Minería, ambiente y soberanía

La opinión de…

Juan Jované

jovajun@yahoo.com

La propuesta que actualmente se debate en torno a la modificación del Código Minero merece, dado su posible efecto sobre el estilo de desarrollo nacional, ser analizada en base a su impacto ambiental y económico, así como desde la perspectiva de la soberanía sobre los recursos naturales de la nación.   En relación a los posibles impactos ambientales, la minería, principalmente la de cielo abierto, provoca un conjunto de huellas negativas entre las que se destacan las siguientes: infiltración de agua ácida; erosión y sedimentación; emisiones de partículas al aire; modificación del hábitat y pérdida de biodiversidad; contaminación de las aguas superficiales y subterráneas; y la emisión al ambiente de elementos químicos. En esto están involucrados procesos masivos de contaminación, tal como se desprende del hecho de que la producción de un solo anillo de oro de 18 quilates produce desechos mineros equivalentes a 20 toneladas, mientras que, por su parte, cada tonelada de cobre extraída genera 99 toneladas de residuos. Se trata, se debe agregar, de formas de contaminación que por su manera de actuar tienen generalmente efectos persistentes. Es así que, de acuerdo a los economistas ecológicos Joshua Farley y Herman Daly, las minas explotadas por los romanos hace más de 1,500 años siguen generando infiltración de aguas residuales ácidas hacia el suelo y el manto freático.

Así mismo, se trata de procesos costosos de controlar y revertir. De acuerdo a los autores citados la limpieza en Estados Unidos de cerca de 500,000 minas abandonadas se puede calcular entre 32 y 72 miles de millones de dólares. Por su parte Jared Diamond en su libro Collapse, en el que analiza un conjunto de casos en los que la sociedad colapsa por abusar del medio ambiente, llama la atención sobre el hecho de que una sola explotación minera en Montana puede llevar a generar un pasivo ecológico de cerca de mil millones de dólares. Conociendo esto los países desarrollados han venido poniendo en práctica leyes por medio de las cuales obligan a las empresas a hacerse responsables y a asegurar financieramente el pago de todos los daños generados no solo durante la construcción y la explotación de las minas, sino los que puedan generarse cuando esta se cierre. Se trata de un costo tan alto que ha motivado un relocalización de la minería hacia países que tienen leyes permisivas para la explotación. El hecho de que en la reforma al Código de Minería no se incluyan este tipo de provisiones coloca a Panamá entre los permisivos en relación al uso de su medio ambiente. Esto resulta especialmente preocupante en condiciones en las que, además, se permite que de manera explícita los Estados extranjeros logren, vía empresas que son dominadas por los mismos, hacerse dueños de los recursos mineros del país. La idea que la mismas no generarán presiones diplomáticas es ingenua. En la realidad la lógica de la explotación no será la del desarrollo panameño, sino la acumulación de quien instale en nuestro país un enclave minero.

<>Artículo publicado el  1 de febrero  de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Pensamiento para la transformación

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La opinión del Economista, Político y Docente Universitario…

Juan Jované 

La necesidad de un profundo cambio social en nuestro país es, a la luz de los acontecimientos recientes, un requisito imperativo para salvaguardar los intereses de la población, la nación, la democracia y el medio ambiente.

 

Para esto hace falta construir un movimiento social amplio, capaz de superar los sectarismos atávicos, el cual articule los intereses de todos los sectores afectados por el modelo de desposesión que se viene implementando en el país. Para esto es útil contar con una visión que pueda sintetizar coherentemente un conjunto de perspectivas conceptuales.

 

Entre estas se encuentra, desde luego, la visión de la economía política con su capacidad de mostrar la falta de equidad que caracterizan actualmente al mundo del trabajo, donde asalariados, ocupados informales, desempleados, desocupados, pequeños y medianos productores del campo y la ciudad, son crecientemente marginados de los beneficios de la sociedad, llamando así la atención sobre los potenciales agentes del cambio.

