a cabo grandes transformaciones. Citemos algunas: el décimo tercer mes, el Código de Trabajo, miles de nuevas escuelas, centros universitarios y colegios técnicos llevando maestros y educación a los lugares más apartados, se popularizó el Ifarhu. Se construyeron hospitales, centros y puestos de salud llevando ese beneficio a los campos y las montañas más recónditas. Así elevamos los niveles de salud a promedios de primer mundo.

Se construyeron viviendas para las clases populares, se eliminó el barrio de El Marañón y Loma la Pava. Se dio a los transportistas la oportunidad de manejar ese sector. Se construyeron la autopista Arraiján–La Chorrera, la vía Ricardo J. Alfaro, la 11 de Octubre y miles de kilómetros de caminos de penetración. Con la creación del Banco de Desarrollo Agropecuario el agricultor recibió financiamiento blando, se trasladó al Ministerio de Desarrollo Agropecuario para Santiago de Veraguas y se originaron los asentamientos campesinos. Se instituyó el Instituto de Mercadeo Agropecuario para evitar que los intermediarios siguieran encareciendo los productos del campo. Se erigieron hidroeléctricas, el aeropuerto de Tocumen, se “telefonizó” el país y se dotó de agua potable a la mayoría de las comunidades. Se estableció el centro financiero internacional de gran prestigio y pujanza internacional.

Omar fue el que dio a los humildes hijos de esta Nación primero la oportunidad y después el derecho a participar en la gestión de gobierno que antes de 1968 les estaba prohibido. Es por ello que los Endara, Pérez–Balladares, Moscoso, Torrijos, Martinelli y miles más hemos podido llegar a posiciones antes vedadas.

Durante esa época, con los Estados Unidos de Norteamérica en la mesa del diálogo y con la ayuda del gobierno del presidente James Carter, Omar Torrijos alcanzó la victoria al lograr firmar los Tratados Torrijos–Carter que le devolvieron a Panamá la soberanía y el Canal.   Canal que hoy califica el Dr. John Maisto como la joya de la economía del país.

El PRD nació en 1979, 11 años después del golpe militar; surgió como producto de la angustia de Omar cuando se vio precisado a restituir el sistema de partidos políticos.   Torrijos concibió al PRD como una institución que sirviera de resguardo de su filosofía y método de gobernar.   Él tomó esa decisión con una profunda vocación democrática y sin egoísmo, ya que teniéndolo todo para ser presidente por la vía democrática, rechazó esa propuesta, cuando dijo “no quiero que los futuros presidentes del país salgan de la comandancia de la Guardia Nacional”.

El surgimiento del PRD no fue del agrado de muchos de sus compañeros de armas y esto produjo fuertes enfrentamientos con posteriores cúpulas militares. Cúpulas que intentaron fortalecer otras estructuras políticas clientelistas que no sobrevivieron, mientras que el PRD en democracia ha llegado al poder.

En esa época, desde el gobierno del presidente Reagan se intenta rehacer lo realizado por el presidente Carter. Así está consignado en los documentos Santa Fe I y II, donde se expresa taxativamente “que había que recuperar para EU el Canal de Panamá”. Solo a partir de esa época es que se “descubre convenientemente” que el general Noriega estaba vinculado al narcotráfico y al lavado de dinero.

Al PRD como custodio del legado torrijista le correspondió sortear obstáculos para que los Tratados Torrijos–Carter se cumplieran. El PRD sobrevivió la época post invasión, retornamos al poder, fortalecimos la democracia y resistimos renovados intentos de grupos norteamericanos y panameños de volver a instalar bases extranjeras a través del CMA.

Así sentamos las bases definitivas para que el 31 de diciembre de 1999 se cumplieran los tratados de Omar. Es muy interesante que no exista ningún miembro de nuestro partido sindicado de narcotráfico o lavado de dinero, como sí los tienen otros partidos, y tampoco ningún miembro de nuestro partido ha sido sindicado por delito contra la integridad física de algún panameño.

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Este artículo se publicó el 20   de mayo de 2010 en el diario La Prensa, La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La CSS y los corredores

La opinión de…..

Francisco Sánchez Cárdenas


Mantener el rendimiento óptimo de las reservas del programa de Invalidez Vejez y Muerte (IVM) es una labor difícil. La única de las inversiones que ha sido efectiva en esa labor, a pesar de la estigmatización y las críticas, ha sido la inversión en documentos del Estado.

