¿Necesitamos otro aeropuerto?

La opinión de…..

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Jaime I. Fabrega P.

En días pasados han salido publicaciones en varios periódicos del país referentes al tema del aeropuerto internacional que quieren hacer en algún lugar –aún sin definir– del interior del país.  Para mí no tiene sentido construir un aeropuerto internacional adicional.

En primer lugar, en Panamá carecemos de capacidad para dar el mantenimiento que corresponde a los aeropuertos existentes. Para sorpresa de algunos, Tocumen no es el único, contamos con el de David, Changuinola, Isla Bocas y el Marcos A. Gelabert, de Albrook. Éstos presentan deterioro tanto en el exterior como en el interior de sus terminales, en las pistas, en el sistema de señalización y rajaduras en las calles de acceso o rampas.

El hecho de que se haga una copia idéntica del aeropuerto de Londres, New York o Miami en cualquier lugar de Panamá no aumentará la frecuencia ni el número de vuelos o de pasajeros.   Un aeropuerto es, ni más ni menos, la conexión que hay entre el land side y el air side de una operación aeronáutica.

Con anterioridad, varias empresas de aviación trataron de mantener operaciones desde Guararé, Chitré y Santiago hacia Panamá, pero no fueron operaciones rentables. Los posibles pasajeros mencionaron, en un sondeo, que para ellos era más cómodo manejar en su propio vehículo a la ciudad de Panamá, porque le tomaba como mucho tres horas.

Se intentó hacer vuelos tipo charter hacia el área de Río Hato, proyecto que fracasó dado que el perfil del turista que visita la región lo hace con el plan “todo incluido” y no quiere pagar por el traslado en avión hacia esa zona hotelera, que es la que tiene más clientes potenciales.

El Aeropuerto Internacional de Tocumen, de forma integral, ya ha excedido su capacidad.   Sería más sensato invertir en su mantenimiento y ampliación. En el área de la “pista vieja” (de carga), por ejemplo, las líneas que marcan el centro de las calles de rodaje y demás no se ven claramente, bajo ciertas condiciones climatológicas; darle mantenimiento no cuesta 50 millones de dólares.

El ministro Alberto Vallarino, al ser cuestionado sobre su interés personal en el nuevo aeropuerto internacional, mencionó a un medio de comunicación que para él sería más interesante que se desarrollara en Río Hato. Habría que preguntar si algunos de los hoteles del área ya le tienen el ojo puesto a los terrenos del aeropuerto de Río Hato, para comprarlos baratos y hacer inversiones por millones de dólares para su beneficio.

Es la misma historia que se viene manejando con el Aeropuerto Marcos A. Gelabert y el supuesto desarrollo de centros comerciales desde hace décadas.

Aeronáutica Civil tiene, en teoría, un Plan Maestro de Desarrollo Aeroportuario Nacional desde hace muchos años. La gran pregunta es: ¿Dónde está y cómo se ha desarrollado?   De igual manera, habría que preguntarse cómo esta iniciativa encaja actualmente en el Plan Maestro de Desarrollo Aeroportuario Nacional.

Es importante preguntar: ¿Cuál es la verdadera “historia detrás de la historia”?

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Este artículo se publicó el 26 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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