 

La visión de la Teología de la Liberación, en su profundo humanismo, destaca que la finalidad última de la sociedad debe ser el desarrollo pleno de todas las personas que la componen.   No menos importante resulta la perspectiva de la Ecología, que nos advierte sobre los límites biofísicos que enfrenta la sociedad, la responsabilidad que tenemos con las futuras generaciones, y nos llama la atención sobre la importancia de elementos como la diversidad, el pluralismo, la autorregulación y la autosuficiencia.

 

A estas perspectivas se deben sumar los aportes del pensamiento feminista, el cual nos permite entender mejor, al introducir la dimensión de género, las relaciones de dominación existentes en nuestra sociedad que deben ser superadas.

 

También subraya la importancia de las relaciones no mercantiles y solidarias en el adecuado funcionamiento de la sociedad.

 

En este último aspecto coinciden con la visión que introducen quienes luchan desde la perspectiva de los pueblos originarios y por la eliminación de todas las formas de discriminación, esta enseña que no es posible liberarse oprimiendo a otros, así como la importancia que tienen las luchas por la identidad cultural.

 

Es una perspectiva que llama la atención hacia la necesidad de activarse para sostener los fundamentos de una nación multiétnica, multicultural, basada en la solidaridad y la justicia social.

 

No menos importante es, sobre todo en las condiciones panameñas, la perspectiva de la visión de la acción no violenta, tal como la practicaron Gandhi y Luther King. Esta no solo aclara que la no violencia no es un método pasivo, sino que significa un compromiso con la acción permanente, valiente y decidida por el cambio guiado hacia una sociedad justa.

 

Esta visión, además, da la fortaleza de saber que el testimonio inicial de pocos, si resulta desprendido, justo y sincero, termina por generar verdaderos fenómenos de masas capaces de producir importantes transformaciones sociales.

 

En la medida que se logre articular esta perspectiva con las anteriormente descritas, podremos contar con un pensamiento capaz de guiar nuestras acciones hacia una verdadera refundación de nuestro país.

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<>Artículo publicado el  25  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La creciente inseguridad alimentaria

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La opinión del Economista, Político y Docente Universitario…

Juan Jované

La lectura de las más recientes estadísticas sobre el costo de vida muestra claramente que el fenómeno inflacionario sigue presente en el caso de los elementos que conforman el conjunto de los bienes básicos alimenticios.   Es así que el costo de la canasta básica del Ministerio de Economía y Finanzas, que se calcula para una familia de 3.84 miembros, mostró entre noviembre del 2009 y el mismo mes del 2010 un crecimiento equivalente a 13.05 balboas, que en términos porcentuales significa un incremento del 4.9%. Por su parte el índice de precios de los alimentos y bebidas que calcula el INEC muestra en el mismo lapso de tiempo un incremento de 4.3%, lo cual se explica por un crecimiento de 3.4% en los alimentos, de un 7.6 % en las bebidas y de un 6.6% en las comidas fuera del hogar.

Este fenómeno inflacionario, que ya de por si atenta contra la seguridad alimentaria de la población, se ve acompañado por una clara decadencia en la producción del sector agropecuario.   De acuerdo a las cifras preliminares del INEC, si bien es cierto que la producción de la agricultura, ganadería y silvicultura mostró un crecimiento del 2.5% al comparar los tres primeros trimestres del 2010 con los correspondientes al 2009, no es menos cierto que dicha producción alcanzó un nivel inferior en 11.4% al observado para el mismo período durante el 2008.   A esto se suma el fracaso de la política de exportación de frutas, tal como lo demuestran las recientes y significativas caídas en el valor de este indicador.   El resultado de lo anterior no es solo el sistemático deterioro de las condiciones básicas de soporte de la seguridad alimentaria, sino la creciente incapacidad de asegurar mínimamente la soberanía alimentaria.   Esto se refleja no solo en el hecho de que el país se vio, de acuerdo a cifras de la CEPAL, obligado a importar durante el año 2009 B/ 1,063 millones en alimentos, sino que Panamá resultó con un déficit en su balance comercial agro alimentario equivalente a B/ 396 millones, que significó, además, un crecimiento del 167.1% en relación al observado el año previo.