Entendiendo que esa es la mejor forma de asegurar las pensiones y a la vez que el Estado cumpla con sus responsabilidades sociales, en la última reforma a la ley de la Caja de Seguro Social (CSS) del año 2005 se plasmó con carácter de casi obligatoriedad el deber, por parte del Estado, de producirle un rendimiento especial a las reservas del programa IVM. De esta manera se aseguraba la estabilidad financiera del programa hasta el año 2025.

El presidente, Ricardo Martinelli, cuando fue director de la CSS pretendió desviar sus recursos hacia la banca privada y, además, contempló la idea de financiar los corredores con los fondos de la CSS. Esto no se le permitió. Una vez en el poder, en noviembre pasado, inició el proceso para lograr ese anhelado objetivo. En forma ilegal, hace efectivo 530 millones de balboas en bonos del Estado a favor de la CSS.

Esto, además de atentar contra la seguridad jurídica, es ilegal porque el 60% de estos bonos no tenía cláusula de redención anticipada. Además, estos bonos le rendían al programa IVM el 6.83%. Estos fondos son los únicos que en forma muy deficiente se colocan en plazos fijos de menos del 1% de rendimiento, perdiendo la CSS unos 15 millones en intereses. Esto es una lesión patrimonial.

Los corredores Norte y Sur fueron ejecutorias en momentos económicos diferentes a los actuales. Ese momento nos impuso la estrategia de no invertir como Estado un solo balboa, y obtener las mejores ventajas para el país.

Los constructores interesados hicieron las respectivas corridas financieras y determinaron que en 30 años podían recuperar su inversión con ganancias razonables. Si en ese período no lograban el objetivo podían suceder dos cosas: o devolvían la obra y se les saldaba lo pendiente o se hacía otra negociación. Así está establecido en el contrato. Por ello, es falso que los corredores se fueran a recuperar en 2093. ¿Por qué correr al rescate de las empresas, si el negocio es deficitario y si además esto no agrega un solo kilómetro de carretera nueva?

Hace unas semanas, sin la consideración del Consejo de Gabinete, ni del Consejo Económico Nacional (Cena), ni de la Junta Directiva de la CSS, el Presidente, en forma unilateral, anunció la recuperación de los corredores con los dineros de la CSS y el Fondo Fiduciario.

Todo esto significa que por la voluntad del presidente Martinelli las pensiones de los panameños van a depender del buen funcionamiento de unas empresas que, según el Gobierno, no han sido eficientes. Según ese designio presidencial, la nueva Empresa Nacional de Autopistas va a ser lo suficientemente eficiente para garantizar el futuro de las pensiones de la CSS.

No sabe el señor Presidente que los sistemas de peajes en una carretera no son eternos y las pensiones ¡sí lo son!

Tampoco toma en cuenta que las empresas estatales no suelen ser eficientes por su falta de autonomía. ¿Cómo se van a pagar las pensiones cuando el pueblo panameño, cansado de los peajes y sabiendo que los corredores les pertenecen, decida cerrarlos y utilizarlos en forma gratuita?

Dentro del programa del actual gobierno está consignado el establecer el metrobús, un metro y ampliar las avenidas. Además, en la última reforma tributaria se aumentan los impuestos a los carros tanto nuevos como usados. Todas estas medidas conllevan el sencillo objetivo de no utilizar los corredores.

No, señor Presidente, no le haga más daño a la CSS, haga lo que quiera con los corredores, pero no utilice los fondos de los asegurados. ¿Por qué poner en peligro las pensiones? ¿Por qué no buscarle solución al problema creciente de la atención médica, de los medicamentos y la morosidad quirúrgica? Si usted desea fortalecer los dividendos de la CSS, ¿por qué no procura invertir los fondos de la CSS en las obras del Canal de Panamá que requiere de financiamiento que han tenido que obtener en el mercado internacional?

Si “ahora le toca al pueblo”, cuál es el objetivo de tomar esta medida, si los peajes se van a continuar cobrando en forma idéntica a la actual. Si ahora “le toca al pueblo” y el ¡pueblo más pueblo! utiliza muy poco los corredores, ¿por qué no dirigir esa inversión hacia la producción de energía eléctrica que sí afecta directamente e indirectamente a los más pobres? ¿Por qué atentar contra los fondos de la pensiones entregándole graciosamente dinero fresco adelantado, ahora sí del Estado, a las empresas mexicanas.