 

Este problema, junto al de la inflación se tenderá a agravar en el futuro próximo habida cuenta de la nueva ola de incremento de los precios de los alimentos a nivel internacional, la que se refleja en el hecho de que durante el segundo semestre del 2010 la FAO detectó un incremento de los precios de los alimentos de cerca del 32%, fenómeno que tarde o temprano impactará a la población panameña, principalmente la de menores ingresos, sobre todo a ese 20% de la población que apenas recibe el 2.5% de los ingresos.

Se hace entonces imperiosa una efectiva política de seguridad y soberanía alimentaria que permita hacer frente a la difícil situación que hoy muestra el país en esta vital esfera de la vida nacional.

<>Artículo publicado el 18  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Desigualdad y bienestar

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La opinión de…

Juan Jované 

Entre los más recientes estudios dedicados al análisis del impacto humano de la falta de equidad económica y social se destaca el libro de los distinguidos epidemiólogos británicos Richard Wilkinson de la Universidad de Nottingham y Kate Pickett de la Universidad de York, publicado por el editorial Pinguin (2009) bajo el título de “The Spirit Level”.
La tesis fundamental del libro, cuya demostración se basa en la comparación minuciosa entre cerca de dos docenas de países desarrollados, así como entre los cincuenta estados de los Estados Unidos de América, es que la falta de equidad afecta profundamente la siquis humana, crea ansiedad, desconfianza social y toda otra serie de problemas tanto físicos como mentales.
Los resultados concretos del estudio son contundentes, la mayor inequidad genera de manera sistemática efectos tales como más violencia, falta de cohesión social, casos de abusos de drogas y de embarazos prematuros, así como un peor aprovechamiento de la educación, una menor movilidad social, una expectativa de vida inferior y un estatus reducido para la mujer.

Los resultados antes descritos, conviene enfatizar, se lograron con un alto nivel de apego al método científico, el cual llevó a que los autores dedicaran una parte de la investigación a asegurarse que aún eliminando otras causas alternativas de estos fenómenos, como lo son las diferencias culturales, la vinculación entre falta de equidad y los mismos seguía siendo robusta.

 

Así mismo lograron demostrar claramente que la dirección de la determinación va de la falta de equidad hacia los problemas sociales antes señalados. Se trata, vale la pena añadir, de una demostración que coincide con los recientes hallazgos de Dean Baker y David Ronsnick del Center for Economic and Policy Research, quienes al estudiar la situación de los jubilados del seguro social norteamericano han llegado a la conclusión de que mientras que entre los de mayor ingreso la expectativa de vida se ha incrementado, lo mismo no ha sucedido con los de menores ingresos relativos.

La tesis demostrada por Wilkinson y Pikett, que ratifica que la equidad es un elemento central del desarrollo humano sostenible, tiene la mayor importancia para un país como Panamá, en el que pese a sus altas tasas de crecimiento se muestra una distribución del ingreso profundamente sesgada por medio de la cual el 10% más rico de la población, es decir la clase dorada que controla la vida económica y política del país, se apropia de cerca del 40% del ingreso nacional disponible.

Resulta así necesario empezar a definir un nuevo paradigma para nuestra economía en el que:

1) el objetivo central sea el pleno desarrollo de cada panameño y panameña;

2) se provea a todos de una existencia humana decente asegurándoles la satisfacción de sus necesidades básicas;

3) esté disponible un empleo decente para cada trabajador;

4) se instale una amplia democracia participativa basada en la organización de la comunidad;

5) se asegure una situación de respeto y sostenibilidad frente al medio ambiente.

Para esto debemos construir una fuerza política independiente amplia.

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<>Artículo publicado el 11  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Wikileaks y la ampliación del Canal

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La opinión del Economista,  Político y Docente Universitario…

Juan  Jované

El reciente escándalo vinculado con la profunda penetración del Ministerio Público por la corrupción proveniente del narcotráfico y su utilización como mecanismo de represión política y la revelación, proveniente de Wikileaks, según el cual el propio Presidente de la República habría solicitado a los Estados Unidos que le entregara los instrumentos tecnológicos necesarios para realizar pinchazos telefónicos destinados a espiar a la oposición política, han logrado, por su alto impacto en la opinión pública, opacar el contenido de otra información, proveniente de este último medio, de acuerdo a la cuál el Vicepresidente del país tendría serias aprensiones sobre el futuro del proyecto de ampliación de Canal, mientras que el Presidente habría manifestado dudas en torno a la transparencia del proceso de adjudicación de las obras vinculadas con el mismo.

Pese a que altos funcionarios del gobierno se manifestaron rápidamente en apoyo del proyecto de ampliación, lo cierto es que más allá de las posibilidades de corrupción quedan dos elementos importantes que deben ser tomados en cuenta por la ciudadanía.

El primero de ellos se refiere al hecho de que se trata de un proyecto altamente rentable para quien lo construye, a tal extremo que los gobiernos de los países de las empresas que participaron en las licitaciones relativas a la construcción han venido apoyando activamente, cada cual a su manera, la posibilidad de que estos se adjudiquen las licitaciones correspondientes a su ejecución.

A esto solo queda agregar que no deja de ser notable la posibilidad de que una empresa quebrada, apoyada por un Estado también prácticamente quebrado haya logrado adjudicarse la licitación más importante del proyecto.

En segundo lugar, en relación al futuro mismo del proyecto,   es importante recordar, como lo hemos hecho antes, que el crecimiento del volumen de toneladas del Canal de Panamá, variable clave en la actividad del mismo, así como para el financiamiento del proyecto de ampliación y su rentabilidad ha venido creciendo en los tres últimos año a una tasa muy por debajo a la prevista en el proyecto de ampliación, la cual alcanza a un promedio anual negativo equivalente al 0.94%, incluso la tasa positiva mostrada en octubre del año pasado y octubre del presente, resulta extremadamente pequeña al colocarse en tan solo el 0.3%.

Esta situación no resulta necesariamente transitoria, ya que los elementos recesivos observados en la economía norteamericana, principal usuario del Canal de Panamá, no terminan de desaparecer, dando lugar a la posibilidad de un período de estancamiento prolongado.

Por su parte, las últimas noticias sobre la República Popular de China, el segundo usuario más importante del Canal, es que la misma se encuentra preocupada por la posibilidad de un sobrecalentamiento de su economía, lo cual la ha llevado a una elevación de la tasa de interés con el fin de contener su propia tasa de crecimiento.

A esto se deberían agregar las presiones inflacionarias internacionales que también podrían afectar el tránsito por el Canal.   El silencio de la ACP frente a todo esto es ofensivo a la ciudadanía.

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<>Artículo publicado el 4  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Ministerio Publico: represión y corrupción

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La opinión de…

JUAN  JOVANÉ
jovajun@yahoo.com

Los recientes hechos relacionados a la situación del Ministerio Público marcan claramente la profundidad con que esta institución ha sido distorsionada, desnaturalizada y desviada de sus verdaderos objetivos A esto se debe agregar que esto ocurre entendiendo que su máximo regente, el Procurador General de la Nación, tiene la obligación constitucional de “velar porque los demás Agentes del Ministerio Público desempeñen fielmente sus cargos, y que se les exija responsabilidad por las faltas o delitos que cometan”.

Si se tiene en cuenta que la corrupción en su acepción general se define como el abuso de los deberes del funcionario público para beneficio propio, entonces se puede afirmar que el Ministerio Público se encuentra carcomido por esta en un doble sentido. En primer lugar es claro que la Procuraduría General de la Nación se ha convertido en un instrumento en que los casos se manipulan e incluso se inventan de la nada con el fin de perseguir y tratar de anular aquellas figuras de la oposición política que el ejecutivo, junto a sus órganos de seguridad y represión, consideran un obstáculo para sus planes autoritarios y antidemocráticos. En segundo lugar, las recientes noticias sobre la profunda infestación que ha generado el narcotráfico internacional sobre el tejido íntimo de la Procuraduría General de la Nación, resultan más que alarmantes. Es así que quien termina denunciando el reciente caso de la liberación de importantes narcotraficantes encausados por la justicia panameña a cambio de una fuerte suma de dinero es una agencia de investigación extranjera, la que deja al descubierto una profunda falla de automonitoreo de la propia Procuraduría, la que no puede menos que mostrar incapacidad, complacencia o complicidad. Adicional a esto resulta que en los hechos aparecen vinculados una fiscal de drogas, la jefa de recursos humanos y la Secretaria de esta institución, siendo claro que, de acuerdo al organigrama de la Procuraduría General de la Nación este último cargo depende directamente del Procurador General, el cual, además, aparece señalado por estas funcionarias como parte de los problemas que han llevado a la lamentable condición que vive esta institución.