Aquí hay muchas interrogantes y mucha suspicacia. El pueblo, señor Presidente, no es tonto.

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Este artículo se publicó el  24  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Una cosa es querer y otra poder

La opinión de…..

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Francisco Sánchez Cárdenas

El colmo de un mentiroso es creerse él mismo sus inventos.   Por eso se dice que para ser mentiroso hay que ser inteligente.

En el gobierno de Ricardo Martinelli hay una incapacidad administrativa que supera la de los peores gobiernos. En los primeros meses del año solo ha ejecutado el 1% del presupuesto general del Estado. Esto además de falta de planes, es muestra de insensibilidad social como lo es también que el presidente Martinelli haya ordenado, al gobernador de Veraguas, que desalojara de sus tierras ancestrales a 25 humildes familias de Bahía Honda en Soná.

Esta situación es lo que los obliga a presentar, en sus exageradas campañas mediáticas, tal como lo hizo el ministro Jimmy Papadimitriu en un artículo de prensa, como hechos cumplidos, los planes, las promesas y los sueños y por los cuales el pueblo ya les tiene que estar “agradecido”.   Él habla de una reforma curricular al sistema educativo como un hecho consumado pero éste apenas se inicia como un plan piloto que nadie conoce. Sin embargo, ya el ministro asegura que los estudiantes van a salir mejor preparados.

Según el ministro, ya tenemos el Metrobús y el Metro y ya nos estamos desplazando en autobuses con horarios programados, con aire acondicionado y conductores adiestrados.   Señor ministro, ustedes prometieron arreglar el problema de la inseguridad pública, pero en su gobierno el hampa y el narcotráfico se han adueñado de todo el país.   Ustedes apenas están en la fase inicial de crear un Ministerio de Seguridad y usted da el problema como resuelto.   Pregúnteles a los dolidos familiares si el problema está resuelto.

Señor Papadimitriu, el barrio de Curundú todavía está idéntico, no venda el sueño como realizado.

Los Minsa-Capsi tampoco están funcionando.

Ustedes no han reparado siquiera un tramo completo de la vieja carretera Interamericana y usted nos habla de nuevas carreteras. En cuanto a los Juegos Centroamericanos, los podrán realizar, pero reconozca que es gracias a la infraestructura dejada por el gobierno pasado.

Según el ministro el desempleado, los jubilados, las madres padres, los trabajadores informales, los indígenas de muestras montañas, los panameños de los distritos más pobres del país que no tienen salario mínimo y que no van recibir rebaja de sus impuestos sobre la renta, deben arrodillarse y adorar al Gobierno que les hará la vida más difícil.

No señor ministro, son los ricos y poderosos los que están agradecidos, pues a ellos y a sus empresas se les rebajó la tasa de impuesto. La beca del pueblo es de 180 dólares al año y la de los ricos es de más de 4 mil dólares. A los ricos y sus empresas se le perdonan 100 millones de balboas y al pueblo se le sacarán 200 millones.

Señor ministro, el PRD, desde los tiempos de Omar, inventó lo de las mochilas, pero eran mochilas dignas.   Todos nuestros gobiernos han repartido zapatos, uniformes y útiles. Aumentamos el número de escuelas y maestros, llevamos la universidad al interior de la República, a través del Ifarhu educamos al país y creamos una robusta clase media.

Sin contar con los recursos actuales creamos un sistema de salud que le cambió la salubridad al país, alcanzando niveles de salud de país del primer mundo.

Desarrollamos el sector agrícola, hicimos miles de viviendas para el pueblo panameño, eliminamos Loma la Pava y El Marañón y le dimos otro aspecto a San Miguelito.

Y lo mejor señor ministro, consolidamos un país sin quinta frontera, pusimos la bandera nacional como único emblema en el país, le dimos la oportunidad a las clases marginadas para dirigir al país, obtuvimos finalmente que nos devolvieran el Canal y logramos poner en marcha la ampliación del Canal que ya está generando más riquezas para el pueblo.

Creamos el centro financiero internacional y modernizamos la economía panameña, lo cual ha permitido generar las riquezas que ostentan muchos, como el presidente Martinelli, quien después de la invasión de 1989 quedó, según él, en bancarrota y hoy día es multimillonario.

Por su demagogia, el pueblo ruega porque el Presidente baje más en la siguiente encuesta, para que siga repartiendo dinero. Gracias a gobiernos del PRD, señor ministro, van ustedes a disfrutar de un país con calificación “grado de inversión”. El PRD y el pueblo ríen cuando ustedes dicen que en 40 años aquí no pasó nada.