Frente a esta situación de colapso del Ministerio Público, la cual amenaza con quebrar definitivamente todo el andamiaje de la institucionalidad del país, la ciudadanía debe no solo exigir la salida del Procurador General de la Nación, que no es más que una medida cosmética realizada con la complicidad de algunos elementos que en realidad no representan a la sociedad civil, sino la puesta en marcha de un proyecto de profilaxis que logre rescatar a esta institución y ponerla al servicio de la justicia. Esta es una tarea que debe ser parte de nuestras resoluciones de fin de año, la cual debemos hacer recordando las palabras de María, Madre de Jesús: “… deshizo a los soberbios y sus planes. Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías”.

 

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<>Artículo publicado el  28  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El verdadero San Nicolás

La opinión del Economista, Político y Docente Universitario…

Juan Jované 

Pese a los miles de millones de dólares gastados en lo que Sweezy y Baran han llamado la lucha por las ventas con el fin de promover la figura del moderno ícono del consumismo de la época de fin de año, lo cierto es que este ya sea con su nombre germanizado o traducido al Holandés, su frívola vestimenta invernal y su pulcra barba blanca, está muy lejos de poder opacar la brillante luz que emerge de la práctica de la caridad del verdadero San Nicolás.

Nacido de padres pudientes en la ciudad de Patara en la región de Licia, que hoy hace parte del territorio de Turquía, San Nicolás es recordado como un hombre inclinado hacia la frugalidad y el ascetismo, por lo que resulta especialmente absurdo que hoy se intente convertirlo en un instrumento del consumismo desenfrenado. Este, quien ejerció como obispo de Mira en el siglo IV, fue fiel al espíritu de los primeros cristianos, de quienes San Lucas dice en los Hechos de los Apóstoles que “tenían un solo corazón y una sola alma”, agregando que “nadie consideraba como suyo lo que poseía, sino que todo lo tenían en común”. Fue así que a la muerte de sus padres San Nicolás decidió entregar toda su cuantiosa herencia a los más pobres. Supo, además, mantener con dignidad sus ideales en todas las circunstancias, por lo que fue encarcelado, azotado y sus barbas quemadas durante la época de Licinio, quien había decretado una persecución contra los cristianos.

Cóonsono con su opción preferencial por los pobres, San Nicolás, cuyos restos hoy descansan en la ciudad portuaria de Bari en Italia, fue un activo opositor a todas las formas de esclavitud. Es así que de acuerdo a la tradición recogida por catholicnet , habiendo conocido que un vecino suyo sumido en la pobreza y las deudas había decidido vender a sus tres hijas como esclavas, es decir someterlas a servidumbre por deuda, Nicolás pasó tres noches seguidas por su casa arrojando cada noche una bolsa de oro con el fin de evitarle a las muchachas el terrible destino que les esperaba. Asimismoo, de acuerdo a un artículo publicado hace ya algún tiempo por John Anthony McGuckin en el New York Times, San Nicolás se dedicó a la protección de la niñez, siendo este el origen de la tradición de acuerdo a la cual también habría rescatado de la esclavitud a un niño llamado Pedro, quien desde entonces lo acompañó en la realización de sus obras de caridad. En definitiva la vida del verdadero San Nicolás nos recuerda que el verdadero espíritu de navidad se refiere a la celebración del nacimiento del mesías de la solidaridad y el amor al prójimo, que nos invita a participar en un mundo basado en la solidaridad en el que no existan marginados de ninguna clase. ¡Feliz Navidad¡

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<>Artículo publicado el  21  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.