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Este artículo se publicó  el  27 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El PRD en perspectiva 2010-2013

La opinión del Médico y Político…..

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Francisco Sánchez Cárdenas

Es patético ver como analistas coyunturales y no de coyunturas analizan e interpretan la situación política nacional de acuerdo a sus inclinaciones también coyunturales.   En este análisis incluyen su concepción de lo que está sucediendo dentro del PRD y mandan mensajes subliminales con el cálculo de congraciarse y cotizarse dentro de las esferas del poder.

Reconocemos que el PRD cosechó lo que sembró después de la muerte del Gral. Torrijos. La zafra de desaciertos “perredistas” alcanzó su mayor cuantía durante el ejercicio de la dirección del partido de los últimos diez años.   Esto constituyó un factor decisivo en los resultados electorales del 3 de mayo.

Ni la hueca promesa de cambio ni el desmedido despliegue de poder económico fueron factores determinantes, ya que esos conceptos se estaban utilizando antes de la consolidación de la alianza opositora con éxito muy relativo. Esta fusión sí fue importante para el resultado final. Esta alianza fue producto de una gran presión económica y de una promesa que no se cumplirá.

La realidad es que si no se conjugan esos factores, a pesar del desgaste que produce el ejercicio del poder y de los errores cometidos, se les hubiese hecho muy difícil ganarle al PRD.   Esto es así porque, pese a la derrota de la nómina presidencial, fuimos el partido más votado y ganamos la mayor cantidad de diputaciones, alcaldías y curules de representantes de corregimiento.

En base a esos resultados es que considero que en mayo de 2009 no nació un nuevo liderazgo, como pretenden hacernos creer; la realidad fue que se compraron conciencias y se fabricó mediáticamente un pseudo liderazgo que ahora pretende establecerse como acostumbra cualquier dictadura de izquierda o de derecha a través de un populismo trasnochado y de la provisión de “toallas” pretendiendo comprar la conciencia y la dignidad del pueblo, acciones estas que, desde los tiempos romanos, se ha demostrado que no sostienen ni una idea, ni un imperio y a ningún gobierno.

Expresar que el PRD está desunido, desarticulado y que no tiene una estrategia para enfrentar al Gobierno, es una exageración prefabricada con el propósito de obtener beneficios. Hacerle creer al señor Presidente que el problema del PRD es que no tiene un liderazgo visible es ignorar que el PRD, en su conjunto, es un partido líder y que nosotros, los que lo dirigimos coyunturalmente, solo somos usufructuarios de ese liderazgo.

El PRD profundo ha demostrado a lo largo de la reciente historia democrática ser fiel a su concepción torrijista. El torrijismo ha demostrado que con el método de la concertación, con el debate amplio y con el compromiso de ofrecer oportunidades a todos, podemos forjar una mejor sociedad, al tiempo que respeta y acepta que este país se ha construido con la participación de todos los panameños y panameñas de todas las etnias y la aportación de los emigrantes y foráneos que lo han acogido como propio. Juntos, hemos labrado el país que hoy tenemos.

Es un análisis equivocado con carácter de sofisma el aducir que a la juventud de este país no le dice nada el torrijismo, obcecarse con esa idea es negarse a ver el resultado electoral y no explicarse por qué el PRD es el partido más grande del país.

Lo anterior es así porque este pueblo siente y ve el torrijismo cuando cobra su décimo tercer mes, cuando sabe que tiene un Código de Trabajo, cuando ve la enorme cantidad de escuelas del país, cuando ve los puestos y centros de salud, cuando ve el centro financiero internacional, cuando viaja por las 4 vías hacia el interior, cuando recibe los beneficios de los puertos panameños, cuando puede estudiar en las extensiones universitarias del interior, cuando puede asegurar a sus familiares y recibir atención médica, cuando puede caminar por toda la nación libremente sin que exista una Zona del Canal, cuando ya tiene un Canal interoceánico que le rinde enormes beneficios al país, cuando su economía produjo la enorme cantidad de trabajo, cuando se va disminuyendo la pobreza, cuando ve a los humildes del pueblo dirigiendo la cosa pública, solo para mencionar algunas de las improntas de Omar. Los beneficios son exageradamente superiores a lo negativo que como partido hemos cometido y a los errores personales de ciertos copartidarios.

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Publicado  el   20  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.